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A la sombra del dinero (10) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; traducido en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas.

A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo gracias al dinero que le pasa su amigo kiosquero, Anselmo; en esta aventura el consumo de alcohol de Heredia parece más moderado y el detective vivirá un comienzo de aventura amorosa con una policía. Surge nuevamente su amistad con el periodista Campbell quien le ayuda en sus pesquisas y se sirve de la prensa amarilla para avanzar en los casos. Hay un buen descriptivo de lo que sucede en los ministerios públicos y detrás del telón de la política : robos, colusiones, corrupción, falsificaciones, mentiras, tráficos de toda índole, amenazas. La amoralidad impera y el lema único es EL DINERO que lo mueve todo, que todo lo puede y a cualquier costo. Y para justificar el título se lee página 138 « funcionario muere a la sombra del dinero« .

El caso esta vez tiene que ver con corrupción en el seno de la administración, precisamente en el Departamento de Inversiones Públicas donde un funcionario ha detectado robo al erario público. Rápidamente este funcionario probo desaparecerá y Heredia se aferrará a buscar pruebas con el peligro de su vida, como siempre. El gato Simenon, su fiel  compañía, le sirve para filosofar y Heredia vive filosofando y teniendo respuesta a todo; por momentos se vuelve cargante.

La escritura de Díaz Eterovic es bella, poética, muy metaliteraria (la próxima vez anotaré las referencias literarias, por lo general son policiales, pero no exclusivamente).

Una cita página 238…estaba cansado hasta de mi sombra y la vida era una vieja mañosa que reiteraba sus triquiñuelas. Necesitaba alguna idea nueva; una pequeña llama para anidar en mis bolsillos antes que la noche llegara a cubrirme con su raída capa de murmullos. No era más que uno de los tantos seres anónimos que arrastraban sus días por las calles del vecindario, aletargados por el falso sueño de tropezar con un trozo de felicidad a la vuelta de la esquina. Encendí un cigarrillo, aparté mis oscuros pensamientos y entre el bullicio de los clientes descubrí el sentido de mis próximos movimientos...

A LA SOMBRA, LOM 2005,  ISBN 956-282-720-8

Le sauveur (6) de Jo Nesbø

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Jo Nesbø est un écrivain et scénariste norvégien (Oslo 1960), auteur de polars et de livres pour la jeunesse. Son héros récurrent est l’inspecteur Harry Hole un stéréotype d’inspecteur de Police entre ours-alcoolo-tabagique et électron libre qui utilise des méthodes peu orthodoxes pour résoudre les cas, mais qui néanmoins est le meilleur dans sa branche. Les épisodes peuvent se dérouler en Norvège ou à l’étranger.

L’auteur Jo Nesbø a vendu plus de 34 millions d’exemplaires de par le monde et il a été traduit dans plus de 50 langues. C’est tout à fait impressionnant.

Un film est sorti en novembre 2017 sur son livre Le Bonhomme de neige (2007) avec Michael Fassbinder dans le rôle d’Harry Hole: cela correspond au septième opus avec le détective, non encore lu.

J’ai commenté en mars 2018 mon premier Jo Nesbø: La Soif (2017),  qui correspond au 11ème de la série et je suis restée impressionnée,  souhaitant en lire d’autres mais de préférence dans l’ordre chronologique car les histoires tournent surtout autour du personnage et de la personnalité de Harry Hole.

L’homme chauve-souris (1997) est le premier de la série, commenté en avril 2018, un livre qui m’a plu moyennement car j’ai trouvé qu’il faisait un peu catalogue touristique sur l’Australie (pauvre Australie ces jours-ci), brodé autour de l’assassinat d’une jeune norvégienne; dans ce livre on comprend pourquoi l’inspecteur Hole est envoyé aux antipodes par sa hiérarchie: c’est pour se faire pardonner une bourde professionnelle énorme avec la mort d’un collègue alors que l’inspecteur Hole était passablement imbibé d’alcool. En juillet 2018 j’ai commenté le N°2 Les cafards (1998), qui se déroule en Thaïlande où Harry Hole doit résoudre un cas délicat du meurtre d’un diplomate norvégien dans des conditions plus que louches. Le N° 3 Rouge-Gorge (2000) m’a plu moyennement car ce fut une lecture laborieuse quoique sur un sujet intéressant: les soldats norvégiens engagés dans la Wehrmacht lors de la DGM; lecture  laborieuse car comportant trop de personnages et un rythme trop lent. Le Harry Hole N°4 est Rue Sans-Souci (2002), un opus pas mal du tout autour de braquages de banques et de mafia au niveau de l’Europe. L’étoile du diable (2003) n’est pas mal non plus avec quelques réserves: la trame est un peu surchargée mais le suspense intense.

