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El leve aliento de la verdad (14) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) perteneciente a la generación del 80. Díaz Eterovic se ha hecho santiaguino desde 1974, es el creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; ha sido traducido en más de 20 países. Dice el escritor de su héroe…es un antihéroe descreído, un ser marginal con ética y valor para mirar la realidad sin concesiones…Heredia es el testigo de la Historia chilena de los últimos 25-30 años post-golpe de Estado.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, las desigualdades sociales, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia en pleno barrio « bravo » de Santiago que fue otrora el alero de la bohemia literaria de los años 20-30.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada con un sobre consumo de alcohol, aunque al mismo tiempo me causa admiración  su afición a la literatura y a la música. Vive quejándose y  el soliloquio con su gato Simenon  le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó, porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo. El segundo deseo (2006) ha sido galardonado con el Premio Municipal de Literatura de Santiago 2007, el Premio Critiques Libres 2016 du Roman Policier y el Premio Manuel Montt 2008; es un opus bastante nostálgico al mismo tiempo que terriblemente importante para la psiquis del detective. La muerte juega a ganador (2010) recibió el Premio de la mejor obra literaria 2011 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, es un tomo importante porque investiga la muerte del hijo de Anselmo, su fiel amigo, pero no me interesó en la medida que transcurre en el medio hípico que es una fuente de ingresos de vez en cuando para el pobretón Heredia.

El leve aliento de la verdad (2012) fue finalista del Premio Altazor 2013, un libro que me gustó medianamente. Por un lado tiene una trama ágil y humanamente trascendente sobre un fondo de miseria urbana bastante terrible. El amigo periodista que siempre ayuda a Heredia en sus pesquisas, Marcos Campbell, lo solicitará para buscar a otro periodista que solía publicar en la revista de Campbell y que ha desaparecido sin dejar huellas. Heredia no tiene ganas de investigar el caso porque se siente cansado, poco motivado y porque anda triste desde que Griseta le anunció que no volvía a Chile tras su postgrado en Psicología en Madrid. Pero por el amigo Campbell, Heredia se siente comprometido moralmente y comienza una pesquisa. Me pareció muy enrevesada la trama por momentos con todos esos periodistas implicados y los policías corruptos y « protegidos ». El medio de la droga y de la prostitución capitalinas están ampliamente descritos y es un horror (es un horror urbi y orbi de todas maneras).

Por otro lado, la vida personal del detective es un desastre. su condición física ha desmejorado mucho lo que lo castigará en su pesquisa. Lleva una vida dura y monótona, gana lo justo para vivir y se refugia en su cuchitril entre sus libros, la música y el gato Simenon que hace comentarios casi socráticos con respuesta a todo. En la parte sentimental, la inspectora Fabra tiene nuevamente una relación con él que ella quisiera más estable, pero Heredia se hace el sordo y no logra decidirse.

La poesía urbana del autor aflora desde el comienzo del libro, pero es una poesía negativa, la de una ciudad desagradable, frenética, sucia, con gente estresada que corre en permanencia (en pos de una felicidad imposible?) y en un mundo donde prima el más pedestre materialismo.  Un ejemplo de la poesía urbana de Díaz Eterovic…las casas y edificios morían a mi alrededor, cambiaban sus formas, se convertían en sombras, manchas, evocaciones apenas iluminadas por las luces mortecinas de un bar para borrachos sin huellas…la lluvia cayó con entusiasmo hasta el anochecer. Desde la ventana de mi oficina contemplé la alfombra de hojas mojadas que cubría las veredas y a los peatones que caminaban esquivando los charcos que espejeaban en la calle, como ojos desorbitados de un animal que intentaba forzar las cadenas que lo mantenían atado a las profundidades… había dejado de llover. El cielo estaba parcialmente despejado y la luz del sol parecía renovar los viejos colores de las casas y árboles del vecindario. A lo lejos, la Cordillera de los Andes daba la impresión de haber aumentado de volumen. Sus cumbres estaban cargadas de nieve y bastaba fijarse en cualquiera de ellas para pensar que el blanco era el color del infinito y de la soledad…                                             

El autor también arregla cuentas con aquellos chilenos que se exiliaron con el golpe y volvieron al país sin encontrar fácilmente un trabajo porque nadie tenía interés en contratar los servicios de alguien que no parecía dispuesto a traicionar sus convicciones por las consabidas 30 monedas de Judas, como habían hecho otros que, después de vivir del pan que le daban cubanos, rusos o alemanes, volvieron dispuestos a escribir o decir cualquier cosa que fuera de la simpatía de los cómplices de la dictadura que antes los había exiliado o puesto precio a sus cabezas.(pg 57).

Heredia está cansado, tiene 50 años y está indeciso sobre el rumbo que podría tomar su vida. Hete aquí como se auto-define sin concesiones : un rostro moreno, definitivo, surcado por la vida. Ojos negros, con el brillo añejo de las lágrimas de la infancia, cansados de ver vidas ajenas y el inevitable morir de la ciudad. Ojos hechos para paisajes otoñales y la estrecha luz de bares turbios. Labios dispuestos para el gesto tímido de una sonrisa, besos apasionados o un cigarrillo. Dientes firmes, pero habitualmente ocultos por la falta de entusiasmo. Un mentón que conserva entre sus recuerdos más golpes que caricias. Ese soy yo.

EL LEVE ALIENTO DE LA VERDAD, LOM Editores 2017 (RDE 2012),  ISBN 978-956-00-0370-6

En attendant le jour de Michael Connelly

Move over Harry Bosch: Michael Connelly's new detective lights up ...

Michael Connelly est un très grand auteur de polars nord-américain (Philadelphie 1956) ; c’est le « père »  du  détective de LAPD Hieronymus Bosch, alias Harry Bosch, que j’affectionne particulièrement parce que sa personnalité taciturne me plait. Connelly est un écrivain très prolifique avec une publication par an et parfois jusqu’à deux !  Je crois qu’à la date d’aujourd’hui il arrive à plus de 40 publications depuis 1992.

C’est le onzième livre de Connelly commenté dans ce blog après : La lune était noire (2000) en juillet 2013, Le cinquième témoin (2011) en février 2015, Mariachi Plaza (2014) en août 2017, Le dernier Coyote (1995) en juillet 2018, Deuil Interdit (2005) en septembre 2018, Wonderland Avenue (2002) en novembre 2018, A genoux (2006) en janvier 2019, Les neuf dragons (2009) en février 2019,  Jusqu’à l’impensable (2015) en avril 2019 et Sur un mauvais adieu (2016) en octobre 2019.

La série pour la TV Bosch (5 saisons) a été aussi une agréable découverte sur Amazon Prime avec des visages à mettre sur des personnages récurrents et un Harry Bosch plus vrai que nature dans la personne du comédien Titus Welliver que je ne connaissais pas et que maintenant je ne peux plus dissocier de mon imaginaire.

En attendant le jour (The late show 2017) est le premier tome avec l’inspectrice de LAPD Renée Ballard, mais il y a déjà deux autres tomes publiés : Nuit sombre et sacrée (2018) et le dernier The Night Fire (2019) non encore traduit au français.

