Venise de Jean Lorrain

Description de cette image, également commentée ci-après Jean Lorrain est le nom de plume de Paul Alexandre Martin-Duval, un écrivain français (Fécamp 1855-Paris 1906) qui fut un écrivain scandaleux de la Belle Époque: il affichait avec tapage son homosexualité, son dandysme et  son esthétisme pas toujours de bon goût. Il a failli se battre en duel avec Guy de Maupassant et il s’est battu en duel avec Marcel Proust, un camarade d’enfance. Il fait partie de la littérature française dite de « fin de siècle »; c’est un écrivain décadent où le décadentisme est un mal de la fin de siècle qui ressemble un peu au baroque.  Le décadentisme était pour Baudelaire les symptômes du raffinement, du fignolé, de l’épuisement.

En 1896 il figure sur la liste des premiers membres de l’Académie Goncourt.

Il effectue un premier voyage à Venise en 1898  retournant en 1901 et 1904; il a laissé  ses premières impressions sur la Sérénissime dans un petit livre de 88 pages  intitulé « Venise » ; elles furent grandioses et réveillèrent en lui une plume  inspirée d’un grand lyrisme. Venise a été publié en deux livraisons dans la Revue illustrée (1er et 15 avril 1905).

Voici un petit poème de Jean Lorrain sur Venise : Venise flotte au loin, immense gemme éclose / dans la splendeur d’un soir d’azur mauve et d’or rose, / Venise, ô perle blonde, ô fabuleux décor !

Mais Venise est encore plus qu’un décor fastueux de rêve et de mélancolie, Venise, c’est de l’histoire, ce sont des conquêtes, des batailles, des luttes, des triomphes et des agonies; Venise, c’est la République, c’est à dire le livre d’or de la première noblesse marchande et guerrière du Moyen Âge et de la Renaissance; Venise, c’est le conseil des Dix, la ville livrée aux meurtrières ambitions des familles patriciennes comme aux basses vengeances des époux jaloux, la ville des sbires et des amours violentes, tragiques et fastueuses aussi des dogaresses et des courtisanes; c’est le pays de la terreur, des dénonciations, des arrestations arbitraires et des morts subites, la cité des gondoles, du silence et du mystère, des enlèvements nocturnes et des inexplicables disparitions; mais ce sont aussi des siècles de guerre contre le Turc, les victoires de la République érigée en sentinelle de la chrétienté, ses résistances héroïques contre la levée en masse de l’Orient, et ce sont les Mocenigo et les Dandolo, Zara et Lépante, les intrigues autour du trône et de la main de la reine de Chypre, le roi de Pologne à Saint-Marc et les fiançailles de Doge avec la mer, le solennel et le grandiose du geste héréditaire des Grimani et des Doria, laissant tomber l’anneau ducal dans la pâleur bleutée de l’Adriatique. C’est aussi toute cette pompe, toute cette gloire et tout ce passé inscrits en peintures flamboyantes, aujourd’hui éteintes et noircies, dans plus de cent églises et de mille palais; Venise, ce sont les plafonds du Véronèse, les fresques du Tintoret, les coulées d’or sur fond d’outremer du Titien, du Giorgione, et du Bordone aussi, les vierges mystiques de Bellini, les saintes raides de brocarts et les Saint Michel à profil de jeunes dieux, lys d’autels et d’alcôves, du divin Carpaccio, et, dans des ciels de soie nacrée, les nudités volantes et les chairs de fleur des nymphes et des religieuses de Jacopo Tiepolo; et Venise, c’est bien encore autre chose, car Venise a son quai des Esclavons, sa Marine, son Arsenal, son port fourmillant aujourd’hui de cheminées et de vergues, sa Giudecca pareille à un bras de Tamise dans la fumée de ses steamers, son grand canal, cette allée de palais où d’authentiques fantômes rôdent encore en plein jour, et Venise possède encore mieux : elle a ses îles de pêcheurs, ses cités mourantes, ses couvents d’exils de la grande lagune, Chiogga, Murano, Burano, Torcello et Mazzorbo, et cette fleur de solitude et de marécages, San Francesco del Deserto, décombres à demi enlisés dans la boue malsaine de la lagune, mais enflammés sous l’or des crépuscules de couleurs si éclatantes, et riches d’un tel passé, que leur misère est une magnificence de plus dans leur grandiose abandon… Tout est dit sur Venise dans ce paragraphe sous forme de litanie incantatoire (page 14). Très beau et assez complet.

Ah ! ce premier soir à Venise, le féerie de tous ces campaniles et de tous ces balustres de marbre surgis, on aurait dit, du sortilège de l’eau et de la nuit, leurs mystérieuses éclosions dans un invraisemblable ciel d’un bleu noir, tout pommelé de nuées de givre, et sur la lagune, enchantée de clair de lune, le glissement silencieux des gondoles (page 33).

