Archive | mai 2013

Los perros del paraíso de Abel Posse

Abel Parentini Posse, más conocido como Abel Posse es argentino (Córdoba 1934) : novelista, ensayista, diplomático de carrera y académico. Estudió Derecho en Buenos Aires y Ciencias Políticas en París. Es miembro de la Academia Argentina de Letras desde diciembre 2012. Es autor de una extensa obra bibliográfica. Alcanzó notoriedad internacional con su Trilogía del Descubrimiento siendo consagrado como uno de los maestros de la « nueva novela histórica de América Latina« .

La Trilogía, protagonizada por Cristóbal Colón, comporta un primer tomo,  Daimón (1978) finalista del Premio Internacional Rómulo Gallegos 1982; un segundo tomo que es éste, publicado en 1983, y  que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos 1987  y el tercer tomo, El largo atardecer del caminante que recibió el Premio Internacional Extremadura-América 1992.

Es un libro que no me atrapó de inmediato, pero al cabo de unas 50 páginas lo empecé a encontrar genial, genialísimo:  de la Historia revisitada por el Circo Barnum, hilarante, escrito como una parodia mezclando intertextualidad y metaficción como raramente me  había tocado leer.  Es un libro que le llevó 5 años de investigación historiográfica, para lograr que la visión resulte estética y que vaya surgiendo desde el lenguaje y no desde las ideas, libro escrito a la manera de una novela postmoderna que ficcionaliza personajes históricos como Cristóbal Colón, los Reyes Católicos, Bartolomé de Las Casas y tantos otros; que recurre al humor, a la distorsión, a la parodia, a la intertextualidad, al anacronismo, a lo grotesco y a un constante diálogo paratextual con el lector. La novela lleva por momentos a extremos el proceso de carnavalización de la historia.

Los personajes de la novela me recuerdan aquellos de la serie Isabel de Televisión Española , cuyos 13 episodios me fascinaron; serie fabulosa, fantástica, dirigida por Jordi Frades y declarada mejor serie española del año 2012. Esta serie escenifica a los Reyes Católicos, a Cristóbal Colón, a Juana la Beltraneja, al rey Enrique  y a  otros personajes históricos de Los perros del Paraíso.

El tema del libro es la trágica historia del Descubrimiento y del saqueo de América con fondo de esperanza en el descubrimiento de un Paraíso Terrenal, en un mundo de justicia y dignidad. Cristóbal Colón e Isabel la Católica  se aliaron formando « una secta de los buscadores del Paraíso que los hombres habitaron antes del Diluvio » . Pero Colón sabía que « sólo uno busca el Paraíso, todos los demás huyen del infierno ».

Heloisa Costa Milton en su trabajo sobre este libro, dice que la novela lanza mano de una especie de marketing para describir el Nuevo Mundo, un marketing que presupone industria y comercio en ritmo frenético de producción y venta. Eso incluye la industria de mano de obra esclava, el tráfico sexual, el comercio de objetos preciosos y hasta la fabricación de una ideología del Poder, que es caracterizada como la base del proyecto imperialista llevado a cabo por los Reyes Católicos. En semejante contexto, el Nuevo Mundo corresponde a una importante adquisición para la cristiandad, facilitada por la hazaña de Colón , que es la América-Paraíso Terrenal.

Estructuralmente el libro está dividido en 4 partes: El Aire, El Fuego, El Agua y La Tierra que designan los elementos míticos de la cosmovisión indígena, aludiendo a una América primordial, no maculada aún por la presencia europea. El Aire sería el aire enrarecido de la Europa medieval antes de la conquista de América y la necesidad de oxígeno que tenía España; el Fuego sería la sed de aventura de Colón con fondo de guerras civiles entre Isabel y Juana la Beltraneja, la creación del terrorismo de Estado con la Inquisición y la reconquista con la expulsión de los moros llevada a cabo por los Reyes Católicos; el Agua es el viaje de Colón por el ancho mar,  al borde de la locura y de la rebelión y la Tierra es la llegada de las huestes españolas al nuevo continente.

