Archive | mai 2015

Il faudra repartir (Voyages inédits) de Nicolas Bouvier

Couverture : Il faudra repartir-voyages inéditsNicolas Bouvier était un écrivain-voyageur et photographe suisse (1929-1998). Son livre de 1963 L’usage du monde: voyage de Belgrade à Kaboul,  est devenu un livre culte: considéré comme un chef d’oeuvre de la littérature de voyage, un livre référence pour de nombreux voyageurs et écrivains. Il a laissé plus de trente publications et quelques témoignages historiques sur l’Allemagne de 1948, la France et l’Afrique du Nord de 1958, l’Indonésie de 1970 et la Chine de 1986, entre autres.

L’écriture de Bouvier nait du voyage et de la contemplation que ce dernier procure; Nicolas Bouvier est le chantre de l’aventure authentique dans une langue très personnelle ( et très suisse), riche, imagée, sensuelle parfois.

Il faudra repartir est un livre posthume, édité en 2012, quatorze années après sa mort. C’est un carnet de voyages inédits à des âges différents entre 1948 et 1990 . Mais ce sont des notes de voyage qui n’ont pas été retravaillées, écrites sur le vif, disparates et savoureuses (dixit François Laut, auteur d’une biographie de Nicolas Bouvier L’oeil qui écrit, 2008). C’est un livre qui m’a été offert par mon amie Françoise avec un autre du même auteur: Chronique japonaise qui fera l’objet d’une autre publication . Il paraît que ce n’est pas la meilleure option de commencer à lire Bouvier par ce livre, qui est en fait inachevé. Mais on verra bien plus tard ce que la lecture de Chronique japonaise m’apporte.

La lecture de ce livre  ne m’a pas conquis, parce que lire des récits sur des endroits que l’on n’a pas visité c’est plutôt barbant. Puis il y a le style, même s’il s’agit d’un premier jet, clairement non revisé, je l’ai ressenti comme lapidaire, pas toujours expliqué et écrit dans un français helvétique nécessitant des explications en bas de page. En revanche, c’est assez érudit avec  beaucoup de références culturelles dont j’ai apprécié particulièrement les citations de lecture.

Où nous mène le récit? D’abord de Genève à Copenhague en 1948, puis en France en 1957 et 1958, en Afrique du Nord en 1958, en Indonésie l’été 1970, en Chine l’été 1986, au Canada l’automne 1991 et en Nouvelle-Zélande en 1992.

C’est drôle ce qu’il écrit sur la France page 73:…Le commerce des Français m’a beaucoup dégourdi. Les Suisses ont des possibilités, offrent une bonne  terre bien calme, mais qui n’est pas stimulée, il faut qu’ils aillent se dégourdir en France. Au début Paris leur fait l’effet d’un buisson d’épines, ils s’effarouchent de cette ville si formée, où les réflexes sont aiguisés, les langues dures, les contours pointus. Mais c’est bon, c’est une cure nécessaire, la faculté de critiquer son travail lui est rendu…

Voici une phrase retrouvée page 76 qui m’a semblé pleine de bon sens :les choses qu’on a violemment aimées au début de la jeunesse devraient ou disparaître sans laisser des traces ou grandir avec nous. Et voici une autre page 96: l’idéalisme en politique, c’est de miser sur des bonnes théories, même si elles sont défendues par de mauvais chevaux.

Il écrit qu’en Indonésie il n’y a que les volcans et les canards qui travaillent. Étrange que le puritanisme et la précision hollandaise aient si peu marqué le pays. Les banques ne travaillent que trois heures par jour.Le bakchich règne sur l’activité nationale alors qu’il est certain que l’Indonésien n’est pas naturellement moins honnête que l’un ou l’autre de ses voisins et sans doute plus que le Philippin. A Denpasar il n’avait jamais vu une ville où les gens aient l’air de s’en foutre autant. Ce sont des gens qu’il faut exhorter. Foutaise, collusion, prévarication, solidarité dans la petite combine.

Lors du voyage en Nouvelle-Zélande Nicolas Bouvier écrit avoir acheté une montre à l’improviste à l’aéroport. Cela m’a fait rire, un suisse achetant une montre à l’étranger. Un paradoxe phénoménal. Elle est bien bonne celle-là.

