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El hombre que miraba al cielo de Hernán Rivera Letelier

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Hernán Rivera Letelier es un novelista y poeta chileno (Talca 1950). Se le conoce por sus novelas ambientadas en la pampa salitrera chilena. El hombre sabe sobre lo que escribe porque vivió su infancia en oficinas salitreras y trabajó como adulto en varias de ellas. Empezó su carrera literaria como poeta, ganando varios premios. Poco a poco ha ido construyendo una obra importante, dedicada al norte chileno, ese norte que albergó las salitreras que hicieron la riqueza de Chile y también de muchos extranjeros. Una pampa chilena que albergó más de 200 salitreras (entre Antofagasta y Tarapacá) y que Hernán Rivera Letelier conoció de cerca. ¿Quién mejor que él puede conocer ese ambiente rico en mitos y leyendas? Hoy en día es un mundo sumido en el olvido.

He comentado en este blog 8 libros de Hernán Rivera Letelier porque me gusta mucho su estilo sencillo aunque con rico vocabulario y auténtico. Y como ya lo dije una vez, encuentro que tiene magia para encontrar los títulos de sus libros.

El hombre que miraba al cielo (2018), su novela N°18 es un cuento largo o una novela corta de solo 97 páginas, bonitamente ilustrada con una carátula en papel mostrando el cielo pampino de una rara pureza durante el día y la portada de cartón duro, mostrando el mismo cielo de noche : un derroche de estrellas que con la atmósfera tan pura, uno tiene la impresión de poder tocar con los brazos extendidos hacia el cielo.

El escritor dice que buscaba hacer una oda a los cielos del norte de Chile, los más diáfanos del planeta y que para ello quiso escribir con una prosa transparente. Es un libro que le vino solito y que necesitó unos 4 años de trabajo  y de pulido interrumpido por otras escrituras. El nombre de Loredanna, la protagonista del librito, se lo pidió prestado a una chica bonita que entró al café donde suele escribir y le preguntó qué estaba escribiendo…

Tiene algo muy bonito este libro. Y es que Rivera Letelier le pone colores a los días de la semana aduciendo qué ya lo había experimentado en su novela Romance del duende que me escribe las novelas (2005). El día lunes es de aluminio, el martes de plomo, el miércoles de bronce, el jueves de acero, el viernes de níquel, el sábado y el domingo son de oro o de pirita (el oro del tonto). Los colores en el norte de Chile son importantes, es tanta la riqueza minera y tan diversa que los cerros tienen colores diferentes según el metal que predomina. Es una de las cosas que más me fascinan de la pampa chilena.

Es una historia bastante sentimental aunque no seráfica porque suceden cosas truculentas.

Lorenzo es un joven mapuche de 22 años, originario de Temuco y que vino al norte después de una ruptura sentimental, vive pintando con tiza sobre las veredas y lo apodan el Pajarito porque sabe silbar muy bien. Loredanna tiene 20 años y viene de Santiago, es de origen italiano y huyó la casa paterna a los 14 años con un chico que le enseñó el oficio de malabarista de semáforos; ella huyó al norte cuando su compañerito murió atropellado, es una chica anarquista y le llaman la Saltimbanqui.

Los chicos van a conocer al Mirador, un hombre alto, canoso y que parece enfermo. En realidad se muere de cancer, pero quiere hacer un último viaje a San Pedro de Atacama para contemplar esos cielos de maravilla y los chicos deciden acompañarlo en su último destino.

Durante ese viaje conocerán la vida del Mirador y entenderán que este viaje fue programado para cumplir un deseo, una venganza.

Es una historia muy bonita, pero que conlleva cosas graves y terribles. No es una historia seráfica, es una historia triste y moderna al mismo tiempo.

EL HOMBRE QUE MIRABA, Alfaguara 2018,  ISBN 978-956-384-066

El eterno marido de Fiódor Dostoyevski

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Fiódor Dostoievski fue un gran escritor ruso (Moscú 1821-San Petersburgo 1881), uno de los principales escritores de la Rusia zarista que exploró la psicología humana en un contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa  del siglo XIX; la preocupación por la desigualdad social es notable en su obra. Padeció de epilepsia y supo incorporar este rasgo en su literatura  también fue un ludópata empedernido lo que ocasionó trastornos en su vida privada.

