Archive | octobre 2012

Entra en mi vida de Clara Sánchez

Escritora nacida en Guadalajara en 1955, pero radicada en Madrid donde estudió Filología Hispánica en la Complutense. Ya ha publicado 8 novelas y ha sido premiada con galardones prestigiosos como el Alfaguara 2000 con Ultimas noticias del paraíso y el Nadal 2010 con Lo que esconde tu nombre.

Le leí Últimas noticias del paraíso hace muchísimo tiempo y me gustó porque le encontré un tono novedoso y moderno con el protagonismo del chico adolescente de clase media que crece y se desarrolla en su urbanización, su punto de vista sobre el mundo de hoy con toda su podredumbre y todos sus desmanes. Cómo este chico logra tener una mirada reflexiva y poética en medio de tanta porquería. El mensaje es optimista porque Sánchez profesa que sólo se cumplen los sueños de quienes los tienen y que creer en la suerte es creer en la vida con todas sus infinitas posibilidades.

También le leí Lo que esconde tu nombre y me gustó por lo original de la trama: una pareja de octogenarios alemanes, ex nazis, lleva la gran vida, pero discreta y retirada en un balneario español donde conocen a Sandra, la protagonista del libro, madre soltera que se ha escondido hasta dar a luz. Poco a poco Sandra perderá su inocencia frente a estos adorables seres que se preocupan de ella, y el libro se transforma en un thriller angustiante. Libro escrito de manera simple, pero envolvente que te atrapa a las pocas páginas y no  te suelta hasta el final.

Una constante en las novelas de Clara Sánchez es que nadie es lo que parece: la codicia puede esconderse tras la máscara de la bondad. Ella asevera que una novela es como un libreto de ópera: el libreto sería la historia de la novela porque sirve para sostener la voz del narrador, que sería la música.

La trama de ésta, su última novela,  surgió de un suceso real: en 1984 se halló una tumba vacía de una niña nacida y dada por muerta. Los niños robados en las maternidades  son una realidad. La escritora chilena Marcela Serrano hizo el tema central de su novela La llorona de 2008, con este temazo: el robo de recién nacidos ; aquí le roban la recién nacida a una pobre mujer quien cruzará a su hija en la calle años después, pero ella la reconocerá porque esta niña es su vivo retrato; la madre organizará entonces un secuestro.

Entra en mi vida es una novela de 475 páginas con una historia atrapante y envolvente que se lee de un tirón. Además está organizada en cortos y ágiles capítulos que llevan el título del narrador, en este caso de las narradoras: Laura ( la chica robada y vendida) y Verónica su hermana desconocida que seguirá sus huellas a pesar de todos los escollos imaginables. Aunque no todos los detalles son verosímiles al 100%, entramos en un mundo oscuro que esconde secretos en principio inviolables, pero que con las vueltas de la vida , saldrán a la luz. El libro es también muy detallista con el diario vivir de los personajes, que tienen estratos sociales diferentes y están muy bien campeados. El libro es muy entretenido porque conlleva mucha acción, siempre está pasando algo.

ENTRA EN MI VIDA,  Destino 2012,  ISBN 978-84-233-2517-7

Jusqu’au dernier de Deon Meyer

Écrivain né en Afrique du Sud (Paarl) en 1958 ayant, paraît-il, des origines alsaciennes; auteur de romans policiers écrits en afrikaans. Il a travaillé comme journaliste,  attaché de presse, webmaster, stratège en positionnement Internet; ses oeuvres reflètent la diversité culturelle de l’Afrique du Sud contemporaine, ses tensions et ses efforts pour vaincre le sous-développement. Actuellement l’écrivain vit dans une petite ville sur la côte Ouest, à 35 Kms du Cap.

Meyer est maître dans la création de personnages aux fêlures apparentes et des personnages à grande gueule; il est très attaché à la psychologie de ses anti-héros car il va fouiller au plus profond de leurs déviances pour nous livrer une image de l’homme universel. Ses intrigues sont construites avec une précision parfaite.

J’avais déjà lu de lui 13 heures dans la même collection que j’avais beaucoup apprécié car c’est un récit palpitant qui vous tient en haleine jusqu’à la fin, avec une séquence de poursuite digne du meilleur thriller. Le décor est le même : la nouvelle société afrikaneer avec une dose de violence urbaine très  forte, et des faits empreints de corruption. Je crois me souvenir que j’avais été gênée par la surabondance de personnages ce qui rendait la lecture un peu plus difficile, mais globalement j’avais beaucoup aimé.

