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Machado de Assis de Jorge Edwards

jorge edwards machado Jorge Edwards Valdés es un gran escritor chileno (Santiago 1931) con estudios de leyes y de Filosofía en Princeton, siguiendo después la carrera diplomática que culminó con el puesto de Embajador de Chile en Paris. Ha recibido numerosos premios siendo el Cervantes 1999 el más prestigioso. Hace parte de la Generación del 50 chilena, aunque él se considera algo marginal a este movimiento. Actualmente reside en Madrid.

He comentado en este blog gran parte de su bibliografía (12 libros, trece con éste) porque es un escritor que me gusta cómo escribe y lo que escribe. No todos los libros me  han gustado de la misma manera, sino que he sentido una neta preferencia por algunos títulos.

Leer su libro Machado de Assis representaba para mi un máximo de placer potencial porque debo decir que gracias a él descubrí a este autor brasileño portentoso que es Joaquim Machado de Assis. Entonces reunir dos escritores que me gustan, me parecía el colmo de lo que se puede esperar de una lectura, pero me he llevado una decepción. No es un libro sobre la biografía de Machado de Assis aunque aspectos de su vida son evocados. Encontré que a esta publicación le falta « ángel », la encontré algo aburrida.

Según el literato mexicano Christopher Domíngez M. Machado de Assis y Edwards tienen puntos en común : ambos son narradores incisivos, bromistas, cultos. Y Jorge Edwards se ha inspirado en esta particularidad de las novelas de Machado ; el guiño constante hacia el lector, la ironía fina.

Es un libro que comprende tres partes bien distintas : 1) las impresiones de lectura de Don Jorge Edwards sobre extractos de algunos libros de Machado de Assis en la primera parte; 2)  en la segunda parte tenemos los extractos de la obra de Machado con una traducción del propio Jorge Edwards del portugués y 3) el texto original de Machado.

Según el escritor Edwards, existe un paralelismo (que yo no había vislumbrado) entre Kafka y Machado : la comparación con Kafka era desconcertante, pero no dejaba de tener un lado sugerente. Quizá la extrañeza más bien tranquila de los textos machadianos, acompañada de cierta crueldad, de un carácter implacable y frío de la visión, frialdad acompañada de un temblor profundo, de un aire inquietante, podían justificar el paralelo. Machado de Assis, después de salir del sentimentalismo dulzón, más bien lacrimoso, del Romanticismo en versión iberoamericana, había asumido la mirada distante e irónica y a la vez comprometida, de la novela moderna. Era un precursor de la modernidad en literatura, como Laurence Sterne , como Cervantes en el Quijote y en algunas de las novelas ejemplares.

Dice Edwards que en la literatura iberoamericana, el caso más interesante de invención de un narrador literario es el de Machado de Assis en los alrededores de 1880 y de sus 40 años de edad, en los momentos de crear su Brás Cubas. Inventar un narrador lúcido, libre, dotado de sentido del humor y de ideas personales, no impostadas ni copiadas, que cuenta desde una distancia, que sabe combinar la frialdad con la pasión, no era absoluto fácil en la América de lengua española o portuguesa del siglo XIX (pg 53).

Machado de Assis es otro escritor del yo, en la línea iniciada por Montaigne en el siglo XVI. Se narra a si mismo desde diversos puntos de vista, con máscaras diferentes, cambiantes, entre bromas y veras. Parte de su magia continua, de su juego, consiste en cambiar de máscara con un pase rápido (pg 65).

El último párrafo me gustó : fue uno de los grandes cuentistas de América Latina y de toda la lengua portuguesa. Y una mezcla fascinante, en novela, de memorialista, ensayista y autor de ficciones. Su vigencia moderna es enorme y está, por lo tanto, destinado a ser redescubierto, releído, reexaminado a cada rato, a cada vuelta del camino.