J’ai beaucoup apprécié En attendant le jour car il m’a tenu en haleine pendant un bon moment. Une drôle de nana cette Renée Ballard, presque un clone de Harry Bosch : farouche, têtue, téméraire, solitaire, carrée,  et ne respectant pas la hiérarchie si cela va à l’encontre de ses convictions. Et tout cela avec la carrure d’une petite bonne femme d’à peine 54 kilos en 1m60,  très soignée de sa personne. En revanche, je la trouve beaucoup plus réflexive, voire intelligente que mon cher Harry Bosch. J’ai recherché tout au long du récit l’apparition de Harry Bosch… Je me disais qu’on allait au moins le mentionner au détour d’un chapitre, le voir surgir au fond d’un couloir, mais non, il faudra attendre la lecture de Nuit sombre et sacrée pour connaître les détails de la rencontre de deux héros de cette trempe. Je sens que cela va faire des étincelles (et ils seront capables de déclencher un incendie à tous les deux !).

L’intrigue policière dans ce livre est multiple et trépidante : un simple vol de carte d’identité avec ses suites, le quasi assassinat d’un transsexuel et une tuerie dans un dancing. trois enquêtes qui ont bouleversé Renée Ballard pendant ses rondes nocturnes (23h-7h). Car la pauvre Renée, pour avoir osé accuser un supérieur d’harcèlement sexuel cinq ans en arrière quand elle travaillait pour les Homicides Spéciaux; après cette affaire qui avait fait beaucoup de bruit, elle s’est vue reléguée au placard des rondes de nuit  du Commissariat de Hollywood avec un co-équipier plus que mollasson (mais il a une excuse valable). La plainte avait été rapidement classée car l’équipier d’alors, avait refusé de plaider en faveur de Renée (il était témoin direct). C’est un affront de première parce que la policière est brillante, teigneuse, elle ne compte pas ni son temps ni sa peine (comme Harry); mais elle est pire que Harry car elle n’a pas de domicile personnel et vivote en dormant à droite et à gauche (souvent au commissariat où ils ont une chambre à lits superposés pour les agents qui sont en limite du burn-out). Elle est trempée dans de l’acier cette inspectrice, car parfois elle dort 3-4 heures et s’oblige à continuer son chemin semé d’épines. On sent bien que la hiérarchie n’attend qu’un faux pas pour l’éjecter.

Elle sera infatigable et juste dans la résolution de ses cas. Le plus souvent en quémandant de s’occuper d’une partie de l’investigation car elle n’a pas droit aux dossiers, mais la pression médiatique est telle que la hiérarchie va accepter qu’elle s’occupe de certains aspects.

Le cas de la tuerie dans le dancing est incroyable dans ses ramifications, inimaginable; loin de moi de spoiler le moindre détail pour ne pas enlever ne serait-ce qu’un iota de l’intérêt de cette bonne intrigue. Dans le cas de la mise à mort du transsexuel il y a une scène d’anthologie où le lecteur se met en apnée tellement le suspense est de première classe. Dans le cas de la tuerie du dancing il y a aussi une scène lors de la résolution du cas qui est aussi fort intéressante car elle implique des choses importantes et cela paraît incroyable.

J’ai été choquée par la sévérité, à l’intérieur de la Police de LAPD pour juger l’action d’un policier qui tue en legitime défense. C’est tout juste si on ne l’accuse pas et à priori de quelque chose alors que la vie de deux personnes a été menacée et que l’assassin était à deux doigts de commettre un exploit « sans faute ». La lourdeur et la mauvaise foi du système interne m’ont paru manifestes et il a fallu que Renée Ballard use de la ruse pour alléger sa peine. Incroyable. On dirait qu’au lieu de crier à l’acte héroïque, la hiérarchie est plus prête à faire graver la plaque commémorative pour « mort sur le terrain ». Franchement il y a de quoi dégoûter de devenir policier.

Renée Ballard et Hieronymus Bosch ont en commun d’avoir un passé difficile, un passé qui les a marqués au fer rouge : la mère de Harry Bosch était prostituée et fût assassinée; c’est un crime que Harry va élucider plus de 40 années après alors que la hiérarchie fait tout son possible pour l’entraver. Quant à Renée, elle a vu son père se noyer sous ses yeux en faisant du surf, sa mère l’a abandonnée et elle a été recueillie par sa grand mère paternelle qui vit dans une petite bourgade californienne que Renée donne comme domicile fixe.

La ville de Hollywood est assez bien décrite et le tableau est plutôt dur pour les habitants quand vous sortez du monde du bling bling. Ainsi, page 81 Connelly décrit les heures de pointe…telle une armée, les employés des industries de service se traînaient d’est en ouest pour rejoindre leurs boulots payés au salaire minimal, voire en dessous, dans les hôtels et les restaurants de quartiers où ils n’auraient jamais pu se payer le luxe d’habiter.

 

EN ATTENDANT LE JOUR, Calmann Levy Noir 2019 (MC 2017),  ISBN 978-2-7021-5693-3

La muerte juega a ganador (13) de Ramón Díaz Eterovic

 

Ramón Díaz Eterovic: "El autor que me hizo mirar el género ...

 

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) perteneciente a la generación del 80, que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; ha sido traducido en más de 20 países. Dice el escritor de su héroe…es un antihéroe descreído, un ser marginal con ética y valor para mirar la realidad sin concesiones…Heredia es el testigo de la Historia chilena de los últimos 25-30 años post-golpe de Estado.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia en pleno barrio « bravo » de Santiago que fue otrora el alero de la bohemia literaria de los años 20-30.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y  el soliloquio con su gato Simenon  le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo. El segundo deseo (2006) ha sido galardonado con el Premio Municipal de Literatura de Santiago 2007 y el Premio Critiques Libres 2016 du Roman Policier; es un opus bastante nostálgico al mismo tiempo que terriblemente importante para la psiquis del detective.

La muerte juega a ganador (2010) recibió el Premio de la mejor obra literaria 2011 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Es un libro que no me gustó (pero es algo estrictamente personal) porque ocurre en el medio de la hípica que no me interesa ni me gusta. Pero es verdad que en la vida de Heredia la afición a la hípica es importante porque muy a menudo el dinero que gana con las carreras de caballos le sirve para comer y pagar el arriendo de su cuchitril/departamento de la calle Aillavilú. También su amistad con el bueno de Anselmo (el kiosquero) está muy relacionada con la hípica porque Anselmo fue un jinete exitoso en su tiempo, hasta el accidente que lo dejó imposibilitado para siempre, pero vive apostando y le da datos a Heredia que muy a menudo le procuran más dinero que sus escuálidas encuestas policiales pero donde el privado se da a fondo porque como dice su creador, es un personaje con ética.

En este tomo tenemos una investigación ineludible porque concierne nada menos que a su amigo Anselmo. Se trata de investigar la muerte « por suicidio » de un personaje cercano a Anselmo  quien piensa que se trata de un asesinato camuflado. ¿Por qué se suicidó Romerito? El finado es un joven y prometedor jinete que encuentran ahorcado en los locales del hipódromo. Poco a poco el incansable Heredia averiguará cosas y datos de lo más peliagudos en torno a este deporte tan especial. ese es el lado interesante de la medalla, saber como funciona la hípica detrás de las bambalinas : no hay que esperar ninguna grandeza, como sucede en todas partes cuando hay dinero de por medio. También, a medida que transcurre la investigación saldrán a la luz unos datos que no cuadran con lo que se sabía sobre el jinete.

