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El leve aliento de la verdad (14) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) perteneciente a la generación del 80. Díaz Eterovic se ha hecho santiaguino desde 1974, es el creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; ha sido traducido en más de 20 países. Dice el escritor de su héroe…es un antihéroe descreído, un ser marginal con ética y valor para mirar la realidad sin concesiones…Heredia es el testigo de la Historia chilena de los últimos 25-30 años post-golpe de Estado.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, las desigualdades sociales, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia en pleno barrio « bravo » de Santiago que fue otrora el alero de la bohemia literaria de los años 20-30.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada con un sobre consumo de alcohol, aunque al mismo tiempo me causa admiración  su afición a la literatura y a la música. Vive quejándose y  el soliloquio con su gato Simenon  le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó, porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo. El segundo deseo (2006) ha sido galardonado con el Premio Municipal de Literatura de Santiago 2007, el Premio Critiques Libres 2016 du Roman Policier y el Premio Manuel Montt 2008; es un opus bastante nostálgico al mismo tiempo que terriblemente importante para la psiquis del detective. La muerte juega a ganador (2010) recibió el Premio de la mejor obra literaria 2011 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, es un tomo importante porque investiga la muerte del hijo de Anselmo, su fiel amigo, pero no me interesó en la medida que transcurre en el medio hípico que es una fuente de ingresos de vez en cuando para el pobretón Heredia.

El leve aliento de la verdad (2012) fue finalista del Premio Altazor 2013, un libro que me gustó medianamente. Por un lado tiene una trama ágil y humanamente trascendente sobre un fondo de miseria urbana bastante terrible. El amigo periodista que siempre ayuda a Heredia en sus pesquisas, Marcos Campbell, lo solicitará para buscar a otro periodista que solía publicar en la revista de Campbell y que ha desaparecido sin dejar huellas. Heredia no tiene ganas de investigar el caso porque se siente cansado, poco motivado y porque anda triste desde que Griseta le anunció que no volvía a Chile tras su postgrado en Psicología en Madrid. Pero por el amigo Campbell, Heredia se siente comprometido moralmente y comienza una pesquisa. Me pareció muy enrevesada la trama por momentos con todos esos periodistas implicados y los policías corruptos y « protegidos ». El medio de la droga y de la prostitución capitalinas están ampliamente descritos y es un horror (es un horror urbi y orbi de todas maneras).

Por otro lado, la vida personal del detective es un desastre. su condición física ha desmejorado mucho lo que lo castigará en su pesquisa. Lleva una vida dura y monótona, gana lo justo para vivir y se refugia en su cuchitril entre sus libros, la música y el gato Simenon que hace comentarios casi socráticos con respuesta a todo. En la parte sentimental, la inspectora Fabra tiene nuevamente una relación con él que ella quisiera más estable, pero Heredia se hace el sordo y no logra decidirse.

La poesía urbana del autor aflora desde el comienzo del libro, pero es una poesía negativa, la de una ciudad desagradable, frenética, sucia, con gente estresada que corre en permanencia (en pos de una felicidad imposible?) y en un mundo donde prima el más pedestre materialismo.  Un ejemplo de la poesía urbana de Díaz Eterovic…las casas y edificios morían a mi alrededor, cambiaban sus formas, se convertían en sombras, manchas, evocaciones apenas iluminadas por las luces mortecinas de un bar para borrachos sin huellas…la lluvia cayó con entusiasmo hasta el anochecer. Desde la ventana de mi oficina contemplé la alfombra de hojas mojadas que cubría las veredas y a los peatones que caminaban esquivando los charcos que espejeaban en la calle, como ojos desorbitados de un animal que intentaba forzar las cadenas que lo mantenían atado a las profundidades… había dejado de llover. El cielo estaba parcialmente despejado y la luz del sol parecía renovar los viejos colores de las casas y árboles del vecindario. A lo lejos, la Cordillera de los Andes daba la impresión de haber aumentado de volumen. Sus cumbres estaban cargadas de nieve y bastaba fijarse en cualquiera de ellas para pensar que el blanco era el color del infinito y de la soledad…                                             

El autor también arregla cuentas con aquellos chilenos que se exiliaron con el golpe y volvieron al país sin encontrar fácilmente un trabajo porque nadie tenía interés en contratar los servicios de alguien que no parecía dispuesto a traicionar sus convicciones por las consabidas 30 monedas de Judas, como habían hecho otros que, después de vivir del pan que le daban cubanos, rusos o alemanes, volvieron dispuestos a escribir o decir cualquier cosa que fuera de la simpatía de los cómplices de la dictadura que antes los había exiliado o puesto precio a sus cabezas.(pg 57).

Heredia está cansado, tiene 50 años y está indeciso sobre el rumbo que podría tomar su vida. Hete aquí como se auto-define sin concesiones : un rostro moreno, definitivo, surcado por la vida. Ojos negros, con el brillo añejo de las lágrimas de la infancia, cansados de ver vidas ajenas y el inevitable morir de la ciudad. Ojos hechos para paisajes otoñales y la estrecha luz de bares turbios. Labios dispuestos para el gesto tímido de una sonrisa, besos apasionados o un cigarrillo. Dientes firmes, pero habitualmente ocultos por la falta de entusiasmo. Un mentón que conserva entre sus recuerdos más golpes que caricias. Ese soy yo.

EL LEVE ALIENTO DE LA VERDAD, LOM Editores 2017 (RDE 2012),  ISBN 978-956-00-0370-6

La muerte juega a ganador (13) de Ramón Díaz Eterovic

 

Ramón Díaz Eterovic: "El autor que me hizo mirar el género ...