 

MACHADO DE ASSIS, Ediciones Omega 2002,  ISBN 84-282-1258-9

Don Casmurro de Joaquim Machado de Assis

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Joaquim María Machado de Assis fue un escritor brasileño : poeta, dramaturgo, novelista y gran cuentista (Rio de Janeiro 1839-1908), fundador y primer presidente de la Academia brasileña de Letras. Se le considera como el mayor nombre de la literatura brasileña que abarcó todos los géneros literarios como la poesía, la novela, el ensayo, la crónica, el teatro, el folletín, el periodismo y la crítica literaria. Su extensa obra abarca 9 novelas, unos 200 cuentos, 5 poemarios y más de 600 crónicas.

Sus primeros escritos eran de inspiración romántica, una fase que abandonó hacia 1881, luego comenzó un período realista con trazas de fantasía y de fantástico y también de naturalismo. El humor es omnipresente como una forma de ironía discreta o de un cómico absurdo como en « El alienista« . El escritor es un observador crítico, incluso cínico de la naturaleza humana, presentando la vida social como un juego feroz donde los ambiciosos aplastan a los débiles. Fue un escritor muy moderno y un auténtico innovador. Machado posee la facultad de jugar con el lector haciéndole guiños e involucrándolo en la ficción. Con sus novelas de la madurez (Don Casmurro, Quincas Borba) Machado de Assis creó un narrador que trastornó el canon del realismo y del naturalismo; fue un autor verdaderamente osado y adelantado para su tiempo.

Es el cuarto libro que reseño en el blog de este autor y cada vez quedo deslumbrada con su modernismo. Me intriga que sea tan poco conocido, tan poco difundido porque es realmente una lumbrera y  comienzo a vislumbrar que sus obras pueden tener varios niveles de lectura según el enfoque que se les quiera dar.

Don Casmurro pertenecería a la segunda fase de sus publicaciones, esa de mucha introspección con rasgos pesimistas en relación a la esencia del Hombre y su relación con el mundo,  hay bastante ironía y  un gran realismo. Los celos fueron un tema que  interesaron mucho a Machado de Assis. Don Casmurro se publicó en Brasil en 1899, es una obra realista escrita como una memoria de ficción por un marido celoso y desconfiado; la novela nos narra una versión diferente del adulterio. El protagonista es Betinho, llamado Benito o Benitín por el traductor (José A. Fernández) quien narra unas memorias para contarnos la traición de su amada Capitolina (Capitú), una versión de Desdemona, quien lo engañará con su mejor amigo del Seminario, Escobar, dando a luz un hijo que más tarde sabrá que no es suyo. Pero esta es solo la versión de Benito. Es de notar que el sobriquete de Benito es Casmurro que en español quiere decir cazurro, o sea, torpe o falto de entendimiento…

Betino es el hijo único y adorado de una viuda rica que lo destinó al sacerdocio cuando perdió a su primogénito, era una manera de pagar a Dios la deuda de este segundo nacimiento. Cuando Benito será adolescente caerá perdidamente enamorado de su vecina, la bella y algo misteriosa Capitú. En la vasta morada de su madre donde vivían varias personas a su cuesta como el Tio Cosme, la Tia Justina, el agregado José Dias (agregado en el sentido de empleado de la casa, podría ser de preceptor) y muchos esclavos. El agregado Dias tildó muy pronto a la joven Capitú de tener ojos engañosos, « ojos de resaca »(en el sentido de intranquilos?) y oblicuos. Es posible que el joven Benito haya estado algo confundido con la apreciación de su preceptor y que cierto recelo se haya colado en su subconsciente con respecto a la llana y sencilla Capitú (que era de un medio social más bajo, lo que tiene su connotación en el relato).

Con el tiempo Benito logrará, no sin pena y con manipulaciones, que su madre abandone la idea del Seminario y podrá casarse con Capitú. A la pareja le costará tener un hijo y el matrimonio se irá deshaciendo de a poco porque a Benito le entrarán las dudas. Y en sus memorias Benito insiste ante el lector entre la desmesura de la transparencia de su propio carácter  y la opacidad del carácter de Capitú. Benito tiene miedo ante lo misterioso e insondable de Capitú. Paradójicamente a Benito lo mueve esta desmesura  del carácter de su amada, pero la consciencia de la desmesura reaparece para convertirse en celos. Benito no cela porque ama, sino que ama porque cela.