IL FAUDRA REPARTIR,  Petite Bibliothèque Payot 2013,  ISBN 978-2-228-90915-0

Correr el tupido velo de Pilar Donoso

Pilar Donoso (1967-2011), fue la  hija adoptiva del gran  escritor chileno José Donoso. Estudió Psicología y Relaciones Públicas. Su padre le pidió que escribiera una biografía basada en 64 cuadernos que fueron su diario de escritor, cuadernos que él vendió y confió a las universidades americanas de Princeton y Iowa. Pero no fue sólo a su hija Pilar que el atormentado escritor confió el honor insigne de escribir su biografía; también estaban seleccionados Esther Edwards (Voces de la memoria, 1998), su sobrina y periodista Claudia Donoso y el escritor-amigo Fernando Sáez ( integrante de los talleres literarios de José Donoso en Chile), estos dos últimos no han publicado aún nada al respecto.

El libro de Pilar Donoso, alias « Pilarcita » (con esta manía de los chilenos para aplicar diminutivos), para diferenciarla de su madre María del Pilar Donoso, enfoca a su padre (1924-1996) a partir de los  64 diarios que Donoso escribió (con letra menuda) durante años y casi hasta el final de su vida . Una tarea titánica y difícil para Pilarcita, pero que ella emprendió  como una catarsis para desmenuzar la complicada y tormentosa relación con este padre tan complejo y demoledor que fue Donoso. El libro se publicó más de diez años después de su muerte y la tarea le tomó varios años; la publicación del libro provocó gran conmoción en el ámbito literario sobretodo cuando se supo a fines del año 2011 que Pilar Donoso se había suicidado (dos años después de la publicación del libro).

Quiso Pilarcita con este libro  cerrar “la relación algo tormentosa” que mantuvieron  “para que no me preguntaran  más por él”.

Este libro lo compré en el aeropuerto de Santiago porque no lo había visto en las librerías donde suelo entrar compulsivamente. No lo compré por « las copuchas » o por espíritu voyeur , sino por el deseo de ahondar más sobre este buen autor considerado como difícil, enrevesado, complejo pero tan profundamente literario. Había releído en 2012 El lugar sin límites que me impresionó por su  intensidad;  también una relectura de Casa de campo  me gustó muchísimo porque atañe a la chilenidad. Releer a Donoso con más madurez y con un criterio más formado por tanta lectura,  da más relevancia y complejidad a la obra. Es un autor a clasificar sin ninguna duda en el panteón de los  muy grandes.

La lectura de este libro me resultó dolorosa, pero terriblemente interesante. Dolorosa al constatar que Donoso tuvo una vida tan difícil y estuvo tan enfermo: relaciones difíciles con su familia, matrimonio estruendoso con María del Pilar (a la manera de Richard Burton con Liz Taylor), relación amor-odio con Pilarcita, angustia creativa,  dependencia al psicoanálisis, salud delicada con problemas médicos que lo acompañaron toda su vida, relaciones difíciles con el dinero,  paranoia con el dinero, con sus obras, con ciertas personas…Y una infelicidad e inseguridad global que brotan a borbotones en sus cuadernos.

Pilar Donoso hizo un trabajo admirable y nos dejó probablemente una imágen de su padre fidedigna y cariñosa, muy a su manera, probablemente honesta, pero sin entregar   en este copioso libro (casi 500 páginas) todo lo que leyó en los cuadernos, por respeto a la memoria de su padre.

Este libro está construido de manera inteligente. Es un libro a tres manos: la escritura de Donoso, la escritura de la madre que también tenía un diario y la propia escritura de Pilarcita que da su versión de los hechos, eludiendo algunos tópicos, pero desvelando suficiente material como para hacerse una idea de la complejidad y de la truculencia atroz de ciertas vivencias.

Es un libro que me ha gustado sobremanera y que me ha dejado triste y cavilosa, bastante admirativa y con ganas de leer la obra de Donoso a la luz de los datos aportados por Pilar Donoso.

El título del libro es muy acertado, es también el título del primer capítulo. Página 37 leemos:…Sólo hace falta correr el tupido velo. Y esa es la manera voluntaria  que tenemos de enceguecernos, de mirar lo que nos perturba y es difícil enfrentar. Abandonar la negación. Con ese tupido velo cubrimos todo lo que no queremos ver, pudiendo creer así que esa realidad no existe. Inherente al hombre, este mecanismo nos protege para soportar lo que la vida tiene de intolerable y dolorosa.

Una de las claves del personaje de José Donoso es el recurso a las máscaras, las máscaras lo fascinaban porque era su propio modo de encubrirse y las usaba porque le ayudaban a vivir y le ayudaban a defenderse. Pensaba que la vida humana era un refinado y complejísimo sistema de enmascaramientos y simulaciones.