 

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) perteneciente a la generación del 80, que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; ha sido traducido en más de 20 países. Dice el escritor de su héroe…es un antihéroe descreído, un ser marginal con ética y valor para mirar la realidad sin concesiones…Heredia es el testigo de la Historia chilena de los últimos 25-30 años post-golpe de Estado.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia en pleno barrio « bravo » de Santiago que fue otrora el alero de la bohemia literaria de los años 20-30.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y  el soliloquio con su gato Simenon  le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo. El segundo deseo (2006) ha sido galardonado con el Premio Municipal de Literatura de Santiago 2007 y el Premio Critiques Libres 2016 du Roman Policier; es un opus bastante nostálgico al mismo tiempo que terriblemente importante para la psiquis del detective.

La muerte juega a ganador (2010) recibió el Premio de la mejor obra literaria 2011 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Es un libro que no me gustó (pero es algo estrictamente personal) porque ocurre en el medio de la hípica que no me interesa ni me gusta. Pero es verdad que en la vida de Heredia la afición a la hípica es importante porque muy a menudo el dinero que gana con las carreras de caballos le sirve para comer y pagar el arriendo de su cuchitril/departamento de la calle Aillavilú. También su amistad con el bueno de Anselmo (el kiosquero) está muy relacionada con la hípica porque Anselmo fue un jinete exitoso en su tiempo, hasta el accidente que lo dejó imposibilitado para siempre, pero vive apostando y le da datos a Heredia que muy a menudo le procuran más dinero que sus escuálidas encuestas policiales pero donde el privado se da a fondo porque como dice su creador, es un personaje con ética.

En este tomo tenemos una investigación ineludible porque concierne nada menos que a su amigo Anselmo. Se trata de investigar la muerte « por suicidio » de un personaje cercano a Anselmo  quien piensa que se trata de un asesinato camuflado. ¿Por qué se suicidó Romerito? El finado es un joven y prometedor jinete que encuentran ahorcado en los locales del hipódromo. Poco a poco el incansable Heredia averiguará cosas y datos de lo más peliagudos en torno a este deporte tan especial. ese es el lado interesante de la medalla, saber como funciona la hípica detrás de las bambalinas : no hay que esperar ninguna grandeza, como sucede en todas partes cuando hay dinero de por medio. También, a medida que transcurre la investigación saldrán a la luz unos datos que no cuadran con lo que se sabía sobre el jinete.

En cuanto a la vida privada de Heredia, es más bien un desastre. Todos le dicen que se ve desmejorado, él se dice cansado además que se le nota muy nostálgico. Sus días ocurren entre bar y bar aunque no se emborracha. Está sin pareja porque Griseta está en España  cursando un grado en Psicología y tienen poca correspondencia. Heredia le ronda a la policía Doris Fabra con quien tuvo una corta aventura seis años atrás, pero ella lo trata mal porque no soporta las incesantes aventuras amorosas de Heredia. En todo caso el detective la solicita muy a menudo para sus pesquisas pidiéndole datos y al mismo tiempo que le proporciona  otros datos que la valorizan ante sus superiores. El periodista y amigo Campbell en este tomo es solo mencionado en una frase y no toma ninguna parte en la acción. En cambio, encontré que el Escriba (que no es otro que el autor Díaz Eterovic) sale mencionado varias veces y hasta se dan datos autobiográficos por primera vez en la vasta saga de Heredia (una hora en que estaba en casa, intentando avanzar en la trama de alguna de sus historias o leyendo uno de los tantos libros que mantiene apilados en distintos rincones del departamento que comparte con su esposa, sus hijos y un gato llamado Balzac). Queda claramente establecido que el Escriba explota las notas y datos que Heredia acumula en sus pesquisas y que el Escriba transforma en libros (principio de las cajas chinas).

En este tomo Heredia perora negativamente sobre sus conciudadanos y sobre Santiago, describiendo a la ciudad como poco reluciente con sus bajos fondos, su frenesí inmobiliario, los megamercados y el dinero fácil…todas las modernizaciones quedan a medio camino, confirmando la nefasta tendencia de los chilenos a idear soluciones de pacotilla, el casi casi, el triunfo moral, los logros en la medida de lo posible o a última hora, el alambrito del gasfitero que se impone como improvisada solución de los problemas y hace deambular el país entre las ojotas campesinas y el computador de última generación. Un país de imitaciones y apariencias que gusta mirarse al ombligo, con demasiados hombrecitos de negro que usan los celulares hasta en los baños para simular un ingenio que no poseen. Un país de envidias masculladas tras las puertas y de sueños que la realidad o los terremotos se encargan de echar a tierra. (Vaya !)

El amigo Heredia está más nostálgico y melancólico que nunca…de pronto sentí venir la ola del desgano. El deseo de olvidarme del caso y quedarme junto a la ventana de mi departamento, observando los movimientos del barrio, el ir y venir de la gente, el rumor de una vida a la que a veces costaba encontrar un sentido…Sigue aficionado a la música y a la literatura con constantes citas de autores. Aún tiene presente a su amigo de la Policía de Investigaciones, Dagoberto Solís asesinado durante el cumplimiento de una misión unos 15 años atrás, sobre todo que la estupenda Doris Fabra saldrá gravemente herida en una reyerta entre maleantes, comprendiendo Heredia que Doris representa algo importante para él.

¿Estamos ante el final de una patética soltería ? ¿La respuesta en el próximo opus ?

LA MUERTE JUEGA A GANADOR, LOM 2010,  ISBN 978-956-00-0189-4

Berlin Noir 1 and 2 (March Violets,The Pale Criminal) by Philip Kerr

Philip Kerr

 

Philip Kerr was a British writer (Edinburgh 1956-London 2018), author of historical thrillers that take place in Germany during WW II. His most famous book  is the Berlin Noir trilogy :  with March Violets (1989), The Pale Criminal (1990) and A German Requiem (1991), published together in 1993. These novels are remarkable interesting for their historical approach to the years of Nazism : 1936 and the expanding Nazi Party for the first book, 1938 with the invasion of the Sudetes by Germany and lastly, 1947 with the decline of the Third Reich (in sum, the trilogy spans three eras: before, during and after World War II).

