Archive | septembre 2012

Los años inútiles de Jorge Eduardo Benavides

Cuando vi este libro en el mostrador de la Biblioteca Cervantes y noté que era de un peruano, me dije ¡ Tate!  pues ahorita mismo lo pesco y lo leo porque me falta  bastante casuística con la literatura peruana, aunque  esperan en mis cargados anaqueles un parcito  para leer:  una novela de Alonso Cueto y el último libro de Santiago Roncagliolo…

 Esta es una novela política, escrita por un periodista peruano nacido en Arequipa en 1964 ( como Mario Vargas Llosa con quién,  además, tiene un leve parecido físico) . Estudió y ejerció el periodismo en Lima. Residió en Tenerife donde animaba un taller literario , ejerciendo, como Roberto Bolaño, diversos oficios para subsistir.  Hoy en día reside en Madrid. Se demoró 6 años en terminar este libro y otros 6 en publicarlo…(se comprende por lo álgido y comprometido del tema…)

Esta novela es un testimonio de los ultimos años de la primera presidencia  ( 1985- 1990) de Alan García, líder del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana ) o Partido Aprista Peruano de postura centro-izquierda, gobierno del peor populismo, pero gobierno que habían aclamado  como el único en toda la Historia del Perú que defendió honesta y consecuentemente las causas populares ( pg 263).

Este primer período aprista conoció malos manejos económicos: una inflación agobiante, unas huelgas fenomenales, atentados y muertes, marchas de protesta, unas colas larguísimas y serpenteantes de multitudes harapientas, una masa famélica esperando que abrieran almacenes creados para repartir la nada, saqueos, disturbios, toque de queda, apagones, una tentativa de nacionalización de la Banca con las protestas consecuentes de la derecha « cavernaria », pero también de la izquierda  » recalcitrante »(pg 262). Pero sobre todo este período conoció un pic del terrorismo ejercido por Sendero Luminoso en los años 86-88, que organizaba  festínes de vísceras y dinamita. También se acusó a este gobierno de haber montado un comando paramilitar para comprometer más al Sendero Luminoso, pero el gobierno retorcaba que eran fabulaciones burdas que tejía la rueca emponzoñada de la oposición (...qué gobierno de porquería, todos unos ladrones, empezando por el manganzón del presidente…pg 227).

Aquí Benavides hace un hábil tejido cruzado de vidas que fueron entregadas por su elección política, víctimas de su país y por ende de ellos mismos lo que les generará la deprimente convicción que están ante un camino sin salida, ante una sociedad sin soluciones. Novela política con voluntad de interpelar la consciencia de una sociedad problemática  por las desigualdades sociales monstruosas, acechada por el ejército y las oligarquías, degradada por la corrupción y agotada, en aquellos años por el terrorismo salvaje del Sendero Luminoso en su período de mayor actividad. El escritor Benavides plantea que en sociedades como ésta, los gobiernos populistas sacan el lado oscuro de cada persona: arribismo, intolerancia, sordidez, corrupción. Y la errática política económica del APRA que trató de combinar elementos socialistas con la economía de mercado y con una tímida reforma agraria, provocó un enfrentamiento con USA con lo que el proceso « socializador » quedó en nada con la ductibilidad del Apra. Es esta ambigüedad y confusión que Benavides tomó como escenario ( en segundo plano) a lo largo de estos años inútiles que relatan la decadencia de los protagonistas . Benavides es tan pesimista que acota: «  el camino de mi país es tan oscuro que si lo pintan de negro, lo aclaran ». Afirma también que «  un optimista es alguien a quien le falta información ».

El libro cuenta la historia de tres personajes de tres medios sociales  diferentes ( lo que permite adentrarse en los clivajes de la sociedad peruana ), personajes empujados por la crísis política y económica, a un proceso acelerado de degradación y corrupción : Sebastián es un joven abogado de clase media envuelto  en asuntos cada vez más sucios para poder salir adelante; Luisa es una cholita que lucha por salir de su condición de chola sumisa e inculta y Rafael Pinto es un periodista que denuncia la corrupción política y ve cerrarse todas las fuentes de trabajo ( su alter ego ? ). Página 312, Rafael Pinto dice : ¡ Qué basura es el periodismo en este país !… [ ¡ qué ocurrencia !, Rafael Pinto, en TODOS los países, vamos , vendidos al poder y naturalmente a la política ! Ndlr ].