Este hombre tan complejo que fue José Donoso y que se casó más bien tarde a los 37 años, exigió dos cláusulas a su futura esposa: que supiera manejar un auto ya que él no aprendería nunca, y, la segunda, que debía leer a Proust, porque si no, no tendrían de qué hablar. Puro machismo egocéntrico y tan literario y divertido.

Fue  muy interesante leer sobre su método de trabajo; fue un hombre total y completamente dedicado a su literatura. Con un método de trabajo riguroso, perfilando las características de cada uno de sus personajes, haciendo una biografía de cada uno y siguiendo la evolución de los personajes a medida que la novela se desarrolla, preparando listas con las palabras que quiere que figuren en la prosa o citaciones de otros autores que retienen su atención o de alguna novela que lee en ese momento. Fue un gran lector, con una predilección hacia los clásicos, netamente hacia los anglosajones, pero también hacia jóvenes escritores, lo que es raro de la parte de un hombre tan apurado y erudito, lo que demuestra su apertura de espíritu.

Un aspecto poco conocido de él fue su lado supersticioso y su lado maniático, por ejemplo temer el número trece en la numeración de las páginas porque ese número trae mala suerte o las listas interminables de cosas o llamados que hacer.

Me llamó la atención el número de veces que cita en sus cuadernos a Jorge Edwards y constato que sentía admiración y respeto más por la persona de Jorge Edwards que por el escritor Edwards a quien varias veces juzgó duramente.

Leí con interés los largos comentarios que hicieron Jorge Edwards y Mario Vargas Llosa tras la publicación de este libro. Jorge Edwards en  Letras Libres de febrero 2010 y Mario Vargas Llosa en el diario El País en mayo 2010.

Jorge Edwards es citado muchísimas veces en los cuadernos de Donoso. ¿ Y qué escribe Edwards sobre este libro ? Qué es una obra apasionante, por momentos patética, reveladora y de lectura fascinante para los que deseen leer sobre el dolor de la creación literaria. Que era un personaje complicado, salvado por un buen sentido del humor(como el mismo Edwards…) y un escritor literario por los cuatro costados, fórmula que encuentro excelente. Jorge Edwards acota los detalles interesantes sobre otro libro de Donoso,  Conjeturas sobre la memoria de mi tribu, libro que enojó a una gran parte de la familia Donoso chilena: un fenómeno muy chileno de autocensura, de ocultación de la memoria y de la fantasía memoriosa; este libro controvertido y escandaloso fue publicado poco después de su muerte (1996) y « aligerado » de por lo menos 70 páginas. Al final del artículo Edwards escribe viperinamente « en el testimonio de su hija, el novelista sale muy bien parado y el coro de la maledicencia nacional queda a la altura que merece, en las letrinas criollas »( sabrá muy bien de lo que habla).

Mario Vargas Llosa escribió en el diario El País sobre Pilarcita a quien conoció de niña y siguió de adulta. Sobre el libro, estima que está escrito con elegancia e inusitada sinceridad y que la inmensa egolatría de Donoso  sumergió madre e hija en una profunda neurosis, con secuelas graves para ambas. Le celebra a Pilarcita  la sabiduría en la construcción del libro, a tres voces. Le fascinó descubrir el lado frívolo de un Donoso apegado a la moda y a la farándula,  muy « fijado » en lo estético: moda, decoración, géneros, jardines (el lado femenino rabioso, no?). Dice haber querido mucho a la pareja Donoso y que después de esta lectura, los quiere más. José Donoso habla menos de Vargas Llosa, probablemente fue una amistad más conjetural que profunda.

Un libro tremendamente sincero y conmovedor,  donde se siente mucho sufrimiento en cada uno de los tres protagonistas, por razones diversas y al mismo tiempo hubo tanto amor mal aprovechado. Un libro que provoca un profundo remezón interior.

CORRER EL TUPIDO VELO, Alfaguara 2009,  ISBN 978-956-239-716-2

Mirage de Douglas Kennedy

Écrivain et journaliste américain (New York 1955), vrai globe-trotter et francophile: Dublin, Berlin, Londres, Paris, New York, etc. C’est un romancier à succès qui vend 14 millions d’exemplaires, dont 7 millions en France. L’attrait de ses romans réside dans leurs questionnements sur l’Amérique et ses défauts, sur l’humanité en général, sur les relations hommes/femmes, sur l’Art. Bref, des topiques universels. De toute évidence il a choisi de situer ses romans dans des endroits  différents : par exemple Cet instant là à Berlin, celui-ci au Maroc, un peu à la manière de Woody Allen qui nous promène d’une ville européenne à une autre avec ses derniers films (sauf le tout dernier, « L’Homme irrationnel » qui se passe dans l’Est nord-américain…). En 2001 il a délaissé le thriller pour le roman sentimental ce qui lui valut le non renouvellement de son contrat par l’éditeur américain.