El grado de distorsión paródico se puede apreciar página 59 cuando Posse relata la aparición de bellos adolescentes indígenas servidores de bandejas de alucinógenos de variado tipo y efecto: ¿ cómo imaginar que aquellos adolescentes y princesas solemnes, de labios anchos y turgentes como diosas de la iconografía camboyana, terminarían de lavacopas y de camareras en el self-service Nebraska,  » a solo cincuenta metros de la plaza  de las Tres Culturas. Parking reservado »?

O cuando nos cuenta que Colón, como la mayoría de los argentinos, era un italiano que había aprendido español. Su idioma era necesariamente bastardo, desosado, agradablón y aclaratorio como el que abunda en la literatura del Río de la Plata. En su relación con Beatriz de Arana, en Córdoba, se le habría pegado el famoso ché.

Los epítetos para designar a las huestes ibéricas son muy divertidos, se los tilda de « barbados transmarinos », de « malolientes divinidades », de « blanquiñosos ».

Cristóbal Colón al cabo de sus cuatro viajes, resultaba evidente que había sufrido una mutación, probablemente sin retorno, porque estaba en progresivo estado de locura. La conciencia racional, característica de los « hombres del espíritu » de Occidente, lo había abandonado. Sin saberlo se había transformado en el  primer sudamericano integral. Era el primer mestizo y no había surgido de la unión carnal de dos razas distintas. Un mestizaje sin ombligo, como Adán. Se entregaba sin prudencia al ocio de la hamaca. Se alimentaba de lo que llegaba del entorno o caía de los árboles. Sus días eran largos y sin sobresaltos. Los accidentes finales muestran un Colón patético que, al partir hacia España hecho prisionero, lo único que lamenta es dejar su paraíso en manos de « milicos », alusión al golpe de estado por parte de un cierto « coronel Roldán », en medio de las disputas por el poder.

Hacia el final del libro tenemos la clave del título: destruído el paraíso de Colón por obra del militarismo, el espacio será dividido por los perros que no ladran, correlatos simbólicos del alma indígena. Silenciosos y resistentes, dichos perros consumarán el llanto por la América violada,  como consciencia viva e insidiosa del drama del descubrimiento en sus variadas consecuencias.

Libro grandioso que revisita la Historia. Puro delirio sabio. Abel Posse se puede comparar con el cubano Alejo Carpentier  y su Concierto barroco  en un estilo hecho de realismo histórico donde trasciende la magia que vehicula un estilo poético, metafórico y original.

LOS PERROS DEL PARAÍSO, Editorial Argos Vergara 1983,  84-7178-535-8

Les Variations Goldberg de Nancy Huston

Nancy Huston est née au  Canada en 1953, écrivain, essayiste, féministe et musicienne  franco-canadienne d’expression anglaise et française,  vivant en France depuis 1973. Nancy Huston a suivi des études de Musique à New York . Actuellement sa vie se partage entre Paris et le Berry ; ayant beaucoup voyagé dans sa vie,  elle aime dire, comme Amin Maalouf, « Je suis mon histoire« . Elle a obtenu de nombreux Prix littéraires, dont le Femina 2006 avec Lignes de faille.

Sa carrière littéraire débute en 1981 avec ce livre,  Les variations Goldberg, livre classé  « romance » par l’auteur, parce que il ne s’agit pas d’un roman.

Il existe une légende autour des Variations Goldberg de Bach: ce fut une commande spéciale pour Jean-Sébastien Bach, de la part du comte Keyserling, lequel, souffrant d’insomnie rebelle, a commandé une oeuvre propice à trouver le sommeil; et ce serait un jeune apprenti claveciniste,  Johann Gottlieb Goldberg qui aurait joué les Variations pour le comte. L’important, comme le sait chaque insomniaque, n’est pas de se faire bercer par la réitération d’une thématique, mais au contraire de déclencher l’étincelle qui permettra de court-circuiter le courant de la pensée pour le brancher sur les ondes de l’inconscient. Or, les Variations Goldberg sont admirablement conçues pour produire cet effet: chacune d’entre elles constitue un petit univers imaginaire, avec ses propres lois et sa propre cohérence ( pg 112).