On voudrait tout citer, il y a des paragraphes envoûtants, magiques, je vous laisse quelques plaisirs de découverte.

VENISE, Éditions La Bibliothèque 2001,  ISBN 2-909688-12-7

La isla de Róbinson de Arturo Uslar Pietri

Arturo Uslar-Pietri fue un gran intelectual venezolano (Caracas 1906-2001) : abogado, periodista, escritor, poeta, político; recibió dos veces el Premio Nacional de Literatura, la segunda vez justamente por La isla de Róbinson (1981). Es el creador de la novela histórica moderna en Hispanoamérica y también se le atribuye  la paternidad del término real maravilloso, tan idiosincrásico y americano.

La novela La isla de Róbinson es un monumento que conlleva un proceso de búsqueda de más de 50 años; es una novela histórica moderna, pero también una novela de viaje ( la Independencia se convierte para Simón Rodríguez en un viaje interminable que acaba con su muerte) y una novela de aprendizaje, en la medida que asistimos al proceso de formación educativa de Simón Rodríguez et de Bolívar.  Es una obra muy bien escrita, con un lenguaje de una extraordinaria riqueza,  en un estilo bastante ameno,  con una temporalidad en el relato que no es lineal lo que puede dar una impresión de fuerte onirismo por momentos .

El libro nos retraza la vida de Simón Rodríguez, un niño expósito que llegó a ser el maestro bienamado de Simón Bolívar, un hombre fuera de lo común :  ideólogo, soñador, activista, intelectual, forjador de mentes, precursor y al mismo tiempo un ser paradójico, solitario, estrafalario, irreverente y un poco loco, pero un loco genial. Uslar Pietri se interesa al drama humano de Simón Rodríguez, su condición de niño expósito, su soledad permanente, su travesía tormentosa, su carácter agrio, su imagen de « viejo extravagante ».Página 298 el maestro se define « Tiene Usted razón, soy contradictorio. Yo he querido hacer de la tierra un paraíso para todos, la convierto en un infierno para mi. Pero ¿qué quiere Usted? La libertad me es más querida que el bienestar ».

El personaje gustaba llamarse Simón Róbinson con respecto al náufrago Robinson Crusoe. Para Douglas Bohórquez (letrado venezolano) el término isla remite al concepto renacentista de la utopía (la utopía de Tomás Moro) y también al Robinson Crusoe de Daniel Defoe. La isla de Róbinson es varios libros en uno solo : diálogo filosófico, educativo, biografía de Simón Rodríguez y de Simón  Bolívar, historia de la Independencia americana y la revelación de una lectura apasionada del Emilio de JJ Rousseau que ilumina y desmitifica : p.13 : Emilio lo llevó a Róbinson. Por más de veinte años dejó de llamarse Rodríguez y se llamó Róbinson. Fue entonces cuando descubrió la isla. Cuando se metió en ella para no salir más nunca. La isla de soledad donde sólo llegaban los naufragios. Había que volver a aprender, como aprendió Róbinson, a vivir solo y a valerse de sus propios medios. Hacerlo todo para no depender de nadie. Con restos de naufragio. Lo poco que podía salvarse de su vieja vida, de las engañosas formas, de los saberes inútiles, para llegar al hombre puro que estaba enterrado dentro de él.

El destino de Simón Rodríguez fue extraordinario porque a pesar de sus oscuros orígenes el hombre vivió más de 20 años en Europa, en la Europa de la Revolución francesa y del Consulado, viajando  incansablemente (España, Francia, Alemania, Suiza, Austria, Italia, Rusia, Inglaterra), sin arraigarse en ninguna parte, aprendiendo idiomas, frecuentando personas de gran valor intelectual. Su gran tema fue la enseñanza de los niños, a los que se debía educar casi desde la cuna y pensaba que si la Revolución francesa había fracasado era porque no le habian dado a la enseñanza el lugar que le correspondía porque no supieron organizar una nueva sociedad para la República. La vieja sociedad retornó disfrazada. :… »cambiar el gobierno pero no cambiar las costumbres. Ese es el error de las revoluciones. Cambian las leyes pero no tocan la escuela. Tiempo perdido ». « Enseñen y tendrán quien sepa, eduquen y tendrán quien haga. Enseñar a trabajar, a vivir en sociedad, a producir ». « El hombre no es ignorante porque es pobre, sino al contrario ».