¿En qué momento se jodió el Perú? Es la misma pregunta que se hace  Zabalita en Conversaciones en la catedral   de Vargas Llosa en 1969 y que se hacen los personajes de este libro  treinta años después. Hay como una herencia con la novela de Vargas Llosa, ambas son novelas políticas.

Interesante la novela de Benavides porque quiere dejar un testimonio, pero no me gustan las novelas políticas porque por definición son partidarias, parciales, interesadas, arribistas, comprometidas, venales, maniqueístas, reflejando a menudo mediocridad. La frase célebre que dice que el poder corrompe, es sabia, porque la política acarrea podredumbre.

Me llamó la atención en la novela el alto grado de alcoholización de los machos peruanos que raramente beben gaseosas, sino que según el rango social toman cerveza o pisco o whisky, pero a cada rato y con cualquier pretexto. El pueblo toma hasta la borrachera; los otros hasta , no siempre, una cierta moderación:… cuando le empiezas a dar al trago nada te importa en el mundo. No te importa ni tu mujer, ni tu hijo, ni quién está en el poder, si la izquierda o la derecha o los milicos o la concha de su madre; lo único que te interesa es chupar y chupar ( pg 19). También noté la consomación de tabaco compulsiva en aquellos años 80 , hoy en día  fumar es algo políticamente incorrecto. ¡ O tempora, o mores !

Y para hablar como los peruanos, ahorita,  qué corta tienen la memoria estos peruanos pasando de un gobierno que proclamaban corrupto ( pero que sirvió de caldo para algo peor: la llegada  de Fujimori o el Estado como manera de hacer más negocios ) y luego vuelta a lo aprista. La memoria corta no hace la Historia, sino la historieta. El pueblo , en el sentido noble del demos, es una veleta. He dicho.(abril 2015…las malas lenguas dicen que Alan García está dispuesto a volver al poder. Amnesia nacional ?)

LOS AÑOS INÚTILES,, Alfaguara 2002, ISBN  84-204-4368-9

El libro de las horas contadas de José María Merino

Escritor nacido en La Coruña, Galicia, en 1941: escritor, ensayista, cuentista y poeta. Cursó estudios de Derecho,  es miembro de la RAE desde 2008. Ha sido varias veces premiado, entre otros, con el Premio Nacional de la Crítica 1985 por su libro La otra orilla de cuyas 250 páginas sólo pude leer unas 50 no encontrándole el meollo a la historia a pesar de tener excelente vocabulario.

Este libro yacía sobre el anaquel de nuevas adquisiciones de la Biblioteca Cervantes de Paris – rebautizada Octavio Paz- pero yo prefiero el antiguo nombre, no me cambien las costumbres, y lo tomé porque me enganchó el título. La ley de las probabilidades hizo que re-encontrara a este autor en el libro reseñado hace poco de Jesús Marchamalo…

Este opus se sitúa entre la novela y el cuento pues el autor dice que resultó una novela desde la visión de un cuentista y un cuento desde el punto de vista de la novela. Conviven realidad y fantasía; es un ejercicio estilístico.

El protagonista es Pedro, un escritor ( su alter ego?) que debe someterse a una intervención quirúrgica. Su justificado pesimismo ( la enfermedad parece grave) lo lleva a aprovechar sus últimos días y a liberar su creatividad para dar forma a todas las imágenes que lleva en su cabeza. Su mujer Mónica y su amigo-pariente, Fran lo acompañarán en lo cotidiano y lo fantástico.

Merino juega con sus personajes: doble identidad, la extraordinaria riqueza de los sueños, el poder de los recuerdos, las diferentes posibilidades de la vida a cada momento con las elecciones que marcan y cierran el camino, la frágil frontera entre realidad y fantasía.