Lo que propone Machado de Assis es una reflexión sobre la incertidumbre ante la precariedad de la felicidad. Hete aquí un rasgo de su pesimismo.

Puede que haya sido el azar o puede que Benito haya desarrollado una paranoia, producto de una imaginación enfermiza, pero poco a poco las memorias de Benito instilarán su veneno y el lector comenzará a dudar de la inocencia de Capitú. Como cada vez, Machado de Assis se dirige al lector directamente, involucrándolo en la trama, haciéndole guiños y enredándole la mente.

Don Casmurro explora no solamente una aventura sentimental personal, sino la dificultad que tuvieron las élites brasileñas de fines del siglo XIX para criticar las ideas liberales con las prácticas propias de una sociedad basada en la esclavitud. También plantea abiertamente una inquietud ante la emancipación femenina.

Gracias Ximena por haberme dado este gustazo de lectura.

DON CASMURRO,  Editorial Andrés Bello 1980

Memorias póstumas de Blas Cubas de Joaquim Machado de Assis

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Joaquim María Machado de Assis fue un escritor brasileño : poeta, dramaturgo, novelista y gran cuentista (Rio de Janeiro 1839-1908), fundador de la Academia brasileña de Letras.

Sus primeros escritos eran de inspiración romántica, luego comenzó un período realista con trazas de fantasía y de fantástico y también de naturalismo. El humor es omnipresente como una forma de ironía discreta o de un cómico absurdo como en « El alienista« . El escritor es un observador crítico, incluso cínico de la naturaleza humana, presentando la vida social como un juego feroz donde los ambiciosos aplastan a los débiles. Fue un escritor muy moderno y un auténtico innovador. Machado posee la facultad de jugar con el lector haciéndole guiños e involucrándolo en la ficción. Con sus novelas de la madurez (Dom Casmurro, Quincas Borba) Machado de Assis creó un narrador que trastornó el canon del realismo y del naturalismo; fue un autor verdaderamente osado y adelantado para su tiempo.

Supe de este escritor, más citado que leído, poco conocido y poco divulgado, por el escritor chileno Jorge Edwards que lo cita a menudo; ahora lo entiendo porque he descubierto después de ésta y otras dos lecturas, que el estilo de Jorge Edwards tiene algo del estilo de Machado de Assis : ese humor burlón y finamente irónico que lo hace distanciarse de la narración;  un rasgo literario que me gusta mucho. (Edwards dedicó un libro a este autor: Machado de Assis (2002), que habrá que leer de todas maneras). Machado de Assis es un escritor a la altura de un Flaubert o de un Henry James; sus temas son el adulterio, el hombre superfluo, el dinero, la política en la sociedad, temas universales.

Comenté en este blog El alienista en marzo 2015 y La mandolina y otros cuentos con música en enero 2016. El cuento El alienista lo encontré sencillamente deslumbrante.

Memorias póstumas de Blas Cubas que llamaremos MPBC para aligerar el texto, sería la primera novela realista de la literatura brasileña que se publicó en forma de folletín en 1880 en la Revista Brasileira. En 1881 se publicó como novela, causando la confusión de los críticos porque era muy osada en el plano formal.

Hubo tres versiones cinematográficas de esta novela : en 1967 por Fernando Cony Campos, la segunda en 1985 por Julio Bressane y en 2001, la versión más fiel a la obra dirigida por André Klotzel.

Puede que Machado de Assis se haya inspirado de Lawrence Sterne y su Memorias sobre la vida y familia del difunto y Reverendo Mr Lawrence Sterne (1713-1768) para escribir este libro. Las MPBC son una inversion del procedimiento de Lawrence Sterne y un guiño a las Memorias de ultratumba de Chateaubriand.