En cuanto a la vida privada de Heredia, es más bien un desastre. Todos le dicen que se ve desmejorado, él se dice cansado además que se le nota muy nostálgico. Sus días ocurren entre bar y bar aunque no se emborracha. Está sin pareja porque Griseta está en España  cursando un grado en Psicología y tienen poca correspondencia. Heredia le ronda a la policía Doris Fabra con quien tuvo una corta aventura seis años atrás, pero ella lo trata mal porque no soporta las incesantes aventuras amorosas de Heredia. En todo caso el detective la solicita muy a menudo para sus pesquisas pidiéndole datos y al mismo tiempo que le proporciona  otros datos que la valorizan ante sus superiores. El periodista y amigo Campbell en este tomo es solo mencionado en una frase y no toma ninguna parte en la acción. En cambio, encontré que el Escriba (que no es otro que el autor Díaz Eterovic) sale mencionado varias veces y hasta se dan datos autobiográficos por primera vez en la vasta saga de Heredia (una hora en que estaba en casa, intentando avanzar en la trama de alguna de sus historias o leyendo uno de los tantos libros que mantiene apilados en distintos rincones del departamento que comparte con su esposa, sus hijos y un gato llamado Balzac). Queda claramente establecido que el Escriba explota las notas y datos que Heredia acumula en sus pesquisas y que el Escriba transforma en libros (principio de las cajas chinas).

En este tomo Heredia perora negativamente sobre sus conciudadanos y sobre Santiago, describiendo a la ciudad como poco reluciente con sus bajos fondos, su frenesí inmobiliario, los megamercados y el dinero fácil…todas las modernizaciones quedan a medio camino, confirmando la nefasta tendencia de los chilenos a idear soluciones de pacotilla, el casi casi, el triunfo moral, los logros en la medida de lo posible o a última hora, el alambrito del gasfitero que se impone como improvisada solución de los problemas y hace deambular el país entre las ojotas campesinas y el computador de última generación. Un país de imitaciones y apariencias que gusta mirarse al ombligo, con demasiados hombrecitos de negro que usan los celulares hasta en los baños para simular un ingenio que no poseen. Un país de envidias masculladas tras las puertas y de sueños que la realidad o los terremotos se encargan de echar a tierra. (Vaya !)

El amigo Heredia está más nostálgico y melancólico que nunca…de pronto sentí venir la ola del desgano. El deseo de olvidarme del caso y quedarme junto a la ventana de mi departamento, observando los movimientos del barrio, el ir y venir de la gente, el rumor de una vida a la que a veces costaba encontrar un sentido…Sigue aficionado a la música y a la literatura con constantes citas de autores. Aún tiene presente a su amigo de la Policía de Investigaciones, Dagoberto Solís asesinado durante el cumplimiento de una misión unos 15 años atrás, sobre todo que la estupenda Doris Fabra saldrá gravemente herida en una reyerta entre maleantes, comprendiendo Heredia que Doris representa algo importante para él.

¿Estamos ante el final de una patética soltería ? ¿La respuesta en el próximo opus ?

LA MUERTE JUEGA A GANADOR, LOM 2010,  ISBN 978-956-00-0189-4

El segundo deseo (11) de Ramón Díaz Eterovic

Archivo:Diaz Eterovic, Ramon -FILSA 20181107 fRF04.jpg - Wikipedia ...

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) perteneciente a la generación del 80, que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; ha sido traducido en más de 20 países. Dice el escritor de su héroe…es un antihéroe descreído, un ser marginal con ética y valor para mirar la realidad sin concesiones…Heredia es el testigo de la Historia chilena de los últimos 25-30 años post-golpe de Estado.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia en pleno barrio « bravo » de Santiago que fuera otrora el alero de la bohemia literaria de los años 20-30.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y  el soliloquio con su gato Simenon  le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo.

El segundo deseo (2006) ha sido galardonado con el Premio Municipal de Literatura de Santiago 2007, el Premio Critiques Libres 2016 du Roman Policier y el Premio Manuel Montt 2008; es un opus bastante nostálgico al mismo tiempo que terriblemente importante para la psiquis del detective con 2 búsquedas de ancianos llevadas al mismo tiempo. A sus 50 años bien desaliñados y mal vividos aunque en absoluto carentes de moralidad, ni de coraje, ni de mansedumbre hacia su prójimo, el personaje de Heredia (ni nombre tiene) abordará por fin el tema de sus orígenes. Sabíamos que se había criado en un orfanato desde sus 5 años, que había comenzado estudios de leyes y que se había finalmente dedicado al oficio de detective privado. Que no siempre tenía trabajo, ni dinero, pero que no le faltaba para sobrevivir, aunque nunca le sobraba. Que sus amores eran erráticos aunque tórridos y que en general sus mujeres lo apreciaban. Que era fiel con sus amigos y que gozaba especialmente de la protección de Anselmo el kiosquero instalado bajo su ventana en aquel populachero y peligroso barrio santiaguino de la calle Aillavilú (todavía recuerda, 11 años después a su amigo el tira Dagoberto Solís). De su fuerte propensión al consumo de tabaco y de alcohol. Y a su afición a la hípica y a la literatura, con citas y referencias a granel (a veces resulta algo hostigoso) y a la música tanto clásica como arrabalera. Y guinda sobre la torta, a la compañía indefectible del gato más antipático de la creación llamado Simenon y que es campeón todas categorías en citar adagios, y sentencias (ni que fuera Séneca). En realidad el gato Simenon es el fuero interno, la válvula de escape del detective que le permite un soliloquio sobre su triste vida personal y su calamitosa vida profesional (del punto de vista únicamente pecuniario) porque el hombre Heredia es de un coraje temerario inimaginable, nunca se amedrenta y se ha llevado cada paliza…

En este tomo Heredia se acerca a los 50 años, está desmejorado y solo. Rápidamente va a encontrar un trabajo con la búsqueda de un anciano cuyo hijo único reside en el extranjero y ha perdido contacto con un padre lejano y alejado. La consciencia lo debe acosar puesto que pide a Heredia que lo encuentre para reanudar con él antes de que la muerte se lo lleve. Y al mismo tiempo Heredia va a recuperar un humilde legado que le deja una pobre mujer que conoció otrora  a su madre : tres fotografías y un par de pañuelos bordados. Magra herencia, poca cosa, pero para el detective es la primera vez que surge un eslabón hacia su triste y oscuro pasado.

Sabremos que su madre se llamaba Mercedes y estaba enferma. Ella tuvo amores con Buenaventura Dantés que la dejó embarazada y no volvió de uno de sus viajes comerciales al sur. La madre murió de enfermedad cuando Heredia cumplió 5 años y tuvo que ser confiado a un orfanato de Santiago donde el director escogió para él el nombre de Heredia. Gracias a un par de fotos y a una búsqueda incesante que lo llevará hasta el sur de Chile, Heredia va a encontrar por fin a su padre y sabremos que pudo llamarse Dantés, pero nunca fue reconocido. Es un momento de gran tensión emocional y psicológica en el libro,  este encuentro de Heredia con su padre.

Para las encuestas colaborará con el indefectible y divertido Anselmo (se conocen desde hace 30 años), también con el periodista free lance Campbell, un habitué de los últimos episodios y con « la tira » de Investigaciones Doris Fabra, una mujer escultural que tuvo amoríos con Heredia y que hoy en día es toda una « machota » en un mundo de bestias (no podría ser de otra manera en un medio donde es primordial  hacerse respetar, lo que no es nada evidente para una mujer); en todo caso la estupenda Doris Fabra todavía le ronda al detective lo que habla muy bien de las dotes amatorias de Heredia…La sorpresa en este número es la reaparición de Griseta su joven amor que vivió con él pero lo dejó. Griseta terminó sus estudios de Psicología, estuvo casada dos años y fracasó en el matrimonio sin descendencia, está más repleta con el paso de los años, lo que no incomoda a Heredia. Ella ha vuelto a buscarlo y al parecer quiere darle una segunda oportunidad aunque viviendo cada uno en su casa.

