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Tres bosquejos del mal de Eloy Urroz, Ignacio Padilla y Jorge Volpi

Los tres autores de este libro (a la izquierda foto de J. Volpi) más otros  escritores como  Pedro Angel Palou, Vicente Herrasti y Ricardo Chávez son seis batalladores literatos que pertenecen a un grupo de escritores mexicanos autodenominados como el » grupo del crack »o « generación del crack », la palabra crack lleva la connotación de ruptura, de fisura con respecto al grupo del post-boom latinoamericano. Todos nacieron entre 1961 y 1968. Con  amistad, ellos incorporan al grupo a Roberto Bolaño, el que fue el « niño terrible » de las letras chilenas, y algunos españoles como Javier Marías, Antonio Muñoz Molina y Enrique Vila-Matas.

El grupo del crack publicó 5 novelas en 1996: « El temperamento melancólico » de Jorge Volpi; « Si volvieran sus majestades » de Ignacio Padilla; « La rémora » de Eloy Urroz (foto a la derecha); « Memoria de los días » de PedroAngel Palou y « La conspiración idiota » de Ricardo Chávez.

A Jorge Volpi le he leído varios libros (4), todos comentados en este blog; su temática tiende a lo científico, su estilo es bastante cerebral, masculino, poco propenso a la sentimentalidad y/o a la sensualidad lo que hace que la lectura resulte por momentos bastante árida. El libro que más me ha gustado es « En busca de Klingsor » de 1999.

De los otros escritores del crack traté de leer Amphitryon de Padilla, pero abandoné la lectura por densa y aburrida; a Pedro Ángel Palou le leí El dinero del diablo una novela en la vena de Da Vinci Code con escenas a lo James Bond que invoca el dinero que ganó el Vaticano comerciando con los nazis implicando en el complot al Papa Pio XII, entretenida.

Tres bosquejos del mal es la primera aparición pública en 1994 de un libro del grupo de la generación del crack mexicano. Me hubiese gustado ilustrar este comentario con una foto de los tres cuates juntos, pero no encontré nada en la red.

No me gustaron los tres relatos del libro. Todos diferentes en temática y en estilo, pero los tres no lograron interesarme.

El relato  de Eloy Urroz,  « La plegaria del cuerpo« , es una nouvelle egocéntrica con una temática muy manida sobre el despertar erótico de un chico a penas salido de la adolescencia, con un buen complejo de Edipo  y el rol ambiguo de la familia y de los allegados, que en su caso son casi todos familiares. De cómo este despertar de los sentidos tendrá repercusión en su vida de adulto (lo que es normal).  Lo que destaca del relato  es el buen vocabulario, con palabras bastante sofisticadas.

El relato de Ignacio Padilla (foto de derecha) , « Imposibilidad de los cuervos » me resultó hermético, pesado, confuso mezclando temas esotéricos como La Hermandad, los Templarios, los Caballeros del Templo y otros tópicos afines. Me pasó lo mismo con su libro « Amphytrion », un libro ilegible, intragable que no terminé.

El relato corto de Volpi era el que me producía más curiosidad, se llama « Días de ira » y no me gustó porque lo encontré morboso: la historia del médico que se enamora de una cantante de jazz y echa todo por la borda…Hay un error página 187, en el último párrafo cuando Volpi escribe sobre la hidronefrosis que él llama « hidrofrenosis »…Hay un procedimiento interesante en el cuento, aquel de insertar una historia en otra, (las cajas chinas), aquí un escritor, allegado a la cantante de jazz, escribe un libro « Días de ira » sirviéndose de la vivencia del médico para hacerla parte integrante de la historia.

¿Y el mal en todo esto? Aún lo ando buscando.