El maestro formó al niño Bolívar y compartió con él años de errancia formadora a través de Europa cuando el joven Simón de escasos 20 años llegó al viejo continente para olvidar sus penas tras el deceso en Caracas de su joven esposa a menos de un año de casados. Simón Bolívar llevó en Paris una vida de dandi que buscaba con frenesía en los salones parisinos un olvido, una nueva partida. Y el hombre volvió a Caracas con un ímpetu de reformas tal, que empezaron a hablar mal del « zambo » que quería darles patria después de tres siglos de usurpación y de violencia; después que el Libertador luchara por la Independencia de Sudamérica, empezaron a abandonarlo y criticarlo masivamente. El final de Bolívar fue triste y bochornoso, tuvo que huir y esconderse, estaba enfermo y paradoja, murió antes que su querido maestro.

Simón Rodríguez vivió más de 80 años, tuvo una vida errante y desgraciada, siempre apremiado por la falta de medios para desarrollar sus ideas que eran múltiples. Su vida íntima fue caótica; se casó en Caracas pero dejó abandonada a su mujer; enseguida vivió amancebado con diferentes mujeres en sus lugares de errancia. Las mujeres fueron para él meros instrumentos de su cotidianedad, nunca compañeras, nunca sus iguales,  probablemente que sus orígenes oscuros influyeron en esto. Lo interesante con el trabajo de Uslar Pietri es que en vez de idealizar el personaje real tras la apariencia del personaje ficticio, en la novela desidealiza al hombre limpiándolo de los falsos afeites con que lo ha cubierto la ideología oficial (cf Alexis Márquez Rodríguez)

Al momento de morir Róbinson Rodríguez dejó un bello poema a un amigo : « Adiós amigo ! / Deseo a Usted como para mí / salud para que no sienta que vive / distracción para que no piense en lo que es / y muerte repentina / para que no tenga el dolor / de despedirse de lo que ama / y de si mismo para siempre ».

El realismo de esta gran novela histórica de Arturo Uslar Pietri se apoya con la inserción de documentos de intertextualidad como cartas, noticias y reseñas periodísticas, fragmentos de libros que aparecen incorporados al texto novelesco, algunos figuran íntegros, otros son solo partes.

LA ISLA DE RÓBINSON, Biblioteca de Bolsillo 1983,  ISBN 84-322-3020-0

La vie quand elle était à nous de Marian Izaguirre

Marian Izaguirre est un écrivain  espagnol (Bilbao 1951) avec plusieurs publications et quelques prix.

La vie quand elle était à nous (La vida cuando era nuestra, 2013) porte un long titre, ce qui est la mode aujourd’hui ; notez au passage que la traduction du titre original au français, respecte le nom dans la langue vernaculaire, phénomène plutôt rare et raison pour laquelle je donne souvent les titres en VO. Le titre de ce livre aurait été suggéré par une amie de l’écrivain, lorsqu’elles évoquaient la crise économique espagnole actuelle.

Je trouve que la première de couverture en version espagnole est bien plus jolie que celle de la version française : 6 enfants gentiment groupés par tailles dégressives et collés à la vitrine d’une librairie; je pense qu’ils incarnent un espoir futur de lectures pour ces enfants . L’édition française montre une silhouette féminine élancée collée à la vitrine : elle est habillée à la mode de la post-guerre 39-45, elle nous fait penser à Alice.

C’est un roman à deux voix avec  un livre dans le livre (procédé des boîtes chinoises ou mise  en abyme) et qui  situe l’action dans  l’Histoire récente de l’Europe. Les deux personnages principaux sont deux femmes :  Lola, la quarantaine, et Alice, à peine la cinquantaine mais se considérant déjà vieille ( nous sommes en 1951 et aujourd’hui les canons ont bien changé…). Chacune de ses deux femmes a une histoire, pleine d’aléas, où règne une grande tristesse en relation avec ce qu’elles ont vécu. C’est un livre à priori destiné aux femmes, car il véhicule beaucoup de sentimentalité.

Le roman démarre à Madrid où Lola vit avec Matias, ils s’aiment très fort,  ils ont tout perdu avec la guerre civile. Ils tirent le diable par la queue, ils mènent une vie difficile, ils vivotent avec une petite librairie, exiguë, mal placée, mal éclairée, ils tiennent le coup parce qu’ils aiment les livres.

Alice est anglaise,  elle vit en Espagne depuis très longtemps, elle est veuve car son mari est mort pendant la guerre civile et il est enterré en Espagne, raison pour laquelle Alice veut rester; elle se rend chaque semaine sur la tombe de son mari ; Henry s’était engagé dans les Brigades Internationales. Alice va repérer cette librairie par hasard et elle  va se débrouiller pour introduire subrepticement un livre de mémoires intitulé « La fille aux cheveux de lin » (nom qui proviendrait  d’une mélodie des Préludes de Debussy).