Todo eso por el lado de la vida privada del detective. Encontré que en este tomo está menos bebido que en otros episodios, pero siempre nos pasea de bar en bar o de restaurant en restaurant de nivel popular, lo que concuerda con su bolsillo escuálido.

El caso que investiga nos sumerge en un tema escabroso y cruel : el maltrato de ancianos desvalidos (y a menudo solos) colocados en hogares donde se les deja sin atención médica y  mal alimentados. Esto se ha hecho un negocio lucrativo con funerarias que entierran a los muertos en tumbas usurpadas, y un circuito que continúa  recuperando las pensiones de esos viejos fallecidos con la complicidad en varios escalones de la sociedad…Siniestro. También en este tomo el escritor Ramón Díaz Eterovic se auto-referencia como el Escriba y se da cita con Heredia en el bar City para beber e intercambiar ideas para futuros libros…

El segundo deseo en el título de este episodio 11 tiene que ver con su madre cuyo primer deseo fue que no quede solo en la vida y el segundo,  que busque a su padre. Este deseo Mercedes lo transmite a una amiga que a su vez fallece y lo deja a la hija que lo llevará hasta el detective. Como decía al comienzo, este episodio 11 es muy importante y al mismo tiempo terriblemente melancólico.

EL SEGUNDO DESEO, LOM 2018 (RDE 2006),  ISBN 978-956-00-1124-4

Complot (2) de Nicolas Beuglet

Complot – Nicolas Beuglet – Alohomora

Nicolas Beuglet est un écrivain, scénariste et journaliste français né en 1974, connu par sa trilogie de polars autour de l’inspectrice norvégienne Sarah Geringën.  Nicolas Beuglet avait déjà publié un premier livre sous le pseudonyme de Nicolas Sker : Le premier crâne (2011).

C’est le premier tome de la trilogie qui m’a été offert et chaudement recommandé; je confirme ici que c’est un excellent polar qui va au delà du simple polar parce qu’il véhicule pas mal d’informations (plus de 3 ans de recherche) et un suspense constant, par moments intenable. Un vrai page turner.

Cette trilogie est composée par Le cri (2016), Complot (2018) et L’île du diable (2019). C’est un vrai succès, avec plus de 540 000 exemplaires vendus des deux premiers tomes. Et Le cri a reçu au moins 4 prix littéraires, dans la catégorie polar.

Voici le deuxième, Complot, un livre qui a nécessité 4 ans de recherches sur les mythes gréco-romains et les textes fondateurs des religions monothéistes (entre autres sujets), je l’ai lu pour une fois à peine un mois après Le cri et cela change un peu la donne car les détails sont encore dans la mémoire concernant les deux protagonistes : l’incroyable Sarah Geringën et son compagnon le journaliste français Christopher Clarence (mari?). Ils viennent de s’installer dans une superbe maison face à la mer sur l’îlot de Grimsøya à seulement 10 minutes en bateau d’Oslo, et bien sûr avec le neveu de Christopher,  le petit Simon orphelin que Christopher a adopté comme son fils,  Sarah à l’air de l’aimer beaucoup aussi. Un an s’est écoulé depuis la fin de la première histoire.

Cette fois Sarah est rappelée par le commandement des Forces Spéciales de l’armée norvégienne pour prendre l’enquête sur le meurtre sauvage de la Première ministre. Il faut rappeler ici que Sarah a fait partie autrefois des Forces Spéciales avant d’intégrer la police où très vite on va la remarquer par sa préparation, sa témérité, son intelligence.

Très rapidement Sarah comprend que le meurtre de la ministre n’est pas un meurtre banal, mais un meurtre rituel, et elle sollicitera l’aide de Christopher qui commence à travailler pour un bon journal norvégien. Au fil des recherches et des situations extrêmement tendues, Sarah va comprendre qu’elle se trouve au milieu de l’oeil d’un cyclone car des personnes très haut placées sont impliquées dans cette affaire qui va très loin. Ainsi, Sarah va entraîner son compagnon au Liban (et l’on apprend que la ville de Byblos serait la plus vieille ville de l’Humanité, fondée  7000 ans aJC ! où il existe encore des vestiges fabuleux qui ont pu bénéficier de l’archéométrie, méthode biologique et physique appliquée à l’archéologie), puis en Allemagne puis au Vatican. Les dangers sont énormes, les enjeux aussi et le couple va frôler la mort plusieurs fois. C’est une course contre la montre effrénée, haletante.

Lorsque cette affaire sera comprise et suivie en phase finale, le lecteur se verra embarqué avec ravissement dans un complot qui remonterait au début de notre civilisation et c’est passionnant, incroyable, car possible historiquement parlant et bien étayé par plusieurs arguments historiques. On dit souvent que ce livre est un polar « féministe ». C’est vrai quoique je trouve le terme un peu réducteur parce qu’on nous donne la possibilité de voir les choses sous un autre angle différent en apportant des faits historiques où chacun peut broder à sa manière sans que l’écrivain ait besoin de nous abreuver  avec des dogmes.

C’est encore un page turner, avec une tension omniprésente, des surprises, de l’aventure et beaucoup de violence (une violence de l’espèce humaine qui remonterait a 700 ans de notre ère comme le prouverait le squelette de Thanet); je l’ai apprécié encore plus que le premier. Je l’ai trouvé intéressant. Je dois avouer que j’ai failli m’évanouir lors de la scène avec les vipères où j’ai carrément lâché le livre, saisie d’épouvante (dans ce récit, le serpent retrouve sa valeur symbolique de fertilité et d’immortalité). La fin nous laisse pantelants devant le mystère que constitue cette femme, Sarah Geringën. Mais quel drame intérieur la mine à tel point que sa vie privée passe après tout le reste? Il y a là une énigme qui sera probablement abordée dans le troisième tome.

Le livre aborde brillamment le sujet de la manipulation des masses; tel que je l’ai lu aussi, il n’ya pas longtemps, dans Transparence de Marc Dugain qui m’avait laissé frigorifiée. Et Complot rappelle le nom d’Ada Lovelace, mathématicienne créatrice du premier programme informatique, fille de Lord Byron, le grand poète. Un autre sujet époustouflant  dans ce livre, concerne l’origine de l’intelligence humaine qui se trouverait pour 70% dans le chromosome X et non dans l’Y, ce qui induirait que les filles aient deux fois plus de chances que les hommes de récupérer l’intelligence des parents puisqu’elles ont les deux chromosomes XX qui transportent les capacités cognitives…(l’intelligence ne serait héréditaire qu’à 40-50% et le reste proviendrait  de l’éducation et de la stimulation de l’enfant).

Sur ces très bonnes nouvelles concernant l’intelligence féminine, nous allons lire le troisième tome dès que possible, c’est sûr.

 

COMPLOT, Pocket N° 17498 (NB 2018),  ISBN 978-2-266-29122-4

Dernier Tramway pour les Champs-Élysées de James Lee Burke

Robicheaux»: violent constat d'échec | Le Devoir

James Lee Burke est un écrivain nord-américain (Houston 1936) connu par ses romans policiers, surtout pour la série avec le shérif David Robicheaux à New Iberia en Louisianne. L’écrivain est détenteur de nombreux prix et d’au moins deux adaptations pour le cinéma.

