Archive | mai 2019

Sabotaje de Arturo Pérez-Reverte

Résultat de recherche d'images pour "sabotaje arturo pérez reverte"

Arturo Pérez-Reverte (Murcia 1951), es un valor  de las letras hispánicas, es el autor español de más tirada actualmente: un escritor, periodista y reporter de guerra. Hace parte de la RAE desde 2003.

Su estupenda novela El maestro de esgrima (1988), la comenté en este blog en diciembre 2012 y El francotirador paciente (2013) en enero 2014, una novela que no me sedujo porque la encontré underground, decadente. La Reina del Sur (2002), libro comentado en enero 2019 es una narconovela y una novela de aventuras de casi 600 páginas que deja estupefacta: la historia novelada de una de las primeras mujeres narcotraficantes a nivel de capo del cartel de droga mexicano.

Falcó (2016) fue el primer tomo con el espía ibérico Lorenzo Falcó, un mercenario ex-traficante de armas que trabaja para los servicios secretos españoles bajo la orden del Almirante, alias El Jabalí (un remedo de James Bond 007 quien trabaja bajo las órdenes de M para el MI6); Falcó no tiene escrúpulos, es un canalla perfecto, amoral y muy macho. El segundo tomo Eva (2017) fue bastante movido con el encuentro de una espía rusa, Eva entre otros apodos, una bella mujer totalmente dogmática de la cual Falcó sigue prendado.

Sabotaje (2018) sería el último de la trilogía, un tomo trepidante desde el primer párrafo cuando el Almirante le pide a Falcó nada menos que sabotear Guernica, el cuadro de Picasso, al mismo tiempo que le pide neutralizar a un comunista gabacho que lleva el nombre de Leo Boyard, bajo el cual resulta fácil imaginar a André Malraux (Vaya ! hubiésemos quedado sin ministro de la Cultura) quien hace pareja con la fotógrafa Lee Miller (Eddie Mayo en el libro).

Falcó llega a Paris en mayo 1937, cuando Paris era una fiesta, según Hemingway, y con unos enormes subsidios de la parte del gobierno español lo que le permite llevar una vida a cuerpo de rey y frecuentar lo más granado de la capital francesa. Sigue sufriendo de cefaleas que combate con cafiaspirinas.

Algunos personajes del relato son fácilmente reconocibles como por ejemplo Hemingway bajo el seudónimo de Gatewood, o Peggy Guggenheim bajo el seudónimo de Nelly Mindelheim, o Malraux como Leo Boyard, o Lee Miller como Eddie Mayo.

El capítulo con Picasso es muy divertido porque retrata al artista como el mayor de los oportunistas que aprovechó el encargo del gobierno francés previo pago de una suma astronómica por parte de la Segunda República. Pérez-Reverte insinúa que Picasso no pintó Guernica por patriotismo, sino por el vil dinero. Hay unos diálogos de lo más sabrosos al respecto.

Página 137 Pérez-Reverte escribe…Francia está al borde del abismo, ¿comprende?…Tenemos un gobierno de izquierda estúpido y demagogo, y una sociedad apática, cobarde, incapaz de reaccionar. Sólo la fortaleza de las ideas nuevas podrá regenerar Europa. Las democracias están podridas. Disciplina y mano dura, cauterizando las partes enfermas: ésa es la receta…En Alemania, en Italia, en España la están aplicando ya (premonitorio?).

Un libro que se lee bien, ágil y entretenido.

SABOTAJE, Alfaguara 2018,  ISBN 978-84-204-3245-8

Après la guerre d’Hervé Le Corre

Résultat de recherche d'images pour "hervé le corre"Hervé Le Corre est un enseignant et écrivain français (Bordeaux 1956).

Après la guerre est un roman noir d’un souffle et d’une puissance rares avec une écriture flamboyante; le livre a reçu plusieurs prix : Prix Le Point du Polar Européen 2014, Prix Landerneau du polar 2014,  Prix du Polar Michel Lebrun 2014, Meilleur Polar de l’année LIRE,  et Prix du Polar Trophées 813 2015.

