Archives de tags | Marcos Giralt Torrente

Tiempo de vida de Marcos Giralt Torrente

Marcos Giralt Torrente es un escritor y crítico literario nacido en Madrid en 1968 que saltó a la fama en 1999 con su libro París, galardoneado con el Premio Herralde de Novela. Estudió Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid. Colabora como crítico literario en Babelia y fue residente de la Academia española en Roma, del Künstlerhaus Schloss Wiepersdorf et de la University of Aberdeen.

Le dediqué una reseña en febrero 2012 en este blog con El final del amor, relatos publicados en 2011 , libro que obtuvo el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero,  libro que es posterior a Tiempo de vida. Este último obtuvo en 2011 el Premio Nacional de Literatura ( narrativa).

Tiempo de vida es autobiógráfico y metaliterario,  relata la tormentosa  relación que Marcos Giralt Torrente tuvo con su padre, el pintor Juan Giralt, fallecido de cáncer en 2007. El tiempo de vida es lo que dan los médicos a los moribundos, pero al mismo tiempo es la vida misma. Este libro es también un autorretrato del escritor, sin concesiones, escrito con dolor y sin tapujos,   una verdadera catarsis de la relación con su padre.

El autor quiso que el libro tuviera dos partes bien distintas:  la parte de la vida con su padre antes de la enfermedad y la parte con el padre irremediablemente enfermo y condenado a morir. Esta segunda parte es la más intensa, es cuando padre e hijo se reencuentran y el hijo toma el rol de padre y el padre está bajo la potestad del hijo.  Marcos Giralt Torrente resume este período con una frase lapidaria y hermosa:  « un año y medio de nuestras vidas nos dimos ».

Es un libro muy logrado, muy intenso, bastante psicoanalítico. Se nota que el hijo lucha por ser justo, ecuánime con sus recuerdos y vivencias. Hay mucha emoción expresada o contenida; el tono está muy adecuado, especialmente cuando emplea la iteración sintáctica, logrando una especie de melopea catártica, muy eficiente en el plano emocional.

Es un libro que conlleva un interés universal: el interés de nuestras relaciones fallidas o logradas con nuestros padres, al origen de tantos pesares y de tantas situaciones difíciles. ¡ Cuanta inteligencia emocional se necesita para sobrellevar ciertos casos!

En la página 49 hay un párrafo muy justo sobre el estatuto de hijo único que proviene de otro libro de este autor :…cuando se es hijo único, cuando no se tiene el espejo de unos hermanos donde mirarse, la inseguridad sobre lo que somos parece mayor que si los tuviéramos, que si hubiéramos crecido al lado de alguien que ha tenido las mismas influencias, los mismos padres, y aún así es nítidamente diferente de ellos y por supuesto de nosotros. Cuando no hay hermanos al lado en los que descargar peso, los padres son lo único, la única referencia, nuestro único punto de mira. Todo empieza y se agota en uno, y fenómenos tales como la traición, el amor, la admiración o el deber se sienten con mayor intensidad. Los lazos son más fuertes o marcan más, y muy a menudo resulta difícil distinguir lo propio de lo heredado. No tenemos con quien contrastar, la soledad nos ahoga. ¿ Con quién compartir o descargar peso? ¿ A quién preguntar, a quién responder, a quién culpar?  ¿Cómo tomar distancia ? ¿ Cómo construir con la memoria una historia equilibrada cuando tan sólo disponemos de una mirada, y esa mirada está tamizada, influida además, por nuestro propio ser único ? Cuando no se tienen hermanos todo parece diseñado especialmente para nosotros. El peligro es que tendemos a magnificar y que de cada palabra que nos dicen, de cada mirada recibida o de cada desaire que nos hacen, de cada suceso presenciado, intuido, que nos cuentan o que no sucede siquiera, sacamos conclusiones infinitas. De ahí que nos atemos más y que nos equivoquemos también más. Puede que sobrestimemos a nuestros padres, que nos sea más difícil la necesaria ruptura, y puede que en ocasiones no los valoremos como merecen. Todo puede dolernos más, y más que cualquier otra cosa nuestro propio ser único. Estamos solos…

TIEMPO DE VIDA, Anagrama 2010,  ISBN 978-84-339-7211-8

El final del amor de Marcos Giralt Torrente

Este escritor madrileño, talentuoso y con un físico  a  la  Tim Robbins , tiene un pedigree impresionante , es hijo del pintor Juan Giralt y nieto del conocido literato Gonzalo Torrente Ballester. Es licenciado de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid.  » El final del amor » ha sido galardoneado con el II Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero , aliando el mundo de la literatura con el mundo de los buenos mostos  , lo que es un acierto. Disfrutar de un buen vaso de vino al mismo tiempo que de un buen libro ,me parece edénico y altamente compatible.

Me atrajo la lectura por el solo hecho de llevar la palabra amor en la portada. Es un tema inagotable,  universal, atractivo. Pero también proteiforme porque no hay un amor , sino amores , como no hay un cancer, sino cánceres muy diferentes.

Se trata de un libro con cuatro cuentos entorno al amor que se va, que se esfuma. El escritor se adentra en el terreno pantanoso de las relaciones amorosas con historias llenas de malentendidos .  Son relatos de gran tensión dramática , como una nube que se va cargando, creando una tormenta a punto de estallar. Son pura emoción e intensidad. En una entrevista acordada por Marcos Giralt Torrente, éste decía que el amor romántico es una invención que sucede en  un momento de la historia y al cual hemos sido fieles durante siglos. Pero el amor, según él, como cualquier otra cosa que atañe al corazón humano, no està sujeto a esas cosas. También dice algo justo , que solemos ser injustos con los amores que nos hicieron sufrir.

El primero de los cuentos,   » Nos rodeaban palmeras » describe una lejanía que se manifiesta en una pareja durante un viaje de turismo en tierras africanas. Otra pareja , presente en el viaje servirá de catalizador a este amor desvanecido. El segundo cuento,   » Cautivos » relata el desenlace de una relación que la ausencia de pasión hacía indisoluble. El tercero  » Joanna » cuenta un amor adolescente nunca olvidado. Y el último , mi preferido  » Ultima gota fría » relata la relación nunca rota en una pareja que lleva  años de separación y que fantasea con la idea de volver a formar  pareja , pero el lector está persuadido que no es lo mejor que podría sucederles.

Tanto se puede decir sobre el amor. Por ahí leí una frase bastante pedestre que me gustó por lo cruda : » lo peor del amor es que se comienza y se acaba en la boca: al principio un beso, al final un bostezo ». ( no comments).

Hace bastante tiempo traté de leer del mismo autor su libro  » Paris » de 1999 : me resultó ilegible y abandoné la lectura. No supe a qué atenerme con el tema : era un estudio sico-analítico-narcísico, de una densidad abismante.

EL FINAL DEL …, Páginas de espuma 2011,  ISBN 978-84-8393-077-9