Archive | juillet 2014

No será la tierra de Jorge Volpi

        Jorge Volpi Escalante es un escritor mexicano nacido en 1968, integrante del grupo literario  llamado del « crack mexicano »  que es un grupo de escritores coetáneos  en ruptura con un tipo de escritura « light », tienden a cierto cosmopolitismo literario.

Volpi acumula numerosos premios  y su estilo se interesa más al fondo que a la forma, con una neta predilección en su temática por la política y la ciencia. Se dice que Volpi hace de la « ciencia fusión » en sus libros.

No será la tierra  es el quinto libro de Volpi citado en este blog, después de Mentiras contagiosas y En busca de Klingsor que fueron comentados en febrero 2012, Leer la mente en marzo 2012 y La tejedora de sombras en febrero 2013.

Fue En busca de Klingsor que lo lanzó a la fama en 1999, siendo éste el primer tomo de una trilogía sobre el siglo XX,  siguiendo El fin de la locura en 2003 y No será la tierra en 2006.

El título de esta gruesa novela de casi 500 páginas emana de un poema que escribirá Oksana , hija de biólogos rusos disidentes y personajes protagónicos de la novela. Esta joven rusa sufre de ruptura familiar y terminará en manos de la más despiadada de las mafias en un lugar perdido en el confín de  Rusia   llamado Vladivostok.

Lei hace ya un tiempo, una crítica elogiosa de esta novela de Volpi y me propuse leerla un verano porque los préstamos de la biblioteca son más largos y se dispone de más tiempo para abordar estos « mamotretos » literarios.

No me sedujo  esta lectura porque encuentro que hay demasiada información en este libro sin género especial; estamos lejos de una obra literaria porque el tono no corresponde a ningún género literario. Nuevamente Jorge Volpi quiere escribir una « novela total », y el resultado es pesado, indigesto, aunque el tema sea interesante y de gran actualidad: la política internacional ( con unas páginas de total pertinencia sobre el conflicto arabo-israelí que arde en este momento…), la ciencia supeditada a la codicia humana más horrorosa con la lucha sin merced entre científicos para apoderarse del secreto de genoma humano.

Varios personajes de ficción  irán cruzándose en el relato con personajes bien reales. Los personajes ficcionales son tres mujeres: Irina, una bióloga rusa disidente, Eva un genio de la informática de origen húngaro y Jennifer, una norteamericana economista en el FMI.

Rafael Lemus en Letras Libres, hizo una buena crítica, dura, pero acertada sobre este libro: « otra tentativa de novela total de parte de Jorge Volpi, con la intención de construir una novela-enciclopedia que recorre paso a paso los eventos centrales del siglo XX: la crisis del 29, la Guerra Fría, la Hungría del 56, el Afganistán de los 80, el ascenso del ecologismo, la lectura del genoma humano, la explosión de Chernóbil, la caída del muro de Berlín y la caída de la ex URSS. Dice que Volpi es « puro tema », trabaja años haciendo fichas y luego escribe sin literatura, sino una redacción de prosa apática, sin voluntad estilística y ajena a toda tradición linguística.

Macarena Areco, en su trabajo universitario sobre este libro, escribe que la perspectiva desterritorializada difumina los límites entre realidad y ficción porque los personajes hacen comentarios metaliterarios. No será la tierra confunde los límites entre realidad y ficción, asi por ejemplo el periodista ruso narrador, publicó un thriller político llamado « En busca de Kaminski » del que  vendió miles de ejemplares y que se tradujo a 20 idiomas, ¿cómo no hacer el nexo con el best seller de Volpi En busca de Klingsor y sus miles de ejemplares vendidos ?.

En este relato interminable, Jorge Volpi adjudicará epítetos repetitivos a sus personajes reales y a ciertos lugares comunes, puede ser divertido y los cito: Volpi llamará momia artera a Leonid Bréznev, soberano del cielo a Ronald Reagan, pastor de hombres a Gorbachov, de fuertes brazos a Boris Yeltsin, hacedor de luz a Sajarov, seductor imperial a Bill Clinton (además que « ejemplo del donjuán tramposo y lenguaraz« ), morsa salvaje a Ariel Sharon, de sonrisa hedionda a Mobutu, etc . También usa calificativos repetitivos hacia lugares comunes como Moscú de calles anchas, Berlin isla rodeada de caníbales, Washington eje del cosmos, Vladivostok dársena fantasma…

Sabemos que Jorge Volpi no es un sentimental. El autor pone en boca de Eva Haláz, la genial húngara estas frases  « los sentimientos son un rescoldo evolutivo, una patología de la inteligencia, en el mejor de los casos un manual de conservación…el amor es el engrudo de la reproducción ( pg 40)…A Eva el amor (no había palabra más empalagosa) le tenía sin cuidado, era una máscara para disfrazar una necesidad evolutiva: el deseo de atrapar a un hombre para siempre, o al menos durante algunos años a fin de convertirlo en proveedor de genes y alimentos (pg 106). Eva se mostraba firme defensora del matrimonio: el rito había sido inventado por una razón, las personas que permanecían solteras corrían el riesgo de volverse locas. El matrimonio era una pesadilla, un crimen, sí, pero valía la pena: legitimaba una transgresión, sancionaba que un individuo se entrometiese en las decisiones de otro, que le robase su espacio y su libertad. ¿Qué desafío existía en el sexo esporádico? ¿Qué conocimiento podía extraerse del mero contacto físico o de las relaciones a distancia? (pg 128) Con respecto a la concepción de la bióloga rusa disidente Irina Nikoláievna leemos…todos los humanos somos concebidos mediante un puro acto de violencia. Por más que hombres y mujeres finjan amarse, en su interior no hay acuerdo alguno: los genes masculinos y femeninos habrán de traicionarse hasta la muerte (pg 46)…Irina se decía que una bióloga jamás podría entender la mitosis si no exploraba por si misma el significado del deseo carnal (pg 66).

