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Kassel no invita a la lógica de Enrique Vila-Matas

Afficher l'image d'origineEnrique Vila-Matas es un escritor español (Barcelona 1948) con vasta bibliografía entre novelas y ensayos; estudió derecho y periodismo. Ha sido reconocido con numerosos premios literarios, entre ellos el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela (concedido cada dos años) y el Médicis en Francia. Su obra ha sido traducida a más de 25 idiomas. El escritor es o fue gran amigo de latinoamericanos como Bolaño, Sergio Pitol, Ricardo Piglia, Villoro, etc.

Su narrativa es innovadora porque ha fundado un nuevo género en el que el relato se pierde en el ensayo. Su obra entremezcla realidad y ficción y nos brinda lo mejor de cada género; está considerado también como un adalid de la metaliteratura y su universo comporta humor, ironía, erudición e inteligencia. Me encantan las incesantes pasarelas del autor hacia otros libros, hacia otros autores, hacia la pintura, hacia la música, hacia tantas cosas: tenemos un hombre del Renacimiento porque en aquella época se podía abarcar casi todo el conocimiento.

Le he leído varios libros y a pesar de su relativa complejidad, han logrado interesarme a fondo porque se sitúan en un universo muy literario, donde la literatura está llevada a su cúspide. Los voy a citar por orden cronológico de publicación, y no de lectura : Suicidios ejemplares (1991), un conjunto de 12 relatos de excelente factura, alrededor del tema de la muerte y del suicidio. Dos de los relatos me gustaron particularmente, « El arte de desaparecer« (un tema recurrente?) donde el protagonista, Anatol ,se instala en la isla de Umbertha donde todo se escribe con « hache »; Anatol escribe a escondidas para no exponerse y al llegar a la jubilación, descubre que le agrada ser reconocido por lo que lega todos sus escritos, muy denigrantes, a la isla de Umbertha, y decide  desaparecer. Otro relato que me gustó fue « Los amores que duran toda la vida » donde abuela y nieta se cuentan historias. La historia de la nieta es terrible y además verdadera porque ella está implicada en la historia.

Lei la trilogîa fantásticamente metaliteraria sobre las patologías de la escritura : Bartleby y Compañia (2000), donde Vila-Matas toma el nombre de Bartleby,  un oficinista de un relato de Herman Melville, un hombre que nunca leyó, que nunca hizo nada como los demás, que no va a ninguna parte y que nunca dijo quien realmente era. Un bartleby es un ser habitado por una profunda negación del mundo. El protagonista de la novela de Vila-Matas es un jorobado que rastrea el mal endémico de las letras contemporáneas, la pulsión negativa o la atracción por la nada. Y  Vila-Matas nos enumera hasta 86 autores que se pasearon por el laberinto del NO escribir. Hay una mezcla sabia de erudición y ficción que perturba al simple lector. El segundo tomo de la trilogía es El mal de Montano  (2002) que obtuvo el Premio Herralde del mismo año: el mal de Montano es una enfermedad que se llama literatosis. El protagonista de la novela es un crítico literario, que se inventará un hijo que padece este mal y cuya vida será marcada por referencias y personajes  literarios; el meollo del asunto es que el crítico literario se sabe enfermo de lo mismo y quiere salir de este embrollo  para entrar en el mundo real. El libro está lleno de referencias metaliterarias y curiosamente una parte del relato sucede en Chile, en un balneario llamado Tunquén que realmente existe y que pertenece a las comunas de Algarrobo y Casablanca de la zona central chilena. El último opus de esta brillante trilogía es Doctor Pasavento (2005), un libro denso y profundo, un aluvión de citaciones  literarias. La obra se articula alrededor de un autor suizo-alemán, Robert Walser, que existió realmente y murió durante un paseo estando  hospitalizado por depresión nerviosa. Doctor Pasavento es el seudónimo del protagonista quien decide  desaparecer cuando se dirige hacia Sevilla para dar una conferencia porque está obseso con la idea de desaparecer y de que todos lo busquen. El problema es que nadie lo busca y poco a poco su ser y su personalidad se esfuman en la nada. Entonces toma el seudónimo de Doctor Pasavento o de Doctor Pyncho, siquiatra,  y sigue las huellas del escritor Robert Walser. Pasavento busca aislarse en el extranjero, pero nadie puede huir de si mismo y de su pasado. Tengo varias citaciones guardadas de este libro que es de una riqueza increíble.  Les cito sólo una: Y envejecer sirve para comprobar que hemos caminado y que el tiempo ha caminado con nosotros.