Le roman se situe à Bordeaux vers 1958, à une période charnière de la France, treize années après la SGM et le début de la Guerre d’Algérie. La noirceur de l’histoire déteint jusqu’au paysage urbain car la ville baigne en permanence dans le crachin qui se reflète jusque dans les pavés luisants. C’est le retour pour quelques rescapés de la Shoah, aussi le retour à la « normale » avec les collabos qui se sont recyclés tranquillement et un conflit algérien qui commence pour les hommes en âge de s’enrôler.

L’histoire tourne autour de trois personnages : le commissaire Darlac, un ripou sanguinaire, Jean Delbos  et Daniel Delbos.

Darlac faisait partie de la police à Bordeaux et faisait la pluie et le beau temps du temps de l’Occupation allemande; il naviguait entre les occupants et la pègre locale. Jean Delbos était un petit malfrat marié avec Olga qui était d’origine juive et communiste. Alors qu’ils se croyaient protégés par Darlac, ils seront envoyés en camp de concentration où Olga mourra dans les chambres à gaz. Leur fils Daniel sera sauvé car ils le cacheront sur le toit de leur immeuble lors de la rafle, puis il sera élevé par des amis.

Dix années après, Jean Delbos revient des camps de la mort tel un fantôme et jure de se venger de Darlac qui est devenu un flic  tout puissant dans sa ville. Des crimes seront commis et rapidement Darlac saura qu’il est perdu si Jean Delbos l’attrape. La traque commence, impitoyable jusqu’au dénuement final.

Après la guerre, parfois la guerre continue. Silencieuse, invisible. Le passé se présente à votre porte avec la sale gueule d’un sale flic; même les morts reviennent. Pas toujours ceux qu’on espérait revoir, écrit Le Corre page 521. C’est toujours la guerre qui baigne dans un désespoir absolu : pour Jean Delbos qui veut se venger, pour Darlac qui sent tourner le vent, pour Daniel qui s’engage en Algérie et connaît les atrocités de la guerre mais aimera faire cette guerre et la vivra comme une aventure capable de donner un sens à sa vie.

Et le décors est Bordeaux et ses secrets politiques, ses compromissions sordides, les retours de veste et les opportunistes de tout cran. C’était à ce qu’il paraît une ville avec une police très zélée et à la solde de l’occupant, avec des gens enrichis par des biens spoliés aux juifs et une résistance affaiblie par les dénonciations.

Les descriptions de la guerre d’Algérie sont aussi un moment fort dans ce livre avec cette scission si marquée entre un monde à l’occidentale et une Algérie profonde, crade et d’un niveau archaïque.

Le langage du livre est très soigné avec deux styles : celui de la pègre locale, cru et savoureux, qui nous rappelle les films de Jean Gabin puis un autre style avec une prose lyrique incroyable pour nous décrire les lieux ( et qui me rappelle celle de Franck Bouysse): mais rien, pas même le soleil, ne parvient à soulever de la ville le voile gris qui la couvre, cette noirceur qui suinte de la pierre. Il y a toujours ici un peu d’hiver qui reste collé aux immeubles, aux toits. Quelque chose d’océanique, l’éclat froid d’un ciel de tempête…

Hervé Le Corre disait dans une entrevue que Bordeaux est une ville avec une sale tendance à planquer les cadavres dans des placards soigneusement bouchés.

Mais Bordeaux est aussi la ville du bon vin et le livre abonde en réminiscences des crus bordelais (page 440): Darlac renifle, ferme les yeux, se concentre. Traque les arômes. Un jour, un maître de chai lui a expliqué qu’on trouvait dans un vin les senteurs qu’on voulait y trouver. Ou qu’il y en avait toute une gamme dans laquelle on pouvait piocher et procéder ainsi par élimination. Un peu comme un flicard qui ne trouve rien de solide et finit par fabriquer des preuves. Depuis, Darlac se méfie du baratin des amateurs de vins.

