Archive | mai 2014

Cuentos de los años felices de Osvaldo Soriano

LA MEMORIA ES EL ALMA DEL ALMA, linda frase de San Agustín que pondremos en exergue a este billete dedicado a Soriano, autor muy, pero muy leido en este blog.

Osvaldo Soriano fue un escritor,escenarista y periodista argentino (Mar del Plata 1943-Buenos Aires 1997); Soriano es el último best seller argentino con novelas creadoras de polémica porque son de humor ácido y corrosivo,  y al mismo tiempo lleno de nostalgia y de poesía. Su infancia fue errante de pueblo en pueblo en el sur argentino con un padre funcionario de Obras Públicas. Es un escritor que venía del periodismo, lo que lo desvalorizaba frente al mundo académico,  pero ésto cambió cuando se transformó en un best seller en su propio país vendiendo más de un millón de ejemplares;  sus libros fueron traducidos a más de 15 idiomas.

« El gordo », como le decían sus amigos, fue un personaje entrañable:  empezó a leer tarde, después de los 20 años, escribía de noche hasta las 8 de la mañana y dormía luego hasta las 4 de la tarde. Decía que no le interesaba la escritura, sino que siempre fue escritor. Fue un fumador empedernido, fan de fútbol, de gatos y de Internet. Dejó algunas frases que son leyenda como  » yo nunca me metí en política, siempre fui peronista ».

Tres novelas de Soriano han sido comentadas en este blog: « Cuarteles de invierno » y « No habrá más penas ni olvidos » en agosto del 2012 y « La hora sin sombra » en marzo del 2013. La obra más consultada es « No habrá más penas ni olvidos » con más de 660 consultas a esta fecha.

En estos cuentos resalta el amor que le inspiraba el general Perón y la devoción que le inspiraba Evita Perón al muchachito que fue Osvaldo Soriano. Porque el general Perón ocupaba un lugar que su propio padre dejaba vacío y que le resultaba como un padre muy seguro y protector, severo y al mismo tiempo muy generoso.En contrapunto tenemos el odio obsesivo de su verdadero padre hacia los mismos personajes, el padre que fue un verdadero anti-héroe.

Los cuentos están divididos en cuatro categorías: los atañentes a su infancia errante (vivió en Tandil, Neuquén, San Luis, Valle de Río Negro, Cipolletti, Río Cuarto, San Luis, etc) que son preciosos, emocionantes, llenos de humanidad; aquellos atañentes a la época de la Independencia argentina   que no me interesaron mucho, aquellos atañentes al fútbol (su pasión) que tampoco me interesaron mucho y los cuentos atañentes a toda una fantasmagoría alrededor del que fuera un real maleante norteamericano, Billy the Kid y que son desopilantes, originales y divertidos.

Mis preferencias van hacia los  cuentos de su niñez, escritos en un estilo narrativo claro y tierno, lleno de melancolía y de picardía; página 102, Soriano escribe algo muy lindo…creo haber escrito que recordamos la infancia como el lugar de la felicidad, pero creo que éso no es verdad para mi. Yo nunca era del lugar donde viví y éso se parecía mucho a no ser de ninguna parte. En el colegio de Río Cuarto me llamaban « puntano » por el acento que traía de San Luis; después, en Cipolletti, los chicos me decían « el cordobés ». Ya grande, recién llegado a Buenos Aires, uno de los jefes de Primera Plana, me gritaba « apúrate tandilense, que me está enterrando el cierre »...

He vivido en tantos lugares y tan distintos que me cuesta elegir uno  en el momento de responder de dónde soy. Creo que uno es del lugar donde lo quieren...

El cuento que más me gustó es el llamado Mecánicos,  página 51, donde Soriano relata la divertida anécdota  cuando a su padre le dio por desmontar hasta la última tuerca su Renault Gordini en 1963, que fue el único coche que tuvo en su vida.  Realmente es como para reír enternecidos por el tono sentimental y burlón de este estupendo escritor argentino.