Es un conjunto de relatos engarzados por una trama común y con 3 personajes bien reales o un mosaïco de historias juxtapuestas. Hay una trama genérica que aglutina las narraciones en un todo más complejo. La fantasía surge a raudales, se adueña de la narración y crea un ambiente de realidad onírica. Se lee sin dificultad ni esfuerzo. Hay atisbos de literatura intimista que fija su atención en los sentimientos provocados por las cosas pequeñas. Hay recursos estilísticos para generar efectos surrealistas con la imaginación desbordante de Merino.

Lo cito con un párrafo entorno a su título : ...mientras pensaba en ello, notó un fulgor dorado en la punta de los dedos y comenzaron a florecer ideas en su cabeza: historias de infancia y adolescencia que eran evocaciones verdaderas o reelaboraciones imaginarias, historias fantásticas y oníricas que reproducían sus temores o sus nostalgias, historias que incluso tenían como pretexto la propia intervención quirúrgica que lo amenazaba: unas más largas que otras, algunas breves como pequeños resplandores sobre Dios y el cosmos, el tiempo y el sueño, la confusión y la certeza….EL LIBRO DE LAS HORAS CONTADAS.

Pero es un libro que resuda pesimismo entorno a la enfermedad y a la tercera edad que me dejó un regusto de tristeza y melancolía a pesar de la calidad de la escritura.

EL LIBRO DE LAS HORAS CONTADAS,  Alfaguara 2012, ISBN  978-84-204-0784-5

Arrive un vagabond de Robert Goolrick

Ecrivain américain venu tardivement à la littérature pour devenir un grand dès le départ. Dernier livre  de Goolrick avec son tître en anglais Heading out for wonderful; c’est son troisième livre. Il a reçu dès le 23 août 2012, le Prix Lire-Virgin Mégastore. Et un grand merci à Guillaume L. pour ce prêt.

Ce livre a pour exergue une chanson de Bruce Springsteen  » Tout souvenir est une fiction, gardez bien cela a l’esprit ». Il est écrit comme une tragédie grecque, avec une tension qui va crescendo et un dénouement final insoutenable.

Charlie Beale, 40 ans, arrive de nulle part dans un bled de Virginie, Brownsburg, muni seulement de deux valises: l’une remplie de couteaux de boucher (son métier), l’autre remplie de billets de banque.

On ne sait rien sur cet homme, on ne sait pas d’où il vient, d’où il tire cet argent, mais on sait très vite ce qu’il veut. Il veut s’établir dans Brownsburg, ville paisible, mais conservatrice qui ne connaît pas le crime et s’intégrer en achetant à tout va de la terre devenant ainsi,  peu à peu,  le propiétaire foncier le plus important du coin.

Pour son malheur, il va croiser une femme, Sylvan Glass, la femme de l’homme le plus riche de cette contrée, un dénommé Boaty Glass et il deviendra éperdument amoureux de cette femme. Cette femme est une péquenaude du coin qui a été achetée par Glass et qui s’est faite toute seule en apprenant à parler en écoutant les gens à la radio et s’habillant selon les photos des vedettes de Hollywood de l’époque. La seule passion de cette femme est le cinéma, son modèle et son monde. Quant à Charlie, il tombera amoureux deux fois: de cette femme et de cette ville paisible de Virginie

Lorsque Glass apprendra que sa femme l’a trompé avec Charlie Beale, il commencera à la battre et accusera Beale de viol sur sa femme.

Or Charlie Beale travaille avec le seul boucher du patelin.  Le fil du boucher, Sam, 5 ans, sera le seul témoin des amours de Mme Glass avec Beale jusqu’au dénouement final. Ils étaient très proches avec Charlie et pour la première fois, Sam apprît qu’on ne disait pas tout ce qui nous passait par la tête, que la plupart de ces idées-là restaient sous silence, et qu’on continuait à s’en inquiéter ou à s’en émerveiller dans la solitude.

Charlie gardera jusqu’à la fin son mystère, on sait seulement qu’il est bon.

