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Humo hacia el sur de Marta Brunet

Afficher l'image d'origine  Marta Brunet fue una escritora, diplomática y periodista chilena (Chillán 1897-Montevideo 1967); fue la segunda mujer escritora en obtener el Premio Nacional de Literatura en 1961, después de Gabriela Mistral en 1951 (y el Nobel en 1945 !). Sintió su vocación de escritora muy temprano, en el seno de una familia burguesa,   y escribió para un auditorio de perros y de gatos, exactamente como la niñita (Solita) de esta novela. La escritora fue una pionera de la literatura femenina chilena y una excelente exponente del criollismo por el lenguaje campesino, la atmósfera de olores, sonidos y colores. Es interesante destacar que en 1931 Marta Brunet ingresó a una Compañía Teatral de Aficionados integrada entre otros, por María Luisa Bombal, otra autora chilena sobresaliente. El estilo de la escritora Brunet es costumbrista y al mismo tiempo realista, con temáticas campesinas, pero un manejo del lenguaje sobresaliente, extremadamente rico y con un énfasis notable en la psicología de sus personajes. El acento de la escritora siempre está en lo humano, un conocimiento de las almas con una capacidad para medir lo más recóndito del alma humana. La obra de Brunet  abarca cuentos y 7 novelas.

El criollismo y el neocriollismo surgieron en Chile entre 1935 y 1945 cuando se quiso representar al  mundo popular en su dimensión humana y social con un marcado acento regionalista. El panorama político chileno de esa época era turbulento por lo que el movimiento estuvo comprometido con las ideas de izquierda.

Humo hacia el sur (1946) recibió, el año de su publicación, el Premio al mejor libro del mes otorgado por el Pen Club de Chile y el Club del Libro de Buenos Aires. El libro presenta con maestría a través de diferentes personajes la vida de provincia, rutinaria y opaca y también una reflexión acertada sobre la violencia doméstica. Esta novela rompió con el estilo narrativo de Brunet volviendo al sur de Chile. Hoy en día, la novela constituye un clásico de la novela social chilena.

EL TEMA : Estamos en el sur de Chile en el seno de una familia rica e influyente con tres personajes : Don Ernesto Pérez, casado con María Soledad, y la hija de ambos, la traviesa Solita (derivado de Soledad, la manía chilena de perpetuar los nombres de pila). El matrimonio lleva una vida bien monótona en apariencia con las obligaciones sociales correspondientes a su rango dentro del círculo de gentes que ellos  frecuentan. La pequeña Solita tiene una institutriz francesa (en realidad es suiza franco-parlante) que la educa en casa porque los padres no quieren que acuda a la escuela pública.  María Soledad Pérez organiza su vida entre amigas, lecturas y tejidos; es un modelo de elegancia y refinamiento en el pueblo, todas la copian.   Solita se entretiene con sus animalitos (el fox terrier Togo, el gato don Genaro  y el caballo Mampato, que son los tres seres que ella quiere más en el mundo y no las tres personas que son, en el orden la mamá, la Mademoiselle y el papá); es una niña bastante precoz que lee a escondidas libros que saca a hurtadillas de la biblioteca del padre (un alter ego?); adora a su institutriz y vive en un mundo lleno de aventuras al mismo tiempo que se da cuenta de muchas cosas « raras » en el mundo de los grandes. El padre, lleva  una doble vida lejos del pueblo.

Este pueblo sureño( ficticio) fue fundado en las tierras de otra familia aún más rica, la familia de Don Juan Manuel de la Riestra con su horrenda esposa, Doña Batilde, una mujer avara que compensa ciertas carencias afectivas con la manía de enriquecerse cada vez más. Todo el pueblo le pertenece y Doña Batilde se opone tajantemente a que se construya un puente que traería un enorme apogeo al pueblo y por ende el inicio de una cierta decadencia económica y de su  potestad en estas tierras. Don Juan Manuel cumplió otrora altos cargos políticos (ministro, diputado, varias veces senador) por lo que conoce y manipula a todos, pero él se deja manipular por la temible Doña Batilde, una verdadera Crisanta (en Chile, mujer gruñona y mandona que tiraniza a su marido).

Ahora que tenemos individualizados a los personajes principales de la novela, cabe decir que existen muchos otros personajes perfectamente definidos y pintorescos, descriptos con una psicología maravillosa. Alrededor de estos entrañables personajes ocurren acontecimientos hasta el clímax final de la novela que es pavoroso.