Dans ce livre, Jusqu’au dernier ( en anglais Dead before dying), le titre en français est très bien trouvé car c’est l’histoire d’une vengeance en série. Ce serait mal venu de relater la trame de ce vrai polar car d’aucuns pourraient y perdre l’intérêt à la lecture et ce serait vraiment dommage. Les ingrédients y sont et on ne peut pas lâcher ce livre jusqu’à la fin; tout est parfaitement articulé avec une action rapide, écrite comme un script d’un  bon film du genre.  Ici l’inspecteur Mat Joubert de la brigade des Vols et Homicides, est chargé de démasquer un tueur en série d’une rare violence qui tue avec un vieux Mauser datant de la guerre des Boers. La police a du mal à trouver le lien entre les meurtres et toute la Police du Cap est mise à contribution pour la traque. En même temps il y a une autre affaire en cours qui brouille les pistes: celle d’un  braqueur de banque qui s’attaque toujours à la même banque.

Mat Joubert résoudra in extremis ce cas palpitant, mais épuisant pour lui et pour ses hommes. Il faut dire que l’inspecteur va très mal car il a perdu sa femme depuis deux ans, policier elle aussi et tuée dans l’exercice de sa fonction. Ceci permet d’approcher le milieu dans lequel travaille la police et de voir que le côtoiement de la mort au quotidien a des conséquences sur les personnes. Les hommes ont du mal à canaliser ce  stress permanent et cette pression que  l’on exerce sur eux, surtout de la part des médias, particulièrement de la télévision: de véritables hyènes affamées d’images et de sang. Ceci entraîne souvent des dépressions, de l’obésité par surcompensation, de l’alcoolisme, du tabagisme excessif, des problèmes de couple, des problèmes relationnels au sein de la police. De plus, la Brigade a un nouveau chef, le colonel De Wit qui veut mettre tout le monde à l’épreuve: les gros doivent maigrir, les fumeurs arrêter de fumer et les déprimés doivent aller chez le psychiatre !

Je cite, sur la fréquentation de la mort : …alors,  la mort ne s’écrivait pas avec une majuscule, c’était seulement quelque chose qui arrivait aux proches et aux amis des autres. Ce n’était qu’un phénomène, qu’une aberration ordinaire, qu’une source d’excitation qui marquait le début de la poursuite, qu’une sonnerie de trompette appelant la charge de la cavalerie…

Pour les amateurs de bons polars, un vrai régal.

JUSQU’AU DERNIER, Points ( Éditions du Seuil, 2002 ) N°1072,  ISBN 2-02-048879-5

La casa pierde de Juan Villoro

Juan Villoro nació en Ciudad de México en 1956; estudió sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); es un escritor, periodista y traductor del alemán e inglés,  gran aficionado al fútbol y al rock.  En 1981 fue nombrado agregado cultural en la RDA donde vivió hasta 1984. Actualmente vive entre México y Barcelona.

Practica géneros diversos como la novela, el cuento, el ensayo, el diario de viajes, la crónica, el artículo periodístico y el libro para niños. Tiene la capacidad para ahondar en la sociedad mexicana y en el interior de sus habitantes a la vez que una perspectiva cosmopolita para abordar las relaciones entre la cultura americana y la europea sin ceder a tópicos ni exotismos. Se declara heredero de autores singulares que él admira como Roberto Bolaño, Alan Pauls o Enrique Vila-Matas. Ha emitido críticas sensatas contra los medios digitales, sobre el manejo que se le da a la información en los medios digitales, diciendo al respecto que el comportamiento humano en esos ámbitos ha dado pie a una civilización del equívoco; tema de ultra actualidad en estos días en que Villoro ha formalizado su oposición a la concesión de un Premio al peruano Bryce Echenique , acusado de plagio por unos 15 autores, plagio en el ámbito periodístico, según parece.

Con este libro La casa pierde, recibió el Premio Xavier Villaurrutia en 1999. Entre otros Premios, le acaban de conceder el Premio Iberoamericano 2012 de Letras José Donoso por el conjunto de su obra y en 2004 ganó el Premio Herralde de la Editorial Anagrama con El testigo.

