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Doña Barbara de Rómulo Gallegos

Résultat de recherche d'images pour "romulo gallegos"  Rómulo Gallegos fue un novelista, cuentista, dramaturgo y político venezolano (Caracas 1884-1969), considerado como el novelista venezolano más relevante del siglo XX. Su obra denota gran realismo con tres temáticas : la crítica de costumbres, el ambiente criollo y un descriptivo de pasiones, desequilibrios y anormalidad. Se le concedió el Premio Nacional de Literatura en 1958 y fue varios años nominado para el Premio Nobel de Literatura.

Un Premio Internacional de novela Rómulo Gallegos fue creado en 1964, extendido a todo el ámbito hispano-americano, concedido cada 5 años hasta 1987, luego cada 2 años por el Gobierno de Venezuela. Don Rómulo Gallegos alcanzó entonces a conocer el primer Premio otorgado en 1967 al peruano Mario Vargas Llosa con La casa verde y tuvo que estar de acuerdo con esta distinción. En un comienzo este premio fue para Latinoamérica, pero desde 1990 se hizo extensivo a todo autor hispano-americano; el primer no-latinoamericano a ser recompensado fue Javier Marías en 1995 con Mañana en la batalla piensa en mi. Los tres primeros autores galardonados hacían parte del llamado « boom latino-americano ».

Doña Barbara fue publicado en 1929 y es su obra más exitosa y la más traducida, es un clásico de la literatura hispano-americana.  En un comienzo la novela fue publicada bajo el título de La Coronela, una novela que describe un país duro, corrupto, bañando en la injusticia y en el despotismo de la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935). En 1931 Rómulo Gallegos debió exiliarse en Nueva York, volviendo a Venezuela tras el fallecimiento del dictador.

El libro fue llevado al cine en 1943 por el mexicano Fernando de Fuentes con María Félix en el rol de Doña Bárbara; se decía que después de la filmación le quedó el apodo de « la Doña ». Es una película en blanco y negro de 1h33 de duración con excelentes actores, muy fiel al libro y a los paisajes, pero donde por momentos resalta demasiado el acento mexicano lo que descoloca al espectador. La dramaturgia de la novela está estupendamente mostrada. Existe también una versión argentina de 1998 de Betty Kaplan y otra salvadoreña de Daniel Polanco en 2012. Y hay por los menos 4 versiones para la televisión ( 2 venezolanas, 1 colombiana-americana y 1 mexicana). Una ópera se estrenó también en Caracas en 1966. (aquí va el enlace para ver la peli mexicana de 1943   https://youtu.be/cLwAnKv2pP8 )

Es una obra realista y criollista que consta de 3 partes y se desarrolla en los llanos de Apure en Venezuela, en los valles del río Arauca.

UN POCO DE GEOGRAFÍA : la región de los llanos de Apure se ubica en el centro de Venezuela, una región importante en agricultura y ganadería, muy rural y poco poblada pero con solo 11% de la producción nacional. El río Apure de la novela cruza de oeste a este los llanos occidentales. Al sur y al este se encuentra el río Arauca tan mentado también. Y la ciudad más poblada es San Fernando de Apure.

EL TEMA : el autor relata el conflicto violento entre barbarie y atraso (simbolizados por Doña Bárbara) y civilización y progreso (simbolizados por Santos Luzardo). El punto original consiste en que el personaje principal es una mujer, una cacique y Rómulo Gallegos se habría inspirado en un personaje real que le dieron a conocer en 1927 durante un viaje a San Fernando de Apure : Pancha Vásquez.

Doña Bárbara Guaimarán es una mujer madura, bella y marimacho, mestiza de blanco e india que se ha enriquecido robando a destajo y esquivando las leyes porque compra, seduce o manda asesinar si necesario a todos sus contrincantes. Tiene fama de « devoradora de hombres » y de bruja; fue abusada en su juventud por lo que ha jurado vengarse de los hombres a los que no respeta. Es la imagen del caciquismo (=intervención abusiva de una persona en un asunto, sirviéndose de su poder e influencia).

Poco a poco ha ido robando tierras y hato a la hacienda colindante de los Luzardo, Altamira, una hacienda que es la sombra de lo que fue cuando Santos Luzardo vuelve a los llanos después de sus estudios de Derecho en Caracas. Santos es un hombre recio y buen mozo que se crió en los llanos y sabe de las usanzas y hasta de la violencia que se necesita en ciertos casos para resolver ciertas situaciones. Altamira está en ruinas, le han robado el 50% de la hacienda y los peones, transformados en cuatreros,  se han pasado a El Miedo, la hacienda de Doña Bárbara.

Doña Bárbara tuvo una hija con Lorenzo Barquero Luzardo, pariente de Santos que llamaron Marisela, pero de la cual nunca se preocupó, abandonándola a la crianza de unas indias. Lorenzo se ha transformado en una piltrafa humana, embrutecido por el alcohol y que vive en condiciones infra humanas con Marisela, una verdadera fierecilla adolescente, sucia y analfabeta.

Santos Luzardo es pariente de Lorenzo, y apiadado por sus pésimas condiciones de vida, se los lleva a Altamira, movido por la compasión. Quiere salvar a Lorenzo de la dependencia del alcohol y quiere dar un amago de dignidad y educación a Marisela. La chica se revelará inteligente y ávida de aprender.