Un livre qui nous hante, bien après l’avoir refermé.

APRÈS LA GUERRE, Rivages/Noir N°983 (HLC 2014),  ISBN 978-2-743-63155-0

Solo en la oscuridad (2) de Ramón Díaz Eterovic

Résultat de recherche d'images pour "ramón díaz eterovic libros"

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956), creador del personaje del detective privado Heredia, protagonista de más de 20 títulos de novelas negras.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se puede ver en Youtube aunque es una adaptación libre de los libros. Se ve con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo. Díaz Eterovic quisiera escribir una comedia humana chilena con temas e historias que reflejan diferentes aspectos de la sociedad.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Publiqué en avril pasado un billete sobre La ciudad está triste (1987) el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. Este segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. El libro fue publicado en Argentina en 1992 y en Chile solo en 2003.

El libro es bueno, mantiene el interés con una escritura ágil, muy rica del punto de vista lexical y con un constante humor  socarrón.

LA TRAMA :Heredia conocerá por casualidad a una bella mujer que se desempeña como azafata y se sabe acorralada. Ella, sabiendo que es un detective privado, le confía un secreto escondido en la caja fuerte de un banco y le pide que se haga cargo del problema si le sucede algo. Será rápidamente asesinada y el amigo Heredia ultrasensible a las bellas mujeres, indagará el caso entre Santiago y Buenos Aires (período del presidente Alfonsín) donde se meterá en líos espantosos arriesgando el pellejo varias veces. Siempre anda con pullas con su amigo y ex compañero de colegio, el policía Solís. Los diálogos son muy divertidos y coloquiales. Heredia es una mina de dichos y frases agudas.

Ejemplo del humor del escritor y sus frases : …encontrar al indicado era como descubrir la pólvora de nuevo y enseguida vendérsela a los chinos…la cara del matón era más fea que pegarle a una madre…estaba cansado y mi ángel de la guarda se encontraba de vacaciones…Mentir era lo más apropiado. Con una pregunta como esa la verdad no servía de gran cosa. Y ella deseaba esa mentira, porque a una mujer es más fácil mentirle una vez que darle explicaciones toda la vida.

En este tomo Heredia se deja conocer mejor : es un tipo de 37 años, bebedor y fumador, probablemente buen mozo y que tiene éxito rotundo con las mujeres las cuales se le tiran al cuello literalmente. No deja pasar ni una oportunidad con las féminas y eso que está emparejado con una estupenda cabaretera llamada Andrea, harta de trabajar en un bar de mala muerte y que tiene una vida de lo más correcta y sencilla. Heredia tiene unos años de Universidad, le gustan los libros (hay muchas referencias literarias), la música de jazz (leí parte del libro escuchando al clarinetista Lester Young, citado en el opus) y las carreras hípicas.

En este episodio Heredia no bebe alcohol, por razón médica y solo pasajera porque cuenta los días en que podrá volver a sus tragos. Se pasa la vida en los bares y tiene un gato remolón que recogió de la calle y que llamó Simenon porque se quedó dormido sobre un libro del escritor belga; un gato arisco y un solitario que no transa su tranquilidad, dice Heredia, quien trata bien a su gato y en sus horas de soledad le habla como si el felino entendiese. Página 94 tenemos un párrafo interesante…los gatos son maravillosos. Se parecen a las mujeres. Son bellos, cariñosos y, cuando menos lo esperas, se cambian de casa o te entierran las uñas hasta el alma.

El detective Heredia resolverá este caso con bastante sufrimiento físico, pretexto para mostrarnos el mundo del tráfico de droga entre Argentina y Chile (no necesariamente en los bajos fondos), el modus operandi de la policía judicial y de la policía militar (estamos en los años de dictadura), y la vida de mierda de un detective privado, dotado de ética y de humanidad (cuando le devuelve el cheque a una anciana con un caso cerrado).