TRES BOSQUEJOS DEL MAL, Muchnik Editores 1994,  ISBN 84-7669-435-0

Jet Lag de Santiago Roncagliolo

Santiago Roncagliolo es un escritor, guionista, traductor, periodista y bloguero peruano (Lima 1975); residente en Barcelona desde hace más de 10 años. Estudió Lingüística y Literatura en Lima. Ha sido destacado por la revista británica Granta (Cambridge) como uno de los dos mejores escritores peruanos en lengua castellana de menos de 35 años (el otro es Carlos Yoshimito).

Le he leído varios libros, de los cuales he publicado dos billetes en este blog : El amante uruguayo de 2013, comentado en octubre 2013 y La pena máxima de 2013, comentado en julio 2014. El amante uruguayo me interesó bastante, no asi La pena máxima que encontré  sin interés. En este último, Roncagliolo retoma el personaje del fiscal Félix Chacaltana Saldívar, un anti héroe .

Jet Lag es un ensayo publicado en 2007 , que reúne una compilación de artículos cortos escritos entre 2005 y 2006 que provienen del excelente blog literario Boomeran(g) que yo cité en un billete sobre un libro de Jorge Volpi quien también tiene su blog en Boomeran(g).

Con motivo de giras promocionales de su libro Abril rojo, (ganador del Premio Alfaguara 2006), Santiago Roncagliolo escribió estas crónicas que nos pasean por países diferentes (unos veinte !), nos narran gente y situaciones variopintas con una propensión a explayarse sobre sexo, lo que corresponde a una  preocupación de un hombre joven de esa edad (30). El precio que tuvo que pagar por esta gira maratónica, fue alto : desgaste físico y mental con depresión nerviosa reaccional.

Estamos lejos de la literatura, son crónicas pedestres en un estilo periodístico, a veces entretenidas, a veces con una mirada bastante acertada y acerada, escritas de manera desenfadada, con bastante humor y alta dosis de franqueza, esto último sorprende. Resalta también el hecho de que Roncagliolo lee bastante, y lee a sus coetáneos, lo que es raro porque los escritores leen raramente a sus rivales o sobrevuelan las lectura porque padecen generalmente de nombrilismo avanzado. Es un libro que entretiene, pero que una vez acabado y cerrado, se olvida al instante.

Y como dice Elena Medel en el excelente blog La tormenta en un vaso, es la compilación de sus textos más jugosos con esa mirada entre inocente y mordaz, entre ingenua y cargada de mala leche, aspirante a objetiva, pero revelada incisiva y que es lo mejor de Jet Lag. Concuerdo con ella.

El libro se divide en cuatro capítulos : las crónicas de viaje, los encuentros con personas, las reseñas de películas y libros y, el mejor capítulo « el efecto pop star » que describe la parte más cruda, franca y pertinaz del libro. Los artículos más abundantes conciernen España y los EEUU; casi todos los países latinoamericanos estarán citados y algunos europeos.

Este ensayo me recuerda otro ensayo, el de Andrés Neuman Como viajar sin ver, escrito como un diario de viaje tras haber ganado el premio Alfaguara 2009 por su libro El viajero del siglo. Al parecer es una tradición de Alfaguara.

JET LAG, Alfaguara 2007,  ISBN 978-84-204-7166-2

No será la tierra de Jorge Volpi

        Jorge Volpi Escalante es un escritor mexicano nacido en 1968, integrante del grupo literario  llamado del « crack mexicano »  que es un grupo de escritores coetáneos  en ruptura con un tipo de escritura « light », tienden a cierto cosmopolitismo literario.

Volpi acumula numerosos premios  y su estilo se interesa más al fondo que a la forma, con una neta predilección en su temática por la política y la ciencia. Se dice que Volpi hace de la « ciencia fusión » en sus libros.

No será la tierra  es el quinto libro de Volpi citado en este blog, después de Mentiras contagiosas y En busca de Klingsor que fueron comentados en febrero 2012, Leer la mente en marzo 2012 y La tejedora de sombras en febrero 2013.