A propósito de El testigo que le leí hace mucho, probablemente en el 2004, es un libro que no me gustó porque lo encontré denso, espeso, a veces confuso, pero interesante en su concepción: un mexicano vuelve a su país al cabo de 24 años de vida universitaria europea, vuelve  a un país que desconoce y que redescubre; este exiliado, que se llama Julio , tiene la manía de cortarse las uñas, dejando siempre alguna uña sin cortar y a esa uña él le llama « el testigo », testigo de lo que está pasando; el padre de Julio fue abogado especialista en la figura jurídica del testigo. La palabra testigo vuelve varias veces en el relato. El poeta posmodernista Ramón López Velarde es otro protagonista de la novela.

El otro libro que le había leído a Villoro, en épocas más recientes es De éso se trata publicado en Chile en 2007 por la Universidad Diego Portales. Son ensayos literarios sobre autores conocidos. El que más me gustó trata de Giacomo Casanova y me gustó tanto que lo fotocopié entero. El título del ensayo viene de una frase de Shakespeare: to be or not to be, de éso se trata.

La casa pierde consta de 10 cuentos. No me gustaron porque son negros, implican droga, gente y situaciones llenas de equívocos, losers, oquedades,  situaciones oníricas, simbolismo, el futuro incierto, la soledad. Juan Villoro decía en algún escrito que la mayor parte de los cuentos son de soledad incluso aquellos que tienen que ver con situaciones de grupo. Hasta las historias de amor son espectrales, inquietantes, mostrando el frágil límite entre el amor, la violencia y el odio.

Sus cuentos no me produjeron el desasosiego que sentí con los del peruano Carlos Yoshimito , porque estos cuentos de Villoro están mejor ubicados temporalmente, aunque  son muy negativos, anunciadores de apocalipsis.

He aquí un enlace en mp3 donde la Sra Olga Martínez Dasi, desde el Liceo de Canet de Mar, Barcelona, presenta los cuentos de Villoro en 2003:

http://www.sololiteratura.com/vill/villoropre.mp3

LA CASA PIERDE, Alfaguara 1999,  ISBN  978-84-204-1232-0

Ma fabuleuse enfance dans l’Amérique des années 1950 de Bill Bryson

US author Bill BrysonWilliam (Bill) MacGuire Bryson est né en 1951 dans l’Iowa, États-Unis; il a grandi dans la ville de « Des Moines »,qui est le lieu où se déroule ce roman de son enfance dans une  Amérique de 1950-60, confite dans sa béatitude. C’est un auteur  de récits de voyages humoristiques, mais aussi de livres traitant de la langue anglaise et de sujets scientifiques. Il a vécu presque toute sa vie d’adulte dans le Royaume-Uni, travaillant dans le journalisme entre 1977 et 1987 ,  puis retournant aux États- Unis pour terminer son diplôme. Il s’est installé définitivement   dans le Norfolk (UK ) avec son épouse anglaise Cynthia et ses enfants. Ce livre est son dernier ouvrage.

Le titre de ce roman en anglais est The life and times of the Thunderbold Kid, publié à Londres en 2006. Le Thunderbold Kid était un surnom que lui avait donné son père par admiration moqueuse devant le personnage kitsch qu’il s’était inventé tout seul, mélange de Davy Crockett, Roy Rogers, Zorro, Robin des Bois, et d’autres.

Le livre est très, très drôle, ainsi que tous les ouvrages de Bryson, paraît-il.  Il narre l’Amérique profonde, blanche et bien pensante dans la ville de Des Moines entre 1950 et peu avant 1960, lorsque le pays connut un essor économique sans précédent, avec le démarrage en trombe d’un consumérisme effréné, lorsque après la Deuxième Guerre Mondiale, toutes les industries du pays se convertirent dans l’industrie manufacturière pour les ménages américains. Au sortir de la guerre, les États-Unis possédaient 26 milliards de dollars sous la forme d’usines qui n’existaient pas avant le conflit, 140 milliards sous la forme d’épargne et de titres d’emprunt de guerre qui n’attendaient qu’à être dépensés sans dégât sur leur territoire, ni de pratiquement aucune concurrence à l’échelle mondiale…

