Archive | août 2013

Cobra de Severo Sarduy

Severo Sarduy, escritor cubano (Camagüey 1937-Paris 1993) también  poeta, periodista, lector para editoriales, crítico literario y de arte, pintor y gran viajero. Inició estudios de Medicina en La Habana que abandonó por completo para dedicarse al campo cultural. Estuvo  becado en Paris en 1960 para estudiar Historia del Arte en la Escuela del Louvre y en la Sorbona, y nunca regresó à Cuba, siendo declarado contarrrevolucionario por el régimen castrista.

Pertenece al neobarroco latinoamericano. Posee una vasta obra con más de 20 títulos.

Este libro Cobra, obtuvo en Francia el Premio Médicis 1972, libro que escribió después de un viaje a la India. Es un libro que expone un argumento en constante disgregación, en el cual los personajes nunca acaban de definirse. Las conexiones metaficcionales entre el novelista, su obra y el lector, son más interesantes para el lector que la propia historia. Serpiente sagrada, Cobra es el anagrama de COpenhague, BRuselas y Amsterdam, el nombre de un grupo de pintores, el verbo cobrar…un eco de « barroco » y de « Córdoba ».

Samuel Arriarán publicó en Mexico en 2010 un interesante trabajo sobre la teoría del neobarroco de Severo Sarduy . Según Arriarán, el neobarroco es un resurgimiento del barroco histórico, pero también es un modelo para el análisis de obras de arte de la modernidad. Así, Sarduy analizó obras de Georges Bataille, Salvador Elizondo, José Donoso, Carlos Fuentes y Julio Cortázar , entre otros.

Del barroco europeo del siglo XVII, Sarduy retoma la idea de la literatura como triunfo del artificio. Los conceptos modulares para este análisis son la idea del simulacro, del artificio, de la parodia.

Entre 1972 y 1980, Sarduy se aleja de la idea del barroco como idea abstracta y se concreta con lo latinoamericano. Aquí están incorporadas sus experiencias de viajes por la India. A esta etapa corresponde Cobra de 1972 y Maytreya de 1978, novelas que deben interpretarse como códigos del budismo, pero Sarduy degrada la noble aspiración de espiritualidad por medio del humor y del erotismo.

El aporte de Sarduy consiste en una sólida teoría sobre la experiencia neobarroca del vacío y la nada. Esta experiencia se identifica como una visión trágica del mundo, la más alta experiencia de lo real. La lucidez de Sarduy consistió en que se dio cuenta, como muy pocos, de que las cosas no son como son y el lenguaje no dice lo que es.

Para Sarduy lo importante es la generación de la vitalidad. Siguiendo su idea de lo erótico como despilfarro, es razonable que optemos por el valor de la vida ante la inminencia de la muerte.

Desde sus inicios hay en la obra narrativa de Sarduy una visión personal del hecho literario, junto con una visión ética, filosófica y estética. Es también un nuevo modo de representar la escritura como expresión irregular y como estallido de signos.

Hay en Sarduy una teoría acabada del neobarroco. Hay fragmentos que apuntan en dos direcciones: 1)  la idea del barroco como reflejo de una ley de la termodinámica, es decir, como teoría del caos y 2)  la idea del barroco como parodia de la economía burguesa, como fiesta y como derroche. Esto es lo que observamos en la mayoría de los países latinoamericanos, donde la crítica al neoliberalismo asume la forma de una parodia del consumismo. Frente a la cultura de la muerte se asume una cultura de lo erótico. Esto puede significar una filosofía de la liberación en la medida en que se anula el pensamiento económico como única alternativa de modernidad. Lo que este concepto nos ofrece es fundamentalmente una perspectiva histórica diferente (con respecto a la visión lineal a la que estamos acostumbrados).

Lo interesante es que Severo Sarduy mezcló el barroco anticipándose a la filosofía del posmodernismo (la noción de fisura, espacio vacío, deseo eterno, hueco infinito, etc) que postulaban autores como Derrida, Lacan y Deleuze, autores que son citados en Cobra.

La obra de Sarduy es original, colorida , sensual y barroca, habitada por personajes equívocos, anti conformistas que llevan una máscara que disimula bajo la derisión y la risa, el dolor, el conocimiento del dolor, el temor y a veces el terror. La atraviesa un deseo de palabra a cualquier costo, una estética de vida basada en el exilio.

Un homenaje internacional a Severo Sarduy fue organizado en junio 2013 por la Universidad francesa de Cergy Pontoise y la Universidad suiza de Berne, con motivo de los 20 años de su fallecimiento. Con la participación del Instituto Cervantes de Paris que organizó una ruta Cervantes parisina del escritor. Por esta razón, encontré una exposición  de libros de Sarduy en el Instituto Cervantes de Paris, autor que no había cruzado en mi camino y que picó mi curiosidad.

Debo decir francamente que logré a duras penas terminar esta novela definida como neobarroca, pero que yo encontré totalmente disparatada, sin pies ni cabeza, hecha de una jerga permanente, un canto a lo bizarro, un revoltijo de palabras sin significado ni mensaje concreto ni claramente formulado. Es posible imaginar a Severo Sarduy en pleno trip psicodélico tras el consumo de hachís en aquellos años benditos del hippismo. El lenguaje rebasa del castellano y la jerga se expresa en inglés, a veces en francés. Por momentos la jerga es muy divertida, paródica, burlona, socarrona, pero ello no me basta para encontrar interés a la lectura.