J’ai commenté en décembre 2017 mon premier JL Burke La descente de Pégase (Pegasus Descending 2006), un polar avec le shérif Robicheaux,  et qui m’avait interpellé par une écriture fouillée et assez riche, donnant une bonne idée de la Louisianne et du Deep South; c’est le 15è opus de la série.   Dans la brume électrique avec les morts confédérés (In the Electric Mist with Confederate Dead, 1992), que j’ai lu assez rapidement après le premier et que j’ai commenté en janvier 2018; il existe un consensus pour dire que ce serait son meilleur opus;  je l’ai bien aimé pour les mêmes raisons que le premier tome; c’est le 6è de la série.

Dernier tramway pour les Champs-Elysées (Last Car to Elysian Fields, 2003) a été couronné par le Prix Mystère de la critique 2009 (le plus vieux prix en matière de littérature policière), catégorie roman étranger; cet opus est le 13è des aventures du shérif Robicheaux. Dans le titre, Elysian Fields en anglais fait allusion au tramway  de la pièce de théâtre de Tennessee Williams Un tramway nommé Désir, où Elysian Fields était le nom du terminus, aujourd’hui transformé en monument à visiter le long du fleuve Mississipi. Je crois que c’est, pour le moment, mon opus préféré parce qu’il démarre sur les chapeaux de roues; et puis il y a une pléthore de personnages hauts en couleur et plusieurs scènes sont d’une drôlerie franche et d’une description si riche, qu’elle déclenche plein de sensations.

Dans cet épisode nous aurons au départ un accident de voiture à l’origine de trois morts, trois belles lolitas dont la conductrice avait fait preuve de témérité au volant alors qu’elle conduisait sous l’effet de l’alcool. Les parents sont des gens importants et vont mettre beaucoup de pression aux enquêteurs. En même temps que ce cas va se compliquer de plus en plus,  avec parfois des faits qui remontent à plus de 50 ans, à une époque où un notable du coin (New Iberia) avait une plantation tenue par des esclaves. Au fur et à mesure que le cas se corse, Dave Robicheaux devient de plus en plus enragé car cela concerne les gens riches du coin qui se croient au dessus de toutes les lois, et l’on sait qu’il n’aime pas les gens riches ni l’autorité. Cette fois il se fera aider par un vrai pote, ancien policier et aujourd’hui détective privé, Clete, complètement déjanté, capable de mener une action en allant jusqu’à la transgression.

Les cas à élucider avec ses ramifications sont multiples et conséquents;  ils sont parfois intriqués et le lecteur les suit avec délices. Il y a une ambiance très particulière à La Nouvelle Orléans, pas une ville mais un véritable asile d’aliénés à ciel ouvert bâti sur une éponge géante (sic, page 123). Tous les personnages sont hauts en couleurs, truculents: l’agent du FBI Clotile Arcenaux (FBI que les locaux interprètent comme Foutoir, Boxon et Incompétence), le prêtre Jimmie Dolan, la chef de Robichaux et ex coéquipière Helen Soileau , le tueur à gages Max Coll, le mafioso Frank Dellacroce, puis Theodosha et Merchie Flannigan, Fat Sammy Figorelli, le mafioso et proxénète, et mon préféré  l’inénarrable détective privé Clete Purcel.

Il y a dans ce livre une scène que j’ai trouvé désopilante : c’est la scène du tueur à gages dans l’église qui se pointe pour dégommer le prêtre et honorer son contrat avec la mafia. C’est une scène d’anthologie que je verrais bien dans un film de Tarantino.

En tout cas l’image que donne Burke sur La Nouvelle Orléans est entachée de toutes les tares possibles et imaginables : la prostitution, la drogue, la criminalité, la corruption à tous les niveaux, les films porno. La mafia possède presque tous les lieux véreux . Page 162, en parlant de la mafia locale, voici ce que l’écrivain Burke écrit…la plupart des membres de la mafia sont stupides et, au mieux, tout juste capables d’occuper des emplois subalternes. Pour obtenir ce qu’ils veulent, ils usent de l’intimidation comme une meute de chiens sauvages, que ce soit pour obtenir une place de choix dans un restaurant ou pour prendre les commandes d’un syndicat ouvrier. Sur un plan plus personnel, leurs habitudes sexuelles sont dignes de celles d’un adolescent, misogynes et immatures, et leur comportement en société, inepte et ridicule. En termes de santé, ce sont des cauchemars ambulants. Écoutez donc les bandes de surveillance de la police: passé cinquante ans, ils se plaignent en permanence: chaude-pisse, sida, obésité, impuissance, emphysème, artères bouchées, ulcères, psoriasis, prostates gonflées, cancer et incontinence.

Un polar truculent et succulent.

TRAMWAY Rivages/Noir N° 820 (JLB 2003),  ISBN 978-27436-2229-9

La oscura memoria de las armas (12) de Ramón Díaz Eterovic

txalaparta • on Twitter: "#NovelasParaRecorrerElMundo Hoy nos ...

Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; escritor traducido en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver los capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-filosóficas. A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo gracias al kiosquero Anselmo, su verdadero ángel guardián.

A estas alturas me doy cuenta que existe otra magia con los libros de Díaz Eterovic, y es la magia de los títulos tan bien escogidos, perfectamente adecuados. Hay otro escritor chileno a quien le admiro sus títulos (y los libros !), llenos de poesía, se trata de Hernán Rivera Letelier.

La oscura memoria de las armas (2008) es el doceavo opus de la saga y fue dos veces premiado en 2009 : Premio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes  y el Premio Altazor. Me acabo de dar cuenta que lo he leído antes que El segundo deseo (2006)…ay ! Este  tomo me gustó porque no hay demasiados personajes y la trama se puede seguir sin problema.

Esta vez leo con sorpresa que Heredia ha reanudado con su viejo/ joven amor, Griseta que conoció trece años atrás; ahora comprendo porqué la información me cayó como un rayo; imagino que las explicaciones del caso están en El segundo deseo…Griseta trabaja y viaja por lo que hace apariciones esporádicas que llenan de dicha a un Heredia cincuentón y muy cansado. Es una amiga de Griseta que está al origen de esta pesquisa : su hermano, Germán Reyes trabajaba en una barraca y perdió la vida en un atraco con robo de material de la barraca, pero la hermana está convencida que fue un asesinato. La investigación parte de nada, pero poco a poco y con tesón, Heredia va a progresar lo que le va a costar unas palizas de antología. En este tomo lo ayudará el periodista Campbell que ya conocemos y también resurgirá el tira Bernales que aportará buena ayuda al mismo tiempo que  se llevará las felicitaciones de la jerarquía de la Policia de Investigaciones gracias a los  datos proporcionados por Heredia (un favor por un otro, eh?).

La descripción del Santiago céntrico y de sus personajes es muy pintoresca. La narración es mayoritariamente ambientada entre el barrio Mapocho y el barrio bohemio de Bellavista con buenas descripciones de los bares, tugurios, cabarets y de su gente. Heredia sigue libando a lo largo del día, pero me pareció menos desesperado, probablemente porque ha recuperado a Griseta que le da estabilidad y alegría. Sigue soliloqueando con el gato Simenon que le sirve de fuero interno cuando anda en sus cavilaciones.