Voici un échantillon des variations (30) interprétées par Alexis Weissenberg:

.http://www.youtube.com/watch?v=3mX9qIVbMcA

Ce  livre es très original dans sa conception (et pour parfaire cette lecture, j’ai lu la romance en écoutant la version que je possède des Variations, par la pianiste américaine Simone Dinnerstein, et pardon pour la digression car pour les puristes, il se doit d’être une version pour clavecin): Liliane Kulainn (Lili) donne chez elle un concert sur clavecin des 30 Variations Goldberg,  pour 30 invités sélectionnés par elle, chaque Variatio représente un invité en pleine cogitation; il en coûte au lecteur, parfois, pour saisir les liens tissés entre les invités. Ils ne se connaissent pas tous entre eux, mais tous ont un rapport avec Lili Kulainn et pendant que les variations fusent, les invités s’abandonnent à leurs pensées, à leurs divagations qui n’ont pas toujours un rapport direct avec l’événement musical; ainsi il est intéressant de suivre les méandres de la pensée de chacun, et petit à petit, reconstruire un puzzle autour de Liliane et de son mari, l’écrivain Bernald Thorer.

Concevoir une soirée comme celle- ci, si l’on y pense, est d’une bizarrerie ahurissante: trente personnes de diverses régions, voire de diverses nationalités, sont convoquées pour une heure précise. Ils prennent place les uns à côté des autres, face à une autre personne qui est l’instrumentiste.  Au bout d’environ une heure et demie de silence et d’immobilité relatifs, pendant lesquels se produit la musique, ils vont taper-tous ensemble et tout d’un coup- dans les mains à la fin du concert (pg 179).

C’est un livre un peu voyeur, un peu indiscret qui va fouiller le conscient et l’inconscient des gens pour nous livrer in fine, un tableau pas tout à fait gentil ni manichéen sur les gens, les situations, les rapports entre eux. Car finalement, les gens que nous côtoyons peuvent nous aimer, ou nous apprécier pour d’autres raisons, mais nous ne saurons jamais ce qu’ils pensent de nous.

Ce livre m’a laissé une impression un peu douloureuse , un peu désagréable, comme si les relations humaines se devaient d’être compliquées, ambivalentes, un peu cruelles.

LES VARIATIONS GOLDBERG, Éditions Babel 1994,  ISBN 978-2-7427-0182-7

Nadie quiere saber de Alicia Giménez Bartlett

Alicia Giménez Bartlett (Albacete 1951) estudió Filología Española y se doctoró en Literatura Española en Barcelona; es una escritora  especialmente conocida por sus novelas policíacas protagonizadas por la inspectora Petra Delicado; esta moderna inspectora lleva 9 sagas con su inseparable colega el subinspector Fermín Garzón.  La primera novela fue publicada en 1996,  Ritos de muerte. Esta serie policíaca valió a la escritora  el Premio Raymond Chandler 2008.

Para AGB la novela negra es un arma para decir cosas; a la autora le interesa la verosimilitud en sus relatos. Yo le celebro muy particularmente sus reflexiones en torno a la pareja, al matrimonio, que me parecen acertadísimas. Le he leído cada una de las nueve aventuras de Petra Delicado y debo decir que me encanta esta heroína moderna que hemos visto evolucionar, envejecer, sufrir y amar con el paso de los episodios. Petra Delicado es una profesional casi al borde del burn-out sindrome porque su dura vida de policía es trepidante, peligrosa,  por momentos insoportable, lo que la pone de humor de perros y es capaz de soltar una traca de tacos. Es una mujer moderna,  llena de contradicciones, con polos temperamentales opuestos y fuertes, o sea,  dura y tierna, femenina y brutal, justa e insoportable, adicta al trabajo,  llena de rasgos contradictorios. Para soportar tanto estrés, la cantidad de alcohol que ingiere esta mujer es abismante, pero nunca bebe sola, siempre en compañía del subinspector o de algún colega. Al parecer es una mujer físicamente muy atractiva, pero aquí Alicia Giménez Bartlett tiene que explicarnos cómo hace la inspectora para guardar su belleza y atractivo después de pasar  parte de su tiempo libando alcoholes.