Dès 1951 près de 90%  des familles américaines possédaient un réfrigérateur, près des trois quarts un lave-linge, un téléphone, un aspirateur et une cuisinière à gaz ou électrique...Les américains contrôlaient les deux tiers de la capacité de production de la planète, produisaient plus de 40% de son électricité, 60%  de son pétrole et 66% de son acier. Les 5%  de la population mondiale qui étaient américains possédaient plus de richesses que tous les autres 95% réunis. A la fin des années 1950, il y avait aux États-Unis près de soixante-quatorze millions de voitures en circulation, presque deux fois plus que dix ans auparavant. Los Angeles à elle seule possédait plus de voitures que toute l’Asie, et General Motors était une entité économique plus importante que la Belgique.

En 1951, l’Américain moyen mangeait 50% de plus que l’Européen moyen. Pas étonnant que les gens aient été aussi heureux. Ils avaient soudain les moyens de s’offrir des choses dont ils n’avaient même pas rêvé, et ils n’en revenaient pas de leur chance. Il y avait aussi une merveilleuse simplicité du désir. Les États-Unis comptaient en 1951 une population de 150 millions d’habitants, soit un peu moins de la moitié du chiffre actuel, et seulement quatre fois moins de voitures qu’aujourd’hui.  Le total des dépenses publiques s’élevait à 50 milliards par an contre 2500 milliards de nos jours.

En 1950 les Américains n’étaient pas du tout téméraires en matière culinaire ( euphémisme élégant pour ne pas dire qu’ils étaient ignorants, Ndlr) et le plus grand critique gastronomique de l’époque, Duncan Hines, auteur d’un immense best-seller  Adventures in Eating,  déclara avec fierté qu’il ne mangeait jamais de plat dont le nom avait une consonance française, sauf s’il pouvait l’éviter. En revanche, les habitants de l’Iowa avaient les plus savoureuses pâtisseries, le poulet frit le plus croustillant,  les travers de porc les plus charnus et délicieusement salissants, la meilleure junk food et les meilleurs pets après coup de burger au chili con carne de chez George, car le burger ne durait que quelques minutes, mais les pets, eux, ne s’arrêtaient jamais…

Le supermarché du coin, le Dahl’s, possédait une invention de génie appelée le Kiddie Corral, un enclos douillet construit dans le style d’un corral de western et rempli de bandes dessinées: les mamans laissaient leurs enfants pendant qu’elles faisaient leurs courses. Les BD dans les années 50 étaient produites en grand nombre: un milliard d’exemplaires en 1953 !

Dans la myriade de souvenirs rigolos de Bryson sur son enfance bénie des années 50, deux sont désopilants. Le premier concerne ce qu’il appelle les toilettes atomiques de la cafétéria du centre ville, le Bishop’s : quand vous tiriez la chasse, la lunette se relevait automatiquement et allait s’encastrer dans une cavité murale où elle était baignée d’une lumière violette qui vibrait d’une façon tiède, hygiénique, sophistiquée, avant de redescendre, impeccablement désinfectée, agréablement chauffée et quasiment palpitante de thermoluminescence nucléaire. Dieu seul sait combien d’habitants de l’Iowa moururent de cas inexpliqués  de cancer des fesses dans les années 50-60, mais ça valait le coup. La tradition voulait que lorsqu’on recevait des visiteurs d’une autre ville, on les emmenait chez Bishop’s pour leur montrer les toilettes atomiques…L’autre souvenir désopilant concerne l’oncle Dee, qui en fait n’était pas un oncle, mais s’incrustait à toutes les réunions de famille, il n’avait plus de larynx, mais un trou dans la gorge qu’il recouvrait d’un voile de gaze qui se détachait lorsque l’oncle Dee était d’humeur exaltée, c’est à dire presque tout le temps. Les choses se passaient assez bien, sauf quand l’oncle Dee était  en train de manger. Quand il mangeait vous n’aviez pas intérêt  à vous trouver près de lui car il parlait la gorge pleine. Tout ce qu’il ingurgitait ressortait par le trou sous forme d’un léger spray. Le petit Bryson était surtout frappé par le fait que absolument tout ce qu’il mettait dans sa bouche ( gâteau au chocolat, steak de poulet pané, haricots, épinards, rutabagas, confiture) se transformait, le temps d’atteindre le trou dans sa gorge, en cottage cheese. Telle était, bien entendu, la raison précise de l’ aversion pour le cottage cheese du jeune Bryson…

Selon un sondage Gallup, 1957 fut l’année la plus heureuse jamais enregistrée aux États-Unis. Bill Bryson ne peut pas  expliquer ce qui s’est passé car de nos jours il n’y a plus de gens dehors, plus d’enfants à vélo, plus de voisins en train de papoter d’un jardin à l’autre, plus de vieillards sur le perron de leur maison. Tout le monde reste chez soi.