El uruguayo Luis Bravo señala que MPBC es una novela antimimética (= que pretende romper la ilusión de lo real, la verosimilitud realista) e iconoclasta donde Machado de Assis deja de lado los modelos decimonónicos y ejerce sin restricción la libertad de creación con una actitud paródica, originada en la sátira menipea (= tipo de sátira en prosa con estructura similar a la novela y que ataca actitudes mentales en vez de individuos específicos) de la literatura latina (Machado de Assis era atento lector de Menipo, de Terencio Varron y de Luciano de Samosata, con esa actitud anticlásica que será tomada en el Renacimiento por Erasmo de Rotterdam y su Elogio de la locura y luego en Francia por Rabelais, de Montaigne, Voltaire et Diderot. El autor tiene un singular estilo narrativo que marca un hiato con las formas de representación del « realismo » y del « naturalismo » reinantes. Aquí Machado de Assis opone la « sarna del pesimismo », una modalidad libre e irreverente de narrar. Desde el prólogo Blas Cubas nos dice que la novela esta condenada de antemano a no recibir « la estima de los severos ni el amor de los frívolos, las dos columnas máximas de la opinión« . En esta novela son juegos desopilantes de la narración que amalgama lo narrativo con lo filosófico, alternando lo ficcional con lo ensayístico.

La secuela de MPBC es la novela Quincas Borba de 1891 que leeré cuando pueda .

MPBC : ¿Qué nos cuenta la novela ? Son las memorias de Blas Cubas desde su nacimiento hasta su muerte con todas las vicisitudes de su vida. Desde la dedicatoria del libro se destaca el humor irónico y sarcástico de Blas Cubas que dedica las memorias « al gusano que primero royó las frías carnes de mi cadáver dedico con sentido recuerdo estas memorias póstumas ». Es una novela narrada a la primera persona donde Blas Cubas, típico de la literatura decimonónica, se convierte en objeto de la obra y al mismo tiempo es el mediador entre nosotros y su universo diegético: es un narrador omnisciente, « no es un autor difunto, sino un difunto autor para quien la losa sepulcral ha sido otra cuna ». Es de Notar que Blas Cubas no se ha muerto de neumonía sino que se ha  muerto por idea fija ya que buscaba un emplasto antihipocondríaco que aliviase nuestra humanidad melancólica…Después de revelar los motivos de su muerte y la búsqueda del emplasto, Blas Cubas compara sus memorias con las de Moisés y nos expone su genealogía. En cada momento del relato, el lector se siente cómplice porque Blas Cubas platica como si hablara de « muerta voz« . En realidad pareciera que lo que verdaderamente llevó a la muerte Blas Cubas fue su deseo inmenso de pasar a la posteridad.

Hay gran modernidad e innovación en el modo narrativo, por ejemplo los sucesos se narran desde la muerte de Blas Cubas hacia atrás en el tiempo, en una analepsis o flash back que se acelera bruscamente en el capítulo llamado Transición donde la acción regresa desde la cama del moribundo a la cuna del recién nacido. El libro consta de 200 paginas con 160 capítulos (algunos solo de media página !) y hay tantos hallazgos:  las alteraciones cronológicas (se empieza por el final), las digresiones variopintas, los diálogos incesantes con el lector, los guiños que implican complicidad con el lector, la metaliteratura, los capítulos en blanco incitando al lector a escribirlo por su cuenta, la simple enumeración y otros tantos recursos de una modernidad increíble.

Hay una permanente parodia intertextual entre textos bíblicos, o de Moliere, de Shakespeare, Dante, Goethe, Pascal, Buffon, etc, lo que denota la inmensa cultura del escritor.

Hay cierta similitud entre el narrador y el autor (cabe destacar que el narrador es nacido en 1805 y el autor en 1839), así por ejemplo su preparación académica con referencias a filósofos, escritores o científicos de la época o anteriores.

Blas Cubas es un hombre moderno, ambicioso y soñador que no logra todas sus metas. Sus objetivos se ven truncados por el amor que el porta a Virgilia, casada e inaccesible (el nombre de Virgilia alude a Virgilio, el autor de la Eneida y personaje de la Divina Comedia).

Machado de Assis critica  la sociedad brasileña decimonónica postindependentista : los cargos políticos y las conexiones necesarias para acceder a dichos cargos (nada a cambiado desde entonces…) y la conclusión es que la vida avanza hasta la muerte como las sucesivas ediciones corregidas de un libro. « Cada etapa de la vida es una edición que corrige la anterior, y que será corregida también, hasta la edición definitiva, que el editor obsequia gratuitamente a los gusanos ».