Le cadre du roman est la Virginie rurale, les personnages sont assez rustres, attachés viscéralement à leurs terres ayant des vies extrêmement réglées. Une des règles incontournables est d’assister à l’office du dimanche, le seul endroit où les gens se reconnaissent entre eux et se sentent un peu en confiance. Il faut comprendre que dans un pays immense et hétéroclite comme les Etats Unis, le rôle de l’église est vital car c’est le nerf de la vie communautaire, et in fine,  de la vie sociale. Les gens n’existent pas en dehors de cette appartenance qui les réunit chaque dimanche autour de leur pasteur. La règle d’or est celle-ci: conformisme/ puritanisme.

Dès les premières lignes une tension s’installe, comme un orage qui se prépare. C’est un roman dur, cruel, sauvage. Robert Goolrick a voulu à nouveau montrer cette quête du bonheur coûte que coûte, ainsi que nous l’avions ressenti dans son roman précédent – Féroces- où il avait guetté toute sa vie l’amour auprès de parents egoïstes et désaxés.

Avec une sensibilité extraordinaire et beaucoup de subtilité, il dépeint les sentiments, les apparences trompeuses, l’intégration d’un étranger dans une petite ville, les carcans de la religion, l’aspiration à la sérénité  à l’amitié, les non-dits, la solidarité, la trahison, la manipulation, l’enfance blessée par des adultes fragiles et instables. Ce livre je ne l’ai pas lu, je l’ai ressenti.

L’enfance est l’endroit le plus dangereux qui soit, personne n’en sort indemne dit Robert Goolrich, et il en sait quelque chose. L’univers littéraire de Goolrich est d’une  noirceur qui fait mal. Il sait prendre le lecteur à contre pied. Il nous parle de la bonté, la seule chose qui compte et qui restera après nous, après notre départ. L’amour est une rédemption possible, mais il répare et tue dans le même mouvement, on ne sait jamais qui l’emportera, si la pulsion de vie ou la pulsion de mort.

ARRIVE UN VAGABOND, Editions Anne Carrière 2012, ISBN  978-2-8433-7681-8

Donde se guardan los libros de Jesús Marchamalo

Me encanta esta foto traviesa del periodista Jesús Marchamalo con su libro Tocar los libros en la mano; Jesús Marchamalo es un escritor y periodista nacido en Madrid en 1960. Conocido en varios medios de comunicación escrita, radio y televisión. Ha trabajado fundamentalmente en el campo del guión, la dirección de programas y creación de contenidos y como presentador. Ha impartido conferencias, cursos y seminarios sobre temas relacionados con el periodismo y la creación literaria, la promoción de la lectura y el lenguaje. Desde hace una década se dedica exclusivamente al periodismo y a la gestión cultural. Ha coordinado desde 2010 páginas web dedicadas a escritores en español para el Instituto Cervantes. Tiene un blog desde 2010, muy interesante  » El don de la impaciencia ». Ha recibido muchos premios en su rubro.

Autor de libros entorno a los libros que han encontrado bastante éxito : Tocar los libros (2008), Las bibliotecas perdidas (2008), La tienda de palabras ( 1999).

Este  libro representa la quintaesencia de la lectura entretenida para mi  porque propone el recorrido por bibliotecas de 20 autores de habla hispana contemporáneos donde una se ubica en la situación privilegiada de  » voyeuse  »  para pasearse y refocilarse en el mundo de los libros de escritores super conocidos y donde cada uno habla de como se relaciona con sus libros, como se relaciona con sus lecturas decisivas. Se puede también tomar este libro como una guía de lecturas por miradas «  » autorizadas ».

La verdad es que no hubo un descubrimiento original porque los autores citados son muy convencionales. Como lectura imprescindible  Cervantes será citado muy a menudo así como Fernando de Rojas con su Celestina. Entre los autores contemporáneos, me llamó la atención de encontrar por los menos dos veces citado al chileno Roberto  Bolaño, mucho antes que Donoso,  lo que constituye un honor insigne.