Solo me queda citar Dublinesca (2010), que es otro libro tan complejo que es difícil de resumir. Tiene un argumento estupendo: Samuel Riba es editor desde hace treinta años y se retira, convencido que es el final de la literatura tradicional y el advenimiento de la era « numerizada ». Quiere volver a Dublin siguiendo las huellas  de Joyce y organizar el entierro de « la vieja literatura ». El relato tiene múltiples pasarelas hacia tópicos diversos y un humor corrosivo. Aquí descubrí el significado de la palabra japonesa HIKIKOMORI o sujeto que vive de noche pegado a Internet y duerme de dia desconectado del mundo (un zombi?).

Kassel no invita a la lógica (2014) tiene un título enigmático que vamos a analizar. Al parecer Vila-Matas se inspiró de Italo Calvino, quien afirmaba que Turin invitaba a la logica, pero esta lógica lleva a la locura. Kassel es una ciudad alemana de la región de Hesse, conocida por ser el lugar donde los hermanos Grimm recopilaron la mayor parte de sus cuentos y donde acaece, cada cinco años, una importante manifestación de arte moderno vanguardista, muy vanguardista, llamada dOCUMENTA,  con minúscula en la « d » y luego todo en mayúscula. El libro transcurre durante dOCUMENTA  13; la treceava manifestación del evento, que tiene sus detractores  que la llaman Detrimenta o NOcumenta. Esta feria de arte moderno dura 100 dias, en el paįs más importante para el arte moderno en Europa, que es la opulenta Alemania; esta feria existe desde 1955; es una revancha del arte moderno frente al totalitarismo. La muestra 13 reunió más de 200 artistas, filósofos, científicos, críticos y escritores con eventos que trascendieron la ciudad de Kassel y se dieron hasta Canadá y Afganistán.

Después de la guerra la gran reconstrucción de Kassel no llegó hasta 1955, cuando sus ciudadanos optaron con mucho coraje por un camino más inseguro que el elegido por otros compatriotas y decidieron, en lugar de un desarrollo industrial, un renacer de tipo cultural, y le encargaron a Arnold Brode, arquitecto y profesor, la primera dOCUMENTA, que tuvo un carácter claramente reparador: Alemania, que bajo la dictadura de Hitler había calificado al arte contemporáneo de degenerado y había expulsado y asesinado a sus artistas, le rindió homenaje al arte de los años veinte y treinta, con una exposicion  que, según palabras de Bode, « acercaba finalmente el arte a los obreros ». Nada era descartable en un lugar como Kassel, que, al abrir sus puertas a las ideas de la vanguardia, estaba rechazando implícitamente cualquier invitación  a la lógica. Pues Kassel no destacaba precisamente por bailar al son de lo lógico.

dOCUMENTA 13 no es una exposición como las demás, pues no está pensada solo para ser contemplada, sino que también para ser vivida. En arte no se innova ya que eso ocurre en una industria. El arte ni es creativo ni innovador. Eso es para el mundo del zapato, de los coches, de la aeronáutica, es un vocabulario industrial.  Y dOCUMENTA iba más allá de una gran exposición; era, en realidad, una disposición de ánimo.