Las novelas de Fiódor Dostoievski transcurren en poco tiempo, a menudo en solo unos días. Sus obras son consideradas como polifónicas describiendo situaciones sobre diferentes ángulos con temas recurrentes : el suicidio, el orgullo herido, la destrucción de los valores familiares, el renacimiento espiritual por el sufrimiento como redención, el rechazo de Occidente (=falaz determinismo que el racionalismo occidental impone al hombre), la afirmación de la ortodoxia rusa y el zarismo.

Dostoievski fue calificado como el mejor psicólogo que conoció Nietzsche y el mejor pintor de almas por Stefan Zweig.

El eterno marido es una novela corta, una obra poco conocida de la madurez del escritor, fue escrita en el extranjero entre 1867-1871, publicada en 1870 con un gran éxito entre sus obras El idiota (1869) y Los demonios (1871). La novela conlleva pasajes de carácter autobiográfico como la rememoración de un verano pasado con su hermana en el capítulo XII : En casa de los Zajlebinines y el personaje de Trusotski  que recoge sus acerbas experiencias de marido engañado y que sería una encarnación literaria del mismo Dostoievski.

Es una novela con un estudio psicológico profundo y acabado. Los diálogos son de una modernidad impactante. Y tanto por su temática como por su manera de abordarla, Dostoievski se adelanta a los estudios psicoanalíticos sobre el inconsciente, se adelanta al surrealismo y al existencialismo. Uno de sus aportes literarios es de haber ubicado al narrador dentro de la obra y las bases de su estilo fueron su penetrante descripción del alma humana, su implicación emocional con lo relatado y su aguda descripción social.

LA NOVELA : Pável Pávlovitch Trusotski es un funcionario acomodado que descubrirá, leyendo una carta después de la muerte por tisis de su esposa, Natalia Vasilieva, que ésta lo engañó con un amigo y que Liza, la criatura que él crió como su hija, es la hija del amante. La esposa puso fin a la relación cuando se lió con otro hombre más joven y aunque haya desaparecido,  la rivalidad entre marido y amante persiste.

El amante es Vecháninov, un donjuán cuarentón de mucha prestancia física, el prototipo del galán vanidoso que solo busca el placer sexual; está aquejado de hipocondría rayana en la depresión nerviosa porque lleva un pasado demasiado frívolo con algunas humillaciones sociales y además un pleito por dinero que lo retiene en San Petersburgo. Será en esta ciudad que los dos hombres se cruzarán y Trusotski no lo deja en paz, lo acosa, lo agrede, sin que Vecháninov sepa  a ciencia cierta lo que el otro sabe o no sabe. En todo caso ha llegado a San Petersburgo con su hija Liza a quien maltrata sin que la niña entienda lo que sucede con ese padre que la mimó tanto y que ahora la rechaza. La niña caerá rápidamente enferma y morirá.

El amante ejerce una fascinación sobre el marido engañado; los dos personajes tienen una mutua dependencia porque el marido presta a su mujer como un objeto deseable suscitando el afán del rival. En el amante descubrimos un sádico y en Trusotski un masoquista que se humilla y se degrada ante quien lo ha traicionado. El marido engañado decide casarse nuevamente y pide consejo al antiguo amante de su mujer y éste, después de pensárselo, se presta a una nueva ignominia, pero la elegida de Trusotski es una jovencita de 15 años que lo odia, lo ridiculiza y lo rechaza.

En la segunda parte de la novela, el eterno marido trata de asesinar a Vecháninov, sin lograrlo, lo que hace pensar que está al tanto de todo y de hecho, al huir dejará al seductor la carta en que Natalia le anuncia su paternidad y la ruptura definitiva. El seductor aceptaba la idea de que la niña fuese su hija porque hizo cálculos y admitió la idea de preocuparse de su educación porque tiene ansias de redención.

Dos años más tarde el marido y el amante se cruzan en una estación de trenes : el marido se ha vuelto a casar con una mujer hermosa que desde ya acarrea un tercero en discordia en la persona de un joven teniente. La historia está condenada a repetirse porque el amor no ha logrado vencer al deseo metafísico.