Hay en el libro una actualidad álgida con los sucesos en estos días en la faja de tierra que se disputan palestinos e israelíes. Para entender el proceso milenario entre los beligerantes se lee pg 438…Jerusalén, ciudad tres veces Santa, cuna de las tres grandes religiones monoteístas, era una ciudad maldita con sus tres sitios sagrados: el Muro de la Lamentaciones, la mezquita de Al-Aqsa y la iglesia del Santo Sepulcro, tres sitios impresionantes y aciagos, evocadores e inicuos. Alguien debería destruírlos de una vez por todas, arrasarlos con la misma eficacia con que los bulldozers israelíes demolían las viviendas palestinas! Ninguno contaba con los permisos de construcción correspondientes, ninguno merecía alzarse en esa encrucijada para animar el rencor y decretar la muerte! Le ciudad Vieja de Jerusalén, acaso el sitio más cargado de religión – y perversidad- de todo el mundo. En un espacio de menos de un  kilómetro cuadrado se concentraban el lugar más sagrado del judaísmo, el tercer lugar más sagrado del Islam y uno de los lugares santos del cristianismo.

Too much ce magma informativo.

NO SERA LA TIERRA, Alfaguara 2006,  ISBN 84-204-7056-2

Histoire d’amour de Régis Jauffret

Écrivain français (Marseille 1955) qui publie depuis 1985, avec aujourd’hui une vaste bibliographie. L’ écrivain a fait parler de lui cette année après la publication du livre Rikers Island chez  Seuil, livre qui évoque l’affaire Strauss Kahn-Sofitel de New York; ceci lui a valu d’être attaqué en justice ainsi que l’éditeur.

Histoire d’amour est le deuxième livre publié par Régis Jauffret et le premier  livre que je lui lis . J’ai été aguichée par le titre et abusée par ce titre car si  il y a bien une histoire d’amour, cette histoire d’amour baigne dans un pathos effroyable.

J’ai été très mal à l’aise avec la lecture de ce livre qui nous relate par le menu la traque d’un psychopathe sadique (professeur d’anglais) qui s’imagine « bien sous tous rapports », envers une pauvre fille plantureuse qu’il va croiser un bon matin dans le métro parisien. Il va faire une obsession fétichiste sur les seins de cette fille plutôt simplette et  paumée dans la vie et qui ne saura pas se défendre de ce prédateur qui agit et pense pour elle et l’envahit dans son espace personnel. Il va la traquer dans sa vie intime et publique sans relâche, sans état d’âme et sans pudeur. Lorsqu’il la viole la première fois, elle portera plainte ce qui  vaudra une peine de prison de 2 mois au psychopathe/ sociopathe, mais ceci ne le découragera pas et il reviendra sur sa proie jusqu’à l’anéantissement de celle-ci et l’écœurement de la lectrice que je suis.

De plus, ce roman est écrit de façon crue et cruelle, sans fioritures et avec une économie de moyens considérable, ce qui rend le contexte encore plus ravageur .

Âmes sensibles s’abstenir, vraiment trop glauque.

HISTOIRE D’AMOUR, Verticales 1997,  ISBN 2-84335-099-9

¿Qué me quieres, amor? de Manuel Rivas

Escritor, poeta, ensayista y periodista español (La Coruña 1957) cuya obra se desarrolla en lengua gallega que él traduce al castellano.

¿Qué me quieres, amor? de 1996 comprende 16 relatos y recibió 2 premios: el Nacional de Narrativa y el Premio Torrente Ballester. Da el título a la obra la historia del enamorado que cambia definitivamente su vida con el atraco a un banco.

Una película fue filmada en 1999 por José Luis Cuerda, basada en 3 relatos del libro: La lengua de las mariposas, Un saxo en la niebla y Carmiña. El nexo entre los tres relatos es Moncho, el chaval curioso por la vida de los animales con su maestro anarquista, en la España convulsionada de 1936.

El relato que me pareció más bonito es La lengua de las mariposas, cuyo final es  humanamente cruel y desgarrador. Todos los cuentos están impregnados de las creencias y leyendas de la tierra gallega, lo que los hace un poco herméticos al lector afuerino.

 

¿QUÉ ME QUIERES, AMOR?,Punto de Lectura 1995,  ISBN 84-95501-10-4

Une femme aimée d’Andreï Makine

 

Écrivain d’origine russe (Sibérie 1957), mais de langue française. Il a demandé l’asile politique en France en 1987 au début de l’ère Gorbatchev. Il a aussi publié des livres sous le pseudonyme de Gabriel Osmonde. C’est le livre Le testament français de 1995 qui l’a lancé à la notoriété, un roman autobiographique qui obtint 3 prix: le Goncourt, le Goncourt des Lycéens et le Médicis. Livre écrit dans un français impeccable et un peu désuet, imbibé de mélancolie (l’âme slave?) où le narrateur dit comment il vit sa « francité » , c’est à dire la langue et la culture françaises, léguées par une grand mère française, ce qui l’a rendu différent de ses contemporains et lui a volé en quelque sorte une partie de sa jeunesse russe. Cette « francité » va l’inciter à s’installer en France et il va rêver de ramener en France sa vieille grand mère. Après la mort de celle-ci, il apprendra qu’il n’est pas de son sang mais qu’il a été adopté par cette femme…

Une femme aimée est un livre sur Catherine II de Russie, née princesse allemande (elle garda son accent allemand jusqu’à sa mort) Sophie d’Anhalt-Zerbst qui monta sur le trône de Russie à l’âge de 14 ans en épousant le futur tsar Pierre III . Ce sera un parti pris de la part de Makine, qui ne se veut pas un biographe soucieux d’exhaustivité, mais un écrivain qui traque le secret dissimulé derrière les apparences et le jeu social. Puis, entre nous,  qu’aurait pu dire Andreï Makine qui n’ait déjà été révélé par d’autres sur la Grande Catherine II ?