Le Sauveur (2005) est un polar qui m’a intéressé moyennement, mais je sais que mon opinion va à contre courant du sentiment général. Et puis, j’ai laissé passer trop de temps avant de reprendre un Harry Hole: 64 livres exactement, j’ai quelque peu perdu le fil.

Dans ce tome très noir et au coeur du rude hiver norvégien, je retrouve un Harry Hole assez solitaire, avec un nouveau chef, Gunnar Hagen, et un coéquipier, Halvorsen,  qui va se faire sérieusement amocher. L’intrigue m’a paru assez compliquée entre l’Armée du Salut norvégienne et un tueur venu de Croatie dont je n’ai pas compris clairement les motivations. Hole va prendre l’initiative de se rendre en Croatie à ses frais et sans en parler à la hiérarchie!

Si j’ai compris quelque chose, cette Armée du Salut est toute puissante et riche en capital immobilier. Il y a de la spéculation immobilière même pas camouflée et des assassinats louches au sein même de l’organisation (dans le roman).

Je n’ai rien compris au problème des serbes et des croates sur fond de vieille guerre et de vendetta. Les voyages à Zagreb m’ont paru extravagants.

Au sujet de la vie privée de Harry, il a rompu avec Rakel, mais il continue de voir le fils de Rakel, Oleg, qui l’adore. Il va vivre une courte liaison avec Martine Eckhoff, la fille du plus haut gradé de l’Armée du Salut. Harry Hole se bat toujours avec l’alcool et continue de fréquenter les AA. On sent une grande détresse dans ce policier mais en même temps il est d’une témérité hors normes et bien toléré par son nouveau supérieur.

Page 240 il y a une description physique de l’inspecteur Hole : un grand type aux cheveux courts, la peau pâle et le nez rouge, les traits durs et marqués et contredits par une bouche sensuelle.

Un tome avec beaucoup trop de personnages et une intrigue peu claire, même si les meurtres sont assez spectaculaires. Et constamment des changements de narrateurs, ce qui rend le suivi plus difficile. J’ai aimé moyennement.

LE SAUVEUR, Folio Policier 552 2018(JN 2005),  ISBN 978-2-07-270812-1

El color de la piel (9) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico, publicado en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por las diarias libaciones, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…entonces no hay que quejarse.

Empecé a publicar en avril 2019  La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré bastante enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción, pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4 y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior puesto que Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos.

El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon que ya me parece antipático con tanta reflexión gatuna.

En este tomo suceden cosas agradables como el retorno del kiosquero Anselmo, cansado con su matrimonio viñamarino con la pitonisa y que sale huyendo y retomando su negocio, lo que es una compañía y seguridad para el pobre Heredia. Además le procura buenos datos para las apuestas hípicas cuyas ganancias sacan de apuro al detective. También entabla una nueva amistad con un inspector llamado Cardoza que lo apuntala con los datos que Heredia necesita para investigar. Por el lado de los amores, en este tomo el sabueso tendrá una corta pero buena relación con una peruana que trabaja en un bar y que podría reanudarse si la peruana vuelve algún día a Santiago.

El caso policial esta vez atañe a la búsqueda de un joven peruano que desaparece. Hace parte de los miles de peruanos que ingresan a Chile sin papeles y viven en condiciones precarias. El hermano del joven peruano, que representa otro caso de trabajador sin papeles, contrata a Heredia.

Heredia va investigar y acercarse a esta población flotante de extranjeros que sobreviven duramente y son muy solidarios entre ellos. Provocan por lo general el rechazo de los chilenos que los acusan de participar en todo tipo de delitos.