Fue En busca de Klingsor que lo lanzó a la fama en 1999, siendo éste el primer tomo de una trilogía sobre el siglo XX,  siguiendo El fin de la locura en 2003 y No será la tierra en 2006.

El título de esta gruesa novela de casi 500 páginas emana de un poema que escribirá Oksana , hija de biólogos rusos disidentes y personajes protagónicos de la novela. Esta joven rusa sufre de ruptura familiar y terminará en manos de la más despiadada de las mafias en un lugar perdido en el confín de  Rusia   llamado Vladivostok.

Lei hace ya un tiempo, una crítica elogiosa de esta novela de Volpi y me propuse leerla un verano porque los préstamos de la biblioteca son más largos y se dispone de más tiempo para abordar estos « mamotretos » literarios.

No me sedujo  esta lectura porque encuentro que hay demasiada información en este libro sin género especial; estamos lejos de una obra literaria porque el tono no corresponde a ningún género literario. Nuevamente Jorge Volpi quiere escribir una « novela total », y el resultado es pesado, indigesto, aunque el tema sea interesante y de gran actualidad: la política internacional ( con unas páginas de total pertinencia sobre el conflicto arabo-israelí que arde en este momento…), la ciencia supeditada a la codicia humana más horrorosa con la lucha sin merced entre científicos para apoderarse del secreto de genoma humano.

Varios personajes de ficción  irán cruzándose en el relato con personajes bien reales. Los personajes ficcionales son tres mujeres: Irina, una bióloga rusa disidente, Eva un genio de la informática de origen húngaro y Jennifer, una norteamericana economista en el FMI.

Rafael Lemus en Letras Libres, hizo una buena crítica, dura, pero acertada sobre este libro: « otra tentativa de novela total de parte de Jorge Volpi, con la intención de construir una novela-enciclopedia que recorre paso a paso los eventos centrales del siglo XX: la crisis del 29, la Guerra Fría, la Hungría del 56, el Afganistán de los 80, el ascenso del ecologismo, la lectura del genoma humano, la explosión de Chernóbil, la caída del muro de Berlín y la caída de la ex URSS. Dice que Volpi es « puro tema », trabaja años haciendo fichas y luego escribe sin literatura, sino una redacción de prosa apática, sin voluntad estilística y ajena a toda tradición linguística.

Macarena Areco, en su trabajo universitario sobre este libro, escribe que la perspectiva desterritorializada difumina los límites entre realidad y ficción porque los personajes hacen comentarios metaliterarios. No será la tierra confunde los límites entre realidad y ficción, asi por ejemplo el periodista ruso narrador, publicó un thriller político llamado « En busca de Kaminski » del que  vendió miles de ejemplares y que se tradujo a 20 idiomas, ¿cómo no hacer el nexo con el best seller de Volpi En busca de Klingsor y sus miles de ejemplares vendidos ?.

En este relato interminable, Jorge Volpi adjudicará epítetos repetitivos a sus personajes reales y a ciertos lugares comunes, puede ser divertido y los cito: Volpi llamará momia artera a Leonid Bréznev, soberano del cielo a Ronald Reagan, pastor de hombres a Gorbachov, de fuertes brazos a Boris Yeltsin, hacedor de luz a Sajarov, seductor imperial a Bill Clinton (además que « ejemplo del donjuán tramposo y lenguaraz« ), morsa salvaje a Ariel Sharon, de sonrisa hedionda a Mobutu, etc . También usa calificativos repetitivos hacia lugares comunes como Moscú de calles anchas, Berlin isla rodeada de caníbales, Washington eje del cosmos, Vladivostok dársena fantasma…