CUENTOS DE LOS…, Seix Barral Biblioteca Soriano 1993,  ISBN 978-950-7317-43-9

La sculpture du vivant de Jean Claude Ameisen

La vie avec Jean Claude AmeisenJean Claude Ameisen (New York 1951) est un médecin français,  immunologiste et chercheur en Biologie. Il fit ses études secondaires à Louis-le-Grand et à l’École alsacienne puis sa Médecine à Cochin, Paris VII.

Il est connu principalement par ses travaux sur les processus de mort cellulaire programmée ou apoptose, en physiopathologie et au cours de l’évolution.

L’apoptose ou la révélation du suicide cellulaire est bien autre chose que la nécrose ou la mort cellulaire par maladie, par éclatement et qui va se propager alentour par vagues successives. C’est un anatomopathologiste, John Kerr associé à un biologiste, Andrew Wyllie, qui en 1972 analysent et décrivent minutieusement le visage de la mort cellulaire programmée ou apoptose, processus tellement  différent de la nécrose, et qu’ ils baptisent apoptose mot qui vient du grec ancien et qui veut dire « chute » : c’est   un acte d’autodestruction, d’effacement ordonné de soi.

Ce livre La sculpture du vivant a reçu le Prix Biguet de philosophie de l’Académie Française et le Prix Jean- Rostand 2000. C’est mon ami Robert F. qui me l’a recommandé,  il y a déjà un certain temps. [Vois-tu Robert, le temps que j’ai mis à le lire ? Mais je t’ai écouté.]

C’est un ouvrage de vulgarisation, qui devrait se situer entre littérature et science, mais qui penche carrément du côté de la science. J’ai eu du mal  avec cette lecture, un peu trop dense, confuse, avec pas mal de répétitions. Le message qui se devrait d’être clair, ne passe pas bien, l’intérêt n’est pas soutenu. C’est un ouvrage pas assez littéraire  ni franchement scientifique . Disons qu’il peut être lu par le béotien, car à force de répétitions c’est compréhensible.

Que des questions…que des questions…que des questions…A cela on reconnaît que nous avons à faire à un vrai chercheur. Plus de questions que de réponses. Les véritables splendeurs de la science ne sont pas dans les réponses-éphémères- qu’elle procure, mais dans le questionnement permanent qu’elle fait naître (page 22 ).

Deux cents familles cellulaires composent notre corps. D’une cellule de notre peau, de notre cœur, de notre foie, de notre cerveau, ne pourra pas, durant toute notre existence, naître en nous un embryon.

La sculpture du vivant vient du fait que dès les premiers jours qui suivent notre conception, le suicide cellulaire joue un rôle essentiel dans notre corps en train de se construire, sculptant  les métamorphoses  successives de notre forme en devenir. Chaque jour, plusieurs dizaines de milliards de nos cellules s’ autodétruisent, et sont remplacées par des cellules nouvelles.

Lecture -réflexion, par moments peu claire, pas assez didactique.

En colophon je retiens une belle citation de François Jacob: … »la principale découverte apportée par ce siècle de recherche et de science, c’est probablement la profondeur de notre ignorance de la nature…Pour la première fois, nous pouvons contempler notre ignorance en face »…

 

LA SCULPTURE DU VIVANT, Collection Points Sciences N° 151, 2003 (Éd. du Seuil 1999),ISBN 978-2-02-057374-0

El juego de Ripper de Isabel Allende

 

 

 

Afficher l'image d'origineEscritora chilena (Lima 1942) con estudios de periodismo. Inició su carrera de escritora en la prensa  y en la televisión. Tras el golpe de Estado militar de 1973, se exilió en Caracas donde comenzó su producción literaria con « La casa de los espíritus » que la lanzó en 1982 al estrellato literario, una obra que se aparenta al realismo mágico y que fue llevada al cine en 1993 por el sueco Bille August con un elenco de primera plana.