 

 

 

 

MARCH VIOLETS (1)

The title « march violets » refers to the « violets » in March 1933, a moment when German citizens flocked  to the Nazi Party in order to receive the party’s insignia. In a country whose economy was floundering, they were mainly driven by opportunistic gain, at a time when the Nazi party had not yet publicly defined its racial policies (climbing on board the Party wagon and riding it to make a quick profit).

The trilogy revolves around Bernhard (Bernie) Gunther and the city of Berlin in 1936, which was preparing to hold the summer Olympics.  Bernie is a private detective, a former cop (10 years at the Kripo) and a former private detective for the well-known Adlon Hotel. He is for sure a special guy, working in Berlin during the development of national-socialism, working with, yet against,   the SS and Gestapo. It seems quite improbable that Bernie would have been allowed to use the language he was ascribed by the author. Bernie has in fact a rather corrosive sense of humor: he speaks too frankly although always with a large dose of humor, which can sound quite nasty to some.

Here is what the author has to say about Berlin, it’s no more the city of the Weimar years, one of the most exciting cities in the world, but it was Berlin under the National Socialism Government : a big, haunted house with dark corners, gloomy staircases, sinister cellars, locked rooms and a whole attic full of poltergeists on the loose, throwing books, banging doors, breaking glass, shouting in the night and generally scaring the owners so badly that there were times  when they were ready to sell up and get out. But most of the time they just stopped up their cars, covered their blackened eyes and tried to pretend that there was nothing wrong. 

Bernie is 48 years old, a good-looking lad, as well as a big consumer of women and alcohol, in that order. Berlin at that time is described perfectly well with luxury of details of all kinds.

The plot is about a rich man (one of the major Ruhr industrialists) asking him to investigate his daughter and son-in-law’s murders. For this, Bernie will have to investigate his client’s links to the Nazi Party and learn that things are quite convoluted and twisted. That way, we can feel how corruption was a distinctive feature of life under the Party. For example, the book clearly describes The Prime Minister Hermann Goering’s lust for expensive things, especially jewels that he took from anywhere he could find them. Also we witness the real enmity that existed between Goering and Himmler. And the Party was pretty rough with German women who were not allowed to work anymore and instead had to stay home and have the babies that would perpetuate the supreme Aryen race.

Bernie Gunther will find himself in real trouble while investigating these murders; the novel is a page turner. What makes this reading remarkable, if I were to name one thing, and more than Bernie’s personality even, is the firsthand visit of 1936 Berlin that the author offers us, magic and intense. I also liked the way Philip Kerr analyses the ins and outs of the Nazi Party as it rises to power. The writer’s research work and the way it has been instilled throughout the book are simply admirable.

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THE PALE CRIMINAL (2)

 

In this episode Bernie Gunther, a private detective,  is 40 years old when Germany, in 1938, invades the Sudetes in order to empower the Austro-Hungarian heavy industry, much needed for an European War. Bernie had recently associated with another detective, Bruno Stahlecker and their work as detectives was well known and appreciated by Nazi party staff.  Bernie is asked to investigate a case of blackmail involving Frau Lange, a very rich lady whose son is homosexual and wrote compromising letters to his formal lover, a German psychotherapist very much involved with the Nazi party. It’s well known that nazis did not allowed open homosexuality even though several important members of the party covertly engaged in same-gender sex.

Bernie will do a very good job and quickly allow the author of the letters to be caught but the price for this knowledge will be high and cruel: his partner Bruno Stahlecker is murdered by SS officers.

Meanwhile in Berlin, young girls with a perfect aryan look,  beautiful and pure as German virgins, are murdered brutally by a maniac.  Rumors spread, falsely attributing the murders to a Jew criminal. In 1938, Jews were less harassed in Berlin than elsewhere in Germany. At that time, the major Police Chief was Reinhard Heydrich working for the Sipo (or Security Service) , a very cruel but efficient man, tall, skeletally thin, with a long and pale face lacking expression.  He wanted to rid the Police of corruption. But in fact,  National Socialism did not restore respect for neither the law nor order in Germany,  and « the new Germany » is all about reinstating the prominency of family and establishing a national community of blood.

Bernie had very good results in investigations till now, that’s  why he will be assigned to a new case with the Kripo at the Alex (Alexander Platz) by Heydrich. According to the latter,  police in Berlin looks like «  a bunch of incompetents » and Bernie dares tell Heydrich « the real reason you want me back is not because I’m a good detective, but because the rest are so bad ». If he refuses the case, his career as a private detective is over.  Bernie will have to work hard and get involved with the Nazi party while preparations for the Cristal Night are under way. He accepts  the deal with one condition (Can you imagine asking for conditions to the nazis??) : that for the duration of the investigation he’d be given the rank of Kriminalkommissar and allowed to run the investigation in his own way. Of course, Heydrich accepts because in fact his worse enemy, Himmler, wants him out of Berlin mainly because Heydrich relatively manhood bothered him, they called him « the Jew Heydrich » as a piece of counter-propaganda that relied on a massive contradiction to sound convincing (even if worst Heydrich opponent was Admiral Canaris, head of the Abwehr).

Once Bernie Gunther clearly shows it was a plot against Heydrich aimed at maiming his power in Berlin, a German diplomat is murdered in Paris by a young fanatic Jewish protesting against the treatment of Polish Jews in Germany. This act was the starter for the terrible episode known as the Kristalnacht (November 9th & 10th, 1938).

As we remember, Bernie had a love affair in March Violets, but the lady disappeared without Bernie being able to figure out what happened to her. In this book we’ll learn a little bit more about this since she disappeared in the vicinity of the clinic of the psychotherapist.

Bernie’s adventures are amazing to read but I still cannot believe anyone could  have the freedom to speak that way in 1938 Germany . Historical data and daily life in Berlin are fantastically well sketched.

Stay tuned for my review of the last part , A German Requiem

BERLIN NOIR, Penguin Books 1990 (PK 1989),  ISBN 978-0-14-023170-0

La oscura memoria de las armas (12) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; escritor traducido en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver los capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-filosóficas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo gracias al kiosquero Anselmo, su verdadero ángel guardián.