Algunas ideas claras de Sarduy cuando escribe sobre literatura en el primer capítulo llamado Teatro lírico de muñecas (Cobra es un títere travesti): la literatura es el arte de la elipsis, es el arte de la digresión, es el arte de recrear la realidad, es el arte de descomponer un orden y componer un desorden, es el arte del remiendo, es el arte de restituir la Historia. Hasta aquí, todo clarito.

Sarduy dialoga con su lector y página 66, lo trata de tarado….Tarado lector: si aun con estas pistas, groseras como postes, no has comprendido que se trata de una metamorfosis del pintor del capítulo anterior- fíjate si no cómo le han quedado los gestos del oficio -abandona esta novela y dedícate al templete o a leer las del Boom, que son mucho más claras.

Veamos la prosa de Sarduy más de cerca:…su última proeza fue una fanfarronada en un pancracio (=modalidad durísima de lucha griega) de Esmirna: sin concederse entreactos redujo a tullidos a seis campeones turcos. Tan erguido, tan imperturbable permaneció cuando le asestaron un golpe, cuando trepando de un salto sobre su vientre le tiraron los gigantes del pelo, como quien escala un farallón asiendo lianas, y luego fue tal su acometida en el lupanar en que, pasando por la piedra eunucos y mujerangas, celebró sus trofeos, que la matrona- un griego obeso, montado en tacones y con una flor en la cabeza-, ganada por la comezón filológica y para evocar a la vez su verticalidad en la arena y su embiste licencioso, lo apodó Eustaquio. Pasó pues a Occidente con ese nombre, lo único que conservó de sus andanzas gimnásticas. Encubría bajo un delito benigno- traficante de apio-, su verdadera infracción. Fue contarbandista de marfil en los rastros judíos de Copenhague, Bruselas y Amsterdam; cultivó hasta la manía un inglés clásico y unos cabellos negros y brillantes que, sobresaliendo de un bonete de gamuza verde, se continuaban con una barba oficialmente oriental, peinada y lacia…

Otra muestra de delirio, página 59:…no quedó Buda inflable, elefante de celuloide, tamaño natural con dos arqueros en el lomo, seda, sari, raso, wash and wear indian silk ni electric sitar que la Señora,  azuzada por el obsequioso coreógrafo-  ex campeón en Macao, cómo cambian las cosas, de pugilato, y hoy en día entiché, de ahí viene todo, de arte manuelino,-, no regateara, rapiñara y arrebatara en subastas, implorando barateros, sobornando traficantes y estafando rematadores en los bazares crapulosos de Calcuta.

Una muestra del humor. Estamos con el gurú en la India, que declara que la barbarie se llama Occidente. Alguien pregunta al gurú ¿ Cuál es el mejor ejercicio espiritual? Y el gurú responde: Siéntese. Ponga el pie izquierdo sobre el muslo derecho y el derecho sobre el izquierdo. Cruce los brazos por detrás de la espalda. Con la mano derecha agárrese el pie izquierdo, con la izquierda el derecho. Mírese el ombligo. Y luego trate de desenredarse...

Y otra. Estamos esta vez con el Gran Lama. Y a la pregunta ¿Cómo eliminar la angustia ? El Gran Lama responde: Siéntese con las piernas cruzadas- y, soltando las pantuflas, cruza él las suyas, que aprieta un pantalón de gamuza amarilla-, la espalda derecha, la atención alerta. Un círculo. En él inscriba un cuadrado. En el centro, una deidad de su preferencia. Concéntrese en ella. Claro está, para comenzar, es necesario un soporte, un mandala pintado, como este-y desarrolla sobre el tapiz una tela pintada, con geometrías concéntricas-, tan milagroso y antiguo, que a usted, para tan noble empeño, le cedería por unos dólares: poco podrían pretenderlo las rupias de este país, y, of course, mucho menos las indias.

Me declaro completamente impermeable al neobarroco latinoamericano.

COBRA, Editorial Sudamericana (Colección El Espejo) 1972,

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Les belles endormies de Yasunari Kawabata

Yasunari Kawabata (Osaka 1899-Zushi 1972),  a été le premier prix Nobel japonais, en 1968. Il s’est donné la mort à 72 ans.

C’est un écrivain majeur du XXème siècle avec une thématique axée sur la quête du Beau, sur la solitude, sur la fatalité, sur la folie, sur la mort et sur l’érotisme.

Il possède un style dépouillé qui dépeint avec sensibilité, pudeur et psychologie, le tragique des sentiments humains.

Son oeuvre est d’un grand esthétisme et d’une intemporelle beauté, atteignant une rare perfection dans la sensation pure et dans la traque des déviances les plus profondes de ses personnages

Ce roman, Les belles endormies, est paru en 1966 et a été traduit en français en 1970. Cet auteur est peu ou mal connu en France. Le livre est axé sur la narration à la troisième personne et a inspiré plusieurs cinéastes: une version de 1968 de Kozaburo Yoshimura, une version allemande de 2005 de Vladim Glowna, entre autres. Il a aussi inspiré une pièce de théâtre qui eut un grand succès en 1997 avec une mise en scène de l’allemand Hans-Peter Cloos avec Christian Boltanski.