Se le otorgó en 2010 el Premio Nacional de Literatura en Chile y en 2011, el Premio Hans Christian Andersen concedido por la segunda vez (el primero lo obtuvo JK Rowling) por sus cualidades de narradora. Tiene muchísimos otros premios.

Reside en San Francisco desde hace décadas y se le concedió la ciudadanía estadounidense en 2003.

Inútil decirles que le he leído todos sus libros, casi todos me han gustado porque es muy amena y sabe contar historias. Otro rasgo que me gusta de ella es su humor que surge de improvisto en medio de una frase. Su prosa no es complicada y entiendo que tenga tantos lectores a lo ancho del planeta. En Chile la critican mucho desvalorizando su prosa, pero creo que es pura envidia frente a sus ventas planetarias que ningún otro escritor chileno iguala.

El juego de Ripper es una novela policial cuyo título hace alusión a un juego video que realmente existe  (inspirado en uno de los misterios de la historia del crimen, Jack el Destripador), muy difundido entre los fans, es  un juego de roles. La novela es extraordinariamente entretenida,  la trama atrapa desde el principio. La historia policial sucede en San Francisco y los primeros cinco crímenes involucran personas muy diversas , no salta a la vista el nexo entre ellas y acarrea un suspense interesante. Esto permite un descriptivo muy exacto de la ciudad de San Francisco, con su gente baba-cool, su pasado hippiento, su clima magnífico, su  fuerte propensión al consumo « all organic » , sus medicinas alternativas. También hay una incursión en el mundo de la guerra de Afganistán y lo que ello implicó para sus marines; un infierno antes, durante y después de esta guerra « sucia ».

La trama es un poco « tirada por los cabellos », pero poco importa, el lector ávido de lectura lúdica será completamente recompensado y su interés mantenido a lo largo de la novela que funciona casi como un guión de película..

El grupo de Ripper que se reúne por Skype lo integran 6 personas, todos frikis: una chiquilla adolescente, Amanda quien es la jefa;  su abuelo, Blake Jackson,  farmacéutico y apodado « el esbirro »; un chico de Nueva Zelanda,  parapléjico a raíz de un accidente y apodado Esmeralda; un adolescente de New Jersey apodado Sir Edmond Paddington; una joven anoréxica de Montreal apodada Abatha y un afroamericano superdotado de Reno, apodado Sherlock Holmes.

Esta pandilla le hace la competencia al Departamento de Homicidios de San Francisco, cuyo jefe, Bob Martin,  es nada menos que el padre de Amanda, la jefa de Ripper ! Esto hace que la chiquilla tenga la perniciosa afición a elucidar los crímenes porque ella se enteraba de cuanta fechoría ocurría en la ciudad, un lugar  » tan idílico » que no invitaba al crimen; pero si éste proliferaba en países como Suecia o Noruega, no se podía esperar que San Francisco, fundado por aventureros codiciosos, predicadores polígamos y mujeres de virtud negociable, atraídos por la fiebre del oro a mediados del 1800, quedara exento (página 35).

Ah, el buen placer de una lectura sin complicaciones !

 

EL JUEGO DE… Plaza Janés 2014,  ISBN  978-84-01-34215-8

Jacques-Émile Blanche de Georges-Paul Collet

Georges-Paul Collet  spécialiste d’art, et  docteur ès lettres (né vers 1917 et décédé en 2009), auteur de cette monumentale biographie-essai sur le peintre-écrivain Jacques-Émile Blanche, qu’il a connu pendant plus de trente années.

C’est la première fois, depuis l’origine de ce blog (décembre 2011) que je ne trouve pas de photographie pour illustrer l’auteur d’un livre. Pas de photo disponible de Monsieur Collet sur le Net; je mets à la place une photo de son livre, qui elle, porte une photo de l’écrivain-peintre.