A estas alturas me doy cuenta que existe otra magia con los libros de Díaz Eterovic, y es la magia de los títulos tan bien escogidos, perfectamente adecuados. Hay otro escritor chileno a quien le admiro sus títulos (y los libros !), llenos de poesía, se trata de Hernán Rivera Letelier.

La oscura memoria de las armas (2008) es el doceavo opus de la saga y fue dos veces premiado en 2009 : Premio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes  y el Premio Altazor. Me acabo de dar cuenta que lo he leído antes que El segundo deseo (2006)…ay ! Este  tomo me gustó porque no hay demasiados personajes y la trama se puede seguir sin problema.

Esta vez leo con sorpresa que Heredia ha reanudado con su viejo/ joven amor, Griseta que conoció trece años atrás; ahora comprendo porqué la información me cayó como un rayo; imagino que las explicaciones del caso están en El segundo deseo…Griseta trabaja y viaja por lo que hace apariciones esporádicas que llenan de dicha a un Heredia cincuentón y muy cansado. Es una amiga de Griseta que está al origen de esta pesquisa : su hermano, Germán Reyes trabajaba en una barraca y perdió la vida en un atraco con robo de material de la barraca, pero la hermana está convencida que fue un asesinato. La investigación parte de nada, pero poco a poco y con tesón, Heredia va a progresar lo que le va a costar unas palizas de antología. En este tomo lo ayudará el periodista Campbell que ya conocemos y también resurgirá el tira Bernales que aportará buena ayuda al mismo tiempo que  se llevará las felicitaciones de la jerarquía de la Policia de Investigaciones gracias a los  datos proporcionados por Heredia (un favor por un otro, eh?).

La descripción del Santiago céntrico y de sus personajes es muy pintoresca. La narración es mayoritariamente ambientada entre el barrio Mapocho y el barrio bohemio de Bellavista con buenas descripciones de los bares, tugurios, cabarets y de su gente. Heredia sigue libando a lo largo del día, pero me pareció menos desesperado, probablemente porque ha recuperado a Griseta que le da estabilidad y alegría. Sigue soliloqueando con el gato Simenon que le sirve de fuero interno cuando anda en sus cavilaciones.

Se trata de encontrar a los asesinos de Germán Reyes otrora apresado por la DINA y torturado en Villa Grimaldi. El hombre estaba obsesionado con encontrar a sus agresores y había realizado indagaciones. Poco a poco se va deshaciendo la madeja para mostrar a antiguos militares que han escapado al oprobio porque están muy bien respaldados por la jerarquía. Página 180 se lee…pero algo que no sé explicar me dice que tras la muerte de Reyes existe una situación turbia, oscura. Intuición, olfato, llámelo como quiera. Y además, están los militares con los que conversé. Silencios, palabras en clave, olvidos, lealtades secretas; un mundo que respeta sus códigos y que se mantiene resguardado dentro del atalaya que han construido para vigilar a los civiles que les merecen desconfianza.

Ahondando la investigación Heredia va a descubrir un tráfico y venta de armas por los militares que ya se saben derrotados y quieren utilizar el fruto de la venta de armas para su defensa. Las primeras transacciones se habrían hecho con narcotraficantes colombianos que necesitaban armas para luchar contra las guerrillas del FAR  y del ejército colombiano. Después se habría hecho negocio de 7 millones de dólares con armas para los croatas, armas que salían de Chile como « ayuda humanitaria » hasta que el escándalo reventara en Budapest con el descubrimiento de las armas (página 257).

El propio autor se escenifica en el libro bajo el nombre del Escriba quien necesita los casos de Heredia para encontrar argumentos para sus futuras novelas policiales. Por lo general se encuentran en bares como el City o el Rimbaud cerca de la oficina de Heredia donde el Escriba se instala al fondo con un cigarrillo y una copa de vino. Un día el Escriba le echa en cara…llevo una punta de años escribiendo sobre tu maltrecha existencia y todavía me resulta entretenido (además que le llena la olla, no?). No olvido que los capítulos iniciales de la primera novela los escribí en una pensión de la calle San Lorenzo, en Buenos Aires, a donde fui a dar después de ganar un concurso literario. Entre Heredia y el Escriba hay intercambio fornido de citaciones literarias como si fuera un partido de ping-pong.

Otra aventura de Heredia, oscura por donde se la mire, traspasando la mera esfera del detective para llegar a la esfera nacional cuando se lee al final del libro…acabarás como la mayoría de los chilenos, endeudado y con estrés; o bien terminarás como un amigo que recuerda los hechos importantes de su vida a partir de los artefactos que tiene en su casa. Cuando converso con él me dice cosas tales como: mi hija mayor nació dos meses antes que comprara el computador; o mi esposa se operó de apendicitis el mismo año que compré el primer equipo de video.

Para terminar, una citación de la poesía urbana del escritor…por las noches, mientras hacía esfuerzos por dormir, pensaba en mis investigaciones de los últimos años, y una puntada en un sitio próximo al corazón me obligaba a reconocer que extrañaba las correrías por la ciudad para encontrar fragmentos de verdad tan efímeros como el resplandor de las estrellas fugaces que a veces cruzaban  por el sucio cielo de Santiago…salí del bar cuando las sombras comenzaban su jugarreta de adioses y romances clandestinos. El vodka dormitaba en mi piel y cierto optimismo absurdo provocaba una sonrisa en mis labios…

LA OSCURA MEMORIA, LOM 2017 (1è Ed 2008),  ISBN 978-956-00-1005-6

Le bonhomme de neige (7) de Jo Nesbø

Snømannen (lydbok CD) | Jo Nesbø | ARK Bokhandel

Jo Nesbø est un écrivain et scénariste norvégien (Oslo 1960), auteur de polars et de livres pour la jeunesse. Son héros récurrent est l’inspecteur Harry Hole un stéréotype d’inspecteur de Police entre ours-alcoolo-tabagique et électron libre qui utilise des méthodes peu orthodoxes pour résoudre les cas, mais qui néanmoins est le meilleur dans sa branche. (Je trouve qu’il a quelques points communs avec un autre Harry, le Harry Bosch de Michael Connelly dont je raffole).  Les épisodes peuvent se dérouler en Norvège ou à l’étranger.