En 1999 se rodó una serie de televisión de 13 capítulos con Ana Belén en el rol de la inspectora. Que al parecer no tuvo el éxito de los libros.

AGB obtuvo el Premio Nadal 2011 con el libro  Donde nadie te encuentre , obra histórica sobre la Guerra Civil, acerca de   la guerrillera hermafrodita Teresa Pla Meseguer, alias La Pastora. Muy buen libro, interesante, extraño. También le leí Secreta Penélope del 2003, que me gustó aunque es bastante pesimista, realista, en un estilo escueto,  retraza el retrato de una juventud liberada, pero que vive su liberación como una esclavitud y un desengaño.

Esta novena entrega,  Nadie quiere saber,  llega 4 años después de La hora de los claustros. Encontramos a una inspectora más madura, siempre dura,  cínica y obsesiva en el trabajo, que no soporta presiones en la familia o en el trabajo. El título vendría de la reflexión que se hace AGB acerca de que nadie quiere saber  cuales son sus auténticos problemas.

La inspectora es una mujer moderna, con estudios de derecho, que trabajó como abogado, pero se desinteresó de la profesión prefiriendo ingresar a la Academia de Policía. En lo personal, acarrea dos divorcios, tres matrimonios sin hijos, pero lidia con los hijos de sus maridos. Es una mujer independiente, autosuficiente que gusta de la soledad en su casa de Poblenou y puede marcharse sola de vacaciones. Tiene carácter fuerte, a veces contradictorio; detesta las cosas convencionales y las politiquerías. Pero en general la encuentran encantadora, especialmente sus amantes.

Su contrapunto es el bonachón  subinspector Garzón, quien detesta la soledad, tiene sentido común y bastante calma; representa al policía tradicional.

Es un libro estupendo, quizás el que más me ha gustado de todos porque está muy bien balanceado en acción y en diálogos muy divertidos. Esta vez Petra Delicado reabre un caso inconcluso, 5 años después del asesinato de un industrial barcelonés,  en  compañía de una joven prostituta. La reapertura del caso nos llevará a vislumbrar  implicaciones entre las  mafias sicilianas y los medios industriales de Cataluña, pero también a vislumbrar una sórdida y traumática historia familiar. Todo ésto con fondo de una España en recesión, con los presupuestos del Estado en franca disminución. Nuestra estupenda y excelente profesional ,  partirá en pos de datos del caso a Roma, donde vivirá un adulterio, con un bello colega italiano, adulterio  que ella asumirá sin grandes problemas.

Esta serie policial se vende muy bien en Italia donde la inspectora Petra Delicado es muy popular; de hecho, el libro salió antes en Italia que en España. Alicia Giménez Bartlett rinde en este libro,  homenaje a Italia y a los italianos escribiendo páginas muy simpáticas y verosímiles sobre el país transalpino y sus habitantes.

La vida difícil de Petra Delicado resalta muy bien:  entre la profesión que la devora literalmente y una vida privada caótica. La inspectora es una verdadera olla a  presión y si Alicia Giménez Bartlett le mantiene este ritmo va a necesitar bajo breve,  un chequeo cardíaco, porque entre el tabaco, el alcohol, el estrés y el sexo,  tenemos una buena candidata al infarto. No quiero ni pensar que sería de nosotros,  sus pobres lectores,  porque quedaríamos huerfanitos e inconsolables.

NADIE QUIERE SABER, Ediciones Destino 2013,  ISBN 978-84-233-4585-4

La vérité sur l’Affaire Harry Quebert de Joël Dicker

Écrivain suisse de langue française (Genève 1985) dont la famille est d’origine française et russe. Diplômé en Droit.

Ce roman est son deuxième livre, il a nécessité 2 ans de travail acharné, mais payant,  puisque ce pavé de 700 pages a récolté des Prix prestigieux, tels que le Grand Prix du Roman de l’Académie Française 2012 et le Goncourt des Lycéens 2012.