Livre très, très drôle avec la juste nostalgie d’un passé heureux dont on espère qu’il ne sera pas à tout jamais envolé, car cela fait de la peine de voir tomber un géant pareil, un géant que nous avons tous idéalisé à un moment de notre vie. Quant à moi , je souhaite de tout coeur que ce géant se relève. God Bless America. Et merci  Fanfan P. pour ce cadeau jouissif.

MA FABULEUSE…,Petite Bibliothèque Payot N° 775,  2010,  ISBN 978-2-228-90561-9

Lecciones para un niño que llega tarde de Carlos Yushimito del Valle

GRANTA2-articleInline.jpgEscritor peruano nacido en Lima en 1977, de abuelo japonés; cursó estudios de literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, luego se trasladó a los Estados Unidos donde cursa actualmente un doctorado en literatura en   Brown (membre de la Ivy League),  Rhode Island, le plus petit État Américain. Ha sido distinguido entre los 22 mejores literatos de la nueva narrativa en lengua hispana por la Revista Granta de la Universidad de Cambridge; solo dos peruanos fueron seleccionados: Carlos Yushimito y Santiago Roncagliolo. Sus grandes referentes domésticos son Mario Vargas Llosa y José María Arguedas.

Este libro, con un título tan largo, es un florilegio de 11 cuentos, de los cuales 6 de ellos formaron parte de su primer libro Las islas de 2006, y 5 otros son inéditos , escritos entre 2007 y 2011. Todos sus cuentos se ambientan en Brasil, explicando Yushimito que es por necesidad estética: afición a ciertos escritores, a la música, a ciertas películas. Para el autor, Brasil sigue siendo un lugar desconocido para los latinoamericanos, porque Brasil es una percepción y no un concepto , también es un descubrimiento estético. ¡ Vaya originalidad!

La visión del autor en  » Lecciones para… »  es universal, fatalista, desencantada: el mundo adulto se deforma ante el deseo, la vulnerabilidad. Yushimito privilegia atmósferas antes que desenlaces en sus historias. Como dice con justeza Gabriel Ruiz-Ortega ( peruano, hacedor de Disidentes, una antología de nueva narrativa peruana, 2007), en una entrevista al escritor, sus cuentos son verdaderas puertas. Puertas de la percepción literaria del espacio, un modo en que las palabras consiguen apresar esencias perdidas. Y el propio Yoshimito dice en otra entrevista que la autonomía estética que tanto se enfatiza a través del lenguaje en el discurso actual de los autores jóvenes-incluyéndolo- no es más que un proceso de adaptación a los cambios globales que viven las nuevas generaciones.( opinión ultra up- to -date, Ndlr).

De los 11 cuentos yo diría que el que menos me disgustó fue Mr Munch que conlleva pesimismo y cinismo a dosis iguales y cuyo título es el nombre de un gato misterioso, dotado de prosopopeya. Yo encuentro que la temática de Yoshmito es tétrica, angustiante; cada cuento me produjo desasosiego al no poder dominar el filo del relato ni la temporalidad. Es la antítesis de lo pronado por el angelical Andrés Neuman cuando dice que los relatos breves son la música de cámara de la literatura; aquí estamos ante una obra de atonalismo libre a la Alban Berg !; a veces su prosa rechina en mis oidos y quise leerlo rápido para salir lo antes posible del libro. Con razón el mismo Carlos Yoshimito dijo un día que sigue escribiendo cuentos cada vez más crueles y retorcidos.

Hay una torsión en su texto y cuando el texto se torsiona demasiado, la unidad entre el escritor y el lector se quiebra, cada lector admitirá un grado de torsión diferente, quedando el texto  » vacío » , constituyendo una demostración que el escritor padece de una patología de ombliguismo.