Mirage est son douzième roman (The heat of Betrayal qui ne paraitra que début 2016 aux USA !), c’est lui même qui a choisi le titre en français, paru début mai 2015 en France; je verrais mieux ce livre sous le titre de Trahison, mais peut-être que Douglas Kennedy n’a pas voulu dévoiler le sujet dès le titre. C’est un livre qui se lit bien, un roman sentimental avec une intrigue assez rocambolesque pour nous maintenir en haleine jusqu’au bout. L’idée de ce roman lui est venue en 2012 lorsqu’il visitait le Sahara et qu’il a aperçu la silhouette d’une petite fille de 8-9 ans venant de nulle part…C’est la sixième fois qu’il choisit une héroïne femme.

La question centrale du livre (et recurrente dans ses romans) est la suivante : est-ce que l’amour ne serait pas une illusion? Est-il possible de bien connaitre la personne avec laquelle on vit ? Il y a dans ce roman pas mal d’imagination et plusieurs histoires imbriquées: d’abord et au centre du livre, l’histoire du couple formé par Robyn et Paul, un couple mal assorti mais qui connait une excellente entente sexuelle. Je dis mal assorti parce que lui est un artiste peintre assez talentueux, imprévisible, désordonné, flambeur; Robyn est tout le contraire, comptable de profession, organisée, calculatrice, pieds sur terre, raisonnable. Elle est si amoureuse de son bonhomme qu’elle souhaite de tout coeur qu’il lui fasse un enfant car son horloge biologique tourne… Le mari n’est pas contre cette idée et il propose à son épouse de partir en voyage au Maroc, qu’il connait bien, un endroit qui pourrait faire redémarrer son inspiration de peintre et aider le couple dans son désir de concevoir un enfant.

Les voila partis au Maroc…et tout se déclenche. Nous avions le portrait d’un couple « idéal », mais nous ignorions beaucoup de choses…Ce qui était une deuxième lune de miel façon carte postale, va se transformer assez rapidement en cauchemar carrément gore. Je ne dévoilerai pas ici les détails de cette aventure marocaine racontée avec la cadence d’un thriller parce que les éventuels lecteurs seraient privés du plaisir de la découverte avec des surprises qui vont pimenter la lecture.

Le Maroc est assez bien vu par les américains: un État bien tenu par une police efficace, mais où règne la corruption et où le bakchich est la règle incontournable à tous les niveaux et à chaque geste, un pays où le soleil est implacable et le désert mortifère, un pays où des gens ont encore une dignité incroyable. Oui , il y a dans le livre des images cliché, mais pas toutes.

J’ai été un peu perplexe au sujet de l’attitude de l’héroïne du roman, Robyn, qui m’a paru parfois contradictoire: voici une femme qui avait peu voyagé, pour ne pas dire, pas voyagé du tout et qui arrive au Maroc et se permet de sortir toute seule de son hôtel alors que dans son propre et « civilisé » pays, les gens ne sortent JAMAIS se promener à pied, parce que c’est dangereux et parce que les distances sont trop grandes; il faut toujours la voiture. Puis, plus loin dans le roman, lorsqu’elle découvre l’immense trahison subie, elle partira à la recherche de celui qui l’a trahie comme si subitement cette femme qui par ailleurs est intelligente, se comporterait de façon idiote.

Le côté très américain du livre montre que Robyn va rebondir, car les américains sont des optimistes pragmatiques et ils savent rebondir et partir sur de nouvelles bases parfois assez surprenantes, ce qui est le cas dans ce roman. Le livre regorge aussi de réflexions à dix balles, comme celle-ci…« Il paraît que l’école de la vie est la meilleure de toutes. Sans doute, mais seulement si nous sommes déterminés à nous extraire des illusions et des leurres dans lesquels nous nous enfermons. Or l’amour n’a pas son pareil pour nous troubler la vue. Et que serait la vie sans amour? » (page 31)…« Le problème avec la culpabilité, surtout quand elle vous suit depuis l’enfance, c’est qu’il est impossible de l’ignorer lorsqu’elle referme sa main sur vous »…(page 132).