Alice reviendra souvent dans cette librairie et gagnera ainsi la confiance de Lola; Alice aime lire , elle a toujours  beaucoup lu, elle a toujours un livre à la main. Alice et Lola commenceront  à lire ensemble ces mémoires « La fille aux cheveux de lin » et peu à peu Lola sera embarquée par la vie de cette Rose Tomlin, anglaise et personnage principal du livre . La vie de Rose fut difficile et très riche en événements :  elle était la fille illégitime d’un duc, elle a été élevée en Normandie par des paysans. Puis à l’âge de 15-16 ans elle sera prise en charge par de riches anglais qui possèdent une résidence secondaire à Deauville où elle séjournera, puis intégrera un pensionnat pour jeunes filles de bonne famille en Angleterre. Vers 18 ans elle s’installera à Paris avec une tante, à l’époque des joyeuses années 20 où elle fera partie d’un groupe d’étrangers désœuvrés et aisés ayant une vie culturelle assez riche. C’est ainsi qu’elle fera la connaissance d’Henry, un traducteur anglais avec qui elle se mettra en concubinage car il est déjà marié. Elle sera infiniment heureuse avec cet homme avec qui elle partira vivre à Madrid.

Le roman tourne en deux temps :  le présent à Madrid en 1951, et le passé qui va de  la première guerre mondiale à la guerre civile espagnole, c’est à dire la période de vie évoquée par les mémoires de Rose Tomlin. J’avoue avoir éprouvé quelques difficultés avec les sauts dans le temps.

C’est un roman auquel j’ai eu du mal à adhérer car je l’ai trouvé truffé de clichés qui ne m’ont pas paru originaux. La description des lieux est par trop caricaturale et l’on retrouve tous les poncifs en matière d’adresses à la mode, de musique, d’attitudes vestimentaires et autres détails, mille fois ressassés dans d’autres livres. Les faits historiques  ne sont que survolés; ils ne servent qu’à faire valoir  les histoires sentimentales. C’est un livre de lecture assez facile qui véhicule des histoires qui peuvent émouvoir, mais ce ne fut pas mon cas parce que les personnages manquaient de substance, de profondeur, de crédibilité. Les divers milieux sociaux sont décrits avec une profusion de détails . Beaucoup de livres sont cités par rapport aux époques citées, c’est le côté métalittéraire du roman.

Ce que j’ai bien apprécié, en revanche,  est le vibrant hommage  à tout ce qui a trait aux livres : les lecteurs, les écrivains, les éditeurs, les librairies, mais surtout au message du livre : le pouvoir rédempteur de la lecture lorsque la vie nous accable.

Lecture dans le cadre de Masse Critique de Babelio.

LA VIE…, Albin Michel 2015 (Épreuves non corrigées)

El viaje vertical de Enrique Vila-Matas

Escritor español (Barcelona 1948) con vasta bibliografía entre novelas y ensayos; estudió derecho y periodismo. Su obra ha sido traducida a más de 25 idiomas. El escritor es o fue gran amigo de latinoamericanos como Bolaño, Sergio Pitol, Ricardo Piglia, Villoro, etc.

Su narrativa es innovante porque ha fundado un nuevo género en el que el relato se pierde en el ensayo. Su obra entremezcla realidad y ficción y nos brinda lo mejor de cada género; está considerado también como un adalid de la metaliteratura y su universo comporta humor, ironía, erudición e inteligencia. Me encantan las incesantes pasarelas del autor hacia otros libros, hacia otros autores, hacia la pintura, hacia la música: tenemos un hombre del Renacimiento porque en aquella época se podía abarcar casi todo el conocimiento. Lo consideran como uno de los autores españoles más audaces y originales. Es verdad que los conflictos e historias de su universo literario nacen de situaciones y personajes sorprendidos en su rareza y extravagancia (cf Angel Basanta de El Cultural)

Comenté en octubre 2014 su libro Kassel no invita a la lógica, excelente aunque de acceso algo complejo.

El viaje vertical de 1999, décimo libro del autor, fue ganador del Premio Rómulo Gallegos 2001 que se concede cada dos años, premio que nunca me ha defraudado hasta ahora (aún me quedan algunos por leer) razón por la cual lo tengo en alta estima. Pienso que este libro se  merece el premio porque es fantástico. Se filmó un largometraje español  con el mismo título para la televisión en 2008 con Ona Planas como directora, la película fue nominada para varios premios y trataré verla.

 Este libro se lee fácilmente porque la escritura es amena y el relato bastante divertido por momentos, aunque es un libro terriblemente trascendente por los problemas metafísicos que plantea. Es una novela de aprendizaje, aunque sea un aprendizaje tardío, después de los 70 años. Es una novela llena de humor negro, enigmática con un viaje vertical que lleva a una búsqueda metafísica que sólo puede iniciarse con una crisis.