La palabra humo vuelve varias veces en la novela como un leitmotiv, siempre evocadora del ambiente sureño : …ser es tener y todo lo demás humo, humo que se lleva el viento…el ser el tener, también pueden convertirse en humo…lo demás era tiempo de humo, tiempo de neblina, tiempo de porfiada lluvia…era el agobiador tiempo del humo. María Soledad lo abominaba. En cambio, no temía a esa ensoñada hermana del humo que es la niebla, le placía ver al pueblo, convertido en recuerdo, desmaterializado en su fino gris. Le era grato perderse ella misma en su incertidumbre…el viento había cambiado. Llevaba el humo hacia el sur, y una de sus guedejas parecía prolongar el puente eternidad adentro.

La descripción del sur chileno con sus lluvias interminables es muy acertada : …tanto como el humo odiaba a la lluvia, al caer del agua lineal en su interminable rayadura que insistía en tachar el paisaje, el sordo gorgoteo de las canaletas ahítas, los chicotazos del viento, su lenguaje fantasmal colándose por el oído de las ventanas, ululando por las chimeneas, el goterón cayéndose para evaporarse instantáneo sobre los carbones. Cuando no había roces, transigía con el viento, el del sur, arriero de nubes, manadas dispersas e inofensivas; el de la cordillera, que soplaba desde el fondo de los siglos con insistencia indígena, puelche afilado sobre los glaciares; el que venía desde la otra cordillera, a saltos de pastor de cabras, por las cimas, los collados, los calveros, los tajos y la enmarañada arboleda, obstinado en su búsqueda del olor salobre del mar, del rítmico asalto de las olas pegando en los roquedales o desvaneciéndose en la insuficiente desnudez de las playas…

Una autora que acabo de descubrir y que encuentro deslumbrante por la calidad de su prosa, por su rico vocabulario y por la profundidad del análisis psicológico de sus personajes. Una novela que se inscribe a la altura (todas proporciones guardadas) de una inmensa novela como La Regenta de Leopoldo Alas con el descriptivo en esta ultima de la agobiante ciudad de Oviedo y en la novela de Brunet en un pueblo en el sur de Chile que no tiene nombre. La religión en la novela de Brunet está presente pero no tiene el impacto que tiene en la obra maestra del español.

HUMO HACIA EL SUR, Colección Clásicos de la novela social chilena 1998 (1946),  ISBN 956-282-069-6

Le semeur d’alphabets de Jean Anglade

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Jean Anglade est un écrivain français (Puy de Dôme 1915), très prolifique (une centaine de publications !), avec plusieurs casquettes: romancier, biographe, historien, essayiste, humoriste, traducteur de l’italien, poète et scénariste.
On le connait comme « le Pagnol auvergnat » et aussi comme « le patriarche des lettres auvergnates »; c’est une référence littéraire en Auvergne, comme Alexandre Vialatte, Henri Pourrat, Lucien Gachon, Aimé Coulaudon, Marie-Aimée Méraville, Jean-Émile Bénech et Pierre Moussaire.

Sa littérature est une littérature de terroir, avec des romans savoureux et hauts en couleur, faits d’un mélange d’humour et de bon sens paysan, de malice et de franchise crue; en fait, ses livres sont de véritables documentaires sur l’Auvergne bien que le romancier dise « ma véritable région, ce n’est pas l’Auvergne, c’est l’Homme ».

En mars 2015 j’ai commenté ici ma découverte de Jean Anglade dans le cadre de « Masse Critique » de Babelio, c’était son roman de terroir « Le tour du doigt« (1977). J’ai beaucoup aimé. Ensuite j’ai commenté  en septembre 2015 Le sculpteur de nuages (2013) que j’ai aimé modérément car je l’ai trouvé moins intéressant.

Le Semeur d’alphabets (2007) fut aussi une lecture mitigée; j’ai trouvé que le roman avait un côté assez naïf pour la partie qui se passe au Congo, même si les anecdotes sont savoureuses. Quant à la partie auvergnate, elle est toujours haute en couleur, riche en patois et en connaissances attenantes à l’Auvergne.