Poco a poco Santos Luzardo emprende acciones legales o por la fuerza armada para recuperar sus posesiones y hacer de Altamira algo de lo que fue.

Doña Bárbara nunca había encontrado una resistencia masculina como la de Santos, quien desde un comienzo intuyó la maldad intrínseca de la Doña. Todos sus tejes y manejes y enredos no han dado ningún resultado, al contrario. Poco a poco sus peones lo han ido poniendo al tanto de muchas acciones de la cacique.

La lucha entre Doña Bárbara y Santos será sin tregua y de una violencia inaudita. Pero el final es muy redentor, violento y bonito, a la imagen de toda la novela.

La región de los llanos está muy bien descripta por el autor, la geografía difícil, el clima, la fauna peligrosa entre caimanes, víboras y fieras, su gente recia y violenta, pero sobre todo, el personaje arquetípico de manta religiosa de Doña Bárbara, detrás de la cual existe una historia de abandono y de abuso en su tierna edad. Doña Bárbara representa la anti-tesis del machismo primario venezolano con una bigamia socialmente aceptada, las violencias conyugales, el desprecio hacia la mujer…

El escritor venezolano Felipe Massiani (1906-1995) señaló que son tres los factores que concurren a la formulación novelesca de la obra : el hallazgo psicológico con Doña Bárbara; un sentido nuevo del paisaje que lo convierte en protagonista de la narración y una riqueza documental folklórica que le da contenido social, veracidad, vibración humana y popular (cf El hombre y la naturaleza venezolana en Rómulo Gallegos, 1943).

Es una obra potente, violenta, escrita en un español coloquial por momentos muy grandilocuente, de un gran naturalismo y nada de poético. Los hechos son de un gran realismo y bañan en una violencia primitiva inaudita.

DOÑA BARBARA, Biblioteca Ayacucho 1976 (sin ISBN para esta edición)

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Recuerdos de un hombre injusto de Oscar Bustamante

Fallece el escritor y arquitecto Oscar Bustamante Oscar Bustamante fue un arquitecto, pintor y escritor tardío (49), chileno (Talca 1942-Santiago 2013). Hace parte de la nueva narrativa chilena de los años 90, un grupo de escritores que alcanzan notoriedad a partir del 90 ( entre otros con Gonzalo Contreras, Carlos Franz, Alberto Fuguet, Arturo Fontaine, Carlos Cerda, Ana María del Río, etc).

Los títulos de sus novelas son especiales, muy evocadores de la condición humana : Explicaciones de todos mis tropiezos (considerada como su mejor novela), Los tormentosos últimos días de un irreverente (novela póstuma), Asesinato en la cancha de afuera, etc; su consagración le llegó con esta novela, Recuerdos de un hombre injusto (1994).

El escritor posee un fino sentido del humor y su infancia ligada al campo chileno se refleja en su literatura, un campo chileno en vías de extinción desde la reforma agraria. Su estilo hace recordar a algunos el estilo de Juan Rulfo con una economía de recursos, la creación de atmósferas sugeridas y unas visiones distintas de los acontecimientos. Julio Suárez Anturi escribía en su blog que Bustamante exploró el alma del ser común, el campesino y el pequeño burgués, lo lugareño y las reminiscencias del mundo, haciendo del idioma elemental una herramienta para adentrarse en el alma de los personajes.

Recuerdos de un hombre injusto es un libro interesante que se lee con fruición porque cada personaje está campeado con profundidad y humanidad. El hombre injusto es el protagonista de la novela, José Alcántara, un hombre mestizo que hará muy buen matrimonio logrando administrar y mejorar La Ciénaga, el enorme latifundio de la familia de su mujer. Al filo de los años su naturaleza indómita y brutal se irá perfilando hasta llegar a la vejez solo, arruinado y acompañado por la persona de un primo, su más fiel amigo. Por la novela desfilan personajes entrañables como los suegros de Alcántara, su mujer Blanca tan típicamente chilena y que va cambiando con el tiempo y los sucesos, su cuñada Cautiva que fue la única mujer que realmente amó, su primo Aníbal enamorado de toda la vida de Magdalena, la hermana de José Alcántara que prefirió hacerse monja, los hijos de Alcántara, uno de ellos tarado profundo, los sirvientes del fundo, etc.

Esta novela es la historia de una dinastía familiar a través de la memoria de José Alcántara, es una novela agraria, con tres líneas temporales y un perpetuo entrecruzamiento de diferentes narradores con un lenguaje coloquial. El tiempo abarca desde la Conquista de Chile hasta los años 70. Un bisnieto de José Alcántara, Marco, será el narrador de unas Crónicas de la Conquista de Chile, con un español arcaico correspondiente a la época y que nos permite vislumbrar los orígenes mestizos de José Alcántara ( y por ende el origen de la mayoría de los chilenos).

Estos saltos temporales (que abarcan casi toda la historia del joven país que es Chile=1810) y los cambios en los narradores hicieron que la lectura me resultara algo enrevesada, pero es una novela muy rica e interesante que refleja el auge y la caída de un ente autosuficiente, amoral y atrabilario sin incurrir en convencionalismos. Sin ninguna duda que deberé leer aquella novela considerada como la mejor            Explicaciones de todos mis tropiezos (1995).

RECUERDOS…, Editorial Grijalbo 1994,  ISBN 956-258-035-4