De los 20 poseedores de bibliotecas dignas de ese nombre ( y por cierto , bastante impresionantes) , sólo cuatro  mujeres: Clara Sánchez, Clara Janés, Carmen Posadas y Soledad Puértolas. Entre los hombres figura José María Merino quien tendrá una reseña próximamente en este blog con su último libro. Y como decía Marguerite Yourcenar, la mejor manera de conocer a  alguien es ver su biblioteca. Pero como decía Virginia Woolf en sus diarios, lo cierto es que escribir es el placer profundo y ser leída, el superficial.

Aquí va un enlace para escuchar al periodista Jesús Marchamalo en una entrevista entorno a su libro.

http://www.youtube.com/watch?v=40wWbN_YVAM

DONDE SE GUARDAN LOS LIBROS, Ediciones Siruela 2011,  ISBN 978-84-9841-609-1

Les charbonniers de la mort de Pierre Magnan

Pierre Magnan est peu connu du grand public, né à Manosque en 1922 et décédé en avril de cette année; il n’a jamais quitté les Basses Alpes, son berceau ( qu’on appelle Alpes-de-Haute Provence depuis 1970).

Après avoir exercé comme typographe, il a commencé à écrire tôt, mais à publier tard : à 56 ans avec Le sang des Atrides en 1978 qui lui valut le Prix du Quai des Orfèvres. Il nous a laissé plus de trente ouvrages, situés invariablement dans les Basses-Alpes, et qui frappent par leur panthéisme mystérieux. Magnan est un poète qui sait percevoir la symphonie du monde et la restituer dans une langue remarquable, en phase avec la nature; il disait: la vue de la nature console de tout. Son ouvrage le plus célèbre est  La maison assassinée, Prix Mystère de la Critique 1985, porté à l’écran par Georges Lautner en 1988.

D’autres livres de Pierre Magnan, auteur que j’affectionne particulièrement par sa faconde provençale, ont été publiés dans ce blog : Le tombeau d’Hélios en novembre 2012, Le sang des Atrides en janvier 2013 et Laure du bout du monde en avril 2013. Un pur régal.

Ce livre se passe en 1910 et nous décrit assez bien ces contrées provençales avec la limite très marquée entre les notables et le monde rural. La zone frontalière  de ce département avec l’Italie fait que les piémontais étaient très nombreux dans cette région, ils parlent un patois fait de langue provençale et d’italien du Piémont.

Il est vrai que ce roman policier sort des sentiers battus: d’abord, il est écrit dans un langage très provençal, très riche et imagé, avec une description somptueuse des paysages et des lieux. Presque tout le roman se passe à Lure; mais Forcalquier est aussi très présent. La montagne dans ce pays est un amas de pierres plates à perte de vue, c’est aussi le royaume du champignon. « L’humus et les eaux coulent entre ces cailloux comme à travers une passoire pour se rejoindre, inutiles, à cinq cent mètres de profondeur, au fond des avens. Sur les tranches aiguisées de ces dalles instables, on usait en trois mois une paire de chaussures. Seuls y croissaient à l’aise les chênes pubescents . Boursouflés, torturés de chancres et de noeuds, courbés vers le sol par le vent dominant, ils moutonnaient vers les sommets nus,  comme des suppliants à genoux. »(pg 14)

Pierre Magnan à le verbe aussi riche que Giono, autre enfant du pays.

La trame du roman est assez scabreuse et parfois le récit assez cru : les notables du pays se fréquentent entr’ eux, ce qui est habituel, mais pour agrémenter les soirées ils se font préparer une poudre à base de cantharide ( principe actif extrait d’un insecte, le Telephora vesicans splendens qui vit dans des troncs morts, afin d’exacerber leur performances sexuelles) ce qui va amener des conséquences néfastes avec plusieurs morts par empoisonnement par abus de la dite poudre. Puis , au fil du temps d’autres morts suivront au sein de la population des charbonniers , tous périront par cette poudre de cantharide. Ceci va mettre la population de Lure en état de panique avec comme conséquence le départ en masse des piémontais qui retournent en Italie.

C’est un récit anthropologique qui laisse le souvenir de ce que fut le Département des Basses Alpes vers 1900 car depuis l’éxode rural, toute cette tranche de population a disparu. Aujourd’hui ce département est l’un des moins peuplés de France avec une forte majorité de résidences secondaires.