C’est l’histoire de Romain Fougères, qui sera élevé par sa grand mère Léonie, une Chassaignasse redoutable qui avait la fonction de sacristine à la paroisse, une femme courageuse et travailleuse qui avait du mal à joindre les deux bouts; Romain va rentrer dans le métier de l’imprimerie à l’âge de 14 ans  par le biais de son père qu’y travaillait aussi. Il apprendra tous les rouages du métier et deviendra un ouvrier hautement compétent. Ceci nous vaudra de connaitre tout un vocabulaire attenant à l’imprimerie. Il fera un mariage d’amour avec la fille du boucher, Jocelyne Sibelle, étudiante en Sup de Co. Jocelyne lui donnera 2 filles, Lucile dite « l’institutrice » et Valentine appelée « la cuisinière ».

Il est question d’Alexandre Vialatte dans cette histoire, qui travaille dans le même journal que Romain, présenté vers 1955 comme un écrivain de génie mais aussi comme un doux dingue et qui deviendra un ami de Romain. Voici sa description : sa figure était sérieuse, belle, les traits un peu tirés, elle révélait un âge et une intelligence retenus. De taille moyenne, ennoblie par un chapeau de coutil relevé sur la nuque, il marchait droit, d’un pas tranquille, s’arrêtait parfois pour contempler un pavé ou un pigeon. Son rire quasi muet lui secouait les épaules. Pour lire, il portait des lunettes aux verres immenses comme des hublots. Sa main était chaude, ses doigts puissants, tels ceux des charpentiers. Il noircissait ses feuilles au porte-plume. Son écriture était longue et penchée, presque anglaise, et remplie de majuscules. Quoique d’origine auvergnate, il habitait sur les rives de la Seine, ce qui lui permettait de donner aux lecteurs « montagnards » des nouvelles auvergnates. Avant de collaborer à notre journal, il s’était fait connaître dans Marie Claire, Paris Match, Opéra. Certains de nos lecteurs détestaient ses chroniques auxquelles ils ne comprenaient pas grand chose. D’autres les adoraient.

Lorsque Romain sera à la retraite on lui proposera de partir en mission bénévole en République Populaire du Congo pour installer une imprimerie typo-offset, exactement à N’Kayi, une ville de 40 000 habitants. C’est ainsi qu’il s’auto dénommera « le semeur d’alphabets ». Curieusement ce voyage durera deux années pendant lesquelles il sera séparé de sa femme qui avait opté de rester en Auvergne pour s’occuper de ses petits enfants. Romain restera deux années au Congo où il sera plusieurs fois malade et échappera à la terrible onchocercose ( maladie parasitaire très grave). Après le succès de la mission africaine, Romain se verra confier une autre mission humanitaire en Roumanie avec d’autres aventures en perspective, mais cette fois avec sa femme Jocelyne.

Le livre n’a pas réussi à me passionner comme si l’auteur nous narrait des bribes éparses qu’il essayait de coller en patchwork en se voulant attirant.

LE SEMEUR D’ALPHABETS, Pocket 13608 (Presses de la Cité 2007),  ISBN 978-2-266-18121-4

Dans le grand cercle du monde de Joseph Boyden

 Joseph Boyden est un écrivain canadien (Toronto 1966), de langue anglaise et qui vit à La Nouvelle Orleans; il possède des origines crees, un des peuples autochtones de l’Amérique du Nord; ses ouvrages sont consacrés au destin des Premières Nations du Nord de l’Ontario.

Dans le grand cercle du monde (The Orenda 2013) est un livre qui possède un énorme souffle épique: il raconte les guerres fratricides entre les indiens de l’Ontario et les colons européens du  XVII siècle, notamment des Français qui ont bâti La Nouvelle-France sur les berges du Saint Laurent où il existait un commerce prospère entre les Indiens et les colons Français, Hollandais et Anglais, essentiellement autour des peaux de bêtes. C’est aussi un roman historique sur ces Primitive Nations et la christianisation par les pères jésuites de cette partie de l’Amérique du Nord. De plus, on ressent dans ce livre l’attachement viscéral de l’auteur Boyden envers cette nature démesurée, grandiose mais très rude et cruelle; ce roman, l’écrivain « l’a porté » dans son coeur pendant plus de 20 ans….

Nous avons trois voix narratives : celle du père jésuite français Christophe, celle d’Oiseau, un chef Huron dont la femme et les deux filles ont été tuées par des Iroquois, puis la voix narrative d’une jeune iroquoise adoptée par Oiseau, qui est animée  et habitée par un désir farouche de vengeance.