SOLO EN LA OSCURIDAD, LOM Ediciones (2003),  ISBN 978-956-00-0331-7

Frappe-toi le coeur d’Amélie Nothomb

Image associéeAmélie Nothomb est le nom de plume de Fabienne Claire Nothomb, écrivain belge (Etterbeek 1966) d’expression française. Ella aurait écrit plus de 80 romans, mais publié qu’un seul par an depuis 1992 ( Hygiène de l’assassin). C’est un écrivain prolifique aux habitudes bien connues : elle écrit entre 4 et 8 heures du matin, sur un cahier d’écolier et avec un Bic bleu.

J’ai lu seulement deux ouvrages parmi son impressionnante bibliographie (mais je vais me rattraper): Stupeurs et Tremblements (1999), Prix de l’Académie Française et Prix des libraires du Québec, un roman excellent sur le choc des cultures (occidentale et japonaise), terriblement pertinent; le film d’Alain Corneau (2003) était aussi excellent. Puis Ni d’Ève ni d’Adam (2007) lauréat du Prix de Flore, une histoire d’amour entre une belge et un japonais qui va durer deux ans, histoire pleine d’avatars jusqu’à la fuite de la jeune fille; c’est drôle, intéressant et bien écrit.

Frappe-toi le coeur (2017) pour commencer, c’est un titre magnifique. Il émane, parait-il, d’une citation tronquée d’Alfred de Musset « Ah ! Frappe-toi le coeur, c’est là qu’est le génie« . C’est le 26ème livre publié par Amélie Nothomb. Et quel livre ! Sur seulement 156 pages il va aborder un sujet +/- tabou, celui de la jalousie de certaines mères envers leurs filles. Le sujet n’est pas du tout abordé du point de vue du psychisme ou psychologique, mais du côté pratique dans la vie d’une famille. Il n’y aura pas d’analyse ni interprétations, mais des faits concrets dans un style sec et direct qui va bien pour ne pas tomber dans de le pathos.

C’est un roman d’apprentissage qui nous narre la formation morale et intellectuelle de l’héroïne: Diane.

Nous sommes en France, en province et dans les années 70. Marie est une très jolie fille qui rend jalouses toutes les femmes; cet atout physique qui la distingue des autres est très exploité par elle, et de la jalousie qu’elle déclenche par son physique, elle trouve sa jouissance. À 20 ans elle épousera un très beau parti et sera mère presque tout de suite avec le sentiment d’être dépossédée de sa beauté et volée de sa jeunesse. Le bébé est une très belle petite fille, elle s’appellera Diane et très vite sa mère s’éloignera d’elle, la faisant sentir son désamour voire sa franche animosité.

Est-ce possible de la part d’une mère? Il paraît que oui. Crime contre nature?

Diane comprendra très vite qu’elle doit s’éloigner de sa mère. Elle a la chance d’avoir l’amour inconditionnel des grands parents maternels qui vont l’élever. Elle fera d’excellentes études, sera d’une beauté suprême, mais développera une personnalité assez minérale. Ce qui frappe dans cette histoire, c’est la distanciation qu’elle prend dès son plus tendre âge par rapport à sa mère, avec cette certitude que de trop l’approcher cela lui fera du mal. D’où le développement d’une personnalité qui ne s’épanche pas.

Elle entamera des études de Médecine loin de sa famille (et des conflits) avec un succès total, choisissant la Cardiologie (comme par hasard, elle qui était malade du coeur-affect) où elle fera la connaissance d’une brillante cardiologue dédiée à l’enseignement. Malgré leur différence d’âge les deux femmes vont se rapprocher beaucoup car elles ont des points en commun et s’admirent mutuellement. Au fil du temps Diane va découvrir la vraie personnalité de son « amie » cardiologue, un trait de sa personnalité qui lui rappelle douloureusement sa mère: sa collègue n’aime pas sa fille qui de ce fait, se développe mal. Diane la prendra sous son aile…et nous allons vers le dénuement final qui va nous surprendre.