C’est un page turner et bien plus que un thriller, avec des histoires qui s’enchaînent,  du rythme, des rebondissements incessants, des mises en abyme. C’est aussi une réflexion sur l’Amérique, sur les travers de la société moderne, sur la justice, sur les médias, sur l’écriture, sur l’amour, sur l’amitié. Roman noir et psychologique, à retournements haletants ou hilarants et roman de mœurs d’une actualité et d’une justesse saisissantes sur cette Amérique profonde qui se cache si bien. Avec des personnages secondaires inoubliables, comme la mère juive de Marcus Goldman, comme son éditeur new-yorkais, comme le pasteur – père de Nola, etc, etc.

Page 31 je cite à propos de l’édition:…Vous savez ce qu’est un éditeur? C’est un écrivain raté dont le papa avait suffisamment de fric pour qu’il puisse s’approprier le talent des autres.

Page 223 sur l’amour:…Savez-vous quel est le seul moyen de mesurer combien vous aimez quelqu’un? – Non. -C’est de le perdre.

J’ai bien aimé ce pavé, même si parfois il s’éternisait. Il est très plaisant à lire même si nous ne sommes pas devant un chef d’oeuvre. Je dois reconnaître avec franchise que j’ai été surprise plus d’une fois, surtout vers la fin du roman car les choses allaient si vite que j’avais du mal à suivre les sujets qui jaillissaient à la façon d’une boîte de Pandore. Immense talent de Joël Dicker pour apprivoiser cette Amérique si hétérogène. On voit bien que le jeune homme sait de quoi il parle, il a vécu sur place et il a observé, il a retenu.

L’histoire  narre la panne d’inspiration chez l’élève qui s’adresse au maître, pour sortir de la page blanche, mais se voit embarqué dans une affaire dantesque, inénarrable et d’une complication telle, qu’il est impossible de résumer correctement le sujet. En gros, son professeur Harry Quebert,  est accusé du meurtre d’une mineure, 33 années plus tôt et Marcus Goldman voudra écrire un livre sur la vérité de l’affaire Harry Quebert puisqu’il est convaincu de son innocence.

C’est un roman idéal pour les vacances, de façon à prendre son temps et se laisser embarquer dans la fiction.

Je partage  l’opinion de la Revue de Presse de Lire: « il y a une vraie jubilation à découvrir ce prodigieux roman, qu’on aurait tort de résumer à un thriller à l’américaine. Car, s’il a bien retenu les leçons des maîtres yankees, entre verbe efficace, construction virtuose et sens du suspense épatant, Joël Dicker a également su détourner avec habileté leurs codes et leurs archétypes. Et signe avec La Vérité sur l’affaire Harry Quebert un roman gigogne ébouriffant, drôle, intelligent, qui fait la part belle aux mensonges et aux faux-semblants ». Excellent article.

LA VÉRITÉ SUR L’AFFAIRE…, Éditions de Fallois 2012,  ISBN 978-2-87706-816-1

El origen del mundo de Jorge Edwards

Jorge Edwards Valdés, actual Embajador de Chile en Paris es un literato con enorme bibliografía;  escribí un billete también en mayo del 2013 sobre su novela La mujer imaginaria que me causó gran impresión. Esta  novela, El origen del mundo,   me la traje de Antigua, Guatemala, donde la encontré en una librería de viejo.

Excelente novela de sólo 160 páginas, muy bien escrita, con la misma prosa elegante y fluida, que se lee con  placer e interés. Lleva en la cubierta la reproducción de un cuadro de Francis Picabia,  Adán y Eva de 1942; pero el cuadro que lleva un real protagonismo en la historia, es El origen del mundo  de Gustave Courbet , que da título a la novela; este cuadro de Courbet hizo noticia cuando fue mostrado por primera vez en el Museo de Orsay en 1995 ,  pintado por Courbet en 1866 y  adquirido por un diplomático ottomano para finalmente terminar en las manos del psicoanalista francés, Jacques Lacan en 1955. A la muerte de Lacan en 1981, el cuadro pasó al Estado francés por razones de derechos sucesorales.