Sabemos que Jorge Volpi no es un sentimental. El autor pone en boca de Eva Haláz, la genial húngara estas frases  « los sentimientos son un rescoldo evolutivo, una patología de la inteligencia, en el mejor de los casos un manual de conservación…el amor es el engrudo de la reproducción ( pg 40)…A Eva el amor (no había palabra más empalagosa) le tenía sin cuidado, era una máscara para disfrazar una necesidad evolutiva: el deseo de atrapar a un hombre para siempre, o al menos durante algunos años a fin de convertirlo en proveedor de genes y alimentos (pg 106). Eva se mostraba firme defensora del matrimonio: el rito había sido inventado por una razón, las personas que permanecían solteras corrían el riesgo de volverse locas. El matrimonio era una pesadilla, un crimen, sí, pero valía la pena: legitimaba una transgresión, sancionaba que un individuo se entrometiese en las decisiones de otro, que le robase su espacio y su libertad. ¿Qué desafío existía en el sexo esporádico? ¿Qué conocimiento podía extraerse del mero contacto físico o de las relaciones a distancia? (pg 128) Con respecto a la concepción de la bióloga rusa disidente Irina Nikoláievna leemos…todos los humanos somos concebidos mediante un puro acto de violencia. Por más que hombres y mujeres finjan amarse, en su interior no hay acuerdo alguno: los genes masculinos y femeninos habrán de traicionarse hasta la muerte (pg 46)…Irina se decía que una bióloga jamás podría entender la mitosis si no exploraba por si misma el significado del deseo carnal (pg 66).

Hay en el libro una actualidad álgida con los sucesos en estos días en la faja de tierra que se disputan palestinos e israelíes. Para entender el proceso milenario entre los beligerantes se lee pg 438…Jerusalén, ciudad tres veces Santa, cuna de las tres grandes religiones monoteístas, era una ciudad maldita con sus tres sitios sagrados: el Muro de la Lamentaciones, la mezquita de Al-Aqsa y la iglesia del Santo Sepulcro, tres sitios impresionantes y aciagos, evocadores e inicuos. Alguien debería destruírlos de una vez por todas, arrasarlos con la misma eficacia con que los bulldozers israelíes demolían las viviendas palestinas! Ninguno contaba con los permisos de construcción correspondientes, ninguno merecía alzarse en esa encrucijada para animar el rencor y decretar la muerte! Le ciudad Vieja de Jerusalén, acaso el sitio más cargado de religión – y perversidad- de todo el mundo. En un espacio de menos de un  kilómetro cuadrado se concentraban el lugar más sagrado del judaísmo, el tercer lugar más sagrado del Islam y uno de los lugares santos del cristianismo.

Too much ce magma informativo.

NO SERA LA TIERRA, Alfaguara 2006,  ISBN 84-204-7056-2

La Déesse des petites victoires de Yannick Grannec

Yannick Grannec est un écrivain français, graphiste et illustratrice ayant fait l’ENSCI et obtenu un diplôme de designer industriel, elle est aussi passionnée de mathématiques et d’histoire des sciences, et ce qui me la rend très sympathique,  elle est lectrice compulsive.  Elle vit aujourd’hui à Saint Paul de Vence où elle se consacre à l’écriture exclusivement.

Ce livre est son premier roman qu’elle a travaillé pendant 4 ans. Le titre vient des petites victoires d’Adèle Gödel pour faire survivre son anorexique et savant de mari. Je suis arrivée à la lecture de ce livre par le  bouche à oreille, car les médias et les professionnels l’avaient ignoré jusqu’à la semaine dernière (18/03/13), sept mois après parution. Yannick Grannec a été enfin reconnue par le  Prix des Libraires 2013 qui est un bon  palmarès, jouissant d’ une bonne réputation (comme  le Prix des Lycéens), primant des livres excellents, hors de toute magouille éditoriale ou publicitaire.

C’est un livre très facile à lire, avec une bonne alternance des chapitres entre le présent et le passé qui n’induit jamais en difficulté pour la lecture, un livre bien écrit et fabuleusement documenté qui raconte la vie intime de Kurt Gödel, appelé Herr Warum lorsqu’il était enfant, mathématicien autrichien de génie affublé de maladie mentale sévère, interné plusieurs fois en milieu psychiatrique: psychose paranoïaque, monomanie, anorexie, angoisse maladive, phobies diverses; nous avons ici l’illustration  que génie peut rimer avec folie.