Pour finir, une phrase empruntée à Douglas Kennedy : Qu’est ce que un mirage ? L’amour est un mirage !(Bingo !)

Voici un lien pour lire mon billet sur le livre « Cet instant là » de février 2014 qui fut aussi une lecture sympa:

https://pasiondelalectura.wordpress.com/2014/02/11/cet-instant-la-de-douglas-kennedy/

 

MIRAGE, Belfond 2015,  ISBN 978-2-7144-4637-4

El núcleo del disturbio de Samanta Schweblin

Samanta Schweblin es una escritora argentina (Buenos Aires 1978), elegida en 2010 por la revista británica Granta, entre los 22 mejores escritores en lengua castellana de menos de 35 años.  Cuando terminó su carrera de cine en 2001 no buscó trabajo en su rubro sino que fundó una agencia de diseño. Este libro « El núcleo del disturbio » es su primer libro de cuentos de 2002, libro que fue premiado y cuya segunda edición fue diseñada por ella misma. Samanta Schweblin está radicada en Alemania.

Hace mucho tiempo que deseaba leerla porque supe que era una cuentista fuera de serie. Pude hacerlo gracias al concurso fiel de Graciela.  Puedo decir ahora que no me gustaron mucho sus cuentos porque  encontré que bañan en el absurdo, son descolocados y tienen un final abierto.  Y a mi los cuentos me gustan cerrados, redondos = una historia completa con principio y desenlace con un mínimo de prosa necesaria para una claridad prístina . Reconozco que la prosa de Schweblin es de calidad, es muy detallista, pero mi critica va hacia el contenido y no hacia la forma. Empecé a leer los cuentos por segunda vez, en eso estoy, pero esta vez de manera más pausada, no más de un cuento por día para entenderlos mejor.

¿Algún provecho mayor ? Francamente no. A ver, detallemos la cosa.

El cuento Hacia la alegre civilización de la capital narra un Buenos Aires visto como la octava maravilla del mundo, donde todo tiene que ser alegre. Los habitantes, casi todos oficinistas (funcionarios) viven con la quimera de llegar a la capital, pero cuando llegan, no pueden acceder. Es como una pesadilla en circuito cerrado.  En Matar a un perro un hombre postula a un cargo para el cual debe matar un perro a palazos, si falla, los perros se vengarán. En Mujeres desesperadas hay un humor negro terrible, son mujeres abandonadas por los maridos que solo saben llorar y lamentarse; y el día en que una mujer abandona a su marido…otros hombres vienen en su rescate (¿solidaridad masculina?).El cuento Adaliana es atroz, es una pesadilla donde mujeres son escogidas para ser mancilladas con una escena final de canibalismo (este cuento necesita un análisis freudiano del miedo a la posesión).  El cuento Sueño de Revolución me resultó completamente hermético, escrito en un solo párrafo, pesado y denso. Los cuentos El destinatario, Mismo lugar, El momento, La verdad acerca del futuro son el sumo de lo absurdo, sin principio ni final, ni significado bien claro. El cuento Agujeros negros aunque es absurdo y extraño, está bien logrado y me hizo pensar en Kafka. El cuento que más me gustó es Más ratas que gatos, una narración que empieza como algo totalmente idílico y termina en una batalla campal de una rara violencia gratuita. La pesada valija de Benavides, el último es un cuento malsano, morboso donde Benavides asesina a su mujer, recurre a su médico y éste transforma el crimen en una lograda obra de arte « live ».

« El núcleo del disturbio »  contiene 12 cuentos en apenas 140 páginas,  cuentos enhebrados con un ingrediente común: la tensión. Los cuentos están raramente en el plano de lo real, porque las historias fluyen entre  realismo y  fantástico y están construidas con una prosa afilada sostenida por una sólida estructura narrativa. Destaca en la joven escritora la búsqueda permanente de lo insólito, de lo extraño atravesando una realidad, una especie de género « familiar desconocido ». Y lo que le gusta en el cuento a esta autora es la intensidad, la concentración en un punto crítico y la precisión de cada paso. En esto concuerdo con ella. Encuentro que hay una analogía entre el estilo de S. Schweblin y el estilo del escritor uruguayo Onetti que vivió en Buenos Aires, un novelista precursor que salió del sendero criollista de los latinoamericanos incurriendo en un proceso de transformación, debido al aluvión de inmigrantes que no podían acomodarse a las estructuras antiguas. Allí estaba el germen de las futuras novelas de Cortázar, Fuentes o Vargas Llosa, novelas con personajes ciudadanos porque los esquemas intelectuales habían cambiado. Onetti comenzó publicando dentro de una corriente existencialista. En sus cuentos se advierte un clima onírico-real, con una prosa lenta, de detalle minucioso (exactamente como la prosa de Schweblin), no desprovista de lirismo, con personajes que se mueven entre experiencia/inocencia, ilusión/desesperanza o juventud/vejez. Este análisis pertinente  es de John Deredita, citado por Ana María Navales en Los senderos que se bifurcan.