En la portada original del libro de Jorge Edwards (1996) figuraba una parte del polémico cuadro de Courbet, portada que fue cambiada por razones que sería interesante conocer. Aquí va la portada original:

Se trata de una novela interesante con citaciones de Séneca, Virgilio u Ovidio como epígrafes de los 11 capítulos. Me quedo con el epígrafe del capítulo II, atribuído a Ovidio: Vivió bien el que se escondió bien del cual tenemos en francés el equivalente « pour vivre heureux, vivons cachés ».

Patito Illanes es un médico chileno septuagenario, casado con Silvia  desde hace más de 30 años, Silvia es mucho menor que él. Con motivo del suicidio de un gran amigo de ambos, Felipe Díaz, el médico desarrolla una paranoia celosa aguda, persuadido que su mujer fue amante de Felipe y posó en una de las fotos eróticas que encontrará en un sobre. Esta foto parodia la representación del cuadro de Courbet con foco sobre las partes pudendas de la modelo y el resto aparece esfumado. Patito Illanes emprenderá la investigación dolorosa en los medios parisinos del exilio chileno, acerca de una posible relación adúltera entre su amigo Felipe y su mujer. Esta patética encuesta es jocosa y satírica.

Tenemos en esta novela otro ejemplo de la parisitis crónica de Jorge Edwards. Le encanta citar lugares comunes de Paris y ambientar sus escritos en esta ciudad que él conoce bien por llevar años de residencia y probablemente porque tiene anclados algunos de sus mejores recuerdos.

Jorge Edwards quiere demostrar que los instintos más básicos del ser humano pueden pasar sobre la razón; es una breve y estupenda novela sobre el desconocimiento de los demás y de uno mismo, sobre la inseguridad y los celos transformados en una obsesión.

Su amigo Mario Vargas Llosa escribe sobre este libro que es una alegoría del fracaso, de la pérdida de las ilusiones políticas y también del demonio del sexo y de la ficción como ingredientes indispensables de la vida. « Es una de las historias más divertidas e inesperadas, de una astuta construcción así como también la que mejor representa la personalidad de caballero tan formal que es a primera vista, el señor Edwards ». El gran acierto del libro es que al final, preso de su obsesión, el doctor Illanes revive el amor-pasión, redescubre el milagro del placer y su dormido sexo se reanima y lo vemos haciendo el amor con su mujer como un apasionado adolescente. El tono zumbón y el humor que sazona todos los episodios de la novela, es engañoso. La recorre una poderosa carga erótica y una preocupación clásica. El cuadro de Courbet desasosiega al doctor Illanes y pone en marcha el dispositivo de sus celos. Al final entendemos que Patito Illanes todo lo ha inventado para llenarse de emociones y sentimientos para vivir otra vez.

Estos libros crepusculares a carácter erótico son obra corriente. Por ejemplo, Los cuadernos de don Rigoberto  (1997) de Mario Vargas Llosa  y las Memorias de mis putas tristes (2004) de Gabito García Márquez, por citar sólo los dos que me vienen a la memoria.

EL ORIGEN DEL MUNDO, Tusquets 1996,  ISBN  84-7223-793-1

La liste de mes envies de Grégoire Delacourt

https://i0.wp.com/www.lepoint.fr/images/2012/02/27/delacourtune-515330-jpg_352067.JPGPublicitaire et écrivain français (Valenciennes 1960). Il a suivi des études chez les jésuites à Amiens, puis des études de Droit à Grenoble qu’il a abandonné. Il rentre dans la publicité en 1982 et fondera sa propre agence avec sa femme en 2004.

Il publie son premier livre à 50 ans avec un immense succès et plusieurs prix, c’était L’écrivain de la famille en 2011, récit en partie autobiographique. Vint ensuite celui-ci en 2012 La liste de mes envies qui s’est vendu à des milliers d’exemplaires avec une adaptation au théâtre et des droits cinématographiques où la belle Mathilde Seigner incarnera le rôle de Jocelyne Guerbette. Son troisième opus est déjà en librairie La première chose qu’on regarde (2013).

