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Loreto de Fernando Ampuero

Résultat de recherche d'images pour "fernando ampuero"Fernando Ampuero del Bosque es un periodista y escritor peruano (Lima 1949). Se le conoce por la publicación de una trilogía callejera de Lima cuyo primer tomo fue Caramelo verde. Al autor le gusta definirse ante todo como cuentista y le gusta la novela corta porque es una condensación . Al autor le interesa la ferocidad humana, el lado peligroso de la vida y el « espíritu » del mundo marginal a partir de su sentido del orgullo y de cierta dignidad.

Loreto es una excelente novela corta alusiva al jirón de Loreto, un barrio bravo del Callao, el principal puerto del Perú, barrio donde imperan las pandillas, pero que podría ser un arquetipo de los bajos fondos de los tiempos modernos con historias de droga, de armas, de prostitución, de guerras entre pandillas, de luchas de control entre las mafias.

Esta novela corta podría ser una novela de aprendizaje en negativo donde cierta juventud descarriada sobrevive aplicando una violencia inaudita en una lucha por marcar territorios. Es una verdadera jungla urbana donde personajes  hampones se devoran entre ellos.

Loreto nos cuenta la historia de la pandilla del barrio donde Chito es el leader y donde Silverio conocerá a Laurita, la hermana de Chito, una hembra vedada al deseo de los muchachos de Loreto….Con veinte años, avispado y calculador, Chito ya era un capo de los negocios, pero sobre todo un buen estratega. También él, como Silverio, había cambiado. Chito, ahora era robusto y, mal que bien, controlaba sus malas pulgas, aunque mantenía una furia que congelaba la sangre. En su alma, que era una guarida hedionda, tronaban olas de odio y de paranoia, que lo hacían capaz de cualquier cosa por el resguardo de unos palmos de terreno, de unas calles miserables, del barrio de toda su vida

Laurita y Silverio vivirán su historia hormonal y pasional, supeditados a la vigilancia de Chito y no escaparán a su destino, a ese destino anclado en el barrio...Por las noches, las calles lucen mejor; las tinieblas encubren la fealdad. Hay algunas ventanas que se recortan en los muros con luces azulinas y parpadeantes, de grandes televisores y pantallas con cable e internet: la modernidad enchufada a la miseria. Y hay, además, los faroles de las esquinas que iluminan débilmente a grupos de muchachos. En Loreto sobrevive la esquina, esa ágora habitada por patas bravos, esa asamblea insigne de la pendejada, esa flor y nata de los rufianes que, entre el tintinear de botellas y las rizadas volutas de humo de cigarros, afianza su rencoroso orgullo.

¿ Por qué las confrontaciones? ¿ Por alguna recompensa? La única recompensa, aparte de la plata fácil, era una sensación de dignidad y suficiencia, o una satisfacción de vivir bajo reglas propias.

Tenemos una narrativa fuerte, directa que baña en un realismo vertiginoso, venenoso y atrapante, fatal. El narrador  no censura ni propone sanciones ni juicios de valor hacia sus personajes,  quizás siente fascinación por ellos.

LORETO, Planeta 2014,  ISBN  978-612-4230-14-1

La muerte como efecto secundario de Ana María Shua

Résultat de recherche d'images pour "ana maria shua"Escritora argentina (Buenos Aires 1951) cuyo verdadero apellido es Schoua; A.M. Shua obtuvo una maestría en Artes y Literatura en la Universidad de Buenos Aires. Escribe microrrelatos , literatura infantil y guiones de cine, adaptando varias de sus novelas al cine: « Los amores de Laurita » y « Soy paciente« . Se la conoce como « la reina de la minificción« . Comenté de ella en este blog Temporada de fantasmas en agosto 2014.

Esta novela de 1997 es la cuarta novela de la escritora: La muerte como efecto secundario fue seleccionada en 2007 entre las 100 mejores novelas de los últimos 25 años por 81 expertos y la lista fue publicada por la revista colombiana Semana.

Estoy de acuerdo con la selección porque esta novela epistolar es impresionante: muy bien escrita, concisa y bien organizada,  pero es la novela más negra y al mismo tiempo más verosímil que uno pueda imaginar.

Estamos en un Buenos Aires futurista donde reina la violencia y el caos,  donde la gente vive en barrios « cerrados » para protegerse, especialmente los ricos. Los otros barrios son « tomados » y la gente marginal que los habita los tiene impracticables por la violencia ambiental. La gente ya no puede pasear por las calles porque los asaltos están a la orden del día y los automóviles tienen que ser blindados para resistir a los tiroteos que surgen de improviso. La gente circula armada. El Estado no tiene ningún poder. En Buenos Aires reina el desempleo, el desamparo y la injusticia por lo que el dinero constituye un  amparo y un bienestar.