Velcháninov durante todo el libro se preguntará ¿está celoso o no lo está? ¿sabe o no sabe? Claro que está celoso, pero son celos que él cultiva y protege en sí porque lo que Trusotski busca y ama es el sufrimiento de los celos. Velcháninov describe al marido como « el eterno marido », el hombre de esta especie que viene al mundo y crece únicamente para casarse, y apenas casado, se convierte inmediatamente en algo complementario de su mujer, por personal y autónomo que fuera su carácter. El distintivo de los maridos de esta clase es el bien conocido ornamento (=los cuernos). Tan imposible les es no llevarlo como dejar de lucir al sol; y no solo les está vedado darse cuenta de ello, sino también conocerlas leyes de su naturaleza.

Lorena Rivera León preparó un trabajo interesante sobre esta obra en Filosofía :El amor en Dostoievski:un estudio desde la antropología filosófica. Ella profesa que el mito del amor-pasión requiere un obstáculo para sentir el deseo porque las trabas alimentan la pasión de los amantes.

Una novela muy singular escrita con maestría y que muestra lo que se conoce como el « alma eslava », hecha de pasión demostrativa, de grandilocuencia, de libaciones orgiacas, de calor humano contagioso, de grandes demostraciones estruendosas. En un texto de 1925 de François Porché encontré una excelente definición del alma eslava que rezuma en esta novela : entre otros rasgos del alma rusa, está ese gusto sádico por el dolor y esa sinceridad que le viene con su permanente variabilidad. La identidad del Yo, esa construcción abstracta, no existe en el ruso. Inestable en esencia, obra en si mismo los viajes más aventureros y su personalidad de ayer se parece a las cenizas frías de la víspera, en lugares ahora desérticos, donde estuvo una noche el nómade de paso.

EL ETERNO MARIDO, Populibros peruanos sin fecha ni ISBN

La vida privada de los árboles de Alejandro Zambra

Résultat de recherche d'images pour "alejandro zambra"Alejandro Zambra Infantas es un poeta y narrador chileno (Santiago 1975) que ha sido destacado como uno de los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 39 años (Bogotá) y también como uno de los 22 mejores escritores de lengua española de menos de 35 años, por la Revista británica Granta (Cambridge). Zambra es Licenciado en Literatura Hispánica con un Magister en España en filología. Hace parte  de la que llaman « generación Bogotá 39″.

Comenté en febrero 2015 en este blog su primer libro Bonsái de 2006.

La vida privada de los árboles es su segunda novela publicada en 2007, escrita en un solo mes; es una novela urbana corta que transcurre en una sola noche; un relato hecho de una larga espera que trae recuerdos con efectos de cajas chinas y con un final abierto. Es una obra que se puede tildar de « hermanastra » de Bonsái porque se trata también de una historia de pareja probablemente autorreferencial aunque escrita en tercera persona.

El título proviene de un poema de André Anwandter(poeta chileno) « como la vida privada de los árboles / o de los náufragos »…

El escritor Zambra ha encontrado un estilo muy personal, original por lo intenso y por una prosa prístina, rayana en lo poético, hecha de cotidianedad, pero al mismo tiempo burlona, crítica e íntima.  Plantea una nueva estética en el campo de la novela corta autoficcional. Sabe escribir sobre las vicisitudes de la clase media chilena, agobiada por un trabajo absorbente y a menudo múltiple (el protagonista, Julián trabaja en 4 universidades de lunes a sábado enseñando la literatura y el fin de semana se dedica a escribir), el relato evoca cierto tedio de la clase media chilena y ciertas lacras ancradas en la sociedad como por ejemplo la importancia del color de la piel (mientras más blanca, mejor) o el hecho de no reivindicar muertos en las familias durante el período de la dictadura militar (1973-1990).

El protagonista es Julián, 30 años, profesor de literatura y escritor de fin de semana, casado con Verónica que a su vez estuvo casada 3 meses con Fernando del cual tuvo una hija, Daniela, hoy en día de 8 años para la cual Julián es el padrastro. El relato abarca una noche en que Verónica no vuelve de su clase de dibujo y Julián hace dormir a la niña contándole como de costumbre,  cuentos bajo el título de La vida privada de los árboles. Una vez que la niña se duerme, Julián cavila sobre sus relaciones sentimentales: otrora con Karla (que literalmente lo echó de su casa) y hoy día con Verónica. También cavila con la posibilidad de imaginar a Daniela adulta leyendo su libro Bonsái (una fenomenal puesta en abismo).