Federico Mayol con 70 años muy bien llevados ha logrado una excelente posición social gracias a su trabajo;  a poco de festejar sus bodas de oro, se ve anunciar por su esposa Julia que debe irse de la casa porque ella necesita encontrarse a si misma, saber quien es, después de haber vivido 50 años con su marido,  llevando la casa y ocupándose de la educación de los dos hijos varones. Es una esposa que ha leído mucho, al contrario de él que no ha leído nada. Noten lo que Julia  le dice a Federico  al principio de la novela : » Sé muy bien lo que me digo. Tú siempre pensaste que en amor no amar mucho era un medio seguro para ser amado. Y te equivocaste, mi pobre Federico. Aunque tarde, me he dado cuenta. Quiero que te vayas de mi vida, lo he meditado mucho, quiero que me dejes sola, lo necesito ». « Te diré más, Federico. Hablar contigo siempre ha sido una experiencia agotadora. Desde un primer momento, desde casi el día en que te conocí, tuve la sensación de que intentaba hacerme comprender por un viejo senil. Ahora que de verdad eres esa clase de viejo, la sensación se ha vuelto ya insoportable ». El planteamiento de la novela es original : aquí los padres se enfrentan a los hijos. Y qué piensa Federico?… »Hasta aquí podíamos llegar, pensó Federico. Me he quedado sin mujer, resulta que es una perfecta birria toda mi vida dedicada a sacar adelante a una familia como Dios manda, y ahora tratan de quitarme a Dios, que es el que manda. Ya solo queda que quieran borrarme del todo como ser humano. Si me lo quitan todo, y me parece que ya me lo han quitado, me pregunto qué me queda ».

¿Se puede empezar una vida nueva a los 70 años? Los amigos de Federico le dicen que emprenda un viaje, sobre todo hacia un lugar que no conozca. Federico buscará a sus dos hijos para abordar el problema y se llevará otra gran sorpresa. Su hijo Ramón de 50 años, su sucesor en la empresa de seguros que ha fundado, le confiesa que está también en crisis, que se aburre con su mujer y con la empresa, que no le interesa seguir el mismo camino. El otro hijo es un pintor, totalmente incomprendido por su padre, pero el pintor ve al padre como un hombre inculto y se lo dice lo que provoca una profunda herida en el padre que  siente culpabilidad por  no haber tenido la oportunidad de cultivarse más.

Es difícil empezar una vida nueva, sobre todo si se parte solo y se es inculto. En estas condiciones Federico Mayol emprende un viaje vertical hacia el sur, pero también hacia el interior de si mismo: desde Barcelona, va hacia Oporto, Lisboa y Madeira. El viaje vertical se debe diferenciar del viaje horizontal que emprende cada cual para ir de un lugar a otro; o del viaje circular como el de Ulises. Pero aquí el viaje es vertical y termina en la nada. El pobre Mayol llega a Madeira en pos de nada ni de nadie y se arrima a otras vidas para sentir que existe. Pero la búsqueda existencial de un sitio en el mundo es inútil porque todos estamos fuera de lugar aunque sólo Federico que es un viejo de 70 años, pueda saberlo.

La novela plantea el caso de una generación perdida para la cultura que es la generación de Federico que no tuvo tiempo para cultivarse, que tuvo que luchar para salir adelante después de la guerra civil. Y la novela plantea varias soledades : la soledad en el seno mismo de una familia y la soledad en la búsqueda de lo desconocido. Al final de la novela Federico plantea lo siguiente : …me sentí de pronto contagiado por el encanto natural y la caída libre y descenso vertical hacia el sur de aquel señor de Barcelona que decía ser nacionalista y al que el abandono de su mujer había convertido en alguien que, de forma posiblemente inconsciente, había ido emprendiendo un lento descenso hacia el mundo de los desplazados y de los excéntricos y a la sabiduría de la lejanía.

Enrique Vila-Matas concibe el viaje como una exploración de la interioridad que asume la extrañeza de nuevos sitios y paisajes como un reflejo de una fuga hacia la muerte o la locura. Este libro tiene una elocuencia en la elipsis, en la omisión de una explicación que dañaría su sentido final.  Y como dice muy justamente Juan Antonio Masoliver en Letras Libres (1999), el escritor Vila-Matas da hondura a la parodia y llega al absurdo evitando lo grotesco.