El crítico brasileño Antonio Candido se pregunta cómo pudo surgir Joaquim Machado de Assis como el inmenso visionario que fue con la condición periférica del idioma portugués y el aislamiento de Brasil. Un Machado de Assis protegido por un sistema de falsos convencionalismos y un convencional funcionario él mismo,  primer Presidente de la Academia Brasileña de Letras. Machado de Assis « lisonjeaba al público mediano, inclusive a los críticos, proporcionándoles el sentimiento de que eran inteligentes a precio moderado« , adelantando de casi un siglo a los avances narrativos del siglo XX.

La tomadura de pelo hacia el lector parte con el prólogo  de Blas Cubas…En verdad, se trata de una obra difusa, en la cual yo, Blas Cubas, si adopté la forma libre de un Sterne o de un Xavier de Maistre, no sé si le añadí algunas impertinencias pesimistas. Puede ser. Obra de finado. La escribí con la pluma del escarnio y la tinta de la melancolía, y no es difícil prever qué cosa podrá salir de tal connubio. Agréguese a esto que la gente severa hallará en el libro unas apariencias de pura novela, mientras que los frívolos no encontrarán en él su novela habitual; aquí lo tienes, aquí está, privado de la estima de los severos y del amor de los frívolos, que son las dos columnas máximas de la opinión.

Machado de Assis tiene postura de filósofo que sabe juzgar el alma humana…La alusión más descarada me la hizo un tal Garcez, viejo cirujano, bajito, trivial y hablador, que podía llegar a los setenta, a los ochenta, a los noventa años, sin haber adquirido jamás aquella compostura austera que es la gracia de los ancianos. La vejez ridícula es, quizás, la postrera y más triste sorpresa de la naturaleza humana (página 197).Siento que el lector se ha estremecido; o debía estremecerse. Naturalmente la última palabra le ha sugerido dos o tres reflexiones. Vea bien el cuadro : en una casita de Gamboa, dos personas que se aman desde hace mucho tiempo, una inclinada sobre la otra para darle un beso en la frente, y la otra retrocediendo, como si sintiese el contacto de los labios de un cadáver. Hay allí, en ese breve intervalo, entre la boca y la frente, antes del beso y después del beso, hay allí un gran espacio para muchas cosas : la contracción de un resentimiento, la arruga de la desconfianza, o, en fin, la nariz pálida y soñolienta de la saciedad…(página 227)…En cuanto a mí, si os digo que leí el billete tres o cuatro veces aquel día, creedlo, porque es verdad; si en seguida os digo que lo releí al día siguiente, antes y después del almuerzo, podéis creerlo, porque es la pura verdad. Pero si os digo la conmoción que tuve, dudad un poco de la aseveración y no la aceptéis sin pruebas. Ni entonces ni ahora he llegado a discernir lo que experimenté. Era miedo, y no lo era; era lástima, y no lo era; era vanidad y no lo era; en fin, era amor sin amor, o sea, sin delirio; y todo aquello producía una combinación bastante compleja y vaga, algo que no podréis entender, y que yo tampoco entendí. Supongamos que no he dicho nada (página 246).

La traducción del portugués al español de José Ángel Cilleruelo es soberbia porque tenemos la impresión que la novela fue escrita en lengua cervantina ya que logra darnos tantos matices del humor fino de Machado de Assis.

MEMORIAS PÓSTUMAS, Montesinos,  ISBN 84-96356-97-3

La mandolina y otros cuentos con música de Joaquim Machado de Assis

Afficher l'image d'origineJoaquim Machado de Assis fue un escritor brasileño (Rio de Janeiro 1839-1908), cronista, cuentista, dramaturgo , periodista, novelista, crítico y ensayista. Fue un hombre autodidacta que comenzó a trabajar a los 17 años en una imprenta donde conoció al escritor Joaquim Manuel Macedo. Machado de Assis fundó y fue el primer Presidente de la Academia Brasileña de Letras. Sus obras más famosas están enraizadas en la tradición europea, sus estudios psicológicos tienen un tono pesimista urbano aliviado por un tono  muy irónico, muy moderno para la época; el escritor trastornó el canon del realismo y del naturalismo decimonónicos : siempre le hace un guiño al lector, tomándolo como testigo en el relato. Es un escritor que es más citado y conocido que leído. Es difícil encontrar sus libros en castellano, no han sido reeditados lo que es una pena porque es un gran escritor.