C’est en visitant la magnifique exposition Du côté de chez Jacques-Émile Blanche (Un salon à la Belle Époque),  consacrée au peintre par  la Fondation Pierre Bergé-Yves Saint Laurent, (5 Avenue Marceau à Paris), que j’ai eu très envie de connaître un peu plus sur ce peintre, somme toute, assez mal connu et dont les portraits m’ont ébloui, pas tant sur la technique picturale que sur la pénétration psychologique des personnages portraiturés. Ce volumineux essai littéraire ( plus de 500 pages) était proposé à la vente dans la petite boutique de la Fondation. Il existe un autre livre récent sur le peintre, c’est une monographie parue en 2012 par Jane Roberts, galeriste parisienne qui prépare le catalogue raisonné du peintre. 

Cette exposition a eu lieu entre le 11 octobre 2012 et le 27 janvier 2013. Elle était magnifiquement agencée donnant l’impression de se trouver dans un salon Belle Époque avec une ambiance feutrée, cosy, intime, un peu  dans la pénombre, avec des tableaux (environ 70), eux,   très bien éclairés. La période privilegiée est celle de 1890-1920. C’est incroyable le nombre de portraits de gens connus que ce peintre, très mondain, a pu réaliser. Excellent portraitiste, très psychologue. Il paraît qu’il ne concevait pas le portrait sans une conversation de qualité avec le portraituré, afin de lui sonder l’âme. Tous ces tableaux illustrent la fin des  salons parisiens si mondains, disparus après la Grande Guerre. La fin d’un monde.

Il n’y avait pas eu d’exposition de Jacques-Émile Blanche depuis 1943 à Paris et depuis 1997 à Rouen ( Offranville, lieu de sa résidence secondaire et du Musée qui porte son nom), c’est dire l’importance de celle-ci. Éblouissante d’élégance et de raffinement.

L’essai ou la biographie de Monsieur Collet est à retenir dans la mesure où il  a travaillé son sujet très longtemps auprès du peintre dont le parcours est présenté  de façon chronologique. Georges-Paul Collet a écrit d’autres ouvrages sur le même peintre, notamment sur sa copieuse correspondance et ses rapports avec d’autres artistes.

C’est un livre qui n’est pas facile à lire car il y a beaucoup trop de digressions autour du sujet. Qu’est ce que le lecteur  recherche en lisant un livre comme celui-ci? C’est d’apprendre l’essentiel sur le peintre, apprendre ce que l’on doit impérativement savoir et retenir. Or ici l’essentiel est noyé dans une avalanche de citations qui font perdre l’essentiel.

Néanmoins, après lecture nous réalisons à quel point  l’éducation que Jacques-Émile Blanche a reçu dans sa jeunesse a du être déterminante dans sa vocation d’artiste puisque son père, le célèbre aliéniste Émile Blanche tenait salon à Auteuil (dans l’ancien hôtel de la princesse de Lamballe, aujourd’hui Ambassade de Turquie) et recevait tout ce que Paris avait de meilleur en peinture, littérature et musique. Il serait fastidieux de faire l’énumération des gens qui défilaient dans ses salons, mais le Tout-Paris de la Belle Époque défilait. De plus, Jacques-Émile a été envoyé à Londres en 1870 pour échapper à la Commune ce qui fera de lui un anglophile convaincu.

Le personnage Jacques-Émile Blanche possédait plusieurs dons (il était multifacétique comme nous le dirions aujourd’hui) : le don de la peinture, de l’écriture, des langues, de la musique. Il était doté d’une culture générale prodigieuse. Mais  » les rapports avec lui n’étaient pas toujours faciles à cause de son indiscrétion » (É. Dujardin).

Il a épousé Rose Lemoinne vers 35 ans, mais ce fut un mariage blanc, cela se savait et le couple en a atrocement souffert. Il a vécu un « ménage à 4 » avec les deux sœurs redoutables de Rose : Marie et Catherine Lemoinne, très immiscées dans son ménage . Les trois sœurs souffraient de névrose sévère; la moins atteinte était Rose. Il n’a pas laissé de descendance, mais ils adoptèrent un fils . Il a évoqué dans ses souvenirs la « passion » qui l’embrassait pour sa mère qui exerça sur son fils une influence considérable, qui l’incita à travailler, à cultiver ses dons naturels: « la mère, écrit-il, notre première femme, est notre éternelle maîtresse: un autre soi-même ». J.E. Blanche est faible de caractère, il n’aime pas « faire d’histoires » et cette faiblesse  fut  l’un des drames de son existence. Du temps de sa mère, femme volontaire, énergique, il se comportait aussi en homme soumis.