Et le rôle d’Adèle Gödel, née Adèle Porkert,  est si important, que sans elle le mathématicien aurait vécu  moins longtemps et sombré dans la folie beaucoup plus tôt. Ils n’ont pas toujours baigné  dans le bonheur, en tant que couple, ô que nenni, surtout pour Adèle qui a souffert beaucoup. Page 19 on peut lire: Kurt et moi n’avions rien en commun, du moins si peu. J’avais sept ans de plus, je n’avais pas fait d’études; il préparait son doctorat. Mon père était photographe de quartier, le sien industriel prospère. Il était luthérien, j’étais catholique. Lorsqu’ils se sont connus à Vienne elle était danseuse de cabaret, elle avait déjà beaucoup vécu, mais elle était sagace et futée:  J’étais un spécimen d’étude singulier  il ne savait comment procéder avec moi. J’étais plus difficile d’accès que les étudiantes, car insensible à sa réussite universitaire. Il devait avancer pas à pas, validant chaque étape. Un hasard; une promenade; deux promenades; un thé. De quoi lui parler? La laisser parler. Comme il me l’avoua plus tard, sa technique de chalutage était bien différente. Il donnait rendez-vous à des jeunes femmes dans une salle de l’université où travaillait une autre étudiante qui était, elle, le réel objet de sa convoitise. Jalousie; compétition; billard par la bande: mathématiques appliquées.

Il est question ici de l’exil des Gödel depuis l’Autriche et après l’Anschluss vers les États Unis où Gödel avait été plusieurs fois invité à donner des conférences dès 1931 à Princeton.   Ils se sont installés définitivement à Princeton en 1941 et pris la nationalité américaine en 1947. Ils ont côtoyé au quotidien des figures comme Albert Einstein, Oppenheimer, Pauli, Russell, Dirac, Paul Joseph Cohen et tant d’autres génies dans ce Princeton, véritable creuset des cerveaux les plus admirables. Kurt Gödel est surtout connu pour son théorème d’incomplétude.

La fiction du livre est la suivante: l’Université de Princeton charge une jeune femme ayant de bonnes références (grâce à ses relations), afin de récupérer la succession ( Nachlass) laissée  par le mathématicien Gödel lors de sa mort et détenue jalousement par sa veuve, l’acariâtre Adèle. Et comment la jeune femme, prénommée Anna Roth, devra utiliser une approche de sioux pour toucher Adèle , laquelle est dotée d’un troisième œil pour détecter les faussetés et possède la langue vipérine la plus acérée de Princeton. Elle se meurt dans une Maison de Retraite, seule et clouée sur une chaise roulante, mais avec un cerveau qui fonctionne assez bien et surtout se souvient de tellement de choses. Adèle Gödel raconte sa vie à Anna Roth en chapitres entrecoupés avec le quotidien où Anna raconte sa vie de jeune femme, plutôt morne et pas tellement heureuse. On peut dire que Adèle Gödel a sacrifié sa vie entière à ce mari, tellement ingrat, égoïste, malade et pitoyable comme être humain. Elle, la femme de petite vertu, danseuse de  cabaret qui sut retenir l’attention de cet homme à l’intellect tellement supérieur. Malgré une bataille sans répit, Adèle ne réussira pas à se faire entendre par son mari, elle n’aura pas d’enfants, elle sera si seule à Princeton et sera tellement déçue même par sa propre famille; elle souffrira réellement de l’exil et de la solitude. Mais en même temps elle est si consciente de vivre une aventure extraordinaire , de côtoyer des gens si exceptionnels sur le plan intellectuel. Sur le plan humain, c’est autre chose; ces grands savants peuvent être de petits hommes (il y a très peu de femmes scientifiques dans cet univers) : si dérisoires et pitoyables par bien des côtés : egos sur-dimensionnés, égoïsmes exacerbés, jalousies impitoyables, anti-sémitisme, mensonges, diffamation,  vol d’idées, délations, infidélités, machisme ( le mot alors n’existait pas encore) , et bien d’autres tares bien humaines.