Se trata de encontrar a los asesinos de Germán Reyes otrora apresado por la DINA y torturado en Villa Grimaldi. El hombre estaba obsesionado con encontrar a sus agresores y había realizado indagaciones. Poco a poco se va deshaciendo la madeja para mostrar a antiguos militares que han escapado al oprobio porque están muy bien respaldados por la jerarquía. Página 180 se lee…pero algo que no sé explicar me dice que tras la muerte de Reyes existe una situación turbia, oscura. Intuición, olfato, llámelo como quiera. Y además, están los militares con los que conversé. Silencios, palabras en clave, olvidos, lealtades secretas; un mundo que respeta sus códigos y que se mantiene resguardado dentro del atalaya que han construido para vigilar a los civiles que les merecen desconfianza.

Ahondando la investigación Heredia va a descubrir un tráfico y venta de armas por los militares que ya se saben derrotados y quieren utilizar el fruto de la venta de armas para su defensa. Las primeras transacciones se habrían hecho con narcotraficantes colombianos que necesitaban armas para luchar contra las guerrillas del FAR  y del ejército colombiano. Después se habría hecho negocio de 7 millones de dólares con armas para los croatas, armas que salían de Chile como « ayuda humanitaria » hasta que el escándalo reventara en Budapest con el descubrimiento de las armas (página 257).

El propio autor se escenifica en el libro bajo el nombre del Escriba quien necesita los casos de Heredia para encontrar argumentos para sus futuras novelas policiales. Por lo general se encuentran en bares como el City o el Rimbaud cerca de la oficina de Heredia donde el Escriba se instala al fondo con un cigarrillo y una copa de vino. Un día el Escriba le echa en cara…llevo una punta de años escribiendo sobre tu maltrecha existencia y todavía me resulta entretenido (además que le llena la olla, no?). No olvido que los capítulos iniciales de la primera novela los escribí en una pensión de la calle San Lorenzo, en Buenos Aires, a donde fui a dar después de ganar un concurso literario. Entre Heredia y el Escriba hay intercambio fornido de citaciones literarias como si fuera un partido de ping-pong.

Otra aventura de Heredia, oscura por donde se la mire, traspasando la mera esfera del detective para llegar a la esfera nacional cuando se lee al final del libro…acabarás como la mayoría de los chilenos, endeudado y con estrés; o bien terminarás como un amigo que recuerda los hechos importantes de su vida a partir de los artefactos que tiene en su casa. Cuando converso con él me dice cosas tales como: mi hija mayor nació dos meses antes que comprara el computador; o mi esposa se operó de apendicitis el mismo año que compré el primer equipo de video.

Para terminar, una citación de la poesía urbana del escritor…por las noches, mientras hacía esfuerzos por dormir, pensaba en mis investigaciones de los últimos años, y una puntada en un sitio próximo al corazón me obligaba a reconocer que extrañaba las correrías por la ciudad para encontrar fragmentos de verdad tan efímeros como el resplandor de las estrellas fugaces que a veces cruzaban  por el sucio cielo de Santiago…salí del bar cuando las sombras comenzaban su jugarreta de adioses y romances clandestinos. El vodka dormitaba en mi piel y cierto optimismo absurdo provocaba una sonrisa en mis labios…

LA OSCURA MEMORIA, LOM 2017 (1è Ed 2008),  ISBN 978-956-00-1005-6

Le bonhomme de neige (7) de Jo Nesbø

Snømannen (lydbok CD) | Jo Nesbø | ARK Bokhandel

Jo Nesbø est un écrivain et scénariste norvégien (Oslo 1960), auteur de polars et de livres pour la jeunesse. Son héros récurrent est l’inspecteur Harry Hole un stéréotype d’inspecteur de Police entre ours-alcoolo-tabagique et électron libre qui utilise des méthodes peu orthodoxes pour résoudre les cas, mais qui néanmoins est le meilleur dans sa branche. (Je trouve qu’il a quelques points communs avec un autre Harry, le Harry Bosch de Michael Connelly dont je raffole).  Les épisodes peuvent se dérouler en Norvège ou à l’étranger.

L’auteur Jo Nesbø a vendu plus de 34 millions d’exemplaires de par le monde et il a été traduit dans plus de 50 langues. C’est tout à fait impressionnant.

J’ai commenté en mars 2018 mon premier Jo Nesbø: La Soif (2017),  qui correspond au 11ème de la série et je suis restée impressionnée,  souhaitant en lire d’autres mais de préférence dans l’ordre chronologique car les histoires tournent surtout autour du personnage et de la personnalité de Harry Hole.

L’homme chauve-souris (1997) est le premier de la série, commenté en avril 2018, un livre qui m’a plu moyennement car j’ai trouvé qu’il faisait un peu catalogue touristique sur l’Australie (pauvre Australie avec les incendies), brodé autour de l’assassinat d’une jeune norvégienne; dans ce livre on comprend pourquoi l’inspecteur Hole est envoyé aux antipodes par sa hiérarchie: c’est pour se faire pardonner une bourde professionnelle énorme ayant entraîné la mort d’un collègue alors que l’inspecteur Hole était passablement imbibé d’alcool. En juillet 2018 j’ai commenté le N°2 Les cafards (1998), qui se déroule en Thaïlande où Harry Hole doit résoudre un cas délicat de meurtre d’un diplomate norvégien dans des conditions plus que louches. Le N° 3 Rouge-Gorge (2000) m’a plu moyennement car ce fut une lecture laborieuse quoique sur un sujet intéressant: les soldats norvégiens engagés dans la Wehrmacht lors de la DGM; lecture  laborieuse car comportant trop de personnages et un rythme trop lent. Le Harry Hole N°4 est Rue Sans-Souci (2002), un opus pas mal du tout autour de braquages de banques et de mafia au niveau de l’Europe. L’étoile du diable (2003) n’est pas mal non plus avec quelques réserves: la trame est un peu surchargée mais le suspense intense. Le Sauveur (2005) est un polar qui m’a intéressé moyennement, mais je sais que mon opinion va à contre courant du sentiment général. Et puis, j’avais laissé passer trop de temps avant de reprendre un Harry Hole, le temps de lire 64 livres exactement, et j’ai quelque peu perdu le fil du contexte,  même si les histoires ne se suivent pas.

Le bonhomme de neige (2007) m’a comblé; je crois que pour moi c’est le meilleur opus lu depuis la découverte de Nesbø avec La soif (2017). C’est un polar qui maintient la tension de façon efficace du début jusqu’à la fin même si par moments Nesbø est obligé de brouiller les pistes pour faire durer le suspense. Mais quel suspense ! Le bonhomme de neige est la marque que laissera le tueur après chaque meurtre, c’est un détail important dans l’histoire avec un meurtrier qui s’attaque généralement à des jeunes mères de famille et au moment des premières neiges en Norvège.

Un film norvégien est sorti en 2017 sous le titre éponyme et dirigé par Tomas Alfredson avec Michael Fassbinder dans le rôle de Harry Hole. Le film n’aurait pas eu le succès escompté et j’ai lu quelque part qu’ils avaient commencé le tournage alors que le script n’était pas tout à fait prêt.