Varios de los protagonistas son niños y por esa vía se abren fronteras de fantasía y de ese modo se rompen las convenciones, lo que es tan propio de la infancia; también por el lado de los contornos éticos que dejan pasar la crueldad que les proporciona una textura intensamente original ( cf Rodrigo Pinto, in Babelia).

La función de un relato es contar una historia independientemente del estilo del autor. La sencillez es un valor a cultivar. En estos cuentos del joven Yoshimito pululan los oximoron ( luz-oscura, vacío-palpable) y las metáforas. Todo resulta demasiado críptico y estresante. Pero hay que reconocer su buen lenguaje, su buen léxico, su apertura poética; ello es fundamental.

Aquí va un enlace para escuchar una entrevista por Canal de los Libros en Internet. Desgraciadamente la calidad fónica es malita, pero permite apreciar la calidad de este joven literato:

http://canal-l.com/index.php?id_video=291

LECCIONES PARA…, Duomo Nefelibata ( Barcelona) 2011,  ISBN  978-84-92723-91-1

Sarn de Mary Webb

Mary Webb, née Mary Meredith, est une romancière  et poète anglaise née à Leighton en 1881 dans l’Ouest de l’Angleterre, apparentée par sa famille maternelle à Sir Walter Scott ; elle est décédée en 1927, a l’âge de 46 ans d’un désordre thyroïdien.  Elle a laissé 5 romans qui dépeignent tous la vie rurale du XIXème siècle à la campagne anglaise; c’est une romancière romantique après l’heure, exprimant avec lyrisme des sentiments personnels et s’emparant de la nature comme d’un personnage puissant et mystérieux dans une campagne pétrie de croyances superstitieuses, ce sont des romans naturalistes.

Sarn ( en anglais Precious Bane ) fut publié en 1924, c’est son roman le plus connu, d’une grande sensibilité ; il devint un best-seller en 1928 grâce à la préface écrite par le Premier Ministre britannique d’alors, Stanley Baldwin. Le titre en anglais est extrait du poème  » Paradise lost  » de John Milton. La traduction de precious bane en français pourrait donner précieux fardeau ou précieuse calamité, faisant allusion au bec-de-lièvre de l’héroine , fardeau qu’elle considérait envoyé par le ciel afin de la rendre meilleure alors que dans son entourage, au village, cette malformation de naissance était considérée comme un signe démoniaque et stigmatisait la méfiance superstitieuse atavique des villageois.

Un mot sur le traducteur de Sarn, Jacques de Lacretelle qui nous rend une prose somptueuse, probablement très proche du lyrisme de Mrs Webb; Jacques de Lacretelle, né en 1888 et décédé en 1985, écrivain français de renom, membre de l’Académie Française et ayant fait des études à l’Université de Cambridge,  dont son livre le plus connu est Silbermann, roman qui obtint le Prix Fémina en 1922.

Sarn est narré à la première personne par Prudence Sarn, alias Prue, qui tient un journal et qui habite la ferme du lieu dit Sarn, lieu assez à l’écart  du village avec un étang connu comme l’étang de Sarn. Mary Webb nous donnera des descriptions de la campagne, de la nature, des animaux et des eaux noires de l’étang de Sarn, descriptions évocatrices de paysages à la Constable. C’est le sorcier du village qui lui apprendra à lire car à cette époque les gens instruits étaient rares. Elle veut apprendre à lire car son frère Gédéon a décidé de devenir riche afin d’acheter une belle maison au village pour se donner une vie meilleure. Pour cela il travaille comme une bête de somme, lui, sa soeur et sa pauvre mère. Grâce à des efforts surhumains et à l’asservissement des siens, il réussira à se faire une petite fortune, mais sa cupidité provoquera sa perte et tout finira mal. Dans le roman il y a aussi une très belle histoire d’amour entre Prue et le tisserand du village, Kester Woodseaves, qui l’aimera pour son courage, sa force morale devant l’adversité, malgré sa laideur physique. On sent la tendresse de Mary Webb envers le personnage de Prue Sarn car la romancière se retrouvait dans ce personnage: elle était elle même de constitution délicate et affublée d’un goitre que l’enlaidissait.