Heredia va a resolver el caso que no es nada limpio y tiene ramificaciones más que turbias y corruptas. El joven peruano no andaba con buenas juntas…Y página 82 se lee…a la falta de hospitalidad, a la estupidez de creernos superiores a los demás. El mundo está lleno de racismos intolerantes y preocuparse por el color de la piel es un camino que no conduce a nada bueno.

Y siempre esa poesía urbana que sabe escribir Díaz Eterovic, desde el primer párrafo del libro nos brinda la entrada en materia…en el comienzo de una tranquila noche de verano, el barrio vivía sin sobresaltos su rutina de construcciones viejas y calles en penumbras. Una franja azul se reflejaba sobre las lejanas cumbres de la Cordillera de Los Andes, negándose a seguir al sol en su muerte cotidiana. Desde la oficina, y con algo de imaginación, podía escuchar el murmullo del río Mapocho avanzando sobre piedras y matorrales, sin entusiasmo, convertido en un hilillo barroso, anémico.

Página 200 el tono sigue terriblemente melancólico…encendí un cigarrillo y me detuve a escuchar el rumor de la calle. Era una tarde cualquiera, igual a tantas otras en la ciudad, con sus murmullos y sus rabias, sus gritos y llantos, su manera empecinada de reproducirse, horas tras horas, acogiendo los sueños de la gente, absorbiendo su esperanza de muro en muro, atormentada y feliz de girar, en su incansable carrusel. En apariencia nada nuevo en la ciudad; y yo en ella, solo, como un vigía fatigado de observar a las personas. El juego del testigo que recarga su memoria de datos inútiles y al final del día cree conocer la ciudad pero solo ve un lado de ella, porque la otra cara, tal vez la más auténtica, permanece rodeada de sombras, de palabras dichas de frente a la intimidad de un espejo o al silencio anterior a la decisión de cerrar los ojos y dormir.

Heredia está un poco resquebrajado moralmente y estima  página 42 que ya ha vivido los dos primeros tercios de su vida y que le queda un tercio más por vivir. Probablemente el más difícil, el del cansancio y las despedidas. No tiene las certezas de otras épocas ni el consuelo del futuro. Sólo queda la repetición de algunos gestos conocidos y las burlas de un cuerpo cansado. Los golpes duelen el doble, las resacas le desprenden la piel y no consigue revivir los sentimientos de antaño. Heredia recuerda a menudo su pasado en el orfanato.

Es probable que el escritor se auto refiere en este tomo con « un escritor » a quien Heredia cuenta sus casos aunque con una buena cantidad de mentiras. El escritor ordena las  historias y las publica en forma de novela aunque Heredia no sabe si el tipo vende bien sus libros, pero en todo caso se entretiene con lo que él le cuenta y eso ya es bastante. No se puede pedir todo en la vida (página 81).

Un tomo triste y melancólico con una excelente descripción de un Santiago céntrico.

EL COLOR DE LA PIEL, LOM 2013,(RDE 2003),  ISBN 978-956-00-0430-7

El hombre que pregunta (8) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956), creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se puede ver algunos capítulos en Youtube aunque es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos de la sociedad.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales aunque el personaje de Heredia me da lástima al mismo tiempo que admiración por su afición a la literatura. Empecé a publicar en avril 2019  La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré bastante enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción, pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4 y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1994) que éste es anterior puesto que Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (1999) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico.

El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos aunque encontré la trama algo floja. El hombre que pregunta no es otro que Heredia, siempre indagando y preguntando para llegar a la conclusión de sus casos. Y el hombre encuentra, con sus pocos medios, con su cuasi embriaguez permanente, pero tiene ángel y cacumen.

Esta vez un abogado santiaguino y ex compañero de Leyes lo solicita tras la muerte de un crítico literario también santiaguino muy conocido y temido. La ex compañera del crítico literario y vecina de domicilio, está segura que no fue muerte accidental como se dice, sino asesinato.

Nuestro Heredia se introduce en el medio literario santiaguino y comienza su pesquisa. Tenemos en tela de fondo un microsistema de lo más pintoresco, pero nada original porque el caso tiene universalidad : envidias, comidillas, jugadas chuecas, traiciones y más traiciones, plagios, robos, delaciones, etc, etc. El detective Heredia brilla en este medio porque sabe de literatura  asombrando a más de uno y porque liba mucho conversando, es una verdadera esponja este Heredia.