 EL NÚCLEO DEL DISTURBIO, Booket 2002,  ISBN 978-987-580-429-6

D’autres reins que les miens d’Yvanie Caillé et Dr Frank Martinez

 

« D’autres reins que les miens » : un livre sur l’aventure humaine et scientifique de la dialyse et de la greffe @voixdespatients | Tout et Rein by renaloo.com | Scoop.itYvanie Caillé (Alençon 1973) est directrice d’une association de patients, appelée « Renaloo », qui est aussi le nom d’un blog sur la néphrologie. Son histoire personnelle raconte qu’elle a été dialysée à un moment de sa vie et qu’elle a été greffée par la suite avec  un rein de sa mère, ce que lui a permis de mener par la suite une vie normale. Frank Martinez est néphrologue et pratique la transplantation rénale à l’Hôpital Necker à Paris depuis 25 ans.

C’est un livre témoignage écrit par des gens des deux côtés de la barrière : des médecins et des patients. Les uns racontent leur expérience, les autres leur vécu. L’ensemble des témoignages couvre 60 années de Néphrologie française où l’Hôpital Necker a eu un rôle important (pionnier en France en  Néphrologie, Dialyse et Transplantation Rénale) dans le cadre de  l’AP-HP(Assistance Publique-Hôpitaux de Paris).

À l’Hôpital Necker dans les années 60, le chef de Service était le Pr Jean Hamburger qui était plutôt réticent vis-à-vis de la dialyse . Le docteur Martinez raconte que la vraie passion du Pr Hamburger était la greffe rénale. Aujourd’hui la dialyse concerne 70 000 patients en France.

Quand on lit  le chemin parcouru par la Néphrologie, on reste pantois. Au début de l’Ère dialyse, ils ont essayé une « dialyse intestinale », une méthode préconisée par le Pr Hamburger: on introduisait d’énormes quantités de liquide « de dialyse » dans le tube digestif pour obtenir un échange de molécules à travers les nombreux capillaires du tube digestif. C’était une méthode complexe et dure pour les patients: 4 à 5 litres par heure et par voie rectale!…Une méthode peu efficace aussi, qui n’a pas permis de sauver beaucoup de patients mais qui montre bien la difficulté à trouver des traitements  adéquats à l’époque.

Tous les témoignages recueillis dans ce livre ( très bien relié, aéré et agréable à lire) sont admirables, différents les uns des autres,  constituant une mosaïque humaine d’une grande valeur. Le livre pullule d’anecdotes, certaines dramatiques, d’autres cocasses comme celle du couple qui se tournait pour prendre les médicaments…un jour toi, un jour moi. Le principe « pour le meilleur et le pire » appliqué à la perfection.

Aujourd’hui les méthodes sont au point, particulièrement la dialyse. Par ailleurs, des chapitres entiers de pathologie rénale ont disparu avec les progrès médicaux (les complications infectieuses des avortements, certaines variétés de glomérulonéphrites…), les techniques se sont épurées et affinées, le matériel est  biocompatible, la transplantation est organisée au niveau national et européen.

La véritable aventure qu’a été la néphrologie depuis soixante ans,  ne serait pas grande chose sans cette  humanité, cette chaîne humaine pratiquée à tous les échelons. Et j’ai une pensée émue pour toutes les infirmières/ infirmiers qui ont accompagné ces cohortes de malades et qui ont fait partie de la pratique quotidienne des soins en Néphrologie. L’infirmière est le premier contact humain/professionnel qu’a le patient insuffisant rénal, et c’est elle (ou lui) qui fera la première approche et servira d’intermédiaire avec le médecin. Cela aurait été intéressant d’inclure quelques vécus d’ IDE (Infirmière Diplômée d’État) dans le livre car elles doivent avoir plein d’anecdotes de leur vécu quotidien parce qu’elles passent beaucoup de temps avec les patients. Dans ce champ médical, la notion d’équipe  est magnifiée car  elle existe réellement, parce que les uns dépendent des autres dans un écheveau de responsabilités assez surprenant.