Le titre du livre émane de l’hypothèse selon laquelle la grande amoureuse qui fut la tsarine de toutes les Russies, ne fut jamais vraiment aimée par ses nombreux amants qu’elle couvrit d’honneurs, de titres et de richesses. Pas un seul ne  l’aurait aimée, et ses amants  furent nombreux; il existe  un doute sur le tout dernier amant, Lanskoï âgé de 22 ans (et elle de plus de 50 !) qui ne montra aucune ambition ni demanda aucune prébende; une légende persiste comme quoi elle aurait été prête d’ abandonner le trône et de partir en Italie avec lui. Il faut dire que cette femme  se considérait comme la « pauvre impératrice », alors que pour l’Europe elle était la Grande Catherine.

C’est un livre que je n’ai pas aimé, le trouvant un peu confus et répétitif. Ayant lu il y a quelques semaines Le roman de la Pologne de Béate de Robien (cf billet du 12 juillet),  il était question à plusieurs reprises de la tsarine (qui détestait la Pologne !),  dans le chapitre sur le Roi Poniatowski. L’envie me vint de compléter la masse d’informations sur Catherine II qui est dans le livre de  Béate de Robien, par ce livre de Makine, mais je me retrouve devant  un personnage caricatural, décrit principalement autour de sa gymnastique d’alcôve, que les historiens ont appelé pudiquement sa « fièvre utérine » .

Catherine II était aussi autre chose: un bourreau de travail ( 15 heures par jour), un personnage d’ une simplicité dans l’habillement et dans les goûts culinaires,  ayant une addiction  affirmée pour la prise de tabac ainsi que pour le café très fort, une passion pour le théâtre (elle a écrit des pièces), etc.

Il y a une double histoire dans le livre de Makine : nous avons la vie d’Oleg Erdmann, russe d’origine allemande, cinéaste  de 30 ans de notre époque, qui doit tourner un film sur la tsarine, film qui se doit d’être racoleur, très axé sur la vie sexuelle de l’impératrice, reprenant tous les poncifs connus : une femme despotique mais éclairée, féministe avant l’heure et nymphomane, amie des philosophes et ennemie des idées de la Révolution française. Ce film doit  appâter les masses et conquérir l’audimat coûte que coûte. La vie de cet Oleg dans la Russie post glasnost est consternante de vulgarité et la corruption est présente à tous les niveaux;  ce jeune réalisateur a vécu le communisme puis le libéralisme sauvage, il se débat avec la censure et avec les voisins de son appartement communautaire tout en travaillant la nuit dans un abattoir pour subvenir à ses besoins.

Ayant publié aussi un billet récent sur un livre de Jean d’Ormesson, je constate avec étonnement la filiation spontanée des personnages au fil de mes lectures,  puisque dans le roman de Makine il est question, à la Cour de Catherine II, d’un marquis d’Ormesson, un des rares français à trouver grâce aux yeux de l’impératrice…

Lecture qui m’a plutôt agacée, ne m’apprenant rien de nouveau sur le personnage historique et sans intérêt majeur dans le contexte moderne.

 

UNE FEMME AIMÉE, Éditions du Seuil 2013,  ISBN 978-2-02-109551-7

El ángulo del horror de Cristina Fernández Cubas

Cristina Fernandez Cubas (Barcelona 1945)  es licenciada en Derecho, periodista y escritora, especialista en relatos fantásticos que publica desde 1980; al día de hoy totaliza unos 5 libros con 20 relatos que mezclan fantasía  y realidad. La Editorial Tusquets acaba de recopilar en un solo volumen sus cuentos bajo el título Todos los cuentos. En 2013 publicó la novela La puerta entreabierta bajo el seudónimo de Fernanda Kubbs.

Sonia Hernández en Letras Libres decía que los hallazgos y descubrimientos  en esta escritora están a menudo ligados a la infancia, un tema fundamental en la obra de Fernández Cubas.

Los descubrimientos a cargo de los personajes y los que la autora regala a quien los lee son la realidad, la fantasía o la imaginación que dependen  de quien las decodifica, de quien sabe verlas desde el ángulo preciso. Dediqué un billete a su novela El columpio en marzo 2014,  una novela sobresaliente de 1995 que me dejó ganas de seguir leyéndola. Pronto leeré y publicaré Cosas que ya no existen, que según he leído, conlleva mucho de autobiográfico.

Según el crítico Alejandro Valls, esta escritora inauguró en España la tradición que va de Poe a Cortázar, es decir, un tipo de relatos en los que la realidad aparece integrada por aspectos perceptibles y también otros inquietantes e inexplicables. Este libro El ángulo del horror de 1990 comprende 4 relatos estupendos, donde el horror lo hallamos en la vida cotidiana, por ejemplo al descubrir una visión nueva y horrorosa de los seres queridos.