C’est un premier cas de serial killer pour la Norvège;  ce cher Harry Hole met tout son savoir faire pour attraper le tueur en série en appliquant les quelques règles qu’il aurait appris sur les serials killers dans des cours du FBI aux USA. Au moment de l’intrigue, il a arrêté de boire mais il garde une bouteille de whisky Jim Beam sous l’évier pour le jour où il va flancher (il est humain quoi !) et bien sûr, ce jour va arriver. Il faut imaginer à quel degré de stress il sera soumis et d’ailleurs dans ce 7ème opus on nous le dépeint comme amaigri et sec au sens littéral, presque maladif. Il n’aura pas le temps de se retaper. Voici page 89 comme Rakel, son ancienne compagne, le voit…elle pensa que Harry avait terriblement maigri, qu’il était rentré en lui même. Tout comme le souvenir qu’elle avait de lui. C’était presque effrayant de voir la vitesse à laquelle une personne avec qui on avait été particulièrement intime pouvait pâlir et disparaitre. Ou c’était peut-être justement pour ça : on avait été si proches que par la suite, quand cela n’était plus, les choses semblaient irréelles, comme un rêve rapidement oublié parce que de toute façon, il n’a eu lieu que dans le crâne d’une personne.

Dans ce tome il va hériter d’une nouvelle adjointe, Katrine Bratt, belle et sécrète ce qui l’intrigue beaucoup. Cette femme policière a demandé expressément sa mutation de Bergen à Oslo pour travailler auprès de l’inspecteur principal Harry Hole, telle est sa réputation. Pour le lecteur, il faudra attendre l’avancement de l’enquête pour en savoir plus. Encore une fois la hiérarchie de la Police voudrait la mise à pied de Hole, mais les affaires criminelles sont tellement pressantes que la police ne peut pas se passer de ses services, même s’ils le voient comme une personne entêtée, arrogante, querelleuse, instable et alcoolique. Dans l’équipe de Hole tous les collègues sont un peu « toqués », tellement spéciaux, mais ils fonctionnent bien ensemble (Bjørn Holm, Magnus Skarre, Gunnar Hagen, Espen Lepsvik).

Sur le plan strictement personnel j’ai trouvé très bizarre cette histoire de moisissures dans l’appartement de Harry Hole. Je me suis demandée à un moment si cela avait à voir avec l’intrigue policière, si Harry n’était pas en train de se faire ‘intoxiquer » par quelqu’un…il ne demande jamais des explications et se laisse envahir dans son intimité trop facilement. Il aurait du déménager, d’autant plus qu’il ne possède pas grand chose et que cela aurait pu rentrer dans une petite camionnette!

Il y a dans ce tome deux notions intéressantes : celle du syndrome de Fahr (maladie orpheline avec des dépôts calcaires dans le cerveau qui aboutit à une neuro-dégénérescence), cette maladie va jouer un rôle important dans l’enquête. L’autre notion  est celle du phoque de Berhaus dont le mâle tue la femelle après qu’elle ait mis le petit au monde car il sait qu’elle ne voudra pas s’accoupler une deuxième fois avec lui, mais avec d’autres mâles et il veut l’empêcher d’avoir d’autres petits qui concurrenceraient sa propre progéniture. Cette théorie joue un rôle dans le Bonhomme de neige et s’appuie sur le fait que entre 15 et 20% des enfant suédois auraient un père biologique autre que le légal

Cet opus va mêler crime et vie privée pour Harry Hole et la chose va aller très loin. A la fin de l’épisode Harry Hole est si vidé de sa substance qu’il souhaite partir loin , loin de tout même de ses amours retrouvées.

L’affiche du film de Tomas Alfredson (2017)

LE BONHOMME DE NEIGE, Folio Policier N° 575 (JN 2007),  ISBN 978-2-07-042798-7

Heather Mallander a disparu (1) de Robert Goddard

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Robert Goddard est un romancier anglais né en 1954 dans le Hampshire, auteur de romans policiers et de romans à énigmes. Il a étudié l’Histoire à Cambridge puis travaillé dans le journalisme, dans l’enseignement et dans l’administration scolaire avant de se consacrer exclusivement à l’écriture. Il possède une vaste bibliographie de plus de 28 romans parus depuis 1986, mais pour le moment seulement 10 ont été traduits en français et publiés par  Sonatine Éditions. Il a été redécouvert aux États Unis avec un grand succès. Actuellement l’écrivain vit en Cornouailles.

C’est un romancier qui se laisse lire, qui amuse et intéresse par ses intrigues pleines de rebondissements et souvent une conspiration longtemps gardée secrète dont la révélation va bouleverser une vie. C’est très délassant , il suffit de ne pas le lire les uns après les autres pour mieux les apprécier car son style se répète.

J’ai déjà commenté trois de ses romans dans le blog :  Par un matin d’automne ( In Pale Battalions, 1988) en juillet 2013, un roman  épais qui m’avait captivé par ses rebondissements incessants, un vrai page-turner, mon premier Goddard. Puis Le temps d’un autre (Borrowed Time, 1995) en janvier 2016 qui m’avait un peu moins séduite par un côté invraisemblable: cette espèce d’attraction maladive du protagoniste pour l’énigmatique Lady Paxton.  Les Mystères d’Avebury (Sight Seen, 2005) en juin 2017, un  « pur » Goddard et encore un page-turner construit autour de secrets avec un vrai tempo de thriller.

Heather Mallander a disparu (Into the Blue 1990) est le quatrième opus que je lis à R. Goddard. Il a reçu le Prix Smith Good Read Award et le Prix des Lecteurs 2013; ce livre forme partie d’une série chronologique de trois livres avec comme personnage principal Harry Barnett, suivi de Out of the Sun (1996) et de Never Go Back (2006), ces deux derniers non encore traduits en français. Heather Mallander a disparu a été porté à la TV anglaise en 1997  sous le  titre en anglais  par Jack Gold comme directeur.

Heather Mallander a disparu est une lecture de 700 pages très agréable, avec plein de personnages bien campés, des péripéties, des mystères et une trame si compliquée et riche en événements que la résumer c’est vous l’éventer.

Raconter l’intrigue ce serait spoiler le livre et c’est bien dommage parce que c’est tout l’attrait de cette lecture. Disons en gros que Heather Mallander est une belle anglaise de 27 ans venue soigner ses peines à Rhodes où Alan Dysart (député et sous secrétaire d’État) possède une belle maison gardée à l’année par Harold (Harry) Barnett. Ce Harry Barnett est un peu un anti-héros, falot à souhait, mais c’est lui qui mènera la danse. La belle Heather va disparaitre alors qu’elle se promenait avec Harry. Alors, tout accuse Harry qui mènera sa propre enquête à partir de photos laissées par Heather. Nous avons droit au déroulement de la dite enquête à la manière d’Agatha Christie où tous les personnages ont quelque chose à se reprocher; ici les personnages  sont assez bien campés et suffisamment différents pour que l’on s’intéresse à eux. Ils comportent tous une part de mystère avec parfois de la menace latente ce qui ajoute des petits frissons à la lecture.

Nous avons une histoire pleine de rebondissements qui se tient bien. Comme à son habitude Goddard apporte mystères et résolutions au fil des pages avec parfois un descriptif très long mais qui éclaire bien les lieux et les habitudes des habitants, même si par moments cette minutie descriptive lasse un peu.

J’ai été frappée par la médiocrité du personnage central, Harry Barnett, un profil si bas confronté à des situations hautes en couleurs et pleines de significations. Il y a une belle brochette de salauds en haut de l’échelle sociale, prêts à tout pour garder la mainmise sur les affaires. Et Heather Mallander dans ce récit? C’est une des figures féminines très énigmatiques jusqu’au dénouement final.