On ne peut pas appliquer la théorie du génie à Jacques-Émile Blanche, parce qu’il n’a rien apporté de nouveau à la peinture française de l’époque, mais sa peinture est géniale car elle transcende la technique, elle est psychologique et  nous livre un peu de l’âme des  modèles. Il l’a dit lui même: « les séances de portrait ne sont fructueuses que si un rapport intime s’établit entre le portraitiste et la personne portraiturée ».

Le portrait du jeune Marcel Proust de 1892 et qui figure sur l’affiche  de l’exposition, est très connu. Ils se fréquentèrent beaucoup à un moment de leur vie, puis se distancèrent, comme ce fut le cas avec beaucoup d’autres gens. Marcel Proust: on voit bien le jeune dandy parisien, suintant le dilettantisme éclairé, au regard langoureux de l’époque, à la mise parfaite de salonnard, à l’intelligence vive du regard qui sous-pèse et évalue…

Un portrait de l’artiste par Ferdinand Bac (écrivain-artiste du XIX) est révélateur de la complexité du personnage J.-E. Blanche: :  » C’était un fils de famille très gâté… toujours inquiet, ruminant et dénigrant, angoissé et méfiant, tatillon et maniaque, curieux et agité, plein de souci, de mauvaises digestions, de mauvaises humeurs, attentif, passionné pour l’Art, admiratif des morts et de quelques vivants. Un esprit singulier, attachant et détachant à la fois, un talent prodigieux fin, élégant, simple; un goût racé, un peu trop exclusif dans sa préciosité, mais un vrai artiste et aussi un vrai écrivain ».

Un autre portrait de l’artiste est donné par Cynthia Saxton-Noble, fille d’amis londoniens qui le décrit ainsi: « il nous donnait l’impression d’être un homme de santé délicate, d’une certaine fragilité nerveuse. Il était très curieux de tout et avait beaucoup d’esprit (sa méchanceté, ou plutôt sa malice était connue de tous). Son visage exprimait souvent un profond pessimisme, une sorte de désespoir inné. Dans ces moments là, il haussait les épaules d’un air désabusé. En dépit de sa malice  qui lui valait un certain nombre d’ennemis, il avait très bon cœur.

Jacques-Émile Blanche pouvait briller en société, tout en bredouillant, et raconter toute sorte de potins et anecdotes plus ou moins scandaleux et moqueurs. D’où  sa réputation d’artiste mondain et un peu méchant. Mais comme l’a dit François Mauriac, « il n’était vraiment féroce qu’avec lui même ».

Parmi ses nombreux amis du Tout-Paris, figure la romancière américaine Edith Wharton  qui a été  son modèle et l’amie intime du couple, faisant plusieurs séjours à Offranville et à Auteuil; elle fut à l’origine du portrait de Henry James par l’artiste. C’était une romancière de grand talent dont je viens de lire Les boucanières, son roman posthume. C’était une femme énergique, indépendante, millionnaire, mondaine, raffinée, extrêmement cultivée et intelligente. Elle brillait dans les salons parisiens et sa présence était très recherchée: elle avait de la grâce, un esprit de répartie qui amusait, et une passion pour le jardinage.

Il était tellement bon dans tout ce qu’il touchait que cela prêtait à des malentendus. Ainsi, en France on le considérait comme un peintre d’inspiration britannique, formé par les portraitistes du XVIII siècle anglais. Alors qu’à Londres, on le tenait pour un artiste typiquement français doué d’un sens critique aigu. En France,  les peintres voyaient d’abord en Blanche un écrivain, alors que les littérateurs louaient surtout le peintre.