El primer relato es Helicón donde el protagonista miente diciendo que tiene un hermano gemelo para ocultar su parte más secreta y oscura, él conocerá  una chica que de veras tiene una hermana gemela, lo que lo hará dudar de todo. El segundo relato es El legado del abuelo y narra la muerte del abuelo con la codicia de los descendientes y la consecuente maldad entre unos y otros,  la aparente « inocencia » del nieto que detiene la clave del relato (página 76 el abuelo habla de los familiares después del deceso « Y del interés. Del interés. Porque la vida es repugnante. Vales lo que tienes y tienes lo que vales« ). El tercer relato da el nombre al libro: se trata de El ángulo del horror donde Carlos vuelve de un viaje de estudios en Inglaterra y su hermana Julia presiente que le ha pasado « algo », está como ensimismado y contempla las cosas como si las viera por  primera vez, con una mezcla de estupor y consternación; mientras Julia lo escucha con atención, ella descubre que ella también ha vivido cosas así, vistas en un ángulo, un extraño ángulo que no por el horror deja de ser real… . Y el ultimo es La Flor de España un cuento que reúne a españoles expatriados en el extranjero,  en un país que podría ser la Suecia, donde todos se conocen, se espían y tratan de asimilarse como pueden. Este último relato es algo divertido, en todo caso conlleva mucha ironía. Todos me gustaron mucho.

En una entrevista interesante acordada a Miguel Angel Muñoz (blog sindromechejov,blogspot.fr) la autora explica que el miedo nace con el descubrimiento del fin de la infancia, que se vive siempre como un trauma, o como un período de transición no siempre agradable. La adolescencia es a menudo una etapa doliente, una etapa de indefinición, de insatisfacción, de perplejidad ante el entorno. Atrás queda la magia de la infancia. Bien pensado y bien dicho.

EL ÁNGULO DEL HORROR, Tusquets 1990,  ISBN 84-7223-129-1

C’est une chose étrange à la fin que le monde de Jean d’Ormesson

Jean d ‘Ormesson est un écrivain, chroniqueur, éditorialiste, philosophe et académicien français (Paris 1925); il possède une vaste bibliographie ( plus de 60 publications !). Il  a publié son premier livre en 1956, mais  il a connu le succès à partir de 1971 avec La gloire de l’Empire.

De sa vaste bibliographie , j’ai lu , il y a quelque temps 3 autres livres: Une fête en larmes de 2005, un mélange de souvenirs, assez cabotin et brillant, très « vieille France », donnant une image d’un certain passé a la façon du Siècle des Lumières, très bien écrit, papillonnant, nostalgique, d’un dilettantisme heureux, mais non béat; Odeur du temps de 2007 qui est une « compil » de chroniques de Jean d’Ormesson dans Madame Figaro et Le Figaro, dont certaines sentent la « resucée », certes, le style est impeccable, mais pour certaines chroniques les personnages et les situations sont hors contexte, trop anciens; C’était bien de 2003, du pur d’Ormesson, cabotin et spirituel, à la manière d’un testament de la part d’un homme qui a aimé la vie à la folie, qui a ressenti du bonheur, avec une touche de passéisme charmant.

C’est une chose étrange à la fin que le monde date (déjà) de 2010,  l’écrivain n’a pas résisté à cette mode des titres à rallonge, mode qui offre l’inconvénient d’être difficile à retenir,  difficile de citer la phrase au complet, sauf peut-être si l’on connait bien les poèmes d’Aragon, puisque la phrase émane du deuxième poème sur les 14 du recueil Les Yeux et la Mémoire d’Aragon, grand ami de Jean d’ Ormesson. Voici la strophe, de toute beauté:

C’est une chose étrange à la fin que le monde / Un jour je m’en irai sans en avoir tout dit / Ces moments de bonheur ces midis d’incendie / La nuit immense et noire aux déchirures blondes

Ce livre est un ouvrage de réflexion sur le sens de la vie, sur le rôle de Dieu, sur la place de l’homme, tout ceci écrit avec la faconde qu’on lui connait, faite de grâce, de facilité, de rigueur, mais aussi d’un indéfectible optimisme, ce qui rend cet auteur sympathique.

Il y a  aussi un défi, car Jean d’Ormesson, grand littérateur devant l’éternel va confronter des données scientifiques fondamentales avec la littérature au service de la philosophie, le tout pimenté de cette gouaille un peu canaille -chic qu’on lui connait et qu’on apprécie; en tout cas c’est ce que je ressens. Aussi, le bonhomme peut tout se permettre, il peut dire tout ce qu’il veut et il le dira bien.

Jean d’Ormesson tient a appeler ce livre un  roman,  un roman de l’Univers qui traduit l’étonnement d’être au monde, dans un monde considéré par lui comme beau et étonnant. Page 166 il donne la clé: chacun sait que, si tout roman est une histoire qui aurait pu être, l’histoire elle même, d’un bout à l’autre, est un roman qui a été. Mais ce n’est pas seulement l’histoire qui est un roman, et le plus extraordinaire qui soit. L’univers tout entier, avec tout ce qu’il contient, est un roman fabuleux. C’est pour cette raison, et non pour attirer le chaland, que les pages que vous lisez se présentent sous la rubrique: roman.

On pourrait le considérer  comme un essai. Peu importe, c’est très plaisant à lire et il nous fait réfléchir dans une atmosphère plutôt optimiste que pessimiste; les années ne pèsent pas pour d’Ormesson qui est resté un jeune homme qui s’étonne encore de beaucoup de choses, notamment devant la beauté, devant l’exotisme de certains noms propres comme Chichicastenango (comme je le comprends).

La première partie du livre est un échange entre Dieu, qu’il nomme « le Vieux » et le narrateur (son alter ego), qu’il appelle « le fil du labyrinthe »; c’est assez drôle.