Un téléfilm de FR3 réalisé par Véronique Langlois a été diffusé le 28/02/15 sur cette chaîne. Il a été filmé en juin 2014 à Digne avec encore l’ineffable Victor Lanoux (78 ans) dans le rôle du commissaire Laviolette. L’intrigue se passe à Digne en 1963 et l’image est somptueuse avec des dialogues savoureux; un Victor Lanoux ralenti mais ô combien déductif et psychologue et des personnages secondaires truculents de vérité comme le gendarme Joubert (Luc Palun)  et l’intendante du commissaire, Solange (Annie Grégorio).

VILLE DE DIGNE

LES CHARBONNIERS DE LA MORT, Folio N° 1906 (Arthème Fayard 1982), ISBN 2-07-037906-X

Una forma de resistencia de Luis García Montero

Luis García Montero nació en Granada en 1958, es un conocido poeta y  crítico literario español, profesor de Literatura Española en la Universidad de Granada donde estudió Filosofía y Letras. Está casado con la conocida escritora Almudena Grandes. Este es su segundo libro en prosa; el autor es conocido sobre todo como poeta, poesía con la cual ha obtenido varios premios prestigiosos.

Su formación como filósofo y su talento poético rebalsan en su prosa, que es hermosa, poética, profunda, muy  pensada. Sus frases están llenas de emoción, de sensualidad, de pertinencia. Se experimenta un  placer estético y emocional  al leerlo. Para mí este libro ha resultado un descubrimiento precioso y he quedado con las ganas de leerle su primer libro en prosa Mañana no será lo que Dios quiera ( Alfaguara 2009).

El libro es un ensayo sobre nuestra pertenencia a las cosas que nos rodean , así como también  las cosas  nos pertenecen , que no es lo mismo. El estilo empleado es de una ironía deliciosa, humor, humanidad y cultura mezclados con nostalgia y mansedumbre. Todo ésto para explorar el significado de  » las cosas » que constituyen la felicidad, la vida y la historia de Luis García Montero. Porque las cosas hablan por nosotros, todas y cada una de ellas: la butaca donde nos sentamos a leer, la copa en que nos tomamos el vino, el souvenir que traemos de  un viaje, etc. Un libro que deberían leer los frívolos para descubrir que las cosas hablan más de ellos, las cosas del entorno los delatan. Es un libro precioso, para tenerlo a mano y solazarse en su prosa poética, en la poesía que esconden las cosas más baladíes.

Sobre el amor García Montero dice con acierto que tiene mala fama entre los inquisidores y los tribunales literarios, se le condena al calabozo de la decencia, o al folletín y a la cursilería, porque el enamorado, alguien con capacidad de mirar atentamente al otro, es menos dócil. Los enamorados ponen mucha atención cuando se besan, y los que viven con mucha atención, con mucho amor por la vida, suelen llenar sus habitaciones de cosas.

Sobre los espejos nos dice que en su casa no se ponen de acuerdo cuando hablan de él :…Yo me hago el dormido, que siempre es mejor que hacerse el tonto, y escucho sus comentarios, sus afirmaciones, réplicas y contrarréplicas, cargadas de crueldad o de comprensión según el lado del que procedan los disparos. Las opiniones de los espejos cruzan los pasillos y se hunden en el cristal líquido de su conversación. El espejo del dormitorio tiene bastante mala leche. No le gusto nada, no soporta mis secretos, mis manías, mis olores, mi decrepitud ojerosa, mi forma de vestir para andar en casa. Quizá me ve tal como soy en mi existencia animal e incontrolada, llena de deseos traidores, deslealtades carnívoras, miedos hervíboros, dolencias físicas, ambiciones rencorosas y odios injustos. Pero aunque el espejo del dormitorio me vea así, la verdad es que no soy así del todo, y sufro la mala conciencia de mi desarreglo. El espejo del recibidor sostiene otras opiniones sobre mi carácter, me ve salir a la calle algo más arreglado. Y el espejo del baño no es tan cruel como el de mi maldito dormitorio, ni tan partidario y optimista como su colega del recibidor. Sin hipocresía el espejo del baño me ayuda a retocarme para acercarme a los demás. Cada día estoy más convencido que el arte de vivir consiste en mantener una buena conversación ante el espejo de un cuarto de baño…