Las Casas de Recuperación son un gran negocio, son unos asilos para ancianos  que los conservan en vida a cambio de disponer del dinero de ellos mientras estén vivos, un dinero que se complementa con un subsidio estatal, que aumenta mientras se prolonga la internación, es decir, la vida del anciano. Pero no todos los viejos quieren estar internados, los hay que han fugado y formado una comunidad de Viejos Cimarrones, viejos de los cuales no se tienen más noticias, ni siquiera de su muerte.

El protagonista es Ernesto Kollody, un cincuentón divorciado, con perfil de perdedor que escribe una carta amorosa a una ex-amante al mismo tiempo que se explaya sobre su relación amor-odio con el padre, este padre que lo ha ridiculizado toda su vida porque  Ernesto es un hombre débil físicamente (piernas escuálidas, calvicie, artrosis), pero también psicológicamente porque es la imágen del « hijo eterno » apocado por un padre dominador.

El poder del padre es tan aplastante que para poder vivir, Ernesto decide matarlo : la muerte como resultado, como efecto de la opresión. La historia transcurre en una sociedad en la que vivir y morir son efectos. Efectos de un  sistema neoliberal. En un mundo donde todo es simulación y apariencia, el dolor y la muerte se presentan como el único espectáculo real. La muerte se organiza como un espectáculo circense que se vende. Las muertes y las agonías son filmadas como reality shows, son una mercancía porque son valorizadas por la gente.

No existen detalles positivos en esta novela, todo es negro y negativo, solo que a veces hay un poco de humor . Me parece que hay  una voluntad subliminal  de la escritora por saldar cuentas con los complejos y soterrados sentimientos  de amor/odio hacia los padres.

Voy a citar algunos párrafos para dar una idea de la negrura y del cinismo del texto.

Página 29…Nadie puede humillarte como tus padres. Nadie más en el mundo tiene ese gigantesco poder: el mismo que tenemos sobre nuestros hijos. Nadie como tus padres puede exhibir en público tus miedos más secretos cuando sos chico. Nadie como ellos puede recordarte después, en tu vida de adulto, las promesas de tu infancia, los ideales que empuñaste en la adolescencia. Nadie como tus padres para conocer tus puntos flacos.

Página 33…Mamá tenía la mirada opaca, indiferente. Ella siempre vivió un poco así, como envuelta por una nube que le velaba los sentidos, los sentimientos – sobre todo el placer y la alegría – , pero también los colores y parte de la realidad. Me asombraba, sin embargo, no verla retorcerse las manos con desesperación, no entregarse al dolor, la única sensación que la mantenía lúcida.

Página 48…Mi hermana (Cora) en cambio nunca pudo desprenderse de ese gancho que la tenía sujeta desde su nacimiento. Cora había venido a llenar  el espacio que se ahondaba entre mis padres y su destino fue enredarse con papá en una madeja de amor y odio que terminó por absorber toda su energía vital. Nunca pudo irse de la casa, nunca pudo inventarse una historia distinta de la que habían planeado para ella, esa vida estéril que al mismo tiempo le reprochaban, refregándole su fracaso. Papá usó todos sus recursos para ejercer control y poder sobre nosotros: nos atormentaba con la culpa, nos penalizaba con el castigo, usaba el poder de su fuerza física cuando éramos chicos y el de su dinero cuando fuimos grandes. Era capaz de aunar el dominio del torturador y el de la víctima. Nos controlaba usando la mentira , la verdad, la inteligencia y el sabio conocimiento de nuestras debilidades y deseos. También nos quería: apasionadamente. Sólo para él.

¿Mamá? Solo en la adolescencia empezamos a darnos cuenta de que papá imponía los castigos y mamá los administraba. Papá aparecía siempre salvándonos de una situación que él mismo había ideado. Verse obligada a castigarnos era el castigo  que recibía mamá. La influencia de mi padre sobre ella era enorme. Mamá creía que si no obedecía sus órdenes en cuanto a nuestra educación, ella sería responsable de los hechos terribles que destruirían nuestras vidas. Iríamos a la cárcel, sufriríamos accidentes o mutilaciones, quedaríamos para siempre inválidos, moriríamos si ella no aprendía a controlarnos, a limitarnos, a dominarnos con un sistema de penalidades que él inventaba para nosotros. Papá usaba su conocimiento de nuestros miedos para inventar castigos. Se trataba de fortalecer nuestro carácter.(página 166)

Cuando fui mayor, tuve la sensación de que la única forma que mamá había encontrado, en su enorme debilidad, de enfrentar a mi padre, era convertirse en una especie de peso muerto, un lastre que él debía arrastrar en la vida.(pg 167)

Una brillante novela negra con un final original y sorprendente que no divulgo para proteger el placer de lectura . Una novela que conlleva una profunda reflexión social y política porque da cuenta de una desintegración social. Una novela de anticipación de un tipo particular de ciencia ficción, una utopía negativa como la de Orwell donde el horror brota de un estado de cuasi anarquía.