Les belles endormies est un livre presque secret que l’on déguste à petit pas, qui déborde de tendresse et de beauté, dosées avec justesse; livre discrètement sensuel et doucement émouvant et qui aborde un sujet délicat voire scabreux : la recherche du plaisir chez les vieillards qui ont perdu leur virilité. Kawabata apporte une solution, celle de se trouver face à l’objet du désir qui ne pourra pas se moquer ni de leur impotence ni de leur faiblesse puisque on les a droguées pour les endormir profondément.

Le protagoniste et narrateur est Eguchi. Il a 67 ans et commence à voir décliner sa puissance virile. Un autre vieillard et ami lui parle de la maison des belles endormies, où en toute discrétion, il pourra coucher avec des jeunes filles que l’on aura fortement sédatées afin qu’elles passent la nuit avec des vieillards qui pourront, certes regarder à loisir, mais aussi caresser, effleurer, humer, toucher , mais sans jamais consommer. La difficulté est que Eguchi n’a pas encore perdu toutes ses capacités et pourrait enfreindre la règle, mais il ne le fait pas. S’il ne franchit pas la ligne c’est par respect des règles, mais aussi parce que l’érotisme et la sensualité que dégagent ces nuits lui suffisent pour assouvir ses désirs. Eguchi regarde, compare et se remémore sa vie d’homme, lorsqu’il consommait les corps des femmes.

Au cours des 5 nuits passées dans cette maison, Eguchi aura le temps de réfléchir à sa vie, à ses amours, à la mort proche et à la décrépitude et déshonneur que constitue la vieillesse pour un homme.

C’est donc un récit extrêmement cru et précis, narré dans un style parfait sans aucune mièvrerie ni sentimentalisme, avec une recherche permanente du beau, du sensuel. Le tout dégageant un érotisme très fort. En même temps rôde autour d’Eguchi la présence de la mort; la mort en tant que finalité et fatalité de la vie de chacun des vieillards qui fréquentent cette maison, mais aussi la mort matérialisée par le décès subit de deux personnages du roman. C’est uniquement en concrétisant la présence de la mort, que le récit devient bassement sordide, sans aucune poésie.

Page 16 nous lisons:…la fille, endormie sans qu’elle se doutât de rien, avait perdu conscience, mais encore que le cours de son temps vital n’en fût point suspendu, n’en était-elle pas moins plongée dans un abîme sans fond? Cela ne faisait pas d’elle une poupée vivante, car il n’existe point de poupée vivante, mais l’on en avait fait un jouet vivant afin d’épargner tout sentiment de honte à des vieillards qui déjà n’étaient plus des hommes. Ou mieux encore qu’un jouet, pour des vieillards de cette sorte, elle était, qui sait, la vie en soi. Une vie qui pouvait être ainsi touchée en toute sécurité. ..page 25:…peut-être était-ce une des pitoyables consolations des vieillards que de s’abîmer dans le souvenir des femmes d’un passé à jamais révolu, en tripotant une belle qui ne pouvait s’éveiller de son profond sommeil, mais Eguchi éprouvait plutôt une chaude sérénité empreinte d’un sentiment de solitude. Page 48 :…cependant, pour les vieillards qui payaient, s’étendre aux côtés d’une fille comme celle-ci était certainement une joie sans pareille au monde. Du fait que jamais elle ne se réveillait, les vieux clients s’épargnaient la honte du sentiment d’infériorité propre à la décrépitude de l’âge, et trouvaient la liberté de s’abandonner sans réserve à leur imagination et à leurs souvenirs relatifs aux femmes. Était ce pour cela qu’ils acceptaient de payer sans regret bien plus cher que pour une femme éveillée? Que la fille endormie ignorât tout du vieillard contribuait sans doute à mettre ce dernier à l’aise. Et lui de son côté ne savait rien des conditions d’existence ni de la personnalité de la fille. Page 52:…les vieillards cependant considéraient-ils une victime endormie à cet effet comme une chose achetée en toute innocence, ou bien trouvaient-ils, dans le sentiment d’une secrète culpabilité, un surcroît de plaisir? 

Beaucoup de paragraphes sur la nature, les couleurs, les fleurs donnant parfois une vive perception comme si l’on se trouvait devant une estampe japonaise, page 53:...à pareille saison tout juste, deux ou trois fleurs de pivoine d’hiver, épanouies dans le soleil de l’automne tardif au pied du haut mur d’un vieux monastère du Yamato, des camélias sazanka blancs épanouis dans le jardin en bordure du promenoir extérieur de la Chapelle des Poètes Inspirés, et puis, mais c’était au printemps, à Nara, des fleurs de pteris, des glycines, et le « camélia-effeuillé » couvert de fleurs au Tsubaki-dera…

Ainsi Yasunari Kawabata met en scène l’éternel conflit entre jeunesse et vieillesse, homme et femme, rêve et réalité, résignation et force.

Il existe une version de ce livre datant de 2000 chez Albin Michel, avec des photographies  de Frédéric Clément: le photographe apporte son talent et nous livre des clichés sublimes d’un  érotisme délicat fleurant l’exotisme. Détail raffiné et sensuel pour parfaire la lecture de ce petit chef d’oeuvre doux-amer.

Et merci à Loreto R. de m’avoir prêté ce livre si fort et si intéressant.