L’auteur Jo Nesbø a vendu plus de 34 millions d’exemplaires de par le monde et il a été traduit dans plus de 50 langues. C’est tout à fait impressionnant.

J’ai commenté en mars 2018 mon premier Jo Nesbø: La Soif (2017),  qui correspond au 11ème de la série et je suis restée impressionnée,  souhaitant en lire d’autres mais de préférence dans l’ordre chronologique car les histoires tournent surtout autour du personnage et de la personnalité de Harry Hole.

L’homme chauve-souris (1997) est le premier de la série, commenté en avril 2018, un livre qui m’a plu moyennement car j’ai trouvé qu’il faisait un peu catalogue touristique sur l’Australie (pauvre Australie avec les incendies), brodé autour de l’assassinat d’une jeune norvégienne; dans ce livre on comprend pourquoi l’inspecteur Hole est envoyé aux antipodes par sa hiérarchie: c’est pour se faire pardonner une bourde professionnelle énorme ayant entraîné la mort d’un collègue alors que l’inspecteur Hole était passablement imbibé d’alcool. En juillet 2018 j’ai commenté le N°2 Les cafards (1998), qui se déroule en Thaïlande où Harry Hole doit résoudre un cas délicat de meurtre d’un diplomate norvégien dans des conditions plus que louches. Le N° 3 Rouge-Gorge (2000) m’a plu moyennement car ce fut une lecture laborieuse quoique sur un sujet intéressant: les soldats norvégiens engagés dans la Wehrmacht lors de la DGM; lecture  laborieuse car comportant trop de personnages et un rythme trop lent. Le Harry Hole N°4 est Rue Sans-Souci (2002), un opus pas mal du tout autour de braquages de banques et de mafia au niveau de l’Europe. L’étoile du diable (2003) n’est pas mal non plus avec quelques réserves: la trame est un peu surchargée mais le suspense intense. Le Sauveur (2005) est un polar qui m’a intéressé moyennement, mais je sais que mon opinion va à contre courant du sentiment général. Et puis, j’avais laissé passer trop de temps avant de reprendre un Harry Hole, le temps de lire 64 livres exactement, et j’ai quelque peu perdu le fil du contexte,  même si les histoires ne se suivent pas.

Le bonhomme de neige (2007) m’a comblé; je crois que pour moi c’est le meilleur opus lu depuis la découverte de Nesbø avec La soif (2017). C’est un polar qui maintient la tension de façon efficace du début jusqu’à la fin même si par moments Nesbø est obligé de brouiller les pistes pour faire durer le suspense. Mais quel suspense ! Le bonhomme de neige est la marque que laissera le tueur après chaque meurtre, c’est un détail important dans l’histoire avec un meurtrier qui s’attaque généralement à des jeunes mères de famille et au moment des premières neiges en Norvège.

Un film norvégien est sorti en 2017 sous le titre éponyme et dirigé par Tomas Alfredson avec Michael Fassbinder dans le rôle de Harry Hole. Le film n’aurait pas eu le succès escompté et j’ai lu quelque part qu’ils avaient commencé le tournage alors que le script n’était pas tout à fait prêt.

C’est un premier cas de serial killer pour la Norvège;  ce cher Harry Hole met tout son savoir faire pour attraper le tueur en série en appliquant les quelques règles qu’il aurait appris sur les serials killers dans des cours du FBI aux USA. Au moment de l’intrigue, il a arrêté de boire mais il garde une bouteille de whisky Jim Beam sous l’évier pour le jour où il va flancher (il est humain quoi !) et bien sûr, ce jour va arriver. Il faut imaginer à quel degré de stress il sera soumis et d’ailleurs dans ce 7ème opus on nous le dépeint comme amaigri et sec au sens littéral, presque maladif. Il n’aura pas le temps de se retaper. Voici page 89 comme Rakel, son ancienne compagne, le voit…elle pensa que Harry avait terriblement maigri, qu’il était rentré en lui même. Tout comme le souvenir qu’elle avait de lui. C’était presque effrayant de voir la vitesse à laquelle une personne avec qui on avait été particulièrement intime pouvait pâlir et disparaitre. Ou c’était peut-être justement pour ça : on avait été si proches que par la suite, quand cela n’était plus, les choses semblaient irréelles, comme un rêve rapidement oublié parce que de toute façon, il n’a eu lieu que dans le crâne d’une personne.

Dans ce tome il va hériter d’une nouvelle adjointe, Katrine Bratt, belle et sécrète ce qui l’intrigue beaucoup. Cette femme policière a demandé expressément sa mutation de Bergen à Oslo pour travailler auprès de l’inspecteur principal Harry Hole, telle est sa réputation. Pour le lecteur, il faudra attendre l’avancement de l’enquête pour en savoir plus. Encore une fois la hiérarchie de la Police voudrait la mise à pied de Hole, mais les affaires criminelles sont tellement pressantes que la police ne peut pas se passer de ses services, même s’ils le voient comme une personne entêtée, arrogante, querelleuse, instable et alcoolique. Dans l’équipe de Hole tous les collègues sont un peu « toqués », tellement spéciaux, mais ils fonctionnent bien ensemble (Bjørn Holm, Magnus Skarre, Gunnar Hagen, Espen Lepsvik).

Sur le plan strictement personnel j’ai trouvé très bizarre cette histoire de moisissures dans l’appartement de Harry Hole. Je me suis demandée à un moment si cela avait à voir avec l’intrigue policière, si Harry n’était pas en train de se faire ‘intoxiquer » par quelqu’un…il ne demande jamais des explications et se laisse envahir dans son intimité trop facilement. Il aurait du déménager, d’autant plus qu’il ne possède pas grand chose et que cela aurait pu rentrer dans une petite camionnette!