Yo lo conocí gracias a la citación repetida por parte del escritor chileno Jorge Edwards, quién además, escribió un libro en 2003 sobre este genial portugués  Machado de Assis (Ediciones Omega), que me debo de leer. Tiene Jorge Edwards el mismo desparpajo que su maestro Machado de Assis, es decir, toma a menudo al lector como partícipe de su gran  ironía fina.

Publiqué el marzo del 2015 un billete sobre la novela El alienista de Machado de Assis, que fue para mi un descubrimiento fabuloso con esta corta novela tan genial que me hizo reír al mismo tiempo que me dejó admirativa por su modernidad.

La mandolina y otros cuentos con música es una pequeña recopilación de  seis cuentos que alcanzan apenas 93 páginas, todos en torno a la música o a un instrumento. Están muy bien traducidos por Lucía Vogelfang ya que el lector llega a olvidar que fueron escritos en portugués y que son una traducción de otro idioma. Machado de Assis dejó una vasta obra cuentística con más de doscientos cuentos, publicados en su mayoría en periódicos o revistas. Es verdad que pone en escena a contadores, de manera que el lector tiene la franca sensación de estar, antes que leyendo, oyendo contar. Dice la traductora en su prólogo que su obra literaria es también una invitación a mirar, un desafío que obliga a aguzar la mirada : las elipsis, las elisiones, son recurrentes en esta escritura que muchas veces cuenta, pero que otras tantas calla, dando lugar a un silencio que es también, por qué no, una forma de elocuencia.

Joaquim Maria Machado de Assis fue también un gran cuentista a quien, a la manera de Chéjov y Maupassant, le bastaba un detalle accidental para comprender la sinrazón de una vida entera. Y al escribir sus extrañas novelas, el narrador brasileño, sin evolucionar hacia la novela burguesa, retrocedió al cuento filosófico.

Los seis cuentos me gustaron y es difícil señalar uno que se destaque del lote. El más largo es La mandolina que da el título a la recopilación, con 22 páginas. Mirando bien, quizá el que más me gustó fue el último, Misa del gallo porque lo encontré moderno, realista y bañando en un ambiente bastante erótico para la época, con ese sentido de la elipsis pronunciado : la historia de un muchacho de 17 años, inquilino en casa de parientes mientras necesita hospedaje durante sus estudios en la capital (el muchacho viene de Mangaratiba, un pueblo al oeste de Rio). El dueño de casa es un escribano que estuvo casado en primeras nupcias con una tía del chico; hoy en día está casado por segunda vez con una « santa mujer » que acepta una infidelidad notoria que este marido  llama su « salida al teatro », pero que todos conocen como las visitas que rinde cada semana a su amante. Durante la Navidad, el muchacho decide quedarse en Rio de Janeiro para asistir a la misa del gallo que reviste un carácter festivo y sumamente lujoso que se desconoce en su pueblo y que él no quiere perderse. Mientras espera la hora de la misa, lee tranquilo en el salón de la casa cuando  aparece en camisón doña Concepción, la esposa despechada y le hace compañía. La descripción de la escena, sin ningún lenguaje directo, es un sumo de erotismo contenido.

LA MANDOLINA, LOM Ediciones 2014,  ISBN 978-956-00-0547-2

El alienista de Joaquim Machado de Assis

Joaquim María Machado de Assis fue un escritor brasileño : poeta, dramaturgo, novelista y gran cuentista (Rio de Janeiro 1839-1908), fundador de la Academia brasileña de Letras.