Durante esta manifestación, un escritor catalán que podría ser Enrique Vila-Matas, es invitado para posar como una escultura viviente en un restaurante chino de los alrededores (porque la manifestación es tan grande que desborda hacia las afueras de la pequeña ciudad de Kassel): el escritor debe sentarse en una mesa bajo el rótulo « Writer in residence » y escribir y hacer parte del decorado para que la gente se acerque y vea una escultura viviente en pleno trabajo creativo.

El personaje central del libro es un ser lleno de manías, con una tremenda  fobia a la senescencia, él encuentra « la forma » gracias a fármacos que le procura un « buen » doctor , pero cae cada atardecer en una profunda angustia existencial.   Y tiene una manía muy divertida que consiste a sacar a veces en la conversación un « macguffin », que podria  definirse como una frase totalmente ilógica que no tiene nada que ver con el contexto y que podría ser la representación de lo que no se quiere nombrar (en chileno coloquial dicen « una cabeza de pescado »).

La literatura y el arte son objeto de reflexiones interesantes, página 44 Vila-Matas escribe sobre literatura: porque contrariamente a lo que creen tantos, no se escribe para entretener, aunque la literatura sea de las cosas más entretenidas que hay, ni se escribe para eso que se llama « contar historias », aunque la literatura está llena de relatos geniales. No. Se escribe para atar al lector, para adueñarse de él, para seducirlo, para subyugarlo, para entrar en el espíritu de otro y quedarse allí, para conmocionarlo, para conquistarlo…Y sobre arte, página 230 leemos :en Kassel seguro que se veían cosas que no parecían muy estéticas, pero que aportan conocimiento. Hay personas que van en busca del conocimiento, personas creativas que circulan por el lado menos práctico de la vida; personas que intentan inventar un mundo nuevo.

Un libro realmente original donde Vila-Matas mezcla magistralmente realidad, conocimientos y ficción de tal manera que el lector se pierde entre los géneros, pero se divierte y aprende.

En epígrafe les cito el intelectual verso de Martinus von Biberach citado en el libro (en  lengua vernacular), y en traducción española :  Vengo de no sé dónde / soy no sé quien / muero no sé cuándo, / voy a no sé dónde, / me asombro de estar tan alegre. Este verso se puede leer en la tumba de von Biberach y estaba en una de las obras presentadas en dOCUMENTA 13, del berlinés Bastian Schneider intitulada The last Season of the Avant-Gards.

KASSEL…, Seix Barral Breve 2014,  ISBN 978-84-322-2113-2

El año en que me enamoré de todas de Use Lahoz

Use Lahoz (Barcelona 1976) es licenciado en Humanidades, colaborador de diversos medios de comunicación y ha publicado también poemarios. Es ésta su cuarta novela que le valió el Premio Primavera 2013 otorgado por la Editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Premio que este año ha sido rebajado de mitad por efecto de la crisis económica.

En el sitio « La piedra de Sísifo.com » encontré un artículo interesante intitulado « Escritor-y-tú-por-qué-escribes« .  Hete aquí lo que responde Lahoz: Es una pregunta trampa en cuya respuesta se funden el placer y la necesidad. Supongo que escribo porque adoro las sorpresas y vivir con intensidad. Nada hay más inalcanzable que lo vivido, y la escritura incluye a veces la quimera de atrapar el pasado junto a la posibilidad de soñar despierto. Trae implícita la aventura de revivir, de combatir el paso del tiempo. Escribir ayuda a comprender y a ordenar el desorden. Escribir equilibra. Escribo para encontrar sentido al sinsentido, y porque me permite sentir el placer de contar la realidad y lo que imagino. Y también porque en el acto de escribir interviene la memoria, la experiencia y la imaginación, bienes a proteger. Escribo para reflexionar y pensar y darle vueltas a la vida de personajes,  siempre más interesante que la mía. Y disfrutar del placer de la ficción, que es adictivo y que, como la realidad, no tiene límites. Escribo por supuesto para combatir el aburrimiento y pasarlo en grande. Para un escritor vivir, fundamentalmente, es escribir. Escribo para estar en paz conmigo mismo, por aquello que decía Machado de « yo vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas ». Escribo porque conmueve y perdura. Cada novela es la primera. Además es bastante barato. En fin, escribo porque aprendo, y así, a veces, parece que siga estudiando.