Le personnage du père Christophe serait inspiré par Jean Brébeuf, un missionnaire originaire de Normandie, capturé par les Iroquois et brûlé vif en 1649; le père jésuite est allé prêcher le christianisme afin de sauver l’âme de ces peuples primitifs.

Le titre en anglais du livre, The Orenda, fait allusion à ce que ces peuplades assimilent l’âme des chrétiens à l’orenda, une espèce de force vitale. Mais ces peuplades croient que non seulement les êtres humains, mais aussi les animaux, les arbres, les étendues d’eau et jusqu’aux pierres possèdent une orenda. Pour eux, la moindre chose dans leur monde contient son propre esprit, sa propre force vitale.

C’est un livre d’une grande cruauté par moments, car ces nations se font la guerre pour les territoires, sans merci et en permanence; les captifs sont tués à tout petit feu, avec une rare minutie, sachant parfaitement comment les faire souffrir dans la durée. Les guerriers capturés se doivent de mourir en guerriers en chantant un chant rituel de la mort, sans demander de grâce. Certaines scènes sont à la limite du soutenable; souvent les femmes et les enfants sont gardés pour être adoptés et assimilés par la tribu des vainqueurs.

Le père Christophe du livre s’est tenu à écrire une sorte de journal où il y a un récit au jour le jour avec ses réflexions; on y trouve le recensement de ces tribus et de leurs coutumes, plus un dictionnaire de leur langue; puis, il y a ses dernières volontés et son testament. Le vécu de ces quelques missionnaires dépasse tout ce que l’on peut imaginer en souffrance physique; ces pères ont trouvé la rédemption des péchés de tout le continent avec leur bravoure et leur endurance. Il fallait qu’ils soient particulièrement sains de corps et d’esprit pour s’atteler à une telle tache dans des conditions pareilles.

Pour ces peuplades, fières et très robustes, adaptées aux conditions climatiques extrêmes, la parole du Christ est arrivée avec d’autres fléaux : les virus importés d’Europe et l’alcoolisme. Ces deux derniers ont été à l’origine de la quasi disparition des habitants de cette région.

Le chef de tribu Oiseau est un sage, un homme qui a souffert et qui vit en accord avec la nature, et ses coutumes ancestrales. Il va adopter une petite fille dont il aura trucidé la famille. Au fil des années, cette créature n’aura de cesse de se venger et de fuir, mais la sagesse et la protection d’Oiseau vaincront ses réticences.

Un très grand roman, raconté avec un luxe de détails ethnographiques qui rendent sa lecture très intéressante. Une belle découverte grâce aux amis P. qui m’en ont parlé.

DANS LE GRAND CERCLE, Livre de Poche 33923 (Éd. Albin Michel 2014),  ISBN 978-2-253-08740-3

Le sculpteur de nuages de Jean Anglade

Jean Anglade est un écrivain français (Puy de Dôme 1915) très prolifique (une centaine de publications !), avec plusieurs casquettes: romancier, biographe, historien, essayiste, humoriste, traducteur de l’italien, poète et scénariste.
On le connait comme « le Pagnol auvergnat » et aussi comme « le patriarche des lettres auvergnates »; c’est une référence littéraire en Auvergne, comme Alexandre Vialatte, Henri Pourrat, Lucien Gachon, Aimé Coulaudon, Marie-Aimée Méraville, Jean-Émile Bénech et Pierre Moussaire.

Sa littérature est une littérature de terroir, avec des romans savoureux et hauts en couleur, faits d’ un mélange d’humour et de bon sens paysan, de malice et de franchise crue; en fait, ses livres sont de véritables documentaires sur l’Auvergne bien que le romancier dise « ma véritable région, ce n’est pas l’Auvergne, c’est l’Homme ».

En mars 2015 j’ai commenté ici ma découverte de Jean Anglade dans le cadre de « Masse Critique » de Babelio, c’était son roman de terroir « Le tour du doigt« (1977). J’ai beaucoup aimé, probablement parce que je considère que l’Auvergne fait partie de mon panthéon très personnel.