LES BELLES ENDORMIES, Livre de Poche N° 3008 (Albin Michel 1970),  ISBN 978-2-253-02989-2

Los hombres mojados no temen la lluvia de Juan Madrid

Juan Madrid (Málaga 1947) es un escritor, periodista, guionista de cine y TV, que ejerce actualmente la docencia (cine y TV) en varios países : Francia, Cuba, Italia, Argentina y España por supuesto. Es famoso por sus novelas negras protagonizadas por Toni Romano (pero esta novela negra no pertenece al ciclo de Romano). El autor tiene una vasta bibliografía con más de 40 títulos, y ha sido traducido a más de 16 idiomas ; algunos títulos han sido llevados al cine.

Juan Madrid es considerado como uno de los máximos exponentes de la nueva novela negra o urbana europea ; el escritor plantea que la novela desde el siglo XVII es un género urbano y la novela llamada negra, es urbana por antonomasia.

La maldad es uno de los temas recurrentes en la obra de Madrid, con la capacidad de enmascaramiento, de mentira sistemática que posee la ciudad actual. Con el escritor Juan Madrid se viaja por la geografía suburbial de un Madrid poblado de seres marginales sin futuro ni historia a los que la pobreza y la falta de posibilidades condicionan y llevan directamente a los crímenes cada día.

Esta novela, Los hombres mojados no temen la lluvia (¡ qué título tan estupendo, sugerente y poético !) describe la España profunda ; fue premiada con el Premio Quiñones 2012. El título , nos explica el autor, surgió de expresiones en argot talegario (=argot penitenciario), porque un « mojado » es alguien que acepta su destino, pero también es un hombre marcado por la Policía.

Es una novela que no me ha gustado en absoluto aunque es un modelo en su género. No me ha gustado porque transcurre en un mundo tan corrupto y podrido que me hace pensar en una decadencia irremisible de la sociedad madrileña descrita en la novela. Me produce asco.

Inútil evocar la trama porque es un encadenamiento de situaciones mafiosas, en los bajos fondos, donde imperan los abogados comprometidos de todas las maneras posibles y donde reina el hampa. Absolutamente nadie se salva.

« La sociedad se había refeudalizado. Los ricos tenían cada vez más miedo, se refugiaban en fortalezas rodeados de guardianes. Hacía tiempo que habían abandonado el centro de las ciudades, se resguardaban en sus nuevos castillos junto a lacayos y policías privadas. Desconfiaban de la protección que les brindaba el Estado que habían fundado a finales del siglo XVIII. Ya no creían que los jueces, el derecho, el ejército que ellos mismos habían creado pudieran librarles del peligro de la revolución. Del miedo a la plebe. Esa plebe siempre acechante. » (pg 201)

Uno de los protagonistas es un tal Delforo, escritor de novelas y amigo del abogado Liberto Ruano, el protagonista de la novela.  Juan Madrid pone en la boca de  Delforo informaciones sobre lo que debe ser el medio editorial madrileño y los premios literarios. Nada sano.  A Delforo le habían dado 50 000 euros por una novela sobre abogados que aún no había finalizado, pero ya había cobrado el dinero. Página 84 se lee…nunca me he presentado a un premio. He preferido que me dieran el dinero del premio como adelanto- se quedó pensativo-. Bueno excepto en un par de premios de novelas de aventuras, en ese género tan despreciado no dan adelantos. ¿y sabes una cosa? Ya no vendo como antes, no puedo vivir de los derechos de autor. Además, los adelantos que me ofrecen las editoriales por novela han bajado un sesenta por ciento o más.  No he tenido más remedio que aceptar el chanchullo del premio. Y algunas páginas más adelante, página 179 exactamente, Delforo dice a Ruano:…¿Sabes? La editorial me ha rechazado los cien folios que les envié de la novela para el premio. Dicen que no es comercial…, dios santo, que no es comercial. Me quedo fuera del premio…, me han jodido. Ahora las novelas no son ni buenas ni malas. Son comerciales o no. Hace tiempo que la literatura se ha convertido en una mercancía ¿Vende o no vende? Esa es la cuestión.

Lo bueno de la novela es su lado metaliterario, con referencias a otras obras y a otros autores, su lado didáctico donde el autor explica  cosas y por ende logra interesarnos, pero es una obra horripilante por la calidad de los personajes evocados, casi todos degenerados y decadentes. Ha sido una experiencia leer un libro de este autor y saber exactamente de qué se trata. La etiqueta de novela negra le cuadra a la perfección.

LOS HOMBRES MOJADOS NO TEMEN LA LLUVIA, Alianza Literaria 2013,   978-84-206-7514-5

L’Homme inquiet de Henning Mankell

Henning Mankell, écrivain suédois résidant au Mozambique, est le créateur du personnage Kurt Wallander, l’inspecteur de police d’Ystad en Suède. Désabusé et assez triste, Kurt a du mal entre sa vie privée chaotique et son métier dévorant de policier, et il a tellement de doutes sur tellement de choses, ce qui nous le rend attachant et crédible .

L’homme inquiet est  le chant du cygne de Wallander, c’est le neuvième et dernier opus que lui a consacré Mankell et c’est un livre plein de mélancolie.