« Es pues un enamorado que habla y dice » citaremos en epígrafe esta frase de Roland Barthes porque son las palabras con las que Barthes abre su obra « Fragmentos de un discurso amoroso« , exactamente como Ernest Kollody-narrador y protagonista comienza esta novela, escribiéndole a su amada.

LA MUERTE COMO…, Emecé 1997,  ISBN 978-950-04-3069-2

Los hombres mojados no temen la lluvia de Juan Madrid

Juan Madrid (Málaga 1947) es un escritor, periodista, guionista de cine y TV, que ejerce actualmente la docencia (cine y TV) en varios países : Francia, Cuba, Italia, Argentina y España por supuesto. Es famoso por sus novelas negras protagonizadas por Toni Romano (pero esta novela negra no pertenece al ciclo de Romano). El autor tiene una vasta bibliografía con más de 40 títulos, y ha sido traducido a más de 16 idiomas ; algunos títulos han sido llevados al cine.

Juan Madrid es considerado como uno de los máximos exponentes de la nueva novela negra o urbana europea ; el escritor plantea que la novela desde el siglo XVII es un género urbano y la novela llamada negra, es urbana por antonomasia.

La maldad es uno de los temas recurrentes en la obra de Madrid, con la capacidad de enmascaramiento, de mentira sistemática que posee la ciudad actual. Con el escritor Juan Madrid se viaja por la geografía suburbial de un Madrid poblado de seres marginales sin futuro ni historia a los que la pobreza y la falta de posibilidades condicionan y llevan directamente a los crímenes cada día.

Esta novela, Los hombres mojados no temen la lluvia (¡ qué título tan estupendo, sugerente y poético !) describe la España profunda ; fue premiada con el Premio Quiñones 2012. El título , nos explica el autor, surgió de expresiones en argot talegario (=argot penitenciario), porque un « mojado » es alguien que acepta su destino, pero también es un hombre marcado por la Policía.

Es una novela que no me ha gustado en absoluto aunque es un modelo en su género. No me ha gustado porque transcurre en un mundo tan corrupto y podrido que me hace pensar en una decadencia irremisible de la sociedad madrileña descrita en la novela. Me produce asco.

Inútil evocar la trama porque es un encadenamiento de situaciones mafiosas, en los bajos fondos, donde imperan los abogados comprometidos de todas las maneras posibles y donde reina el hampa. Absolutamente nadie se salva.

« La sociedad se había refeudalizado. Los ricos tenían cada vez más miedo, se refugiaban en fortalezas rodeados de guardianes. Hacía tiempo que habían abandonado el centro de las ciudades, se resguardaban en sus nuevos castillos junto a lacayos y policías privadas. Desconfiaban de la protección que les brindaba el Estado que habían fundado a finales del siglo XVIII. Ya no creían que los jueces, el derecho, el ejército que ellos mismos habían creado pudieran librarles del peligro de la revolución. Del miedo a la plebe. Esa plebe siempre acechante. » (pg 201)

Uno de los protagonistas es un tal Delforo, escritor de novelas y amigo del abogado Liberto Ruano, el protagonista de la novela.  Juan Madrid pone en la boca de  Delforo informaciones sobre lo que debe ser el medio editorial madrileño y los premios literarios. Nada sano.  A Delforo le habían dado 50 000 euros por una novela sobre abogados que aún no había finalizado, pero ya había cobrado el dinero. Página 84 se lee…nunca me he presentado a un premio. He preferido que me dieran el dinero del premio como adelanto- se quedó pensativo-. Bueno excepto en un par de premios de novelas de aventuras, en ese género tan despreciado no dan adelantos. ¿y sabes una cosa? Ya no vendo como antes, no puedo vivir de los derechos de autor. Además, los adelantos que me ofrecen las editoriales por novela han bajado un sesenta por ciento o más.  No he tenido más remedio que aceptar el chanchullo del premio. Y algunas páginas más adelante, página 179 exactamente, Delforo dice a Ruano:…¿Sabes? La editorial me ha rechazado los cien folios que les envié de la novela para el premio. Dicen que no es comercial…, dios santo, que no es comercial. Me quedo fuera del premio…, me han jodido. Ahora las novelas no son ni buenas ni malas. Son comerciales o no. Hace tiempo que la literatura se ha convertido en una mercancía ¿Vende o no vende? Esa es la cuestión.

Lo bueno de la novela es su lado metaliterario, con referencias a otras obras y a otros autores, su lado didáctico donde el autor explica  cosas y por ende logra interesarnos, pero es una obra horripilante por la calidad de los personajes evocados, casi todos degenerados y decadentes. Ha sido una experiencia leer un libro de este autor y saber exactamente de qué se trata. La etiqueta de novela negra le cuadra a la perfección.

LOS HOMBRES MOJADOS NO TEMEN LA LLUVIA, Alianza Literaria 2013,   978-84-206-7514-5