C’est un livre magnifique, émouvant et accessible à tous. J’ai particulièrement apprécié le témoignage de Bruno qui dit haut et fort combien l’amour est important dans le vécu de la maladie.  Je termine ce billet avec un mot très juste de Bruno, lequel, malgré l’adversité de la maladie n’a jamais voulu perdre une seule goutte de cette vie

D’AUTRES REINS…, Le Cherche Midi 2014,  ISBN 978-2-7491-3522-9

El encanto de un vals de Selma Lagerlöf

Selma Lagerlöf es una escritora sueca,  feminista convencida (Värmland 1858-1940); fue la primera mujer que obtuvo el Premio Nobel en 1909 y la primera mujer elegida a la Academia Sueca en 1914.  Selma Lagerlöf fue profesora de clase primaria, pero abandonó la enseñanza en 1895 tras sus primeros sucesos como escritora.  Existe un Premio literario sueco Selma Lagerlöf que se distribuye anualmente.

La escritora vivió su infancia en una vasta propiedad llamada Märbacka  en la provincia de Dalecarlia (Värmland),  donde su padre era administrador; desgraciadamente esta propiedad salió a la venta por subasta en 1888 y la escritora se juró de comprarla en cuanto pudiera, lo que hizo en 1904.

Es una escritora de género fantástico y también de género que hoy en día se califica como « fantasy ». Su estilo narrativo tiende a difuminar los límites entre el sueño y la realidad en una fantasía que mezcla lo sobrenatural con la crítica social. Sus cuentos son una fusión inteligente entre los cuentos de hadas escandinavos y los relatos sobrenaturales victorianos. Su obra baña en las leyendas y la historia de su terruño, el Värmland, una provincia excéntrica, lejana y aislada de las metrópolis culturales europeas. La clase alta estaba reducida a contentarse con sus propios talentos: escuchar música y tocar instrumentos, improvisar rimas, leer en alta voz durante las veladas y por sobre todo, contar cuentos y leyendas tradicionales de las clases populares.

Sus obras exaltan el espíritu nacionalista sueco y están asimiladas al Nationalromantik ( una manera particular de practicar el idioma, la etnia, la cultura, la religión y las costumbres nacionales). Esto constituye un eje central en el arte y las filosofías políticas heredadas de la Ilustración que van a redefinir el mapa de Europa y conducir a lo que se llama la auto-determinación de entidades nacionales.

« El encanto de un vals » (« Le violon du fou » en francés) se publicó en 1899. es un cuento de apenas 100 páginas que debe de conllevar muchos recuerdos de la escritora porque el relato transcurre en la propiedad de Munkyttan (que recuerda la propiedad de Märbacka de los Lagerlöf), donde la familia de Gunnar Hede, el último heredero, está a punto de perderla por mala gestión. El problema es que Gunnar Hede solo piensa en tocar su violín y no en estudiar. El chico se volverá loco y se transformará en un vagabundo, vendedor ambulante, del cual todos se ríen. En sus peregrinaciones conocerá a una pareja de titiriteros que han acogido a una pobre huerfanita, Ingrid,  que llevan de un lado para otro hasta que la ubican  a los 13 años en un presbiterio para que ayude a la mujer del vicario. Pero con el tiempo la niña se  transformará en un ente soñador y fantasioso, lo que incomoda a su familia adoptiva. A los 19 años Ingrid caerá muy enferma y la darán por muerta,   enterrarándola viva. El pobre loco Gunnar Hede que pasaba por el cementerio escuchará ruidos y descubrirá a Ingrid aletargada en el ataúd. Por casualidad la sirvienta del vicario tiene una hermana que trabaja en la propiedad en ruinas de los Hede, porque la señora Hede de Munkyttan espera siempre a su hijo y reza para que recupere la cordura.  A Ingrid la instalarán en Munkyttan y le pedirán ayuda afectiva para que Gunnar recupere su cordura.

Habrá acciones y contra- acciones que otorgan dinamismo al texto al mismo tiempo que relatan con minucia la vida en las mansiones o en las chozas de los pobres de esta vasta y desolada región de la Suecia que se llama el Värmland. El final es feliz, un cuento de hadas.