En revanche, j’ai moins aimé celui-ci,  Le sculpteur de nuages (2013) qui est un roman inspiré de la vie du sculpteur californien Ralph Stackpole(1885-1973). ¿Quel est le rapport d’Anglade avec Stackpole? Stackpole épousa en 1923 aux USA et en deuxième noce une vraie auvergnate, Ginette, originaire de Chauriat (que l’écrivain orthographie Chauriac). Le romancier a changé les noms dans le roman (¿pour quelle raison?), Ralph Stackpole s’appellera Ralph Stalkner et Ginette sera appelée Francine Mazeil. Ginette-Francine émigra aux USA en août 1923, fuyant l’Auvergne après le décès de ses deux parents de la grippe espagnole et la disparition de son frère unique Marcel après la Grande Guerre. Elle avait l’avantage de parler l’anglais et l’espagnol, raison pour laquelle on lui conseilla d’émigrer en Californie.

Le titre du livre vient du fait que lorsque Ralph Stackpole devint trop vieux pour sculpter la pierre, il regardait le ciel et ses nuages moutonneux en disant qu’il les sculptait.

J’ai trouvé que toute la partie du livre dédiée à la biographie du sculpteur manquait de consistance humaine et que tout ce que je lisais me faisait penser aux informations que l’on glane sur wikipédia, sans âme,  sans couleur et sans saveur.

En revanche, le récit devient plus intéressant lorsque Ralph Stackpole s’installe en Auvergne, prétexte pour Jean Anglade pour nous livrer énormément d’informations sur sa région, notamment sur les tailleurs de pierre de Volvic. Il y a quelques anecdotes savoureuses sur l’Auvergne et les auvergnats. Par exemple page 136 nous lisons…pour sa part, l’Auvergnat traditionnel n’est pas un grand consommateur d’eau. Ni à usage interne ni à usage externe. On dit qu’il ne se débarbouille qu’une fois l’an: le matin du 1er janvier. Mais les plus purs représentants de l’espèce ne font toilette que deux fois dans leur vie: la veille de leur mariage et la veille de leur enterrement. Encore ne traitent-ils que le devant puisque le derrière ne se voit pas. Ces purs de purs croient au danger mortel de l’eau de fontaine, du savon et du socialisme; au pouvoir qu’a le tocsin d’éloigner la foudre; aux vertus de l’épargne; à l’influence de la lune sur l’humeur des femmes, la crue du seigle, des feuilles et des cheveux. Avant de passer chez le coiffeur, ils consultent leur calendrier: « J’attendrai la lunaison suivante, la coupe me durera quinze jours de plus ».

Ou cette autre anecdote savoureuse. Le ménage Stalkner eut besoin de faire réparer leur chasse d’eau, ils firent appel au plombier Brasdefer qui s’en tira bien, même s’il fut lent dans sa besogne et dans la rédaction de sa facture: -« N’oubliez pas votre facture ! »- « J’y pense. J’y pense ». Il y pensa deux semaines. Elle finit par arriver. Stalkner la trouva un peu salée, il l’examina de près. Brasdefer connaissait très mal l’orthographe et à peine l’écriture. Ralph et Francine déchiffrèrent avec peine ses rubriques: anlèveman... ansiène plomberie… teraseman… saileman… tube/de/plomb… tube/de/cuifre… tapiot... soudurre… jouints… coudes… reobinets… mindeufre… TVA. Rien n’avait été oublié. Toutefois, un article intriguait : papu, 84.25. Ralph se creusa profondément l’esprit pour essayer de comprendre le sens de ce papu facturé 84 francs et 24 centimes. Afin d’en expliquer la signification, il chercha le mot dans son dictionnaire Larousse. Il y trouva des vocables approchants :papule, purpol, pulpe, pépie, Pabu, Papou, papou…Mais aucun papu. Quand Brasdefer vint se faire payer, il le consulta: -« Votre papu, qu’est-ce que c’est au juste ? » « Mon papu? » « Oui, là…84.25 francs » « Eh bien, c’est ce que j’ai pas pu, voilà tout ». « Vous…avez…pas pu? »-« J’ai pas pu faire ce que je voulais. Mais je l’ai compté quand même, vu le temps que j’y ai passé. C’est juste, non? »-Et qu’est-ce que vous vouliez que vous n’avez pas pu? « -« Aller au plus court…A l’économie…ça m’a pris du temps. Pour que vous soyez satisfait. Mais j’ai pas pu. Alors, si je l’avais pas marqué sur la facture, qui c’est donc qui me l’aurait payé?…Je vous enlève les centimes. Reste 84 ».