J’ai beaucoup aimé ce livre, car l’écriture va droit au cœur et fait florès à chaque fois. On a beau dire que les clichés se succèdent, j’ai trouvé que l’auteur m’émouvait souvent, et la fin est grandiose et étonnante. Grand merci à Marisol A. pour m’en avoir touché un mot sur ce livre.

Une mercière d’Arras est heureuse en ménage, en affaires. Elle se sent amoureuse de son mari et fait des plans pour l’aider à réaliser des rêves tout à fait à leur portée. Mais voilà,  elle  gagne 18 millions d’euros à un jeu de hasard et alors elle va comprendre que son bonheur sera anéanti par ce gain. Et elle n’a pas tort car à partir de ce moment, les choses vont s’enchaîner négativement et sa vie va basculer. Je ne voudrais pas dévoiler le dénouement car cela est l’intérêt majeur de ce court et bien ficelé roman. J’ai beaucoup aimé la fin parce que Jocelyne a eu l’immense courage de tourner la page de son bonheur passé ; je lui reconnais aussi la force de savoir exactement ce qu »elle veut après un bouleversement pareil.

Page 44,  il y a une très belle phrase qui en dit long: J’aimerais avoir la chance de décider de ma vie, je crois que c’est le plus grand cadeau qui puisse nous être fait. C’est une  phrase que Jocelyne avait écrite dans son journal intime, lorsque elle le tenait encore. Prémonitoire, non ?

LA LISTE DE MES ENVIES, JC Lattès 2012,  ISBN 978-2-7096-3818-0

La mujer imaginaria de Jorge Edwards

Jorge Edwards Valdés (Santiago de Chile 1931) es el actual Embajador de Chile en Paris; escritor, abogado, periodista y diplomático de carrera. Hizo estudios de postgrado en Princeton, USA. Pertenece a la Academia de la Lengua de Chile desde 1982. Obtuvo la cuidadanía española en 2010, año en que fue nombrado Embajador en Paris por el Gobierno chileno de Sebastián Piñera. Tiene una bibliografía vasta y ha recoltado numerosos premios, el más prestigioso es probablemente el Cervantes 1999. La biblioteca  Cervantes de la ciudad de Manchester lleva su nombre.

Asistí esta semana a una charla en el Auditorio del Instituto Cervantes de París donde se presentó la « ruta Edwards de Paris« , itinerario iniciático de la residencia de Jorge Edwards en la Ciudad Luz que ya totaliza  15  años. Edwards declara « amar » Paris sintiendo una afinidad casi física con la ciudad, amando hasta su niebla y sus días grises; el Señor Edwards padece   de « parisitis« , dolencia hereditaria puesto que le viene de su tío abuelo Joaquín Edwards Bello. Explica que la palabra amar es poco usitada por sus connacionales, a la que prefieren querer, más suave. A sus 82 años en el momento de esta reseña, puedo aseverar que tiene una memoria prodigiosa, siendo capaz de citar a personas , lugares y fechas con una total soltura. Es muy ameno y posee muchas anécdotas, producto de su larga vida; se le podría escuchar durante horas. Acaba de publicar el primer volumen de sus Memorias bajo el título El círculo morado, memorias que  facilitarán la lectura de su obra. Es probable que el Señor Edwards entregue aún dos tomos más. Le gustan los literatos franceses « menores » y los diplomáticos-escritores, la relación entre reflexión y narración; los filósofos-escritores como Descartes o Bergson y algunos historiadores-escritores como Michelet o Montaigne quien fue un ensayista-narrador. Lo imagino muy de acuerdo con el catedrático valenciano,  Luis Veres quien prona que un lenguaje lacaniano  no sirve para informar, sólo para evocar el pasado. Y Don Jorge Edwards evoca mucho el pasado.