Encontré una similitud entre este cuento, publicado en Santiago de Chile en 1934 por la Editorial Ercilla y el cuento de la escritora chilena María Luisa Bombal, « La amortajada » publicado en 1938. Es vox populi que la infancia de ML Bombal fue acunada por los relatos de autores nórdicos que María Luisa conocía  muy bien. En « El encanto de un vals » están todos los elementos fantásticos que se le atribuyen a Selma Lagerlöf y entre ellos, es cuestión de una amortajada que no es otra que la pobre Ingrid cuando se la entierra viva ( en el cuento de Bombal la muerta ve y escucha a los vivos, pero está realmente muerta), también es cuestión de naturaleza en ambos cuentos, con la diferencia que en el relato de Bombal la tierra, la pachamama, tiene un gran rol protagónico. Con Selma Lagerlöf la naturaleza es solo un elemento decorativo y regional :… »el gran mutismo de la naturaleza le dió la impresión de que andaba a tientas para encontrar el camino en los laberintos del bosque »...(pg 78).Ambas escritoras, con un siglo de distancia tienen una narrativa muy parecida, siendo la narrativa de Bombal aún más pertinente en lo fantástico y bastante más sensual (con un fuerte erotismo soterrado).

« El encanto de un vals » es un cuento interesante, diferente, de una autora reconocida y que me fue enviado desde muy lejos, en español, de parte de una persona a quien tengo en gran estima y consideración.

EL ENCANTO DE UN VALS, Ediciones Ercilla (La Novela Rosa) 1934

Au commencement était le verbe de Bernard Fripiat

 

Bernard Fripiat est belge et expert en orthographe, agrégé d’histoire, chroniqueur radio, écrivain et auteur de comédies pour le théâtre et de très nombreux ouvrages sur le thème de l’orthographe. Il exerce comme coach en orthographe, animant des stages  selon sa méthode, mise au point en 1988, méthode  qui a reçu un prix en 1991.

C’est en l’écoutant sur le programme de radio « Les Experts » sur France Bleu 107.1 que j’ai eu très envie de lire son dernier ouvrage Au commencement était le verbe…ensuite vint l’orthographe, paru en février 2015. J’ai acheté aussi L’orthographe 99 trucs pour en rire et la retenir ! que je n’ai pas encore lu. J’adore l’orthographe, elle m’amuse beaucoup, surtout le côté challenge.

Honnêtement cette lecture a été une déception. Je ne me suis pas amusée, je me suis quelque peu agacée, puis je n’ai pas appris grand chose.

C’est un livre qui se présente sous forme de questions :138 questions exactement en 7 chapitres.

Nos ancêtres parlaient le gaulois, mais nous parlons le français, dérivé du latin vulgaire. Pourquoi? Parce que selon Fripiat: 1)  le gaulois était la langue des vaincus, 2) la Gaule, non encore hexagonale, était un semis de dialectes, et 3) et la raison principale, parce que le gaulois était une langue orale, non-écrite, et de ce fait nos ancêtres n’ont jamais connu de problèmes d’orthographe. Selon les circonstances et leurs interlocuteurs, nos ancêtres s’exprimaient en gaulois ou en latin. Nos aïeux avaient-ils un don pour le bilinguisme? Peut-être ! Mais dans ce cas, nous pouvons nous demander quand ce talent a décidé de fuir notre cerveau…

Au XVII siècle le philosophe Louis de Lesclache avait une école de grammaire et de philosophie et proposait aux élèves une écriture phonétique. En 1668, il a publié un ouvrage intitulé Les véritables Règles de l’ortografe franceze ou l’Art d’aprendre an peu de tams à écrire corectemant. Voici un traité que la ministre de l’Éducation actuelle, Najat Vallaud Belkacem devrait conseiller aux élèves dans son souci acharné de vouloir ramener le niveau scolaire vers le bas.

J’ai appris que le signe & s’appelle une esperluette. On peut aussi l’appeller esperluète, perluette, perluète ou « et » commercial…

La question 3 est restée sans réponse claire pour moi, tout au moins dans ce livre. Pourquoi parlons -nous une langue latine à Paris et non à Tunis ? C’est la question posée par Fripiat, alors que la domination latine est restée sept cents ans en Afrique du Nord, versus cinq cents ans en Gaule. Je connais la réponse mais je voulais la lire…pfff

Déception avec ce livre, voyons ce que la lecture du prochain livre me réserve …

AU COMMENCEMENT… La Librairie Vuibert 2015,  ISBN 978-2-311-10050-1