Par moments la plume d’Anglade devient poétique et cela donne…c’était la fin de la journée, le moment où les agriculteurs quittent leurs champs, où les chèvres rentrent à la chèvrerie, où les enfants sortent des écoles. Au loin, au-dessus de la mer moirée des cultures limagnaises, toute l’escadre des monts Dôme se tenait alignée, en formation de parade de part et d’autre du puy amiral. Là-dessus, le soleil couchant déversait des flots de sirop, fraise, framboise et groseille confondues.

Sur la ville de Thiers, il écrit…étonnante ville de Thiers. D’où qu’on la regarde, on n’en voit jamais qu’un tiers. Étonnants habitants qui, sans être méridionaux, ont l’accent du Midi. Qui, plutôt portés à la paresse, se tuent au travail. Qui, plutôt pieux de nature, grand brûleurs de buis bénit en cas d’orage, se moqueraient du bon Dieu s’Il venait à passer devant leur porte, tellement ils sont enclins au rire et à la moquerie. Comment distinguer leur folie de leur sagesse?[règlement de compte d’un escoutois?].

Mi-roman biographique, mi-roman de terroir, je préfère de loin le côté anecdotique auvergnat, terrain dans lequel Jean Anglade est imparable.

LE SCULPTEUR DE NUAGES, Livre de Poche 33669 (Calmann-Lévy 2013) ISBN 978-2-253-09984-0

Un bonheur si fragile :L’engagement de Michel David

Michel David est un auteur québécois (Montréal 1944 -Drummond 2010), linguiste de formation et connu autrefois  pour ses manuels scolaires; il est devenu ensuite un romancier très prolifique, connu  pour ses sagas historiques qui dépeignent  l’histoire du Canada . Il est l’auteur de 5 sagas québécoises de 4 tomes chacune.  Michel David est l’auteur le plus lu de sa génération; ses livres se sont vendus à plus d’un million d’exemplaires et ce sont des livres qui se lisent bien car  il a un réel talent de conteur. En juin 2000 le gouvernement français lui a accordé la médaille du Rayonnement Culturel et de la Renaissance Française.

« Un bonheur si fragile » est une saga publiée en 2009 comportant 4 volumes ; une BD a été aussi tirée de la saga et illustrée par Régis Loisel et Jean-Louis Tripp; la BD a servi pour orner la première de couverture de ce gros pavé de plus de 500 pages, je n’ai pas trop aimé la couverture, la trouvant un peu kitsch, trop colorée.

Ce billet concerne le premier tome de la saga intitulé « L’engagement ». L’histoire est construite autour de Corinne Joyal, une jeune fille d’à peine 18 ans au caractère bien trempé. Elle habite avec sa famille (très unie) un village où les parents exploitent une petite ferme; la famille est composé du père, de la mère (une maîtresse femme !) et de trois frères (deux soeurs sont mariées et ont quitté la ferme). Tout ce monde participe au travail et le lecteur peut se rendre compte combien cela est rude dans les conditions climatiques canadiennes où l’hiver est interminable.

Dans ce premier tome Corinne Joyal va se marier avec Laurent Boisvert, le fils d’une famille d’un autre bourg, famille représentée par un père odieux et radin et d’autres membres de la famille, tous plus désagréables les uns que les autres; le lecteur se rendra compte très vite que Corinne a fait une bêtise énorme en épousant ce garçon peu sérieux et qui boit déjà trop.

Le jeune couple va s’installer dans une petite propriété que Laurent achètera à son père, mais c’est Corinne qui tient le ménage. Dans ces contrées la belle saison sert à prévoir le long hiver en emmagasinant des denrées pour cette période; mais  le jeune couple démarre l’installation à la ferme et ils ne peuvent survivre que grâce à l’aide de la famille de Corinne ou à la bienveillance de certains voisins.

« Un bonheur si fragile » c’est de la littérature de terroir. C’est très bien écrit, de façon claire et didactique avec un langage qui met en valeur l’action qui est permanente. Le sujet ferait un très bon feuilleton télévisé. C’est riche en parler québécois, mais pas excessif.

C’est tellement bien écrit qu’en refermant le livre, on a envie de connaitre la suite parce que l’on s’attend à plein de rebondissements.

Cette lecture m’a été proposée dans le cadre de Masse Critique de Babelio que je remercie ici, ainsi que l’éditeur belge Kennes. Ce fut une lecture sympathique et une  découverte intéressante.

UN BONHEUR, Kennes Éditions 2015,  ISBN 287-580-0884