Va a vivir su buen romance con una escritora conocida y neurótica, pero no sabemos si tendrá duración en el tiempo. Ya casi no se acuerda de su joven amor Griseta, pero si recuerda al tira Dagoberto Solís, su amigo y compañero de ruta. Reaparece el periodista Campbell del tomo anterior. Hay mucha soledad urbana en las novelas de Heredia.

Un buen opus, sin politiquería y con el inefable gato Simenon, el fuero interno de Heredia.

Una muestra de la poesía urbana del escritor…Había dejado de llover y las calles parecían el rostro lloroso de una ciudad que sentía pena de si misma y de los seres que la recorrían buscando refugio contra el hálito destemplado del invierno.

EL HOMBRE QUE PREGUNTA, LOM Ediciones 2002,  ISBN 978-956-00-1007-0

L’Homme de Lewis (2) de Peter May

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Peter May est un romancier et scénariste pour la TV de nationalité écossaise (Glasgow 1951) résidant en France,  naturalisé français en 2016.

L’île des chasseurs d’oiseaux (The Blackhouse 2009) est le premier tome d’une trilogie écossaise, un livre primé par le Prix Les Ancres noirs 2010, le Cezam Prix 2011 et le Prix Barry 2013, c’est un livre qui m’a beaucoup plu par la force des éléments naturels mis en relief et l’histoire qui va avec; j’ai commenté le livre en octobre 2019.

L’Homme de Lewis (The Lewis Man, 2012) est le deuxième tome de la trilogie et je l’ai abordé avec grand intérêt. Il a reçu le Prix Les Ancres noires 2012. Le policier Finlay Macleod, originaire des Hébrides, revient sur l’île de Lewis un an environ après la fin de l’épisode précédent. Il a divorcé de sa femme et quitté la police car il a fini les études d’Informatique qu’il suivait en parallèle; il voudrait commencer une nouvelle vie.

Il va retrouver les personnages du premier tome; il va commencer à retaper la vieille maison de ses parents qui tombait en ruine, mais il sera rapidement entraîné dans la résolution d’un crime: on va découvrir le cadavre bien conservé dans la tourbe d’un jeune homme sauvagement poignardé.

Cet épisode est l’occasion de nous livrer des informations fort intéressantes sur la propriété de conservation des corps par la tourbe selon les conditions climatiques du lieu: l’acidité de l’eau, les températures basses et le manque d’oxygène font que la peau et les organes se conservent très bien.

Très vite et grâce à la datation par le carbone on va savoir que le cadavre date des années 50. L’autopsie du cadavre va jusqu’à révéler les aliments ingérés par la victime!

Finlay Macleod va donc s’impliquer dans la recherche de l’assassin d’autant plus que dans le tome précédent la population mâle de l’île avait fait l’objet d’une recherche d’ADN  que l’on pourra comparer avec l’ADN de la victime et établir ainsi une filiation.

Cette enquête criminelle m’a paru un peu poussive, un peu lente et prévisible. Et la fin un peu exagérée. Mais une nouvelle fois les éléments naturels sur ces Îles m’ont paru d’une force incroyable, comportant des changements rapides et violents. Des paysages que j’arrive à imaginer d’une beauté à couper le souffle.

A la fin du livre, la vie de Finlay Macleod commence à prendre un nouveau départ; je trouve que l’on sait peu sur lui, il reste comme en retrait. Je vais voir ce que le tome 3 va apporter comme intérêt.

Sur la beauté des lieux: Bien qu’on les appelle île de Lewis et île de Harris, il s’agit en fait d’une seule et même île, séparée en deux par une chaîne de montagnes et une étroite bande de terre. Une sacrée vue pour l’éternité. Le bleu ardoise et ombré des montagnes, par delà le jaune des plages de Scarista; les lumières sans cesse changeantes d’un ciel qui ne connait pas le repos; le murmure permanent du vent, comme les voix des croyants s’élevant pour célébrer le Seigneur.

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Plage de Scarista- Hébrides

L’HOMME DE LEWIS, Babel Noir 2014 (PM 2012),  ISBN 978-2-330-01441-4

L’île des chasseurs d’oiseaux (1) de Peter May

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Peter May est un romancier et scénariste pour la TV de nationalité écossaise (Glasgow 1951) résidant en France,  naturalisé français en 2016.