Voici une pensée du « Vieux »: Est-ce que j’existe? Dans la tête et le cœur d’une foule innombrable, oui, sans le moindre doute. Jamais rêve de gloire ou d’amour n’a occupé les esprits avec tant de force et de constance que la folie de Dieu. Sous les noms les plus divers, sous les formes les plus invraisemblables, il y a quelque chose qui court de génération en génération: c’est moi. Que feraient les hommes s’ils ne me cherchaient pas? Ils me cherchent-et ils ne me trouvent pas. S’ils me trouvaient, ils ne penseraient plus à moi. Parce qu’ils me cherchent sans me trouver, parce qu’ils me nient, parce qu’ils m’espèrent, la seule pensée de Dieu ne cesse jamais de les occuper tout entiers. Je suis un Dieu Caché. Dieu vit à jamais parce que les hommes doutent de lui.

D’aucuns ont signalé que ce livre faisait partie de leurs livres de chevet, afin de l’avoir sous la main et de le parcourir par petites touches. J’adhère totalement à cette idée. On se sent meilleur après l’avoir lu et ruminé.

 

C’EST UNE CHOSE…, Robert Laffont 2010,  ISBN 978-2-221-11702-6

Foto de familia de Ignacio Martínez de Pisón

Ignacio Martinez de Pisón es un escritor y guionista español (Zaragoza 1960), residente en Barcelona desde 1982. Es el gran especialista del período llamado la « transición democrática española ». La familia es la columna vertebral en la obra del escritor. En una entrevista decía que la familia es el terreno de la tragedia y que buena parte de la buena literatura surge de las heridas ; es en la familia donde se producen muchas de las heridas. La familia es al tiempo un refugio y una cárcel. Es el lugar del que quieres escapar, pero al que siempre quieres volver. La familia nos transmite actitudes, gestos que luego reproducimos y transmitimos a nuestros hijos.

Comenté en este blog dos libros de este autor que me gusta mucho por lo bien que escribe; también encuentro que sus relatos están bien armados : El tiempo de las mujeres en mayo 2012 y Carreteras secundarias en junio del 2012, ambas novelas me encantaron.

Este libro de 11 cuentos Foto de familia recibió el Premio NH 1999 al mejor libro español de relatos. Es un premio merecido porque el estilo de la prosa es impecable, la narración diáfana, la lectura holgada y atrapante.

Efectivamente son relatos que involucran a la familia, algunos son magistrales, especialmente el último Ahora que viene el frío donde detrás de una crítica violenta, se analiza una lucha sin merced en pos de la igualdad entre hermanos por la herencia, esa manzana universal de la discordia entre los descendientes. Otro cuento alrededor de la familia es Foto de familia, que da el título al libro y donde Martínez de Pisón describe de manera genial las peleas entre hermanos. El primer cuento  La muerte mientras tanto es escalofriante porque la duda invade al lector y lo desestabiliza, hasta el clímax final. El cuento que no me gustó  nada es Travelling por lo francamente macabro, rayano en lo malsano; encontré que hay una transgresión tremenda hacia la imagen sagrada de la madre. Otro relato escalofriante es Amor horrendo, donde  suceden cosas horribles con un relato de lo más « normal ».

Gran dominio de la lengua y gran prosista este Ignacio Martínez de Pisón.

 

FOTO DE FAMILIA, Anagrama 1998,  ISBN 84-339-1071-X

Le roman de la Pologne de Beata de Robien

Beata de Robien est un écrivain d’origine polonaise, diplômée de l’Université de Cracovie, sa ville natale, où elle a suivi des études de lettres. Elle a immigré en France en 1974 où elle a fait un troisième cycle à la Sorbonne ; elle écrit  des pièces de théâtre, des scénarios pour la TV, des romans et des biographies directement en français.

C’est un roman impressionnant de plus de 400 pages qui se lit très bien car le style est fluide, élégant et comporte pas mal d’humour, ce qui est rare pour un livre d’Histoire qui va de 840 av.J.-C.  à nos jours ( et quelle Histoire ! ) .

Il est impossible de résumer un tel livre parce que l’histoire de la Pologne est très compliquée et chaotique. De tous temps la Pologne a eu une Histoire très mouvementée. D’abord ce vaste territoire, sans frontières naturelles infranchissables,  a été convoité par beaucoup de peuplades : les chevaliers Teutoniques, les Tatars,  les Habsbourg, la France, les autrichiens, la Russie des tsars, la Russie communiste, la Suède, les nazis,  etc. Contrairement aux autres voisins, la France et la Pologne ne se sont jamais fait la guerre, d’où les liens privilégiés entre les deux pays et l’immense confiance que ressentaient les polonais envers la France. Et pourtant…

Les Polonais ont un point commun avec les français, ils sont frondeurs de naissance ! Mais les polonais ont d’autres caractéristiques bien à eux avec leur âme slave: leur hospitalité légendaire et un proverbe : « Hôte dans la maison, Dieu dans la maison ».

La Pologne a eu un statut très particulier dans le passé. C’était un royaume non héréditaire mais aussi une  République dont  le monarque devait être élu par une Diète. D’où parfois des rois inattendus. Je vais me cantonner à citer les rois ou reines qui ont un lien avec la France car les autres personnages sont difficiles à situer dans leur généalogie.