EL VIAJE VERTICAL, Anagrama 1999,  ISBN 84-339-1090-6

Les mots de la tribu de Natalia Ginzburg

Natalia Ginzburg née Levi est un écrivain italien (Palerme 1906-Rome 1991) avec une vaste bibliographie (10 romans, 4 pièces de théâtre, 7 essais). Sa thématique explore les relations familiales, les relations humaines en général, la politique et la philosophie. Elle fut la traductrice italienne de Proust et de Vercors. Elle est née d’un père juif triestin et d’une mère protestante turinoise.  Elle perdit son premier mari, Leone Ginzburg, en 1944 torturé par la Gestapo. Elle a côtoyé toute sa vie un milieu très intellectuel et ouvertement antifasciste.

Les mots de la tribu (Lessico famigliare, 1963) est son roman le plus célèbre; il obtint le Prix Strega 1963 (l’équivalent de notre Goncourt);  elle nous donne, dans ce roman, une vision de son quotidien très néoréaliste, c’est un roman autobiographique.

C’est un roman très jouissif dans la première partie où elle  livre un portrait très drôle de sa proche famille: une famille composée par un père tonitruant, une mère fantasque, trois frères aux fortes personnalités et une sœur très différente d’elle. Aussi sont très bien esquissés le personnage de la grand mère paternelle,  de la servante Natalina et des amis proches de la famille. Quelle brochette de personnages hauts en couleurs  qui ont marqué la jeunesse de Natalia Levi; elle a surtout retenu le lexique très particulier utilisé à la maison.

Son père était un scientifique qui enseignait l’anatomie, une figure terrifiante (qui m’a rappelé un autre despote paternel, celui décrit dans L’Ogre de Jacques Chessex) qui traitait tout le monde de haut et de façon tonitruante; il dictait une conduite chez lui et légiférait à tour de bras; il jetait sur toute nouveauté un regard torve et méfiant. Il était très méprisant envers ses enfants qu’il traitait d’ânes, de malpropres, de bons à rien et j’en passe; les phrases revenaient comme une antienne à la maison: »ne faites pas d’inconvenances« , « ne faites pas de souillonneries« , et si par malheur on renversait quelque chose ou si l’on sauçait l’assiette « ne faites pas de lavasseries » . Mais il jugeait aussi les personnes extérieures à la maison et traitait tout le monde de stupide; un stupide était pour lui un »simplet » ou un « nègre« ; était nègre quiconque avait des manières maladroites, empruntées et timides, quiconque s’habillait sans souci d’à-propos ou ne connaissait pas les langues. Il définissait tous les gestes ou actes malheureux de « nègreries« . L’antienne « naissance d’un nouvel astre », ou simplement, « nouvel astre » ponctuait ses phrases chaque fois que ses enfants avaient un engouement.

Sa mère Lidia était aussi un personnage: elle se faisait traiter souvent d’ « ânesse » si elle tenait tête à son mari; elle était instable dans ses relations et changeante dans ses sympathies; elle avait une peur folle de « se barber« , elle adorait avoir des amies beaucoup plus jeunes qu’elle (que son mari appelait « les pipelettes« ) et volontiers pauvres afin de prodiguer des conseils à tout-va, elle avait en horreur « les vieilles » de son âge.

Sa grand-mère paternelle était petite mais c’était une forte tête, elle répétait deux, voire trois fois ses phrases; ayant été très riche et très belle dans son passé, elle gardait des manières de femme gâtée avec une langue bien pendue, disant chez son fils à tour de bras « Vous faites un bordel de tout« . Ayant été veuve très jeune, ses petits enfants lui demandèrent un jour pourquoi elle ne s’était pas remariée; elle répondit avec un rire strident et une brutalité qu’ils n’auraient pas soupçonnés chez cette dame plaintive et geignarde « Merci bien ! Pour me faire croquer tout ce que je possède ».

Natalia avait trois frères: Gino, le préféré du père, Mario et Alberto qui avaient des bagarres homériques. La famille vivait dans la hantise des disputes entre Alberto et Mario, deux grands garçons, très forts qui, dans leurs bagarres à coups de poings, ne s’épargnaient pas et s’en tiraient avec des nez en sang, des lèvres enflées et des vêtements déchirés. Les motifs des bagarres étaient futiles: un livre égaré, une cravate introuvable, la priorité pour la salle de bains. Le frère Gino était sérieux, studieux et tranquille; de plus il aimait la montagne comme son père; alors, celui-ci ne le traitait jamais « d’âne », mais il n’était pas très liant parce qu’il passait son temps à lire.

Proust occupait une place importante à la maison; la mère Lidia l’avait lu et ses enfants Mario et Paola en raffolaient. La mère disait que Proust était un garçon plein d’affection pour sa mère et sa grand-mère, un asthmatique qui ne pouvait pas dormir et avait fait tapisser de liège les murs de sa chambre. Alors, le mari de Lidia lançait « Ce devait être un bel empoté ! »

Sa sœur Paola était très différente de Natalia, coquette, aimant les toilettes bien féminines, fervente de Proust, elle fera un beau mariage avec Adriano Olivetti de l’industrie des machines à écrire.