Una pregunta clásica e inevitable para muchos : ¿ Qué libro se llevaría  a una isla desierta ? Esa pregunta que suelen hacer los que intentan definirnos a través de nuestras lecturas. Y se equivocan de pregunta porque sería mucho más interesante conocer el libro que NUNCA sacaríamos de nuestra casa.  Lo de la isla pertenece a ese tipo de interrogaciones que invitan a la mentira, porque quien la formula sólo se merece que intentemos quedar bien y digamos aquello que pretende oír. A los lectores no nos gustan las islas desiertas, ni los libros solitarios, sino nuestra casa, la butaca de nuestra casa rodeada de libros y de tiempo, y el saber que mañana será otro día, y otra historia, y otra oportunidad para leer en la cama.

Acerca de los periódicos :… ahora, sin embargo, resulta necesaria la prudencia, y no conviene que entren muchos periódicos en la casa, porque cuesta cada día más trabajo convivir con la mentira. Nadie es ya tan inocente como para creer en la verdad objetiva. Todos saben que informar es interpretar de acuerdo con unos intereses.  Pero una cosa es interpretar y otra mentir, falsificar, calumniar, engañar a sabiendas…, y una parte muy amplia de la prensa española se ha instalado en la mentira. Parece que el fin justifica los medios ( de comunicación). La conclusión es que todos mienten, algo que interesa mucho a los que necesitan esconder sus desmanes, porque presentan al denunciador como un mentiroso del bando contrario.

Sobre los trenes :...pocas cosas producen más placer que encontrarse en la lentitud del tren. Los paisajes y los libros consiguen por las buenas darnos esa lección que con frecuencia imponen las desgracias: nos hacen comprender las cosas importantes de la vida, lo que merece amor, la medida más legítima del tiempo. Observo la bruma del otoño tardío sobre los campos, vivo la ilusión y la muerte en el argumento de un libro, y reconozco la lealtad decisiva de lo que permanece, de lo que siempre está ahí, bajo la prisa de las agendas atormentadas y la espuma rabiosa de los teléfonos móviles.

Acerca de los periodistas ( que no lleva en su estima):…son como periodistas crispados que, en vez de informar, cumplen órdenes y participan de la narración de una verdad inexistente, ese lugar figurado en el que coinciden los creyentes beatos y los cínicos.

Y como el hombre es un vero poeta, cita una copla de Miguel Hernández (poeta español, epígono de la generación del 27), hermosa y sencilla:..A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero…

Y porque de cosas se trata, cuando de ausencia de cosas se trata, esta ausencia me ha hecho esta mañana revisar una vez más algunas de mis cosas, tocarlas una a una, como un deseo de rebeldía, como una forma de resistencia.(pg 216).

UNA FORMA DE RESISTENCIA, Alfaguara 2012,  ISBN  978-84-204-0036-5.

Le sel de la vie de Françoise Héritier

Fanfan, je te remercie pour ce petit livre si inspiré et permets-moi de t’appeler Fanfan, car si je t’appelle Françoise, les gens croiront que je m’adresse à Mme Héritier…Et je mets en exergue une phrase  qu’elle aime bien: n’avoir jamais honte d’être soi, objectif qu’elle a mis longtemps à atteindre, humaine créature qu’elle est.

Françoise Héritier est une féministe connue, anthropologue et ethnologue française, née en 1933, élève de Claude Lévi-Strauss à qui elle a succédé au Collège de France. C’est une des premières femmes à avoir réussi à rentrer au Collège de France , ainsi que Jacqueline de Romilly. C’est une des personnalités à l’origine de la création de la chaîne de télévision ARTE. Elle a reçu en mai dernier le prix Simone Veil 2012 pour cet ouvrage, prix couronnant des femmes de lettres (  ex-aequo avec Dominique Bona pour son livre sur les 2 filles du peintre Henry Lerolle).