De su vasta obra, he leído poco por el momento, pero es cosa de tiempo; leí El inútil de la familia del 2005 donde justamente retraza la vida de su tío abuelo Joaquín Edwards Bello, oveja negra de esta familia oligárquica chilena con tela de fondo de un Santiago de principios del siglo XX hasta la Segunda Guerra Mundial, con detalles interesantes, sabrosos sobre la juventud dorada de aquella época marcada por una parisitis frenética. También le leí Persona non grata de 1973 que me pareció interesante porque permite entender, mucho mejor, como funciona por dentro la Revolución cubana: ella funciona ni más ni menos como una corte real. Edwards se justifica de los tres meses y medio pasados en Cuba como encargado de negocios chileno, él fue el primer diplomático extranjero nombrado por el Gobierno de Allende, y relata cómo fue mal juzgado y acusado de contra-revolucionario,  además que espiado a cada instante. Y  también explica como Fidel lo desprecia e ignora cuando sale de Cuba para asumir un puesto en la Embajada chilena en Paris. Y más recientemente, el primer tomo de sus memorias, Los círculos morados, que me encantó (https://pasiondelalectura.wordpress.com/2013/07/24/los-circulos-morados-de-jorge-edwards/).

Me encantó también, digámoslo sin ambages, La mujer imaginaria,  novela de 1985, en esta edición de Plaza & Janés,  escrita con letra tan pequeña que me provocó fatiga visual, pero no importa, es un libro con una prosa excelente, elegante y una descriptiva minuciosa para presentar los personajes  que son entrañables y las historias que están muy bien ahondadas. Un poco a la manera proustiana, con frases interminables, y frases repetitivas  que sirven para poner énfasis en el texto y  van a enriquecer la connotación criolla bastante fuerte que acarrea esta novela ; el humor  de Edwards es incesante,  mordaz y bastante british. Me gustó mucho la manera de hablar de sus personajes, hablan, como diría mi madre,  como gcu (« gente como uno »), un español achilenado, clasista y simpaticón.

Es la historia de Inés Vargas  Elizalde, hija de buena familia chilena, sumisa,  tímida y obediente durante 60 años, aunque de cabeza dura ( legado de un ancestro nórdico); esta mujer se rebelará de la opresión familiar el día de la celebración de sus 60 años, en 1977. Inesita Elizalde, de su nombre de artista (para rehabilitar en parte a su tío Salustio), hoy abuela, sacrificó su personalidad desde la adolescencia para adaptarse a lo que esperaban de ella, sin cuestionarse. Así se le pasó la vida, obedeciendo a sus padres, abuelos, a  sus familiares y allegados, a sus hermanos, a su marido, a sus hijos, a una sociedad entera que la juzga en cada uno de sus actos. Doña Inés asumirá por fin sus dotes de pintora, sus pulsiones creativas, sus ideas políticas, sus opciones sociales,separándose de ese marido que regía su vida de casada en perfecto déspota porque ese marido, en todas las decisiones prácticas, la refacción de la casa, el sitio de veraneo, el colegio de los niños, arrasaba, dominaba.

En esta novela resurge el tema predilecto de Edwards, su parisitis; esta vez encarnada por el tío Salustio  Elizalde, pintor maldito, oveja negra de la familia, descastado, opiomano, degenerado según algunos, mezcla de genio y de pobre diablo, cuyos cuadros fueron descolgados de las grandes galerías, de las colecciones famosas, y arrumbados en los sótanos, en los cachureos; residente en Paris donde llevará vida bohemia y dilapidará su fortuna familiar. Pretexto para hablarnos del Paris bohemio de esa época, probablemente el Paris que conoció el tío de Jorge Edwards , el escritor Joaquín Edwards Bello, iniciador familiar de la parisitis que padecerán los descendientes, en especial nuestro autor .

« Jorge Edwards es un escritor realista, apasionado por sus recuerdos, dueño de una prosa clara, a ratos quieta, repetitiva, memoriosa, elegante y medida en la que coexiste la tradición y la memoria. Esta prosa tan personal eclipsa las fronteras entre los varios géneros que ha cultivado y da un aire de familia a sus obras de ficción« , dijo de él su amigo Mario Vargas Llosa.

LA MUJER IMAGINARIA, Plaza & Janés 1985,   ISBN 84-01-38057-X