Il y a dans ce tome deux notions intéressantes : celle du syndrome de Fahr (maladie orpheline avec des dépôts calcaires dans le cerveau qui aboutit à une neuro-dégénérescence), cette maladie va jouer un rôle important dans l’enquête. L’autre notion  est celle du phoque de Berhaus dont le mâle tue la femelle après qu’elle ait mis le petit au monde car il sait qu’elle ne voudra pas s’accoupler une deuxième fois avec lui, mais avec d’autres mâles et il veut l’empêcher d’avoir d’autres petits qui concurrenceraient sa propre progéniture. Cette théorie joue un rôle dans le Bonhomme de neige et s’appuie sur le fait que entre 15 et 20% des enfant suédois auraient un père biologique autre que le légal

Cet opus va mêler crime et vie privée pour Harry Hole et la chose va aller très loin. A la fin de l’épisode Harry Hole est si vidé de sa substance qu’il souhaite partir loin , loin de tout même de ses amours retrouvées.

L’affiche du film de Tomas Alfredson (2017)

LE BONHOMME DE NEIGE, Folio Policier N° 575 (JN 2007),  ISBN 978-2-07-042798-7

A la sombra del dinero (10) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; traducido en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas.

A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo gracias al dinero que le pasa su amigo kiosquero, Anselmo; en esta aventura el consumo de alcohol de Heredia parece más moderado y el detective vivirá un comienzo de aventura amorosa con una policía. Surge nuevamente su amistad con el periodista Campbell quien le ayuda en sus pesquisas y se sirve de la prensa amarilla para avanzar en los casos. Hay un buen descriptivo de lo que sucede en los ministerios públicos y detrás del telón de la política : robos, colusiones, corrupción, falsificaciones, mentiras, tráficos de toda índole, amenazas. La amoralidad impera y el lema único es EL DINERO que lo mueve todo, que todo lo puede y a cualquier costo. Y para justificar el título se lee página 138 « funcionario muere a la sombra del dinero« .

El caso esta vez tiene que ver con corrupción en el seno de la administración, precisamente en el Departamento de Inversiones Públicas donde un funcionario ha detectado robo al erario público. Rápidamente este funcionario probo desaparecerá y Heredia se aferrará a buscar pruebas con el peligro de su vida, como siempre. El gato Simenon, su fiel  compañía, le sirve para filosofar y Heredia vive filosofando y teniendo respuesta a todo; por momentos se vuelve cargante.

La escritura de Díaz Eterovic es bella, poética, muy metaliteraria (la próxima vez anotaré las referencias literarias, por lo general son policiales, pero no exclusivamente).

Una cita página 238…estaba cansado hasta de mi sombra y la vida era una vieja mañosa que reiteraba sus triquiñuelas. Necesitaba alguna idea nueva; una pequeña llama para anidar en mis bolsillos antes que la noche llegara a cubrirme con su raída capa de murmullos. No era más que uno de los tantos seres anónimos que arrastraban sus días por las calles del vecindario, aletargados por el falso sueño de tropezar con un trozo de felicidad a la vuelta de la esquina. Encendí un cigarrillo, aparté mis oscuros pensamientos y entre el bullicio de los clientes descubrí el sentido de mis próximos movimientos...

A LA SOMBRA, LOM 2005,  ISBN 956-282-720-8

Le sauveur (6) de Jo Nesbø

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Jo Nesbø est un écrivain et scénariste norvégien (Oslo 1960), auteur de polars et de livres pour la jeunesse. Son héros récurrent est l’inspecteur Harry Hole un stéréotype d’inspecteur de Police entre ours-alcoolo-tabagique et électron libre qui utilise des méthodes peu orthodoxes pour résoudre les cas, mais qui néanmoins est le meilleur dans sa branche. Les épisodes peuvent se dérouler en Norvège ou à l’étranger.

L’auteur Jo Nesbø a vendu plus de 34 millions d’exemplaires de par le monde et il a été traduit dans plus de 50 langues. C’est tout à fait impressionnant.

Un film est sorti en novembre 2017 sur son livre Le Bonhomme de neige (2007) avec Michael Fassbinder dans le rôle d’Harry Hole: cela correspond au septième opus avec le détective, non encore lu.

J’ai commenté en mars 2018 mon premier Jo Nesbø: La Soif (2017),  qui correspond au 11ème de la série et je suis restée impressionnée,  souhaitant en lire d’autres mais de préférence dans l’ordre chronologique car les histoires tournent surtout autour du personnage et de la personnalité de Harry Hole.

L’homme chauve-souris (1997) est le premier de la série, commenté en avril 2018, un livre qui m’a plu moyennement car j’ai trouvé qu’il faisait un peu catalogue touristique sur l’Australie (pauvre Australie ces jours-ci), brodé autour de l’assassinat d’une jeune norvégienne; dans ce livre on comprend pourquoi l’inspecteur Hole est envoyé aux antipodes par sa hiérarchie: c’est pour se faire pardonner une bourde professionnelle énorme avec la mort d’un collègue alors que l’inspecteur Hole était passablement imbibé d’alcool. En juillet 2018 j’ai commenté le N°2 Les cafards (1998), qui se déroule en Thaïlande où Harry Hole doit résoudre un cas délicat du meurtre d’un diplomate norvégien dans des conditions plus que louches. Le N° 3 Rouge-Gorge (2000) m’a plu moyennement car ce fut une lecture laborieuse quoique sur un sujet intéressant: les soldats norvégiens engagés dans la Wehrmacht lors de la DGM; lecture  laborieuse car comportant trop de personnages et un rythme trop lent. Le Harry Hole N°4 est Rue Sans-Souci (2002), un opus pas mal du tout autour de braquages de banques et de mafia au niveau de l’Europe. L’étoile du diable (2003) n’est pas mal non plus avec quelques réserves: la trame est un peu surchargée mais le suspense intense.