Les Polonais ont eu un roi français lorsque au XVI siècle la dynastie des Jagellon s’est éteinte après la mort du roi Sigismond Auguste sans héritier mâle.Mais il restait une vieille fille au roi Sigismond Auguste,  la princesse Anna. En se mariant, son mari accédait au titre de  Roi de Pologne.  Les candidats aux épousailles étaient nombreux et Catherine de Medicis en France,  « briefée » par son nain favori à la  Cour,  Jan Krassowski, (d’origine polonaise) s’est mise bille en tête de comploter (elle était magistrale pour les complots et les intrigues) et de marier son fils chéri, le duc d’Anjou avec Anna Jagellon qui avait l’âge de la belle-mère. Car Catherine de Médicis était d’une ambition démesurée pour tous ses rejetons et notamment envers   le duc Henri de Valois, plus connu comme le duc d’Anjou, son fils adoré. Le duc d’Anjou avait des moeurs particulières et entretenait à Paris sa Cour de mignons, compagnons qui lui étaient dévoués corps et âme. Alors, contraint et forcé, à 22 ans, il est parti l’âme en berne vers ses terres barbares  à 1 700 kilomètres de Versailles, épouser Anna Jagellon qui avait l’âge de sa mère ! Le départ lui coûtait d’autant plus qu’ il était très amoureux de  la princesse Marie de Clèves mal mariée au prince de Condé. Néanmoins ce pauvre Henri d’Anjou est parti vers la Pologne  avec un cortège de 500 personnes comportant ses médecins, ses interprètes, ses poètes et ses mignons. Le portrait physique du duc d’Anjou alors à la fleur de l’âge est pitoyable, lisez donc: chétif, frêle, les yeux rougis, le nez coulant, les jambes maigres et fluettes, une fistule suppurante sous l’aisselle, un regard fuyant, presque chauve, embaumant la violette (afin de cacher d’autres pestilences), les lèvres peinturlurées, des cocardes sous les chausses, deux boucles à chaque oreille,  le pourpoint serré à la taille...Les nobles polonais ont les yeux dessillés : l’accoutrement des mignons déplaît, le maquillage choque, ils trouvent que ces français se déguisent en femmes ! Ils ne se cachent point pour se caresser…Car si en France l’homosexualité peut s’afficher, en Pologne c’est un péché mortel. Même si le plus irritant pour les polonais est le manque de convenances, car à peine arrivés ils se languissaient de la France, ils disaient que la vie en Pologne était monotone comme ses plaines. Mais les Polonais sont fatalistes, résignés. C’est leur roi. Telle est la volonté de Dieu. Et le duc d’Anjou prendra nuitamment la fuite après 200 jours sur le sol polonais lorsqu’il recevra un courrier de sa mère lui annonçant le décès de son frère le Roi Charles IX, mort de tuberculose. Le duc d’Anjou partira vers Paris, toutes brides abattues,  en raflant les joyaux des couronnes de Pologne et de Lituanie. Vous connaissez la suite, il deviendra Henri III, roi de France.

Après ce roi il y aura deux reines d’origine française. Au XVII siècle, le Roi Ladislas IV épouse en secondes noces Marie de Gonzague princesse de Nevers, proposée par le Roi Louis XIII. Marie de Gonzague portera deux fois la couronne de Pologne. Avant l’épisode polonais, elle connut en France une vie bien mouvementée: à quinze ans elle fut la maitresse du frère du Roi de France, Gaston d’Orléans; à seize ans la maitresse de Cinq-Mars guillotiné par ordre de Richelieu, puis la maitresse de Condé qui deviendra le Grand Condé. A Paris, dans son palais situé entre la Tour de Nesle et le Pont-Neuf, Marie de Gonzague entretient une cour de cent courtisans et attend qu’un mari digne de sa richesse et de son rang la demande en mariage. La proposition des Polonais est bien accueillie et elle épouse par procuration à Paris le Roi de Pologne Ladislas IV. L’épousée n’est plus très jeune- 35 ans, l’âge des grand-mères, elle possède un visage rond, sans fraîcheur, une bouche épaisse, une paupière lourde. Mais le Roi ne plaît pas non plus à la mariée: il a dépassé la cinquantaine, obèse, morose et de surcroît grossier. Les rumeurs circulent sur le lourd passé de la nouvelle reine. Les polonais n’aiment guère les princesses folles de leur corps. Ils préfèrent les grenouilles de bénitier et la française aura du mal a rivaliser avec les 3 saintes qui l’ont précédée. Mais Marie de Gonzague saura s’imposer avec sa forte personnalité, sa grâce et intelligence, même si son goût de l’intrigue lui jouera de mauvais tours. Elle n’est pas d’humeur facile, mais elle charme par sa conversation, cet art si divinement français. Lorsque le Roi meurt elle épousera son frère Jan Casimir II Vasa, héritier du trône, comme cela elle n’enlèvera pas sa couronne; elle a 39 ans, elle est resplendissante, plantureuse, énergique, pleine d’enthousiasme, déterminée. Elle aura besoin d’une dispense papale pour l’épouser et elle l’aura. Par ses intrigues et sa finesse cette reine incarne pour les Polonais l’esprit de la France, ses grandeurs comme ses bassesses. Elle est morte à 56 ans et son mari a abdiqué, las de gouverner,  il se retirera en 1668 en l’abbaye de Saint Germain-des-Près.