L’île des chasseurs d’oiseaux (The Blackhouse 2009) est le premier tome de la trilogie écossaise, un livre primé par le Prix Les Ancres 2010, le Cezam Prix 2011 et le Prix Barry 2013. Les deux tomes suivants sont L’Homme de Lewis (2012) et Le Braconnier du lac perdu (2013).

L’île aux chasseurs d’oiseaux est classé roman noir, policier, mais ce livre est infiniment plus que cela. Il y a une histoire policière avec un crime à élucider, un crime assez sauvage d’ailleurs, mais il y a aussi l’histoire personnelle très forte du policier envoyé de Glasgow pour résoudre ce crime et puis il y a surtout un descriptif magnifique de cette partie reculée du monde, les îles Hébrides extérieures au nord ouest de l’Ecosse.

Le policier en charge (partielle) de l’enquête est originaire de l’île de Lewis faisant partie de l’archipel et il s’est battu pour quitter  cette île. Cela fait 18 années que Finlay (Fionnlagh) Macleod alias Fin, est parti de Lewis et son retour lui fait revivre un passé difficile, semé de faits douloureux qu’il préférerait oublier, enterrer au plus profond de sa mémoire. Mais l’enquête policière fera qu’il devra raviver beaucoup de souvenirs anciens et côtoyer des gens resurgis d’un passé lointain.

De plus Macleod vient de vivre, un mois avant les faits, un deuil très proche et son mariage sombre pour de bon.

La vie sur l’île est assez confinée, ce qui est inéluctable. Les gens se  côtoient trop longtemps, ils vivent en circuit fermé et se connaissent trop bien pour pouvoir prendre de la distance par rapport aux évènements. Ce qui rend les rapports humains difficiles, abrupts, avec un climat infernal, des pluies violentes, des vents quasi permanents. Tout ceci favorise le fait que certains noient dans l’alcool leur spleen, leur désespoir, leur ennui. La consommation des pintes de bière ou whisky n’arrangent pas les échanges entr’eux (page 52:…rien à faire sur l’île, ou pas grand chose. Le poids de la religion, une économie en déroute, un chômage élevé. Un alcoolisme très répandu et un taux de suicide bien au-delà de la moyenne nationale).

Macleod aura du mal à progresser dans l’enquête mais il va y arriver, aidé par d’autres îliens et bien que desservi par son supérieur. En même temps il devra faire face à quelques vérités qu’il ignorait du fait de cet éloignement prolongé.

Les coutumes sont rudes par cette latitude, notamment la coutume ancestrale de la chasse aux oiseaux sur le rocher de An Sgeir dont le début remonte à la nuit des temps; c’est une véritable initiation pour tout mâle de l’île et un honneur d’y participer, même si le plus souvent c’est au péril de sa vie. Chaque année 12 heureux élus partent par voie de mer (presque une journée de voyage) sur le rocher afin de chasser environ 2000 bébés « guga », comme ils appellent en gaélique les bébés des fous de Bassan; cette expédition dure 15 jours et chaque étape est rituelle et bien codifiée. Le groupe revient avec les volatiles dépecés et conservés dans de la saumure pour le régal des villageois. Mais le danger  physique est bien réel puisque An Sgeir est un rocher calcaire, très glissant, battu par les vents, entouré de falaises, colonisé par des milliers d’oiseaux assez agressifs envers ces chasseurs.

Cette coutume ancestrale,  Macleod dût la subir autrefois et ce fut à l’origine d’un changement radical dans sa vie ainsi que dans celle de son ami d’enfance Artair.

Ce livre est envoûtant par la découverte du monde gaélique, avec des noms imprononçables qui nécessitent presque une traduction à l’anglais pour être compris. Il est envoûtant par la description extraordinaire de la nature environnante, farouche mais d’une beauté du début du monde, à couper le souffle, que ce soit le ciel, la mer ou la terre. Les habitants de cette contrée portent en eux une telle force, une telle présence, une telle aura de sincérité que le lecteur se sent petit et recroquevillé devant leur vécu.