Le Sauveur (2005) est un polar qui m’a intéressé moyennement, mais je sais que mon opinion va à contre courant du sentiment général. Et puis, j’ai laissé passer trop de temps avant de reprendre un Harry Hole: 64 livres exactement, j’ai quelque peu perdu le fil.

Dans ce tome très noir et au coeur du rude hiver norvégien, je retrouve un Harry Hole assez solitaire, avec un nouveau chef, Gunnar Hagen, et un coéquipier, Halvorsen,  qui va se faire sérieusement amocher. L’intrigue m’a paru assez compliquée entre l’Armée du Salut norvégienne et un tueur venu de Croatie dont je n’ai pas compris clairement les motivations. Hole va prendre l’initiative de se rendre en Croatie à ses frais et sans en parler à la hiérarchie!

Si j’ai compris quelque chose, cette Armée du Salut est toute puissante et riche en capital immobilier. Il y a de la spéculation immobilière même pas camouflée et des assassinats louches au sein même de l’organisation (dans le roman).

Je n’ai rien compris au problème des serbes et des croates sur fond de vieille guerre et de vendetta. Les voyages à Zagreb m’ont paru extravagants.

Au sujet de la vie privée de Harry, il a rompu avec Rakel, mais il continue de voir le fils de Rakel, Oleg, qui l’adore. Il va vivre une courte liaison avec Martine Eckhoff, la fille du plus haut gradé de l’Armée du Salut. Harry Hole se bat toujours avec l’alcool et continue de fréquenter les AA. On sent une grande détresse dans ce policier mais en même temps il est d’une témérité hors normes et bien toléré par son nouveau supérieur.

Page 240 il y a une description physique de l’inspecteur Hole : un grand type aux cheveux courts, la peau pâle et le nez rouge, les traits durs et marqués et contredits par une bouche sensuelle.

Un tome avec beaucoup trop de personnages et une intrigue peu claire, même si les meurtres sont assez spectaculaires. Et constamment des changements de narrateurs, ce qui rend le suivi plus difficile. J’ai aimé moyennement.

LE SAUVEUR, Folio Policier 552 2018(JN 2005),  ISBN 978-2-07-270812-1

El color de la piel (9) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico, publicado en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por las diarias libaciones, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…entonces no hay que quejarse.

Empecé a publicar en avril 2019  La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré bastante enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción, pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4 y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior puesto que Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos.

El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon que ya me parece antipático con tanta reflexión gatuna.

En este tomo suceden cosas agradables como el retorno del kiosquero Anselmo, cansado con su matrimonio viñamarino con la pitonisa y que sale huyendo y retomando su negocio, lo que es una compañía y seguridad para el pobre Heredia. Además le procura buenos datos para las apuestas hípicas cuyas ganancias sacan de apuro al detective. También entabla una nueva amistad con un inspector llamado Cardoza que lo apuntala con los datos que Heredia necesita para investigar. Por el lado de los amores, en este tomo el sabueso tendrá una corta pero buena relación con una peruana que trabaja en un bar y que podría reanudarse si la peruana vuelve algún día a Santiago.

El caso policial esta vez atañe a la búsqueda de un joven peruano que desaparece. Hace parte de los miles de peruanos que ingresan a Chile sin papeles y viven en condiciones precarias. El hermano del joven peruano, que representa otro caso de trabajador sin papeles, contrata a Heredia.

Heredia va investigar y acercarse a esta población flotante de extranjeros que sobreviven duramente y son muy solidarios entre ellos. Provocan por lo general el rechazo de los chilenos que los acusan de participar en todo tipo de delitos.

Heredia va a resolver el caso que no es nada limpio y tiene ramificaciones más que turbias y corruptas. El joven peruano no andaba con buenas juntas…Y página 82 se lee…a la falta de hospitalidad, a la estupidez de creernos superiores a los demás. El mundo está lleno de racismos intolerantes y preocuparse por el color de la piel es un camino que no conduce a nada bueno.

Y siempre esa poesía urbana que sabe escribir Díaz Eterovic, desde el primer párrafo del libro nos brinda la entrada en materia…en el comienzo de una tranquila noche de verano, el barrio vivía sin sobresaltos su rutina de construcciones viejas y calles en penumbras. Una franja azul se reflejaba sobre las lejanas cumbres de la Cordillera de Los Andes, negándose a seguir al sol en su muerte cotidiana. Desde la oficina, y con algo de imaginación, podía escuchar el murmullo del río Mapocho avanzando sobre piedras y matorrales, sin entusiasmo, convertido en un hilillo barroso, anémico.

Página 200 el tono sigue terriblemente melancólico…encendí un cigarrillo y me detuve a escuchar el rumor de la calle. Era una tarde cualquiera, igual a tantas otras en la ciudad, con sus murmullos y sus rabias, sus gritos y llantos, su manera empecinada de reproducirse, horas tras horas, acogiendo los sueños de la gente, absorbiendo su esperanza de muro en muro, atormentada y feliz de girar, en su incansable carrusel. En apariencia nada nuevo en la ciudad; y yo en ella, solo, como un vigía fatigado de observar a las personas. El juego del testigo que recarga su memoria de datos inútiles y al final del día cree conocer la ciudad pero solo ve un lado de ella, porque la otra cara, tal vez la más auténtica, permanece rodeada de sombras, de palabras dichas de frente a la intimidad de un espejo o al silencio anterior a la decisión de cerrar los ojos y dormir.

Heredia está un poco resquebrajado moralmente y estima  página 42 que ya ha vivido los dos primeros tercios de su vida y que le queda un tercio más por vivir. Probablemente el más difícil, el del cansancio y las despedidas. No tiene las certezas de otras épocas ni el consuelo del futuro. Sólo queda la repetición de algunos gestos conocidos y las burlas de un cuerpo cansado. Los golpes duelen el doble, las resacas le desprenden la piel y no consigue revivir los sentimientos de antaño. Heredia recuerda a menudo su pasado en el orfanato.