Le peintre a  laissé plus de mille toiles, sans compter celles qu’il a détruit. Et des écrits innombrables. Il fut élu à l’Académie des Arts d’où il est parti en claquant la porte et publiant un pamphlet qui fit beaucoup de bruit à l’époque. Tout ceci pour la non élection d’un sculpteur qu’il appréciait. Les succès, l’immense notoriété du peintre, de l’homme de lettres, du romancier, critique d’art et même journaliste, n’avaient pas ramolli son ardeur combative.

Ci-après le portrait de Henry James datant de 1908; l’écrivain était grand ami d’Edith Wharton:

 

 

 

JACQUES-ÉMILE BLANCHE, Bartillat 2006,  ISBN 2-84100-385-X

Un comunista en calzoncillos de Claudia Piñeiro

Claudia Piñeiro es una exitosa escritora argentina (Burzaco, Provincia de Buenos Aires 1960), pero es también contadora, dramaturga y guionista para la TV. Ha sido galardonada con numerosos premios y varios de sus libros han sido llevados al cine.

Comenté en este blog en avril del 2012, su novela Betibú que es una de las reseñas más consultadas en este blog, con una recrudescencia actual de consultas, bastante notable: 1128 consultas en 2013 y 700 por el momento en  este año…¿Será el estreno de la película a principios de abril que ha provocado esta afluencia? En todo caso tengo gran curiosidad por ver Betibú, dirigida por Miguel Cohan, sobre todo sabiendo que Piñeiro es guionista y debe de haber puesto su grano de sal en el libreto . A menudo las adaptaciones de los libros  son decepcionantes, las películas quedan chicas ante la riqueza y profundidad de los libros. Veremos.

Un comunista en calzoncillos es hasta ahora el más personal de los libros de Claudia Piñeiro, puesto que relata el final de su infancia en el pueblo de Burzaco, donde ella nació, en la periferia de Buenos Aires. Es una ficción autobiográfica que cubre  parte de su niñez y adolescencia en Burzaco, etapa de su vida en que la complicidad con su padre fue máxima.

El título de la obra me llamó la atención por su lado tan pedestre , pero queda estupendamente explicado en el texto: este padre « que se decía » comunista, pero que se quedaba en casa bebiendo mate (¿era un español totalmente argentinizado entonces?) y en calzoncillos, es decir, a sus anchas. Un comunista « en pantoufles »  diríamos en francés.

Hay una doble ruptura en el libro: la humana y la histórica.  La histórica porque el país vive la caída del gobierno de Isabel Perón y la llegada del poder militar con Jorge Rafael Videla en 1976. Y la humana porque la narradora  dejará atrás la adolescencia, esta etapa de su vida tan cerca del padre, ese ser tan solar en su vida, ese hombre amargado,  ese hombre enojado con el mundo del cual la narradora es parte integrante, ese hombre que se creía comunista y decía que « el capitalismo se fue al carajo » . Entonces vaticinaba ideas claras sobre el país y la política.

El hombre era comunista en parte por el hambre que había pasado su familia, por un odio innato hacia los « ricos », por la estafa que había sufrido en sus negocios, más que por convicción ideológica o militantismo político.

El personaje central de la novela es el padre: un padre joven y apuesto,  solar y cómplice, pero al mismo tiempo ausente y lejano, inaccesible, ensimismado, secreto. Es una oda al amado y al mismo tiempo temido  padre de aquellos años, oda al temor de perderlo por causa de otra mujer, pero también destaca el brote de la futura personalidad de la narradora que osa marginarse durante el desfile a la bandera, mirando hacia el lado contrario. Increíble reto de  parte de la adolescente que comienza así su pasaje a la vida adulta.

Según una hipótesis  interesante de la bloguera Silvia Bardelás, este padre podría funcionar como un paradigma, como un modelo de amargura masculina en contrapunto de la histeria femenina. Un signo de esta amargura es la cobardía al encerrarse entre paredes, en vez de salir a militar;  otro signo es el culto que se rinde  a si mismo.