Le dernier roi Polonais sera Stanislas Poniatowski affublé du sobriquet de Stashio, car les Polonais adorent les sobriquets.C’est un personnage cultivé et très bien de sa personne. Il a été initié aux bonnes manières à Paris dans le salon de Mme Geoffrin, roturière de naissance mais qui possède l’un des salons les plus célèbres de l’histoire uniquement grâce à son solide bon sens et à son art de savoir faire parler ses invités, les mettre en valeur. Elle va s’enticher de Stanislas Poniatowski et va lui apprendre mille choses qu’on ne lit pas dans les livres; ainsi le jeune Stanislas acquiert une nouvelle allure, s’exerce à la conversation -cet art suprêmement français de ne jamais paraître lourd, jamais précieux et que toute l’Europe envie à la France. Stanislas est plus gracieux que beau, ce qui plaît encore plus aux femmes, car elles ont moins à se méfier.  Ce polonais-là est doux comme un agneau, rougit comme une jeune fille et cherche vainement un peu de gravité dans ce monde d’une futilité extrême, qui est en quête seulement du plaisir et ne s’en refuse aucun. Il deviendra l’amant de la princesse Sophie Anhalt-Zerbst, la future tsarine Catherine II lorsqu’il sera à Saint Petersbourg après un long périple d’apprentissage à travers l’Europe. Il sera couronné comme Stanislas II Auguste, il aime s’entourer de philosophes, pérorer de métaphysique, il brille dans les salons, emperruqué, poudré, parfumé, élégant dans ses costumes d’apparat. Partout ses belles manières font merveille. Comme jadis chez Madame Geoffrin, il pratique l’art d’écouter, de sourire, de parler à chacun du sujet qui l’intéresse, de poser des questions précises, d’éviter les sujets qui fâchent. La conversation se passe en français, parfois en anglais. Les potins de l’Europe intéressent le roi autant que  la science, la littérature, la peinture, l’histoire. Les plats sont légers, raffinés. Le roi est facile d’accès, généreux, cultivé. Le portrait de Vigée-Lebrun le montre comme un homme de trente ans avec une perruque blonde roulée en boucles de soie autour du cou, les yeux vifs d’un bleu innocent, le nez aristocratique, la bouche charnue, le menton effacé, peut-être signe du manque de volonté. Ce qui frappe dès le début de son règne, c’est une totale incompréhension. Il n’est pas pris au sérieux par ses compatriotes. Pour les Polonais , il est « le brave roi Stas », ses réformes passent pour le caprice d’un cosmopolite. Néanmoins la Diète va voter la Constitution  ardemment souhaitée par le roi, ce sera la deuxième constitution au monde, après celle des États-Unis d’Amérique et la première en Europe !

Ensuite le livre nous parlera de quelques Polonais célèbres comme Frédéric Chopin, fils d’un refugié français qui a fui la Terreur est s’est installé en Pologne comme précepteur;  ou comme Eveline Hanska qui deviendra la maitresse puis la femme d’Honoré de Balzac en  1850;  ou comme Marie Curie née Sklodowska qui viendra à Paris faire des études à la Sorbonne et qui sera deux fois Prix Nobel; ou comme Karol Wojtyla, le futur Pape Jean-Paul II.

Livre très intéressant, de lecture facile et passionnante. Voici un pays avec un fort brassage culturel, mais qui a su garder son âme slave, sa particularité, son sens du patriotisme.

In memoriam. Ce livre Le roman de la Pologne ainsi qu’un autre livre du même auteur (Le nain du roi de Pologne) ont été achetés  pour me rapprocher de mon amie Yola, d’origine polonaise, mais Yola n’est plus là pour en parler. Je lui dédie ce billet avec toute mon affection et mes souvenirs intacts.

 

LE ROMAN DE LA POLOGNE, Éditions du Rocher 2007,  ISBN 978-2-268-06291-4

Telón de boca de Juan Goytisolo

 

Escritor e intelectual español (Barcelona 1931), considerado como un gran narrador. Su obra es vasta y abarca novelas, libros de cuentos y de viajes, ensayos y poesía. Es conocido por su posición anti-franquista con un rechazo de la España tradicional y conservadora. Vivió años de auto-exilio entre Paris donde residió décadas y Marraquech donde reside actualmente. Es hermano de los también escritores  José Agustín (1928-1999) el poeta  y Luis (1935). Ha sido galardonado con varios premios, entre los que destaca el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2008. Es un autor bastante controvertido.

Leí hace tiempo Paisajes después de la batalla de 1982, lectura que me desorientó, escrita un poco « a la manera » de Cortázar, con algo de original y de descabellado, con algo de probablemente autobiográfico: el protagonista erra en un Paris perfectamente delimitado alrededor del barrio del Sentier, que es un barrio multicultural, y pasea sus obsesiones que son un erotismo algo exagerado y malsano, el metro parisino,  etc. A mi gusto, lo único que salva el relato, es la calidad de la prosa.

Este libro de apenas 100 páginas es una nouvelle con un título interesante y justo, porque « telón de boca » se llama en el teatro  aquel telón que impide que el espectador vislumbre el escenario cuando hay cambio de decorado. El libro Telón de boca es una ficción  autobiográfica (su última obra de ficción según el autor),  extra lúcida que Goytisolo empezó a escribir en 1996, el año del fallecimiento de su esposa francesa, la escritora Monique Lange y que tardará 6 años en terminar. Con esta prosa Goytisolo trata de desprenderse y despedirse de su mujer, terminar con los relatos de ficción y despedirse de su propia vida, así lo escribe en su excelente estudio Linda Gould Levine (in Bulletin of Spanish Studies, 2006).

Es un trabajo de la memoria presente y pasada y un horror ante el olvido. Es un soliloquio donde mezcla un pasado lejano, su vida de pareja, literatura y música, geografía, planteamientos políticos y presente pedestre en Marraquech. El narrador, un hombre solo y misántropo-lúcido,  revive y rememora situaciones, vitupera con una prosa bella y escogida rayana en una poesía a veces pesarosa. Y la fuerza de convicción que exhibe Goytisolo, atrapa al lector porque proviene de un fondo de verdad íntima (Danubio Torres Fierro in Letras Libres).Es una reflexión sobre la condición humana (¿ o inhumana?).

Es un relato a tres voces: el narrador (=su alter ego), ella (=su difunta esposa) y un demiurgo que podría ser dios (J.G. lo escribe con minúscula) o un demonio.

  Es un libro testamentario e interesante donde el autor se enfrenta a la idea de la muerte, donde rememora a Monique Lange y donde la memoria funciona como un filtro circular, desde la vejez a la infancia y donde la cultura aparece como insuficiente para llenar el hueco vital, la palpitación de toda ausencia. Son este tipo de libros que solo los grandes literatos llegan a escribir, en el sentido que precisan de una claridad de ideas, de una búsqueda de la imagen esencial que no está al alcance de un escritor en plena plenitud, sino de alguien que se enfrenta al final, que ha logrado para si esa visión libre y despejada que da la ironía, los años, la cercanía de la enfermedad o la muerte (cf el excelente artículo de Miguel Angel Muñoz en elsindromechejov.blogspot.fr).