Es probable que el escritor se auto refiere en este tomo con « un escritor » a quien Heredia cuenta sus casos aunque con una buena cantidad de mentiras. El escritor ordena las  historias y las publica en forma de novela aunque Heredia no sabe si el tipo vende bien sus libros, pero en todo caso se entretiene con lo que él le cuenta y eso ya es bastante. No se puede pedir todo en la vida (página 81).

Un tomo triste y melancólico con una excelente descripción de un Santiago céntrico.

EL COLOR DE LA PIEL, LOM 2013,(RDE 2003),  ISBN 978-956-00-0430-7

El hombre que pregunta (8) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956), creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se puede ver algunos capítulos en Youtube aunque es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos de la sociedad.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales aunque el personaje de Heredia me da lástima al mismo tiempo que admiración por su afición a la literatura. Empecé a publicar en avril 2019  La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré bastante enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción, pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4 y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1994) que éste es anterior puesto que Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (1999) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico.

El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos aunque encontré la trama algo floja. El hombre que pregunta no es otro que Heredia, siempre indagando y preguntando para llegar a la conclusión de sus casos. Y el hombre encuentra, con sus pocos medios, con su cuasi embriaguez permanente, pero tiene ángel y cacumen.

Esta vez un abogado santiaguino y ex compañero de Leyes lo solicita tras la muerte de un crítico literario también santiaguino muy conocido y temido. La ex compañera del crítico literario y vecina de domicilio, está segura que no fue muerte accidental como se dice, sino asesinato.

Nuestro Heredia se introduce en el medio literario santiaguino y comienza su pesquisa. Tenemos en tela de fondo un microsistema de lo más pintoresco, pero nada original porque el caso tiene universalidad : envidias, comidillas, jugadas chuecas, traiciones y más traiciones, plagios, robos, delaciones, etc, etc. El detective Heredia brilla en este medio porque sabe de literatura  asombrando a más de uno y porque liba mucho conversando, es una verdadera esponja este Heredia.

Va a vivir su buen romance con una escritora conocida y neurótica, pero no sabemos si tendrá duración en el tiempo. Ya casi no se acuerda de su joven amor Griseta, pero si recuerda al tira Dagoberto Solís, su amigo y compañero de ruta. Reaparece el periodista Campbell del tomo anterior. Hay mucha soledad urbana en las novelas de Heredia.

Un buen opus, sin politiquería y con el inefable gato Simenon, el fuero interno de Heredia.

Una muestra de la poesía urbana del escritor…Había dejado de llover y las calles parecían el rostro lloroso de una ciudad que sentía pena de si misma y de los seres que la recorrían buscando refugio contra el hálito destemplado del invierno.

EL HOMBRE QUE PREGUNTA, LOM Ediciones 2002,  ISBN 978-956-00-1007-0

L’Homme de Lewis (2) de Peter May

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Peter May est un romancier et scénariste pour la TV de nationalité écossaise (Glasgow 1951) résidant en France,  naturalisé français en 2016.

L’île des chasseurs d’oiseaux (The Blackhouse 2009) est le premier tome d’une trilogie écossaise, un livre primé par le Prix Les Ancres noirs 2010, le Cezam Prix 2011 et le Prix Barry 2013, c’est un livre qui m’a beaucoup plu par la force des éléments naturels mis en relief et l’histoire qui va avec; j’ai commenté le livre en octobre 2019.

L’Homme de Lewis (The Lewis Man, 2012) est le deuxième tome de la trilogie et je l’ai abordé avec grand intérêt. Il a reçu le Prix Les Ancres noires 2012. Le policier Finlay Macleod, originaire des Hébrides, revient sur l’île de Lewis un an environ après la fin de l’épisode précédent. Il a divorcé de sa femme et quitté la police car il a fini les études d’Informatique qu’il suivait en parallèle; il voudrait commencer une nouvelle vie.

Il va retrouver les personnages du premier tome; il va commencer à retaper la vieille maison de ses parents qui tombait en ruine, mais il sera rapidement entraîné dans la résolution d’un crime: on va découvrir le cadavre bien conservé dans la tourbe d’un jeune homme sauvagement poignardé.

Cet épisode est l’occasion de nous livrer des informations fort intéressantes sur la propriété de conservation des corps par la tourbe selon les conditions climatiques du lieu: l’acidité de l’eau, les températures basses et le manque d’oxygène font que la peau et les organes se conservent très bien.

Très vite et grâce à la datation par le carbone on va savoir que le cadavre date des années 50. L’autopsie du cadavre va jusqu’à révéler les aliments ingérés par la victime!

Finlay Macleod va donc s’impliquer dans la recherche de l’assassin d’autant plus que dans le tome précédent la population mâle de l’île avait fait l’objet d’une recherche d’ADN  que l’on pourra comparer avec l’ADN de la victime et établir ainsi une filiation.

Cette enquête criminelle m’a paru un peu poussive, un peu lente et prévisible. Et la fin un peu exagérée. Mais une nouvelle fois les éléments naturels sur ces Îles m’ont paru d’une force incroyable, comportant des changements rapides et violents. Des paysages que j’arrive à imaginer d’une beauté à couper le souffle.

A la fin du livre, la vie de Finlay Macleod commence à prendre un nouveau départ; je trouve que l’on sait peu sur lui, il reste comme en retrait. Je vais voir ce que le tome 3 va apporter comme intérêt.

Sur la beauté des lieux: Bien qu’on les appelle île de Lewis et île de Harris, il s’agit en fait d’une seule et même île, séparée en deux par une chaîne de montagnes et une étroite bande de terre. Une sacrée vue pour l’éternité. Le bleu ardoise et ombré des montagnes, par delà le jaune des plages de Scarista; les lumières sans cesse changeantes d’un ciel qui ne connait pas le repos; le murmure permanent du vent, comme les voix des croyants s’élevant pour célébrer le Seigneur.

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Plage de Scarista- Hébrides

L’HOMME DE LEWIS, Babel Noir 2014 (PM 2012),  ISBN 978-2-330-01441-4