Página 16 el narrador nos plantea la posibilidad que la novela se termine si Verónica regresa:…cuando ella regrese la noche se acaba. Pero mientras no regrese, el libro continúa. El libro sigue hasta que ella vuelva o hasta que Julián esté seguro de que ya no va a volver

Y llega la mañana y Verónica no regresó. Julián parte con la niña al colegio y el lector se pasa la película con el final de la historia. ¿Es el inicio de una nueva etapa sentimental en la vida de Julián? A cada lector sus  conjeturas.

Un escritor aparte Alejandro Zambra,  porque diferente y con un estilo  estilizado que va a lo esencial eliminando lo superfluo y bañando en la metaliteratura. Le gustan las frases lapidarias. En Bonsái nos había amenazado con...al final Emilia muere y Julio(¿el alter ego de Julián?) no muere. El resto es literatura. Y en este libro tenemos...cuando ella regrese la novela se acaba…Y sanseacabó porque no regresó.

LA VIDA PRIVADA, Anagrama 2007,  ISBN 978-84-339-7154-8

Loreto de Fernando Ampuero

Résultat de recherche d'images pour "fernando ampuero"Fernando Ampuero del Bosque es un periodista y escritor peruano (Lima 1949). Se le conoce por la publicación de una trilogía callejera de Lima cuyo primer tomo fue Caramelo verde. Al autor le gusta definirse ante todo como cuentista y le gusta la novela corta porque es una condensación . Al autor le interesa la ferocidad humana, el lado peligroso de la vida y el « espíritu » del mundo marginal a partir de su sentido del orgullo y de cierta dignidad.

Loreto es una excelente novela corta alusiva al jirón de Loreto, un barrio bravo del Callao, el principal puerto del Perú, barrio donde imperan las pandillas, pero que podría ser un arquetipo de los bajos fondos de los tiempos modernos con historias de droga, de armas, de prostitución, de guerras entre pandillas, de luchas de control entre las mafias.

Esta novela corta podría ser una novela de aprendizaje en negativo donde cierta juventud descarriada sobrevive aplicando una violencia inaudita en una lucha por marcar territorios. Es una verdadera jungla urbana donde personajes  hampones se devoran entre ellos.

Loreto nos cuenta la historia de la pandilla del barrio donde Chito es el leader y donde Silverio conocerá a Laurita, la hermana de Chito, una hembra vedada al deseo de los muchachos de Loreto….Con veinte años, avispado y calculador, Chito ya era un capo de los negocios, pero sobre todo un buen estratega. También él, como Silverio, había cambiado. Chito, ahora era robusto y, mal que bien, controlaba sus malas pulgas, aunque mantenía una furia que congelaba la sangre. En su alma, que era una guarida hedionda, tronaban olas de odio y de paranoia, que lo hacían capaz de cualquier cosa por el resguardo de unos palmos de terreno, de unas calles miserables, del barrio de toda su vida

Laurita y Silverio vivirán su historia hormonal y pasional, supeditados a la vigilancia de Chito y no escaparán a su destino, a ese destino anclado en el barrio...Por las noches, las calles lucen mejor; las tinieblas encubren la fealdad. Hay algunas ventanas que se recortan en los muros con luces azulinas y parpadeantes, de grandes televisores y pantallas con cable e internet: la modernidad enchufada a la miseria. Y hay, además, los faroles de las esquinas que iluminan débilmente a grupos de muchachos. En Loreto sobrevive la esquina, esa ágora habitada por patas bravos, esa asamblea insigne de la pendejada, esa flor y nata de los rufianes que, entre el tintinear de botellas y las rizadas volutas de humo de cigarros, afianza su rencoroso orgullo.

¿ Por qué las confrontaciones? ¿ Por alguna recompensa? La única recompensa, aparte de la plata fácil, era una sensación de dignidad y suficiencia, o una satisfacción de vivir bajo reglas propias.

Tenemos una narrativa fuerte, directa que baña en un realismo vertiginoso, venenoso y atrapante, fatal. El narrador  no censura ni propone sanciones ni juicios de valor hacia sus personajes,  quizás siente fascinación por ellos.

LORETO, Planeta 2014,  ISBN  978-612-4230-14-1