Très bon roman, avec des phrases sculptées au burin. On va au fond du problème : la jalousie des mères et le ravage sur le psychisme des enfants. Un beau travail romanesque sur des personnalités narcissiques et manipulatrices avec à la fin un magnifique procédé littéraire de justice immanente.

Amélie Nothomb disait dans une entrevue que la jalousie est un dévoiement de l’amour qui peut aller jusqu’à la haine. C’est un brouillage du code de l’amour. Et de se rappeler une phrase de sa mère « l’amour obligatoire, ça n’existe pas« .

FRAPPE-TOI LE COEUR, Le Livre de Poche N°35214 (AN 2017), ISBN 978-2-253-25968-8

Las manos al fuego de José Gai

Résultat de recherche d'images pour "josé gai"

José Gai Hernández es un periodista, escritor, ilustrador, humorista gráfico y pintor chileno (La Serena 1948).

Las manos al fuego (2006) es su primera novela, galardonada con el Premio José Nuez Martin de la Universidad Católica a la mejor novela editada en Chile en 2005-2006.

Es un libro que quise leer después de la crítica ditirámbica de Camilo Marks (cf Canon, cenizas y diamantes de la narrativa chilena, 2009) donde leí, página 215, el párrafo siguiente : »Las manos al fuego », la mejor novela policial que se ha escrito en Chile. Compleja, enmarañada, bien construida, de real calidad literaria- y, en consecuencia, de un estilo que refleja el tono anárquico, poético, a veces subversivo y paranoico de estos relatos- , la historia no palidece al lado de las de los clásicos norteamericanos que evoca : Highsmith, Chandler, Hammet, Woolrich. Gai evita toda concesión, huye del cliché, sorprende constantemente, elabora una trama sutil, colmada de equívocos, donde cualquiera definición del bien o el mal, cualquiera posibilidad de exponer a los personajes en términos claros- malvados, crueles, generosos, altruistas- se halla excluida desde la primera hasta la última página del relato. 

Ay ! No estoy de acuerdo con esta apreciación, la novela no me agradó, quise dejarla por momentos:  bien escrita, pero en un estilo que encontré pesado y muy periodístico, es decir, abocándose a la información en permanencia, con personajes poco ahondados en lo psicológico y con un protagonista sin ningún carisma y que pasará su tiempo « con las manos al fuego », metiendo sus narices por todas partes. Y demasiada « politiquería » en el relato, que lo hace por momentos difícil de seguir para quien no vivió en Chile en aquellos tiempos.

El narrador es Adrián nativo de la ciudad de La Serena del norte chileno, era un estudiante de Derecho en 1973 (año del golpe militar) y militante activo del MIR. Después del golpe salva el pellejo con suerte y reintegra la carrera para escapar a las tropelías desatadas en aquella época. Y aunque no se recibe, integra un bufete de abogados en Santiago como procurador. En sus años de mirista militó con una compañera que fue su pareja durante un tiempo breve, pero ella tuvo que huir a España para escapar a la vindicta que se vino encima. Adrián sigue enamorado de ella, o eso cree.

Un arquitecto oponente al régimen militar desaparece, es un « amigo » de los jefes de Adrián a quien encargan de buscarlo, aparentemente en La Serena donde Adrián tiene lazos…

Y hete aquí el procurador convertido en sabueso no profesional que descubrirá cosas feas y cruzará varias mujeres en su camino, sin tener con ninguna una relación bien clara. Todas las mujeres le juegan chueco, pero él es una veleta que no se pronuncia, ni es muy claro en sus planteamientos, ni se define nunca. Me resultó un personaje claro-oscuro, poco interesante.

Una historia demasiado enredada, que se alarga y a la cual le falta ñeque.

LAS MANOS…, Tajamar Editores 2006,  ISBN 978-956-8245-31-3