Une lecture épatante pour se distraire avec un argument complexe où l’auteur se fait plaisir pour nous égarer en conjectures. Mais toutes les astuces seront expliquées à la fin. Un autre aspect positif de ce roman, à mon goût, est le descriptif détaillé de l’entourage, que ce soit de l’Angleterre, de l’île de Rhodes ou de la Grèce. C’est très fouillé  et cela me rappelait le divin Balzac et ses descriptifs.

C’est un autre « pur » Goddard avec tous ses ingrédients favoris: mystères, secrets, sentiments variés, études de moeurs, bon ancrage géographique. Dans celui-ci il y une énigme assez prenante et insidieuse. J’ai trouvé la fin assez gore. Et par association d’idées, je n’ai pas cessé de penser à l’excellent film A couteaux tirés (2019) de Rian Johnson, un régal. Et dont on annonce une suite pour 2021.

Into the Blue Poster

 

 

HEATHER MALLANDER, Livre de Poche N°32874, 2013(RG 1990),  ISBN 978-2-253-16953-6

A la sombra del dinero (10) de Ramón Díaz Eterovic

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Ramon Díaz Eterovic es un escritor chileno (Punta Arenas 1956) que se ha hecho santiaguino desde 1974, creador del detective privado Heredia, un personaje protagonista de más de 20 títulos de novelas negras ambientadas en un Santiago urbano y céntrico; traducido en más de 20 países.

Una parte de la obra del autor fue adaptada para la TV chilena en 2005 bajo el título de Heredia & Asociados; se pueden ver algunos capítulos en Youtube, pero es una adaptación libre de los libros. Se mira con interés por el ambiente tan chileno-capitalino aunque va demasiado rápido, prefiero los libros.

Díaz Eterovic ha sido galardonado con numerosos premios y hasta tres veces con el Premio Municipal de Santiago género novela (1996, 2002 y 2007) y con el Premio del Consejo Nacional del Libro y de la Lectura (1995, 2008 y 2011).

El escritor utiliza la novela policial para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, el tráfico de armas, la carencia de una real democracia, las traiciones de todo tipo, la ecología, etc. Díaz Eterovic quiere escribir una comedia humana y chilena con temas e historias que reflejen diferentes aspectos actuales de la sociedad. Se dice que Díaz Eterovic es un habitué del bar La Piojera de la calle Aillavillú, cerca de la estación Mapocho donde se sitúa el antro del detective Heredia.

El autor ha sido objeto de estudios y publicaciones por el catedrático chileno Guillermo García-Corales, quien escribió « las novelas de Díaz Eterovic son novelas de consciencia y estética urbana y representan la mejor expresión del relato detectivesco en el Chile de la nueva narrativa de los años 90″. (cf « Poder y crimen en la narrativa chilena contemporánea: las novelas de Heredia » y « Ramón Díaz Eterovic, reflexiones sobre la narrativa chilena de los años 90″).

Estoy leyendo estas aventuras en orden de publicación porque me encanta el entorno de estos policiales, aunque el personaje de Heredia me da lástima por su inmensa soledad compensada por un sobre consumo de alcohol, al mismo tiempo que me causa admiración  su afición a la literatura. Vive quejándose y soliloquea con su gato Simenon que le sirve de válvula de escape; a veces no tiene ni dinero para comer, pero no siempre cobra por sus servicios…es un hombre paradójico.

Empecé a publicar los billetes en avril 2019 con  La ciudad está triste (1987), el primer tomo de la serie al cual le encontré « gusto a poco », pero como una promesa por venir. El segundo tomo, Solo en la oscuridad (1992) me gustó muchísimo más porque se perfila mejor la personalidad de Heredia y la del mundo en el que se mueve. Nadie sabe más que los muertos (1993) es el tercer opus de la serie y me gustó medianamente porque lo encontré enrevesado con plétora de personajes y algo tirado por los pelos. Ángeles y solitarios (1995) es el quinto de la saga y fue premiado; me gustó  porque hay buena acción (pero me equivoqué con la cronología, publicándolo en realidad bajo el N°4) y dándome cuenta tras la lectura de Nunca enamores a un forastero (1999) que éste es anterior porque Díaz Eterovic menciona al tira Solís, amigo de juventud de Heredia en condiciones que Solís desaparece en Ángeles y solitariosLos 7 hijos de Simenon (2000) es el sexto de la serie, lo encontré estupendo, ágil, entretenido y con una trama más renovada ya que habla del medio ambiente y de la corrupción que se genera entre políticos y solicitantes con la obtención de mercados. Lo han destacado con el Premio Las Dos Orillas 2000 (Gijón). El ojo del alma (2001) es el séptimo de la serie, ganador del Premio Municipal de Santiago 2002, un tomo que conlleva una buena descripción de bares santiaguinos y del Santiago céntrico,  lo encontré algo verborreico, cansador. El hombre que pregunta (2002) me gustó porque trata de literatura y de literatos. El color de la piel (2003) me gustó aunque lo encontré triste con un Heredia más solo qué nunca, avejentado, sin dinero y que vive trasnochando, libando y soliloquiando con el gato Simenon, que ya me resulta antipático con sus reflexiones pseudo-gatunas.

A la sombra del dinero (2005) es otro opus tristón con un Heredia de 48 años, más solo que nunca, casi sin trabajo y sobreviviendo gracias al dinero que le pasa su amigo kiosquero, Anselmo; en esta aventura el consumo de alcohol de Heredia parece más moderado y el detective vivirá un comienzo de aventura amorosa con una policía. Surge nuevamente su amistad con el periodista Campbell quien le ayuda en sus pesquisas y se sirve de la prensa amarilla para avanzar en los casos. Hay un buen descriptivo de lo que sucede en los ministerios públicos y detrás del telón de la política : robos, colusiones, corrupción, falsificaciones, mentiras, tráficos de toda índole, amenazas. La amoralidad impera y el lema único es EL DINERO que lo mueve todo, que todo lo puede y a cualquier costo. Y para justificar el título se lee página 138 « funcionario muere a la sombra del dinero« .

El caso esta vez tiene que ver con corrupción en el seno de la administración, precisamente en el Departamento de Inversiones Públicas donde un funcionario ha detectado robo al erario público. Rápidamente este funcionario probo desaparecerá y Heredia se aferrará a buscar pruebas con el peligro de su vida, como siempre. El gato Simenon, su fiel  compañía, le sirve para filosofar y Heredia vive filosofando y teniendo respuesta a todo; por momentos se vuelve cargante.

La escritura de Díaz Eterovic es bella, poética, muy metaliteraria (la próxima vez anotaré las referencias literarias, por lo general son policiales, pero no exclusivamente).

Una cita página 238…estaba cansado hasta de mi sombra y la vida era una vieja mañosa que reiteraba sus triquiñuelas. Necesitaba alguna idea nueva; una pequeña llama para anidar en mis bolsillos antes que la noche llegara a cubrirme con su raída capa de murmullos. No era más que uno de los tantos seres anónimos que arrastraban sus días por las calles del vecindario, aletargados por el falso sueño de tropezar con un trozo de felicidad a la vuelta de la esquina. Encendí un cigarrillo, aparté mis oscuros pensamientos y entre el bullicio de los clientes descubrí el sentido de mis próximos movimientos...

A LA SOMBRA, LOM 2005,  ISBN 956-282-720-8