Je pense avoir lu presque tous les Mankell et je me souviens encore de mon premier, offert par  Corinne L., je crois que c’était La muraille invisible de 2002,  livre qui m’avait fait forte impression à l’époque. Dans ce blog j’ ai commenté déjà trois autres, tous prêtés par mon amie Françoise P: Le chinois en mars 2012, Les chiens de Riga en novembre 2012 et La lionne blanche en avril 2013.

Ce dernier opus avec Kurt Wallander est très bon, mais très sombre, presque douloureux. Il y a une double histoire. L’énigme policière est très compliquée, très documentée et, disons le, assez intéressante. Cela concerne le haut commandement de l’Armée suédoise depuis la guerre froide, mais aussi Kurt Wallander puisque sa fille unique, Linda, vient d’avoir une petite fille, Klara, avec le fils de Hâkan von Enke, l’homme inquiet, un ancien haut gradé de la Marine. Linda fait aussi partie de la Police.

Et l’autre histoire, la plus poignante, est celle du déclin physique de Wallander qui arrive à la soixantaine avec un état physique et cognitif (accès d’amnésie) préoccupants. Nous assistons au fil des chapitres à une série de malheurs qui s’abattent sur ce pauvre Wallander.  Henning Mankell ne l’a pas gâté, et nous assistons impavides au déclin du policier cerné par un diabète mal soigné, qui fait des bévues énormes dans son métier, qui a une vie privée chaotique et triste, qui est si seul , mais qui ne sait pas qu’il connaîtra des choses encore pires puisqu’il commence à présenter des signes neurologiques d’une maladie plus grave . Page 278 Kurt Wallander écrit :…pour la première fois, je mesure mes limites et mon âge. Je ne l’avais encore jamais fait jusqu’à présent. Je n’ai plus quarante ans. Le temps perdu ne reviendra pas. Je dois m’y résigner. Je crois que c’est une illusion que je partage avec beaucoup de monde: celle de croire qu’on peut, contre toute évidence, se baigner deux fois dans le même fleuve.

C’est un livre assez long, plus de 500 pages, mais qui se lit bien. Je ne sais pas pourquoi mais j’ai le pressentiment que Linda Wallander va prendre la relève. Elle en a la carrure et la compétence. Ainsi aurons-nous quelques nouvelles de Kurt Wallander qui va entamer une nouvelle partie douloureuse de sa vie.

L’HOMME INQUIET, Points 2741, (Éd. du Seuil 2010),  ISBN 978-2-7578-2509-9

Aves sin nido de Clorinda Matto de Turner

Hacía tiempo que tenía curiosidad por leer este libro y por  azar lo encontré en una librería de viejo en San Francisco (USA)  a un precio estupendo.

He notado que las reseñas de literatura indigenista tienen gran éxito  en este blog y libros como Mi tío Atahualpa y La tierra del quetzal son consultados permanentemente  , lo que me lleva a pensar que el tema atrae lectores. A todos ellos les dedico con simpatía  esta reseña.

Doña Clorinda Matto de Turner nació en Perú en 1852 y fue una pionera en la literatura indigenista peruana, además de haber sido una de las primeras feministas latinoamericanas y una mujer con una formación intelectual poco común en las mujeres de su tiempo. Se dedicó toda su vida al periodismo y a la política, lo que le valió el exilio y la excomunión por sus ideas liberales. ¡Un  prototipo  de  mujer moderna ! Ella  hizo tanto por sensibilizar en su época a la sociedad criolla acerca del problema de las comunidades indígenas de los países andinos .

El nombre completo de esta escritora es Grimanesa Martina Matto Usandivaras y nació en Cuzco en 1852. Su madre era de ascendencia argentina, hija de un militar nacido en la provincia de Salta que llegó al Perú con el ejército libertador de José de San Martin y residió en el Cuzco contrayendo nupcias con Doña Manuela Gárate, dama de la sociedad cuzqueña. Su padre, Ramón Matto era hijo del jurista Manuel Torres Matos .

La infancia de la escritora transcurre entre Cuzco y la hacienda paterna, Paullu Chico, próxima al Cuzco. A los 10 años, tras el deceso de su madre, ingresa en el Colegio de Nuestra Señora de las Mercedes y desarrollará un interés por el periodismo publicando un periódico manuscrito interescolar.

A los 16 años deja el colegio para ocuparse de sus dos hermanos menores Daniel y David, los cuales serán con el tiempo figuras destacadas dentro de la actividad militar y profesional del Perú.

Clorinda quiso aprender el inglés para poder realizar estudios en los EEUU, pero  contrajo una infección ocular que la pondrá en contacto con el doctor inglés José Turner que la pedirá en matrimonio.

Sus primeros años de casada los vive en el pueblo de Tinta en la provincia de Canchis. Este lugar servirá de ambiente, con el nombre de Killac, de Aves sin nido. Alrededor de 1869 había comenzado a colaborar en algunos periódicos nacionales y será en Tinta donde su espíritu creativo encontrará su vocación literaria, a la vez que las direcciones definitivas que se observan en toda su producción: la reivindicación de la mujer en el mundo moderno y el tema indígena de protesta social. A semejanza de la moda francesa, existían en Lima las veladas literarias y en febrero 1877, Clorinda Matto de Turner fue reconocida y homenajeada en el salón  de Juana Manuela Gorriti, argentina radicada en el Perú que tuvo sus años de gloria entre 1876-77.