Sus primeros escritos eran de inspiración romántica, luego comenzó un período realista con trazas de fantasía y de fantástico y también de naturalismo. El humor es omnipresente como una forma de ironía discreta o de un cómico absurdo como en « El alienista ». El escritor es un observador crítico, incluso cínico de la naturaleza humana, presentando la vida social como un juego feroz donde los ambiciosos aplastan a los débiles. Machado posee la facultad de jugar con el lector haciéndole guiños e involucrándolo en la ficción.

Supe de este escritor, más citado que leído, poco conocido y poco divulgado por el escritor chileno Jorge Edwards que lo cita a menudo; se entiende  porque he descubierto con esta lectura que el estilo de Jorge Edwards tiene algo del estilo de Machado de Assis : ese humor burlón y finamente irónico que lo hace distanciarse de la narración;  un rasgo literario que me gusta mucho.

El cuento « El alienista » fue escrito en 1881 y es una de sus obras mas conocidas junto a la que se considera su obra maestra, la novela Dom Casmurro de 1899. El cuento « El alienista » me ha gustado muchísimo por la modernidad del estilo y del contenido, por el humor con un dejo de amargura y por su gusto del silogismo (como en la prosa de Gabriel García Márquez o José Luis Borges). Machado de Assis escribe este cuento en un momento decisivo de la historia de la locura y en un momento en que la historia de la medicina hace un giro con la aparición de un nuevo tipo de médico, el alienista,  con unas nuevas medidas de aislamiento de los enfermos mentales en estructuras inéditas hasta entonces : los asilos. El escritor aborda ideas contemporáneas sirviéndose de la ironía y de la parodia ( como en la novela Mi tío Atahualpa del ecuatoriano Paulo Carvalho Neto).

El cuento está articulado en 13 capítulos y se sitúa en la pequeña ciudad de Itaguaí de un Brasil colonial durante el largo reino del último emperador brasileño Dom Pedro II (1848-1889) y los comienzos de la república. La ficción narra la llegada al pueblo del eminente doctor Simón Bacamarte (Bacamarte en portugués quiere decir individuo inútil) quien vuelve a Brasil después de brillantes estudios europeos (Coimbra y Padua), lejos de una cierta realidad local. El doctor  introduce en Itaguaí la idea de crear una casa de orates. Una idea francamente revolucionaria porque en el siglo XIX las enfermedades mentales se curaban en casa con los enfermos agresivos y los enfermos « mansos » deambulaban libremente (…la idea de meter a todos los locos en una misma casa, viviendo en común, les pareció, en si misma, un síntoma de demencia, y no faltó quien se lo insinuara a la propia esposa del médico…). La idea del doctor Bacamarte no es tanto de sanar los locos como de estudiar la locura y clasificar los diferentes casos para llegar a la causa del fenómeno y al remedio universal (estamos en el siglo XIX, período de los grandes sistemas de clasificación, Bacamarte es un contemporáneo de Charcot, obseso con la idea de « entender » la enfermedad mental y las enfermedades en general).  Durante este período  el rol del médico  entra en competición con el rol del sacerdote en la sociedad : el discurso médico se introduce en el vacío dejado por el discurso religioso…

« El alienista » no es un relato sobre la locura, sino el relato de la angustia de un hombre confrontado a un mundo sin líneas bien marcadas entre los individuos, con  un miedo abisal ante la imposibilidad de definirse correctamente como ser humano.