Il existe une Mary Webb Society dans le Shropshire, le terroir d’élection de Mary Webb, depuis 1972 avec des évènements chaque année tendant à promouvoir son oeuvre et son souvenir. C’est mon amie Françoise P. qui m’a prêté ce livre qu’elle avait énormément aimé et qu’elle relit de temps en temps, car c’est un livre qu’on relit avec délices.

Chaque chapitre est un poème en prose mené par un extraordinaire talent de conteuse, c’est l’affrontement du bien et du mal. Et même si l’écriture paraît un peu désuète, on se promène comme dans un tableau de Constable fait de joliesse, mais où la superstition est très présente, ce qui donne un air surnaturel au roman. Des coutumes étranges comme de faire les inhumations de nuit, ou comme celle de louer après un décès un pauvre hère qui venait prendre le pain et le vin qu’on lui tendait par dessus le cercueil, c’était un « mangeur de péchés » et il servait à exorciser les péchés commis par le défunt. Il fallait aussi avertir les corneilles du deuil, car si on ne le faisait pas, il vient aux corneilles un mécontentement et elles tombent dans une mélancolie et ne reviennent pas, et alors la maison qu’elles quittent ne prospère plus jamais.

Ce roman dégage une telle force qui en fait une oeuvre majeure de la littérature anglaise.  Mary Webb est dans la lignée des  Brontë, Hardy, Towsend, Warner et d’autres. Il y a aussi quelque ressemblance avec le roman de Lewis Grassic Gibbon, Sunset Song. Et en France, on pourrait la mettre en parallèle avec George Sand qui aimait aussi tellement la nature avec cette interpénétration entre les âmes et la nature.

Une adaptation pour la télévision a eu lieu en France dans les années 60 sous le titre de Sarn par Claude Santelli avec Pierre Vaneck, Danielle Lebrun, Dominique Labourier, entre autres, et qui eut un grand succès. Vous pouvez  revoir Sarn en déchargeant  le film grâce aux archives de l’ INA sur le site INA.fr.

Voici un tableau de John Constable qui fait penser au paysage évoqué dans Sarn; il s’agit de Wivenhoe Park, 1816.

SARN, Le Livre de Poche N° 65,  1963 ( Bernard Grasset 1930).

Hacerse el muerto de Andrés Neuman

Este buen escritor ibero-argentino, radicado en Andalucía desde su adolescencia,  lleva otras dos reseñas en este blog: Le Bonheur, ou pas en agosto 2012 y Como viajar sin ver en julio 2012. Es un escritor muy prometedor a quien ya le había leído otros libros, y es probable que siga leyendo otros .

Como elemento nuevo, puedo agregar que fue reconocido como escritor prometedor por la  revista británica  GRANTA de la Universidad de Cambridge (revista fundada en 1889),  entre los 22 mejores narradores de menos de 35 años en lengua española,  honor insigne compartido con otros 7 autores argentinos, lo que deja muy bien puesta a la literatura argentina. Ahora,  creo que Neuman no sabe situarse claramente como un autor argentino o como un autor español. Yo diría que es un auténtico escritor argentino que se ha hecho un nombre desde España.

Este libro de cuentos está organizado en 6 capítulos con 5 relatos cortos cada uno. Dice Neuman que la publicación de este libro le ha ocasionado un conflicto moral, porque incluye, bajo el manto de la ficción, experiencias personales de estos últimos 5 años, con relación al fallecimiento de su madre y a la enfermedad de su padre.

Los dos primeros capítulos hablan de la muerte y exsudan dolor; el dolor catártico que el joven Neuman supo expresar de la mejor manera posible: por la literatura. Así, su lenguaje  da vida a su madre para poder seguir conversando y estando con ella; Andrés Neuman dice muy justamente que se trata de un texto autobiográfico, pero que lleva un dolor colectivo.

El resto de los cuentos está estructurado en un registro tragicómico con los altos y bajos anímicos con los que tenemos todos que convivir a diario. De ahí que la temática de sus relatos nos llegue al alma, aunque debo de reconocer que el estilo de Neuman es bastante cerebral si se lo compara al estilo prístino e inigualable (¿ decimonónico diría el joven Neuman?) del peruano Juan Ramón Ribeyro.