Tuve ganas de leer esta novela porque me dijeron que era divertida y leer algo divertido por los tiempos que corren, es una ganga que no hay que dejar pasar.

No la encontré divertida ni tampoco me ha gustado mucho. Me explico. Es una novela al gusto de hoy , de corte romántico y moderno. De tendencia furiosamente globalizadora, donde los personajes circulan libremente en Europa, como en un albergue español, con fondo de Programa Erasmus, pasando de Paris a Madrid, Roma, Florencia, Hamburgo, Montevideo, etc. Donde los personajes son casi todos trentañeros « empantanados » que no siempre están en su lugar, que todavía se buscan, que se aturden con sus juergas, sus ligues, sus permanentes borracheras. Que gravitan a los treinta años todavía en casa de los padres, lo que me hace recordar la película (premonitoria)  Tanguy de Étienne Chatiliez  del 2001  que desarrolla  este tema de los chicos que se incrustan en la casa de los padres invadiendo con sus vidas de adultos la vida de otros adultos que son los padres.  Como dice el mismo Lahoz, es una « generación perdida », producto de la crisis económica, una generación estafada porque sobrepreparada y sin trabajo.

¿De qué  trata  este libro? Con la técnica literaria de la caja china, hay dos historias involucradas con dos personajes de la misma edad, pero antagónicos por su manera de ser y por sus historias respectivas : tenemos  la historia de Sylvain que se dice francés de madre española, adolescente « tardío », amarrado a una historia sentimental que no termina nunca con  la ibero-alemana Heike  y la historia de Metodio, un self made man español de origen francés que es un adulto « precoz » por las necesidades de la vida; Metodio está amarrado a una historia sentimental con una profesora  que lo lleva por años, pero que será la mujer de su vida. Es un libro sobre encuentros y desencuentros amorosos, con una buena frase en el texto :…los desencuentros,  mantienen la ilusión de lo perfecto ?

Ignoro porqué la novela se llama El año en que me enamoré de todas porque ambos protagonistas son monógamos convencidos… Está a la moda poner títulos largos a las novelas; el corolario será que de aquí a algún tiempo nadie se acordará de nada.

Quisiera señalar que hay mucha errata con el léxico francés citado abundantemente en el libro, y por mucho que se de esto de la globalización, hay que respetar las citaciones en otra lengua porque de otra manera se terminará hablando un español macarrónico  incorrecto, digno del  albergue español.

Página 226 hay una  interpretación incorrecta con la expresión francesa esprit d’escalier :...Una vez más sentía que llegaba tarde a todo, l’esprit de l’escalier me hacía subir y bajar en mis pensamientos y me impedía conciliar el sueño.  Pero es que esprit d’escalier en francés se dice cuando no se sabe responder al vuelo a una persona, sino que la respuesta viene cuando ya es demasiado tarde para responder.

Y para terminar, creo que hay una imprecisión con la citación de la frase página 275: « el exceso mata al placer », atribuída por Lahoz a Santa Teresa, o  San Agustín…, yo creo que es del longevo Voltaire: « todo exceso mata, hasta el placer ».

Un punto positivo,  en este libro metaliterario con referencias musicales, culturales y literarias variopintas, se cita un buen libro que no he leído,  del norteamericano  Jeffrey Eugenides, Middlesex que por cierto trataré de leer a la brevedad posible porque las críticas que encontré son mayestáticas.

PD: Leí Middlesex y lo encontré fantástico, se los recomiendo, lo comenté en febrero 2014.

EL AÑO EN QUE ME ENAMORÉ DE TODAS, Espasa 2013,  ISBN 978-84-670-2543-9