Cette femme de culture a voulu se faire plaisir et nous initier à apprécier le petit plus qui nous est donné à tous , à chaque instant parfois, sans le savoir:  ces riens fugaces et pleins de poésie qui jalonnent nos journées et qui ensoleillent nos souvenirs et qui vont constituer un petit chapelet : le sel de la vie.

L’inspiration lui est venue lorsque elle a reçu une carte postale du lieu de vacances du Professeur qui la soigne depuis longtemps en disant qu’il s’excusait pour » le temps volé aux vacances », je pense sincèrement qu’il ne volait rien du tout car les gens très occupés et dévoués à une cause, vivent de façon accélérée et sont capables de vivre bien plus de choses que le commun des mortels, tout simplement parce qu’ils sont autrement plus organisés.

Françoise Héritier considère que ce petit ouvrage de  à peine  87  pages , est « sérieux », et elle a raison, parce qu’en peu de mots, les images d’une vie entière défilent dans la tête via les souvenirs, comme si nous regardions un film en accéléré, et ces souvenirs passent par les sens. Comment fonctionnent les souvenirs?  Par l’appétence, par l’envie que nous avons de quelque chose. Nous sommes des êtres de goût. Le sel de la vie est le souvenir de ce petit quelque chose qui fut peut-être fugace, mais intense, c’est aussi la mémoire sensuelle du corps. C’est aussi une façon d’être au monde dans la bienveillance ( les autres, le soi). Et comme écrivait justement Epictète, c’est la manière de se distancer de l’évènement, d’être capable de le ressentir, de l’éprouver.

Ce petit livre se présente comme un essai épistolaire que l’auteure adresse probablement à son thérapeute et ami, il est constitué de 14 lettres (?),à quatorze dates différentes et la succession de plus de 913 petits riens qui pourraient constituer le sel de la vie de n’importe quel d’entre nous. Je les ai contés et j’ai pu me tromper dans l’exactitude, mais ce sont 913 à peu près…

Voici, sélectionnés de façon outrageusement personnelle et arbitraire mes préferés :… les fous rires, la recherche d’odeurs ou de saveurs, mettre un beau couvert, ruminer autour d’une idée, le moment ou l’on sait qu’on plaît ( ou on vous regarde et on vous écoute),  faire la grasse matinée, écouter religieusement Mozart, prendre son temps pour choisir un rien, marcher d’un bon pas, sentir le poids de son corps recru de fatigue dans son lit, être reçu à un examen, se sentir plein d’allant, d’enthousiasme, de passion, se moquer des convenances, avoir des élans de coeur, se délecter en secret d’une idée ou d’un projet ou d’un souvenir, avoir des secrets, réussir une réussite, utiliser des mots justes qui surprennent, n’avoir jamais honte d’être soi, tourner en bouche des mots bizarres, prendre une bonne douche, se faire masser la tête, partir en voyage, faire des mots croisés difficiles, succomber à la tentation gourmande, avoir conscience du caractère fugace des choses et de la necéssité d’en profiter, maîtriser sa paresse et sa peur du changement, se taire et ne parler qu’à bon escient, ne pas se croire obligé de faire comme tout le monde, se coucher dans des draps fraîchement changés, se sentir bien même fugitivement dans son corps et dans sa tête, ouvrir une lettre le coeur battant, assurer ses détestations, passer une nuit blanche pour finir un roman, passer une nuit blanche auprès de son enfant, entendre un tout petit air de Mozart qui nous vrille le coeur à chaque fois, découvrir de nouveaux mots, s’injurier mentalement pour sa pusillanimité, sa paresse, ses hésitations et incertitudes, son manque d’esprit de suite, sa suceptibilité, sa lenteur, sa gourmandise, sa tendance à reporter au lendemain, exulter sécrètement quand quelque chose se passe comme on l’avait prévu…

Ouf, tout cela, rien que pour moi et qui doit me portraiturer assez pour ceux qui me connaissent un peu. MAIS… pour moi avant tout, le sel de la vie, a été, est et sera, lire un bon livre !

LE SEL DE LA VIE, Éditions Odile Jacob 2012,  ISBN  978-2-7381-2754-9