El doctor Turner fallecerá en 1881, dejando a su esposa en una apremiante situación económica que la obliga a abandonar la ciudad de Cuzco y a instalarse en Tinta para administrar directamente sus negocios. En 1883, arruinada y despojada de los bienes heredados de su esposo, ella marcha a vivir a Arequipa donde conseguirá trabajo como jefe de redacción del diario La Bolsa.

Su obra literaria es interesante porque  balancea entre un romanticismo agonizante y  un realismo naciente. Su bibliografía comprende unos cuentos, publicados bajo el título de Tradiciones ( Ricardo Palma fue su maestro en este género), Hima Sumac que es un drama, y 3 novelas: Aves sin nido (1889), Indole ( 1891) y Herencia (1895).

Será Aves sin nido que la hará conocer porque es la primera obra en que el indio deja de ser un accidente estético para trocarse en una entidad social que denuncia la situación del indígena cercado y expoliado por el poder político, judicial y/o clerical.

En 1884 publicará el tomo primero de Tradiciones con un prólogo del « monarca de la letras peruanas », Ricardo Palma, quien escribe en el prólogo:…afortunadamente para mi, en esta ocasión, no tengo que fatigar mi cerebro ni entrar en transacciones con mi conciencia literaria para tributar entusiasta aplauso al libro de la escritora cuzqueña. El aplauso es de justicia y no de obligado compromiso y de dejar a los zoilos de pacotilla y a los envidiosos de aldehuela en su derecho, para amargar con la ponzoña de una crítica intemperante toda la miel que mi alma destila...Sobre el estilo de la escritora manifiesta que « es humanístico, su locución castiza e intencionada y libre de todo resabio de afectación o amaneramiento, tal como cuadra a la índole de sus narraciones. Viveza, fantasía, aticismo de buen gusto, delicadeza en las imágenes, expresión natural a la vez que correcta y conceptuosa ».

Las Tradiciones cuzqueñas siguen bastante cerca el molde de las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma. Sin embargo, dos elementos distinguen sobremanera el resultado que logra uno y otro. Por un lado el estilo demasiado serio, solemne de la Sra Matto, se opone al juego satírico e irónico de Palma. En las tradiciones de Clorinda Matto  » son más las verdades que las mentiras, faltando a la discípula e imitadora aquella gracia y socarronería, aquella sal muy criolla y aquel donaire muy andaluz que dan a las tradiciones del maestro ese encanto y sencillez de las leyendas patriarcales ».

En 1887 Clorinda Matto  fija su residencia en Lima e inaugura sus veladas literarias en su domicilio del número 58 de la calle Calonge. Estas veladas se diferencian fundamentalmente de las de su predecesora, Juana Manuela Gorriti. Ello se debe a la situación política por la que atraviesa el país y que va a rematar con la guerra del Pacífico.  Las horas de crisis producen reacciones de orden intelectual y así, en las veladas se aprecia que los escritores respondan a una acentuación del estudio nacional y a un crecimiento vigoroso del realismo.

En 1889 Clorinda Matto publica Aves sin nido simultáneamente en Buenos Aires y Lima. Esta novela apareció como la primera novela latinoamericana de tema indígena de reivindicacián social.

Aves sin nido es una obra de más interés sociológico que artístico, puesto que el costumbrismo, que fija y moraliza, unido a la sociología, que analiza y denuncia, supeditan los valores estéticos de la composición. Carente un tanto de individualidad, los personajes son ideas, son instituciones o actitudes del mecanismo social, los que unidos a una concepcón ética se dividen en dos grandes grupos: los buenos y los malos. Esta concepción maniqueísta llega a ser tan escrupulosa que cuando la autora no puede señalar una imperfección corporal, va a presionar entonces sobre la vestimenta o la ridiculez de algunos gestos en los personajes « malos ».

El realismo de Aves sin nido se sostiene en sincera agresividad y en el riesgo que ella corre al presentar algunas tesis atrevidas para su tiempo como la de proponer el casamiento de los sacerdotes católicos « como una exigencia social ». Otra de las ideas fundamentales de la novela consiste en una urgente necesidad de educar al individuo y por lo tanto la colectividad como una fórmula de « acción civilizadora ».

Los defectos de la novela son los diálogos interminables que alargan innecesariamente las escenas; sobrecargazón de detalles y minuciosidades descriptivas que insisten sobre cuadros costumbristas; estructuración carente de rigor cronológico donde el tiempo narrativo es confuso e ilógico; creación y retratos de personajes que responden más a valores éticos que a verdaderas individualidades; y un desarrollo de acciones generales totalmente marginadas a la historia y a los hechos centrales.

A partir de 1895 Clorinda Matto de Turner  debe exiliarse debido a una expulsión oficial de la parte del gobierno de Piérola. Se embarca rumbo a Buenos Aires via Valparaiso y Santiago de Chile. En Buenos Aires se fusiona a la vida cultural bonaerense trabajando como periodista , como profesora en la Escuela Comercial de Mujeres y en la Escuela Normal de Buenos Aires y como traductora al quechua de textos bíblicos.

En 1908 viaja a Europa entre mayo y diciembre  . Fallecerá en octubre de 1909 de una neumonia. Sus restos serán repatriados  en 1924 al cementerio general de Lima.