Le titre original en anglais (Blackhouse) fait état de quelque chose d’important dans le récit, car c’est le nom qu’ils donnent aux maisons locales datant apparemment des années 20: des maisons aux murs en pierre chaulés de blanc ou en béton et des toits en ardoise, tôle ondulée ou de feutre bitumé; ces maisons sont venues remplacer les anciennes avec des murs en pierres sèches avec un toit de chaume où cohabitaient hommes et bêtes.

Difficile d’écrire un billet à la hauteur du livre sans tomber dans le spoiler car il se passe des choses assez terribles dans la narration. C’est un roman magnifique, fort, bien écrit (Bravo au traducteur Jean-René Dastugue qui a su lui donner tout ce climax sublime), aux rebondissements subtilement dosés jusqu’à une fin que j’ai adoré car c’est une porte ouverte vers autre chose. Il faut continuer avec L’homme de Lewis dès que possible.

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Le rocher d’An Sgeir, temps fort dans ce roman.

L’ÎLE DES CHASSEURS D’OISEAUX, Babel Noir 2011 (PM 2009),  ISBN 978-2-330-00133-9

El ojo del alma (7) de Ramón Díaz Eterovic

Ramón Díaz Eterovic

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956), creador del personaje del detective privado Heredia, protagonista de más de 20 títulos de novelas negras.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se puede ver en Youtube aunque es una adaptación libre de los libros. Se ve con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos de la sociedad.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Publiqué en avril 2019 un billete sobre La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré bastante enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción, pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4 y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1994) que éste es anterior puesto que Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (6) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada puesto que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón).

El ojo del alma es el séptimo de la serie, Premio Anna Seghers (premio alemán) 1989 y tiene un título precioso, explicado en la contratapa por el autor : …Heredia piensa que las pistas hay que seguirlas con el ojo del alma, es decir, con los sentimientos más arraigados en su consciencia.

 En este tomo tenemos a un Heredia nuevamente instalado en Santiago, más solitario que nunca, fumando como bombero y bebiendo alcohol a lo largo del día. Su única compañía es el gato Simenon que le sirve como de fuero interno, como voz interior para clarificar las cosas, sobre todo que el pobre Heredia está casi siempre bajo el dominio del alcohol, cansado y perdido. La música y la lectura (con gustos muy eclécticos en cada rubro), hacen parte de su diario vivir. También recuerda a su amigo Solís el tira y compañero de andanzas y a Griseta, su joven amor que lo abandonó para seguir rumbo propio, pero que le escribe de vez en cuando, y al kiosquero Anselmo, su ex factotum, hoy en día casado con una pitonisa que se lo llevó a vivir a Viña del Mar donde se aburre a morir.

Esta vez, su amigo periodista Campbell solicita su ayuda para encontrar a un desaparecido, un tal Traverso que Heredia conoció allá por los atribulados años 1974 cuando retomó por un tiempo sus estudios en la Facultad de Leyes. De aquella época va a encontrar una foto donde casi todos los retratados están muertos, y Heredia hace parte de los vivos por lo que se siente inmediatamente involucrado. La persona que costea la pesquisa es otro compañero de Leyes, un tal Osorio que desempeñó otrora un rol de traidor o eso parece.

El desaparecido Traverso está dedicado exclusivamente a la política y por ahí empezará la pesquisa, por los derroteros de la sucia política.

Este tomo me resultó algo pesado a la lectura : mucha verborrea, mucha explicación y muy poca acción. El amigo Heredia se está poniendo pesado con sus raciocinios, sus frases todas hechas.

Pero la escritura es muy buena, especialmente en las descripciones del centro de Santiago. Hay una parte del relato que se vuelve guía turística con la enumeración de bares y lugares para libar, me imagino que no son nombres inventados, pero no tengo como comprobar. Y por momentos la prosa de Díaz Eterovic se vuelve sencillamente poético-urbana.

En este tomo tenemos una confidencia de Heredia sobre la mujer que fue su primer amor: una mujer española y mucho mayor llamada Eva, que lo dejó cuando obtuvo el divorcio para volver a su España natal, con una escueta nota de « Adiós, Heredia » y desde entonces vive sabiendo de antemano que llegará siempre a la misma soledad.

EL OJO DEL ALMA, LOM 2001 (RDE 1987),  ISBN 978-956-00-1008-7