Trabajo de la memoria de parte de la escritora, que logra hacer revivir esos intensos momentos de su vida que dejaron huella y que la modelaron tal que la conocemos hoy.

 

 

UN COMUNISTA EN…, Alfaguara 2013,  ISBN 978-84-204-1453-9

Une place à prendre de J.K. Rowling

Joanne Kathleen Rowling, plus connue comme J.K. Rowling est une romancière anglaise (Gloucestershire 1965) qui a réalisé une vente planétaire avec plus de 450 millions d’exemplaires vendus de la saga d’Harry Potter, saga qui comporte en tout 7 tomes !

Ce livre,  Une place à prendre (The casual vacancy) est paru en 2012 ; c’est son premier livre hors série d’Harry Potter; puis  en 2013 est paru un premier polar L’appel du coucou ( The cuckoo’s calling) sous le pseudonyme de Robert Gailbraith qui devrait être suivi d’un deuxième tome en septembre 2014, The silkworm.

Une place à prendre est un roman fleuve de plus de 700 pages; l’intérêt du lecteur est pris dès le premier paragraphe parce que l’écrivain possède le talent de raconter une histoire qui se tient parfaitement. Ici, elle nous délimite l’action dans une petite bourgade anglaise typique, Pagford, qui fonctionne en vase clos car tout le monde se connaît et se situe parfaitement dans l’échelle sociale. La trame est diaphane: un membre éminent du Conseil paroissial (seize membres) vient à décéder brutalement de rupture d’anévrysme. Sa place est vacante au sein de la communauté et plusieurs membres de celle-ci se porteraient candidats pour le remplacer. La lutte est âpre et nous assisterons au fil des pages à une véritable campagne de calomnies autour des uns et des autres.

Ceci est prétexte pour nous décrire par le menu  la bassesse des gens, leur cupidité, leur ambition démesurée, leur fausseté, la jalousie des uns envers les autres. Aussi J.K. Rowling nous délimite assez bien les strates sociales.

C’est un roman moderne, d’un intérêt sociologique: drogue, inceste, viol, racisme, sexe, magouilles, conflits d’intérêts, religion, argent, services sociaux, éducation, etc, dans une petite communauté anglaise.

Bien que ce livre se lise très facilement et que le lecteur soit attrapé dès la première page, j’ai trouvé que le sujet était assez souvent traité de façon vulgaire et par moments carrément ordurière, confinant parfois en situations nauséabondes, immondes. Est-ce un sujet recherché par le lecteur, déjà si accablé par la triste réalité d’un quotidien le plus souvent minable? Nous sommes loin d’une fiction littéraire qui nous grandisse et nous fasse meilleurs. Nous sommes ici face  à des problèmes quotidiens d’une société en phase de déliquescence. Dévastateur et désolant.

Les personnages sont nombreux et c’est parfois difficile pour le lecteur de passer de l’un à l’autre; cela nécessite concentration afin de reprendre le récit et l’action. Il y a aussi quelques longueurs dans le texte qui aurait gagné à être un peu plus concis: elle a voulu trop en faire pour sa première fiction hors Harry Potter !

 

UNE PLACE A PRENDRE, Livre de Poche N° 33115,  ISBN 978-2-253-17649- 7

Historia del pelo de Alan Pauls

Alan Pauls es un escritor, periodista, crítico literario, actor,  guionista y gran cinéfilo argentino (Buenos Aires 1959). Su cuarta novela le valió fama internacional: El pasado, que ganó el Premio Herralde 2003 y fue llevada al cine por Héctor Babenco bajo el mismo título.

Historia del pelo de 2010, es la segunda novela de una trilogía sobre la Argentina de los años 70: la primera es Historia del llanto de 2007 y seguirá Historia del dinero en 2013. Estas novelas se pueden leer en el desorden. Historia del pelo no tiene divisiones ni capítulos, los respiros, el ritmo de lectura pertenecen al lector, es lo que se llama una lectura responsable, según la bloguera Camilla Fabbri.