LA OBRA: es una novela indianista de 220 páginas y  dos partes: la primera consta de XXVI capítulos y la segunda de XXXII capítulos. Y de un corto proemio de a penas una página donde ella se auto-justifica porque su obra  debe haber sido una verdadera pequeña bomba literaria en los años 1870 , escrita por una mujer, defendiendo posiciones que ponían en causa al establishment de la época. La palabra proemio que significa prólogo ha caído en desuso o indica la preciosidad linguistica y la cultura de nuestra autora.

El tema es bastante primario y prosaico, denota una escritura femenina porque conlleva demasiado romanticismo, por momentos al estilo de una novela de Corín Tellado del siglo decimonónico. Pienso que este aspecto tan pueril de la historia debe exasperar a lectores masculinos. También es muy notable el exagerado maniqueísmo  de esta obra donde los blancos son casi todos corruptos y francamente malos y los indios, seres casi celestiales y explotados. Pienso que la Sra Matto quiso plantear claramente sus postulaciones y para éso necesitaba destacar  polos muy opuestos con el fin de darle más dramatismo a la obra.

¿De qué se trata? En la sierra peruana o  puna, en el pueblo llamado Killac, conviven dos comunidades. La de los notables o blancos, que abarca los tres poderes: eclesiástico, judicial y político y la de los indios. Los dos mundos están claramente delimitados por  la descripción de sus viviendas, de sus quehaceres y de su lenguaje. El mundo de los notables vive, entre otras cosas, de la explotación de los pobres indígenas que se encuentran totalmente indefensos y sin recurso frente a verdaderos abusos . En Killac reside un joven matrimonio forastero al lugar y a las prácticas locales, matrimonio que se verá involucrado en la defensa de una pareja de indiecitos. Y la réplica de los notables será de una violencia desenfrenada . En este mundo despiadado que nos relata la escritora, tenemos dos parejitas de AVES SIN NIDO: la de las hermanas Margarita y Rosalía que son dos indiecitas que quedarán huérfanas después del asesinato de sus padres por una sórdida historia de deuda impagada; ellas serán adoptadas por el joven matrimonio forastero, los Marín. Las dos otras avec sin nido son la  Margarita recién citada y Manuel, que se aman tiernamente, pero no saben que son medios hermanos y el fruto de los amores ilícitos e inmorales del obispo del lugar con dos jóvenes del pueblo, una blanca y la otra indígena. El final de la novela es completamente melodramático porque los jóvenes enamorados sabrán en la última línea que son hermanastros y que  el amor que se profesan está condenado.

Los casos que nos relata la escritora son osados para la época: violación, robo organizado, chantaje, desviación ilegal de la ley, impunidad total, crueldad extrema, asesinato programado. Y ella plantea claramente la posibilidad de romper el celibato eclesiástico para evitar este tipo de abusos y se cuestiona del punto de vista político, contra la desviación de los poderes judiciales en contra del indio. Estamos netamente ante una novela de reivindicación social expresada con exceso de sentimentalismo.

Hay que alabar el rol de pionera de Clorinda Matto de Turner en estos menesteres. Además de dejarnos una novela con planteamientos claros y precisos, utilizó en el siglo XIX la intertextualidad, citando por ejemplo a su maestro Ricardo Palma como lectura durante el viaje en tren de Fernando Marín (pg 202).

El lenguaje utilizado es muy bonito, es un castellano decimonónico muy florido para nosotros, quizás normal para la época (1870):…página 53 leemos:…en la acera izquierda se alza la habitación común del cristiano, el templo, rodeado de cercos de piedra y en el vetusto campanario de adobes, donde el bronce llora por los que mueren y rie por los que nacen, anidan también las tortolillas cenicientas de ojos de rubí, conocidas con el gracioso nombre de cullcu…Página 156: …Margarita en cuya alma se acababa de descorrer el velo de las creaciones infantiles sacudiendo su organismo, clavando en su corazón el dardo del narcotismo de la juventud que, en el sublime sopor de las almas enamoradas, le iba a hacer soñar en ese mundo de poesía, temores y confianzas, risas y lágrimas, luces y sombras, en que vive la castidad de una virgen...Página 157 :…Manuel era el esclavo de una mujer, de una mujer, que sólo es en suma, para un médico, aparato de reproducción. Para un botánico, planta ligera. Para un gordo, buena cocinera. Para el vicio, placer, sensación. Para la virtud, una madre. Para un corazón noble y amante, ¡ alma del alma!…

Estamos ante una obra indigenista, tipo de novela que aparece en el siglo XIX y que centra su atención en presentar las condiciones deplorables en que viven los indígenas. El indigenismo es una reacción al occidentalismo o ideología de la oligarquía en los países andinos que pretende excluír todo lo vernacular del patrimonio cultural del país. Pero estamos también y más precisamente,  frente a una obra indianista porque la imagen del indio aparece romantizada y exótica ( autóctono americano) con sus toques costumbristas y por el concepto romántico del Volkgeist (=espíritu del pueblo).

Citaremos el excelente trabajo, claro y didáctico en materia de definiciones en este tipo de literatura de Marina Herbst, »El concepto de identidad iberoamericana como elemento posibilitador del discurso indigenista », 2003.