La deuxième partie du livre est beaucoup moins drôle, Natalia Ginzburg survole les sujets, décrit pour nous des choses sans rentrer dans les sentiments, surtout en ce qui la concerne. Et pourtant elle se meut dans un milieu intellectuel très brillant, profondément antifasciste, dont voici quelques noms : Pavese, Einadi, Balbo, Ginzburg.

La première partie du livre m’a semblé d’une grande fraîcheur bien qu’il y ait pas mal de répétitions. La deuxième partie m’a semblé aride, alors que le sujet était nettement plus intéressant.

LES MOTS DE LA TRIBU, Les Cahiers Rouges (Grasset 1966),  ISBN 978-2-246-12283-8

El día de mañana de Ignacio Martínez de Pisón

Escritor y guionista español, nacido en Zaragoza en 1960 y residente en Barcelona desde 1982 (aragonés de nacimiento y barcelonés de adopción), con estudios de Filología hispánica y de Filología italiana . Es un autor traducido en varios idiomas que se ha especializado en lo que llaman  la Transición española, aquel período que abarca el final del franquismo hasta la instauración de la nueva Constitución (años 75-82).

Ignacio Martínez de Pisón me gusta mucho como escritor, sabe armar sus novelas y contar historias. Este es el quinto libro que comento de él en este blog y tengo muchas ganas de leer su novela de 2014  La buena reputación que ya obtuvo dos premios.

El día de mañana que lleva 5 premios, es una novela coral, polifónica, contada a 12 voces para narrar la vida de Justo Gil Tello alias el Rata, un impostor al cual su impostura permanente lo llevará a odiar la sociedad que lo rodea. La novela se desarrolla en los estertores del régimen franquista y los comienzos de la Transición española. Martínez de Pisón quiso escribir sobre hechos poco conocidos de la Historia española: la actividad de la Brigada Social o la policía política del franquismo que disponía de una vasta red de chivatos que llamaban eufemísticamente « colaboradores » (también confidentes o membrillos) que informaban la policía de todo lo que sucedía en universidades, fábricas y administraciones y que la Brigada Social pagaba con sueldo fijo.

Las doce voces que arman el relato son gente que lo conoció de cerca: Martín Tello, un pariente que lo acogió en Barcelona cuando llegó con su madre enferma, Carme Román una socia que él quiso y estafó, Pascual Ortega que lo conoció cuando Justo cortejaba a la tartamuda y guapetona Juju ( el Rata tuvo mucho éxito con las mujeres), a Pere Riera que conoció cuando vendía máquinas de escribir, María Antonia Mir que lo conoció cuando llevó a su madre enferma terminal a ver una curandera, Elvira Solé que lo conoció cuando quiso estafar al empresario Nebot y seducir al mismo tiempo a su hija, Mateo Moreno el policía que lo hizo trabajar y que fue casi su único amigo, Toni Coll que supo de Justo por su abuelo, Eliseu Ruiz un camarada antifranquista, Marc Jordana un joven que conoció a Justo en un meeting de protesta, Hilario Lazcano el tonto de la tortuga, Noel León el chico con un nombre palindrómico que lo ayudó en la construcción de su « casa »(más bien una choza).

De toda esta gente, Carme Román y Mateo Moreno son los más importantes porque muy cerca del Rata. Al mismo tiempo que estas doce personas narran su relación con el chivato, sabremos cosas sobre sus vidas en este lapso de tiempo tan cambiante en la atribulada España del post franquismo y aunque son vidas de gente sencillas, el relato es muy interesante.

Las versiones difieren según el ángulo del que cuenta la historia. El personaje del Rata se puede decir que fue siniestro, cínico y un pobre diablo, pero por haberle seguido la pista tan de cerca, el lector puede encontrarle alguna virtud, por ejemplo el amor/ devoción que demostró con su madre o el afán de protección que sintió por Carme Román, la primera mujer por él estafada. El hombre tuvo una vida ruin, sin amor, sin amigos, sin ninguna trascendencia.

Me perdí un poco entre los personajes, pero sobretodo con las fechas porque los relatos no son estrictamente lineales en el tiempo.

El libro narra muy bien todo este período, menos conocido del postfranquismo, como vivía la gente de clase media, como se las apañaba con las dificultades del diario vivir. Aborda también tópicos interesantes e inusuales como la inmigración aragonesa en Cataluña, la Asociación de adeptos a los palíndromos, la formación de grupos ultras paramilitares, el principio de una red de corrupción con el auge económico, etc.