El cuento empieza como una fábula… »cuentan las crónicas de la villa de Itaguaí…donde el  doctor Bacamarte abre su clínica de enfermedades mentales, la Casa Verde,  y empieza a llenar la clínica con los 4/5 de la población ! Es un éxito total. Hasta su esposa es internada porque padece de « manía suntuosa », con su afición a las joyas.  Los « locos » del doctor presentan signos de manías que ponen en evidencia la falta de imaginación del  doctor ; las manías atañen a lo divino, a la astronomía, al amor, etc, todos son dominios codificados y extraños para Simón Bacamarte quien es hermético a la poesía y a lo grandioso. Este doctor vive ensimismado en sus libros, de preferencia de la Antigüedad (Averroès), que consulta en permanencia (…como gran arabista que era, recordó que Mahoma, en el Corán, considera venerables a los locos, ya que Alá les había privado de la razón para evitar que pecaran. La idea le pareció hermosa y profunda, y la hizo grabar en el frontispicio de la Casa Verde, pero como desconfiaba del vicario, y por extensión del obispo, atribuyó la sentencia a Benedicto VIII, mereciéndose por este engaño, piadoso por otra parte, que el padre Lopes le contara, durante el almuerzo, la vida de aquel eminente pontífice) . Y en poco tiempo se va a erigir en demiurgo y organizar la Casa Verde como su propio universo a escala reducida  dicéndole al padre Lopes (el sacerdote de Itaguaí) que « la Casa Verde es un mundo donde hay un gobierno temporal y un gobierno espiritual« . En realidad el doctor Bacamarte reina sobre Itaguaí mas allá de las fronteras de la Casa Verde porque conoce las pasiones y los caprichos de todos. Pero  el despotismo científico del doctor se dobla de un afán de lucro porque la gente no es tratada gratuitamente ( en aquella época en Brasil existían los esclavos por lo que el personal no era un problema).

La gran farsa del cuento es cuando el barbero Porfirio Soares fomenta la revolución de los canjicas (pastelería brasileña) para acceder al poder dándole al Ayuntamiento el nombre de Palacio de Gobierno y para él, el título de Majestad. Entonces el doctor  decide internar a todas las personas sensatas de la ciudad ! porque Simón Bacamarte encontró en si mismo las características del perfecto desequilibrio mental y moral; le pareció que poseía la sagacidad, la paciencia, la perseverancia, la tolerancia, la veracidad, el vigor moral, la lealtad, todas las cualidades, en suma, que pueden conformar un perfecto mentecato.  El alienista es la viva demostración de la poca resistencia que encuentran estas cualidades morales frente a la atracción del poder y de la gloria. Esta revolución muestra dos cosas : el inmenso poder moral de la ilusión y la inconstancia (o la mezquindad) de la gente.

El alienista va a revisar su teoría y va a concluir que el desequilibrio de las facultades mentales es « normal » y ejemplar y que todos los casos de equilibrio constante serán considerados como probables patologías. Va a liberar a los internados y restituir a la comuna las sumas de dinero percibidas por el tratamiento. Su conclusión es que la locura se encuentra en una minoría de gente equilibrada, es decir, virtuosa. En cambio, la razón se encuentra en la mayoría de gente desequilibrada, llena de defectos. Y que en Itaguaí no existe ningún loco y que solo él tiene todos los atributos de la locura, él es el « completo mentecato » y que  su fracaso a encontrar la verdad científica equivale al fracaso de la ciencia.

La situación de fracaso al final del cuento está en oposición con la situación de éxito rotundo de la Casa Verde al principio del relato. Aquí toma todo el valor el nombre del doctor, Bacamarte o individuo inútil en portugués, estamos ante la total inutilidad de su experiencia científica.

¿Quién es loco? ¿Quién no es loco? ¿ Cual es el punto de ruptura entre los dos ?   Una respuesta lacaniana sería  « todos son locos ». La « locura cuerda » del doctor Bacamarte nos revela la fragilidad de las apariencias y de los lazos sociales.

Un cuento brillante, moderno, filosófico, escrito en una prosa llena de ironía y con un gran desapego entre el narrador y el lector, con guiños constantes entre los dos. Se le reconoce una analogía con el estilo del británico Lawrence Sterne del siglo XVIII (Tristram Shandy) .Con razón el escritor chileno tiene a este autor en gran estima, se reconoce cierta inspiración en él y es probable que de allí le venga ese estilo tan finamente burlón. Dice el argentino Cesar Aira que Machado de Assis podría ser el novelista más importante de su siglo, cuya compañía ideal habría sido la de Flaubert y de Henry James.

He quedado con muchas ganas de leer la que se considera como su obra maestra,  Dom Casmurro así como el libro que escribió Jorge Edwards sobre este fantástico escritor (Machado de Assis,  2002).

EL ALIENISTA, Eneida Colección « Confabulaciones » 2009,  ISBN 978-84-92491-12-4