AVES SIN NIDO, Colofón S.A. 1998,  ISBN 968-867-084-7

Une petite légende dorée de Adrien Goetz

Description de cette image, également commentée ci-aprèsAdrien Goetz (Caen, 1966) est docteur en Histoire de l’Art, spécialisé dans la période romantique. Aujourd’hui il est maître de conférences à Paris-Sorbonne. En 2007 il a reçu le Prix de l’Académie Française pour l’ensemble de son oeuvre.

Dans ce blog, j’ai commenté déjà deux de ses livres : Intrigue à Venise en juillet 2012 et La dormeuse de Naples en juillet 2013.

La petite légende dorée fait référence au livre de Jacques de Voragine, dominicain auteur de La légende dorée, ouvrage en latin du XIII ème siècle qui raconte la vie de 150 saints, saintes et martyrs chrétiens ainsi que certains événements de la vie du Christ et de la Vierge. Ainsi, les 7 chapitres du livre de Goetz commencent par une citation de Jacques de Voragine.

Ce livre est articulé autour de l’oeuvre du peintre connu comme Maître de l’Observance, peintre siennois actif entre 1420-1440 dont l’existence reste controversée. Page 102 nous lisons…cette ville construite avec toutes les autres était à lui: c’était Sienne, il le savait maintenant, à l’époque où peignait un inconnu mystérieux qui n’avait pas même laissé de nom dans l’histoire des hommes, vers 1430, le Maître de l’Observance. Il vivait sa petite légende dorée.

La lecture de ce  livre de à peine 150 pages m’a prodigieusement agacée, car voici un roman à énigmes tellement emberlificoté qu’il en résulte un véritable salmigondis de connaissances , de citations, d’ énumérations qui rendent la lecture fastidieuse. Boîte de Pandore à partir de laquelle  l’écrivain sort des connaissances tous azimuts qui nous assomment par la surabondance: sur la peinture,  l’art,  Paris,  l’Italie,  Yale,  Washington, l’opéra et j’en passe, il est même question de polo argentin !  Le protagoniste, Carlo, qui se prend pour un émule de 007 est un snobinard frôlant le maniérisme ( féru de plumes Omas!)  qui mène une histoire sentimentale bizarre entre l’américaine Marge et Irène, une espionne comme lui.

Non, franchement c’est l’over-dose de clichés, de stéréotypes,  pour une intrigue tellement faible que j’ai l’ai oubliée à mi-chemin. De quoi s’agissait-t-il au juste? Quel était le sujet du livre ? Insupportable…! Roman à claques. A se demander si Adrien Goetz n’avait pas fumé de la moquette en écrivant son livre…

UNE PETITE LÉGENDE DORÉE, Le Passage 2005,  ISBN 2-84742-068-1

Dulce enemiga mía de Marcela Serrano

Marcela Serrano ( Santiago 1951) es una exitosa escritora chilena con lectoras casi exclusivamente femeninas porque ella destaca en la reflexión sobre la condición femenina y la defensa de la mujer y ahonda también en la soledad de las mujeres, en todos los medios sociales.

La parución de este libro fue una sorpresa para mí porque había leído por ahí que Serrano quería lanzarse en el género que está tan de moda, el género policial, que dicho sea de paso, es un género que ha ganado sus laureles porque conlleva muchas otras cosas que el misterio y el suspenso: política, geopolítica, economía, antropología, arte, recetas culinarias, etc.

Es un libro formado por una recopilación de 20 cuentos o relatos que ella debía tener, en parte ya escritos, y que el editor Schavelzon, (originalmente en Argentina y hoy día en Barcelona), le sugirió que publicara. La honestidad y profesionalismo de Serrano en el epílogo la hace escribir que siente este género como algo esquivo y un poco inasible. Es verdad que es un género difícil.

¡ Que la escritora se sienta satisfecha ! Su amenidad es total y sus cuentos se leen muy bien; en varios hay un final abierto lo que agrega cierta chispa a sus relatos, pero también un desasosiego.

He de confesar que prefiero las novelas de Serrano y encontré que algunos de sus cuentos son bastante desoladores, especialmente aquellos 100% criollos, me dejaron desanimada. Pero son relatos altamente verosímiles, casi surrealistas en sus planteamientos.

El título de la obra viene de un cuento bastante largo que ella escribió para una edición de lujo en 2004, con motivo de los diversos homenajes rendidos al Quijote de Cervantes. Es un cuento muy divertido y docto, lleno de guiños hacia la ficticia Dulcinea del Toboso, objeto de los delirios erótico-amorosos del caballero andante y Gran Chiflado, el Caballero de la Triste Figura, Don Quijote de la Mancha.

Mis preferencias van hacia el cuento que le dedica a  Alberto Fuguet (escritor chileno), Mink, que relata bien las relaciones madre-hija y la transmisión de ciertas chifladuras de una generación a otra. Probablemente que este cuento conlleva mucho de autobiográfico. La madre de Marcela Serrano, Elisa Serrana, fue una exitosa escritora chilena de la generación del 50, generación hoy muy olvidada. (Tengo en mis cargados anaqueles 3 novelas por leer de Elisa Serrana y me sobran  ganas de leerlas, pero me falta el tiempo).También me gustó mucho el cuento El hombre del valle aunque casi me hizo llorar.

Que siga escribiendo Marcela Serrano, lo que sea, pero que siga porque tiene un real talento de escritora y de escaneadora-buceadora de la condición femenina.

DULCE ENEMIGA MÍA, Alfaguara 2013,  ISBN 978-956-347-471-8