Hay en el libro sobreabundancia de palíndromos, todos estupendos, comenzando por el lema de la Asociación « Sé verla al revés ». Los cito a continuación  porque me parecen interesantes: « Óigole ese elogio », « Amo la pacífica paloma », « Yo dono rosas, oro no doy », « Adán no cede con Eva, y Yavé no cede con nada », « La moral, claro, mal », « Son robos, no sólo son sobornos », « Sometamos, o matemos », « Yo social y laico soy »,  « Salta Lenin el Atlas », « Oído, ETA, ya te odio ». Excelentísimos todos, no sabría escoger el mejor de ellos.

El estilo del escritor es muy ameno porque escribió la novela tal como la gente habla, de manera sencilla, chapucera y a veces con bastante humor. Otro buen libro de Martínez de Pisón.

EL DIA DE MAÑANA , Seix Barral 2011,  ISBN 978-84-322-1404-2

Robe de marié de Pierre Lemaître

Pierre Lemaître est un scénariste et romancier français (Paris 1951) ayant une formation de psychologue et qui connait un grand succès depuis le Prix Goncourt  2013 avec son roman picaresque Au revoir là haut. Ses livres sont en cours de traduction dans plus de trente langues ! Ses polars ont reçu au moins huit prix . Il vit de sa plume depuis 2006.

J’ai fait connaissance avec son écriture avec le Goncourt 2013, que j’ai écouté en audio-livre en conduisant sur un long trajet (plus de 16 heures d’écoute !), deux CDs lus par Pierre Lemaître lui même; il possède une voix très agréable, chaude et avec une diction impeccable.  Et j’ai été séduite par son maniement de la langue française, rendue savoureuse et très vivante, avec un sens de la formule qui fait mouche. Je ne vous cite qu’une seule phrase parmi tant d’autres: « vue de face elle était banale, vue de « dot », elle était intéressante ».  J’ai tellement apprécié que j’ai acheté  le livre qui attend sagement lecture sur l’étagère.

Parmi ses polars j’ai lu Alex (2011) que j’ai bien aimé, avec un billet publié en juillet dernier ; du coup j’ai eu envie de lire tous ses polars, tous sans exception. Voici un deuxième Robe de marié de 2009, un titre qui m’interpellait par l’accord inhabituel de marié au masculin. Mais c’est bien comme cela et il vous faudra attendre la fin du thriller pour en connaitre les raisons.

Au début de cette lecture je ronchonnais…hummmm, pas un bon Lemaître… hummmm, puis, arrivée au deuxième chapitre…je compris ma médiocre méprise et je n’ai eu de cesse que de le terminer, même aux prises d’une tachycardie par excès d’adrénaline. Mes aïeux !, quel thriller, palpitant, ma-chia-vé-li-que, diabolique, bien emmanché, surprenant, atroce et avec une fin super intelligente.

C’est l’histoire d’une manipulation étudiée dans le détail, imparable, méchante, désespérante. Il n’y a rien à faire sinon attendre le bon vouloir de Lemaître pour nous livrer les clés de cette histoire. J’ai trouvé une similitude de début avec Alex, c’est une histoire qui commence aussi de façon latérale et non frontale; je ne sais pas encore si cela correspond à « la patte » de Lemaître, c’est à dire si l’on retrouve à chaque fois un démarrage  comme celui-ci ou si c’est le pur hasard. Il y a des thèmes récurrents aussi, la substitution d’identité par exemple, thème manié avec maestria dans les deux polars. Les études de Psychologie menées par Lemaître lui servent à donner du caractère à ses personnages.

Je disais dans un autre billet que j’aimais le maniement de la langue française par Lemaître, ses tournures de phrases parfois si originales. Cela m’a paru moins flagrant dans ce livre, mais j’en ai trouvé. Par exemple page 98:…Sophie a répondu cela parce que quelle que soit la question, c’est la bonne réponse. René fait : « Ah » Mais c’est un culbuto cet homme- là. Il retombe toujours sur ses bases. Ou page 158 : Que n’a-t-elle pas choisi un bon psychiatre ? Quelqu’un qui peut vous rendre dingue beaucoup plus sûrement que n’importe qui d’autre.

Cette fois Pierre Lemaître fait dans la méta-littérature et nous cite des auteurs probablement appréciés par lui même; les voici : Portrait de femmes de Citati, Vie et Destin de Vassili Grossman (un pavé) et Dernières nouvelles du bourbier d’Ikonnikov. Belle brochette et variée.

Un très bon thriller. Haletant. Hautement recommandable.

ROBE DE MARIÉ, Livre de Poche 31638, 2014 (Calmann-Lévy 2009),  ISBN 978-2-253-12060-5