El cuento que más me gustó lleva el título de Vidas Instantáneas y  cuenta  una  honda vivencia, sugerida en escasas líneas, escritas como avisos en un periódico. Andrés Neuman da cierta información y el lector se cuenta sotto voce, la historia enterita. No resistí a la tentación de citar todos los avisos porque cada uno de ellos es genial. En pocas palabras todo está dicho sobre la miseria humana. Excelentes. No, mejor, excelentísimos. Hace bien reírnos.

VIDAS INSTANTÁNEAS

Caballero educado, no gordo, busca mujer sencilla, preferentemente con clase, licenciada, segura de lo que quiere, pelirroja, ágil, experta en ajedrez, para primer contacto sin ningún compromiso.

Mujer harta de mentiras desea encontrar al fin el amor verdadero. Soy alegre, simpática, dulce, atractiva, generosa, leal, buena compañera, sin complicaciones, alta, buen cuerpo, 120 de pecho, todo natural, no te lo pierdas.

Joven delgado, casi tímido, sintiéndose solo, gustando de Internet y la videoconsola, busca chica para lo que sea.

Chica tierna, comprensiva, abierta a todo, busca varón entre 37 y 39 años, madrugador, cinéfilo, sin ex celosas, amante del montañismo y la poesía petrarquista, Piscis o Géminis. Abstenerse bromistas, vagos e informales.

Señor de 62 años, formal, responsable, devoto, de buena posición y gustos sencillos, busca chicos muy guapos de 18-25 para relaciones esporádicas.

Juanma, 1.90 de estatura, atlético, ojos verdes, morenazo, nada de vello, busca chica de 21-31 años para explorar a fondo nuestras almas en este mundo materialista.

Conchi, 56 años, divorciada, soñadora, rellenita, 1.60, rubia a su manera, creyendo en el amor pero faltándole.

Catedrático en edad experta, lector ávido, políglota, persevera con denuedo en eventual hallazgo de Afrodita, nínfula o similar con la que trascender la mera pernoctación. No tardes, nena.

Mujer casada, aburrida, con ganas de salir, busco compañero divertido, con buena planta, no demasiado alto, 45-55 años, para mi marido.

Javier, 58 años, viudo, en buena forma. Me siento solo y espero mujer entre 30 y 40, tranquila, hogareña, limpia, hacendosa, fiel, a ser posible guapa, para darle todo el respeto que una mujer se merece.

Carmiña, independiente, resuelta, con carácter, profesora de Historia y Geografía, ansía conocer señor maduro para querernos mucho de una vez.

Hombre futbolero, 41 años, peludo, fuertote, con sitio para encuentros, quiere contactar similar activo y muy dotado. Nada de tonterías.

Mujer soltera, emprendedora, futuro asegurado, sabiendo lo que quiere, busca machito maduro al que humillar con todo cariño. Si te gusto llama tú, cabrón.

Argentino emigrado, locuaz, pintón, taxista provisional, con teoría política propia, desea interlocutora competente.

Victoria. Sana, alegre, roquera, ecologista. Busco chica para amistad y posible noviazgo. Abstenerse masculinas, bisexuales y estudiantes de Derecho.

Pareja, ella 43, él 52. Buscamos hombre educado, abierto imaginativo, seguro de si mismo, preferentemente alto, para que mire.

Chica normal desea conocer a alguien como ella, por favor.

Jacinto, cariñoso divertido, lleno de curiosidad, 81 añitos, busca relación estable con mujer similar que tenga toda la vida por delante.

Para terminar esta reseña les cito una frase de Andrés Neuman que encuentro muy pertinente : la narrativa breve es la música de cámara de la literatura.

Aquí va un enlace para escuchar al escritor leer su primer cuento, El fusilado, que es en parte una historia real, la del simulacro de fusilamiento experimentado por el escritor argentino Daniel Moyano, de parte de la junta militar, en 1976. Después Moyano se exilió en España, donde sigue residiendo:

http://www.rtve.es/noticias/20111014/andres-neumann-publica-hacerse-muerto-libro-cuentos-tragicomicos-sobre-muerte-amor/468281.shtml

Y gracias  Francisco L. por tus pertinentes consejos.

HACERSE EL MUERTO,  Páginas de espuma 2010,  ISBN  978-84-8393-066-3