Un muestrario de la prosa de Goytisolo….]Cuando las pruebas a las que se sometió en un laboratorio del barrio dieron resultado negativo sintió alivio; no obstante, la lectura impregnadora de los místicos  acentuó aún su propensión al hermetismo y al alejamiento de toda vida social. Su misantropía ¿ era un revulsivo contra el mundo confortable y pasablemente satisfecho en el que moraban? Un dia ella le dijo: « vivir contigo es pasar por el aprendizaje de la soledad. No se si reprochártelo o darte las gracias »[…]Al niño que era se le encogió el corazón y sus ojos se humedecieron. Comprendió de pronto qué era la vida : un hoyo o agujero voraz por los que se sumía el recuerdo[..].La historia es el reino de la mentira. Desde que inventasteis el alfabeto y os adiestrasteis en el manejo de la escritura, descubristeis al punto la trapacería del palimpsesto, la redacción de códices justificativos de mitos y leyendas fundacionales, de mandamientos dictados por divinidades de las que sois a la vez sus creadores y víctimas[…]El mayor enemigo de la mentira no es la verdad: es otra mentira.

Muchas alusiones al escritor ruso Tolstói y a su mansión de Yasnaya Poliana, donde el escritor ruso se llevaba de las mechas con su esposa Sofia. Escribe Goytisolo que la literatura permitía a Tolstói de vivir par procuración; sus personajes plasmaban sus sueños de una vida más varia e intensa. Entonces descubrió que la libertad se hallaba sólo en los libros.También Juan Goytisolo trató de entender con su esposa Monique, la incidencia de la música de Beethoven con la sonata de Kreutzer sobre la creación literaria de Tolstói.[ Pienso que la sonata tiene mucho del alma eslava y por ello produjo el ímpetu creativo en Tolstói]. Aqui tienen una versión corta (4 min) con la maravillosa pianista argentina Martha Argerich y el violinista Gidon Kremer:https://www.youtube.com/watch?v=zsWdfh95urc

Para terminar cito el final del texto de Goytisolo: La cita (=la muerte) sería para otro día: cuando se alzara el telón de boca y se enfrentase al vértigo del vacío. Estaba, estaba todavía entre los espectadores en la platea del teatro.

 TELON DE BOCA, El Aleph Editores,  2003,  ISBN 84-7669-607-8

Le cercueil de pierre de Kjell Eriksson

 

 

Écrivain suédois de romans policiers (Uppsala 1953).
Encore un auteur scandinave de romans policiers, c’est une vraie déferlante. Est-ce que les froids polaires et l’hiver interminable de la Scandinavie sont propices à cette abondante production?

Le cercueil de pierre est le troisième opus mettant en scène la policière Ann Lindell; l’auteur  a reçu en 2002 le Prix du meilleur roman policier suédois pour La princesse du Burundi. Et l’écrivain avait été recompensé en 1999 par le Prix du meilleur Premier roman policier avec le premier tome de cette saga avec Ann Lindell.

Ce livre est plus un roman psychologique que un polar-économique, car nous sommes plus introduits avec force dans la vie privée des policiers de la criminelle d’Uppsala, au sein de la social-démocratie suédoise, que dans les recoins de la trame politico-économico-policière du roman. Le lecteur devient presque voyeur car on lui raconte jusqu’au transit intestinal d’Ann Lindell, la policière aspirante commissaire à qui est confiée l’enquête…( mais si, allez voir page 50). Nous saurons tout sur la triste vie im-personnelle de la policière car la jeune femme n’a pas de vie personnelle: son métier est trop prenant . Elle trouve consolation le soir chez elle autour d’un verre de vin (ou de plusieurs) …Les détails concernant la vie privée des autres collègues sont aussi assez potiniers. Le titre du livre émane du fait que l’on trouvera une jeune femme étranglée pour laquelle l’assassin a bâti un cercueil avec des pierres de son arrière cour. Et tous ces noms suédois de lieux rendent l’assimilation plutôt ardue.

Pour revenir à l’intrigue policière, elle est internationale et concerne les procédures frauduleuses employées par les laboratoires pharmaceutiques sous couverture de « sauver des vies humaines », mais en se servant d’autres vies humaines, ceci sans états d’âme. Alors même que des groupuscules émettent des cris d’orfraie parce que on se sert de nos ancêtres directs, les chimpanzés, pour faire avancer la science…Eh ben…Non, le fond du problème est connu de tous: les laboratoires investissent beaucoup d’argent mais récupèrent largement la mise, largement. C’est l’appât du gain, point barre.

Ce n’est pas le premier polar qui parle de cette pratique. Pour ne vous citer que deux autres livres : Le cerveau de Kennedy de Henning Mankell de 2005 qui relate le trafic de chair humaine servant à l’expérimentation au Mozambique (et le paradoxal Henning Mankell qui a fui une Suède « corrompue » pour s’installer dans une Afrique « vertueuse »…) , ou cet autre polar  Ordinary thunderstorms de William Boyd de 2009, commenté dans ce blog en décembre 2012 ( English version), un vrai thriller et un vrai page turner sur l’industrie pharmaceutique et les nouveaux médicaments.

Livre qui se lit sans déplaisir, qui arrive à maintenir l’attention du lecteur, sans véritable suspense.

LE CERCUEIL DE PIERRE, Babel Noir N° 33, 2008,  ISBN 978-2-7427-8795-1