Es un libro que ansié  leer porque no había leído nada de este autor argentino. Es cosa hecha, pero esta lectura  no me ha gustado nada. Nada. Vaya bodrio. Y no es que el libro esté mal escrito. No.  Pero el sujeto carece totalmente de interés: se trata de un soliloquio interminable, una digresión que no acaba nunca, una repetición ad libitum del mismo sonsonete ( el loco del pelo), una aliteración sobre lo mismo, probablemente de un marcado ombliguismo. Es probable que el texto haya servido de terapia al escritor para liberarse de ciertas errancias personales.

Gastón García en Letras libres en  2010 escribió: «  Lo de Pauls es una crítica imposible porque era su intención. Una apuesta de colocar lo pequeño y lo íntimo frente a la Historia, pero la excesiva digresión sobre el tema principal acaba en tedio y el regodeo sobre si mismo es insoportable ».

Página 124 el narrador habla de su ex mujer Eva quien dice de él: « quien siempre se ha jactado de su delicadeza, su prudencia, su civismo al volante, desde que Eva se harta de sus ojeras, su fidelidad incondicional, su buen humor, su manía de colgar las toallas después de usarlas, su gusto por los mapas y los picnics, su talento para las cuentas mentales y su problemita de pelo…¿Autobiográfico? ( ¡qué interesante!).

Las 190 páginas tornan alrededor de cuatro personajes: el narrador omnisciente, un genial peluquero uruguayo llamado Celso, Monti el amigo de infancia que aparece y desaparece en el relato y un personaje llamado el veterano de guerra que es un exiliado de Europa, mal delimitado y ambiguo. Personajes sin interés y que actúan como títeres, todos bastante negativos y underground. Con fondo urbano fallido y delicuescente.

Para mostrar el tono de la prosa, sobre el leitmotiv del pelo: ...tener pelo es una condena porque es tener la posibilidad de perderlo, y es una condena atroz porque,  apenas descubre que puede perderlo, el que tiene pelo sabe que  ha dejado de ser inocente, sabe  que de ahí hasta que se muera, en el mejor de los casos, o hasta que el pelo comience a caérsele, en el peor, está destinado a un calvario perfectamente estéril: conjurar el peligro ocupándose del pelo. Y eso no es nada. Porque a esa atrocidad perpetua se agrega otra: la evidencia de que tener pelo, además, es tener que cortárselo, que cortárselo es exactamente lo contrario de perderlo, porque se pierde el pelo una sola vez y para siempre, de manera definitiva, igual que se encanece de la noche a la mañana por obra de un trauma o un golpe de terror, mientras que un corte no es más que el punto de partida de una serie, la primera de un reguero infinito de repeticiones, porque si cada corte es único, fruto de un conjunto complejo de variables, el estado en que el pelo llega al corte, el pedido puntual del que se lo hace cortar, el peluquero al que confía su pelo, el punto en el que está en ese momento la técnica de la peluquería en el momento del corte, etc etc, blablabla. Digresión sin fin que torna sobre si misma. ¡Qué pelotudez !

Pero si había un mensaje o una enseñanza hacia el lector, su cliente , pudo haber sido algo más didáctico, algo más instructivo, algo más directo y por ende, más interesante.

Hacia el fin del libro, que resulta interminable por lo aburrido, sabemos que la historia algo tiene que ver con los Montoneros y con el golpe de estado militar que acaeció en Argentina en el año 1976…Todo gira alrededor de una peluca rubia que perteneció a  Norma Arrostito, una montonera de los años 70.

No,  no se trata de  Historia del pelo, sino de una tomadura de pelo hacia el honesto lector. Hasta aquí llegó la mutua colaboración. He dicho.

HISTORIA DEL PELO, Anagrama 2010,  ISBN 978-84-339-7209-5