Le livre fourmille d’anecdotes savoureuses et vraies, comme lorsque Adèle se donne un mal de chien pour recevoir à dîner les collègues de son mari et qu’elle a la malencontreuse idée de leur préparer un soufflé au fromage qu’elle va rater comme on rate un soufflé, c’est à dire transformé en galette et que Einstein sortira la boutade suivante: le soufflé a été raté par l' »effet Pauli » car chaque fois que le physicien rentre dans un laboratoire, l’expérience en cours échoue.

Inviter Einstein avec Pauli n’était pas une  idée judicieuse. Ils se chicanaient beaucoup, relativité et physique quantique ne font pas bon ménage. Pauli si laid, mais charmant, si redoutablement intelligent que certains le surnommaient  » le fléau de Dieu ». Einstein si bonhomme, écoutant tout le monde de la même indifférence amusée: les grands de ce monde comme les femmes de ménage de l’université.

Adèle Gödel demande à Anna si elle connaît cette blague juive: « Qu’est-ce qu’un psychiatre? Un psychiatre, c’est un Juif qui aurait voulu être médecin pour faire plaisir à sa mère mais qui s’évanouit à la vue du sang. » (blague qui lui avait été racontée par Herr Einstein) .Ou cette autre blague racontée aussi par Albert Einstein : trois scientifiques ont été irradiés dans leur laboratoire nucléaire. Ils sont condamnés. On leur propose d’accomplir leurs dernières volontés. Le Français demande à dîner avec Marilyn Monroe. L’Anglais souhaite rencontrer la reine. Le Juif…à consulter un autre médecin.

Albert Einstein était très lié à  Kurt Gödel, ils formaient un étrange couple: ils étaient Buster Keaton et Groucho Marx: le lunaire et le solaire; le taiseux et le charismatique. Leurs longues conversations ambulatoires étaient ponctuées tour à tour par le rire éruptif du physicien et par le couinement circonspect de Gödel. Einstein accordait à ce dernier une attention quasi paternelle, admiratif de son travail et heureux de trouver un compagnon peu impressionné par son aura de demi-dieu. Einstein disait que un des plaisirs qu’il avait à Princeton, c’était ces petites promenades digestives avec Gödel avec des discussions scientifiques et philosophiques à bâtons rompus; ce serait au cours d’une de ces promenades que Albert Einstein lui aurait dit que les États Unis sont un pays passé de la barbarie à la décadence sans jamais avoir connu la civilisation

Albert Einstein et Kurt Gödel en promenade « digestive »

Curieusement j’ai retrouvé le même  sujet dans un autre livre; il s’agit de  A la recherche de  Klingsor du brillant écrivain mexicain Jorge Volpi ( Plon 1999). Livre qui fait partie d’une trilogie et qui a demandé pas moins de sept années de recherche à Volpi qui a un faible pour la physique et la science en général . J’ai écrit un post sur ce livre dans le blog, en espagnol, en février 2012 sous le titre En busca de KlingsorA la recherche de Klingsor se passe aussi à Princeton , à la fin de la deuxième guerre mondiale et nous croisons les mêmes personnages, mais avec une approche  différente.

 Dans le livre de Madame Grannec, Princeton est abordé par la petite lorgnette de la vie intime des Gödel, ce qui rend le campus chaleureux et très humain. Dans le livre de Volpi l’approche est par la grande lorgnette, froide, scientifique, avec peu de détails chaleureux,  mais des tonnes d’information dans un langage accessible au profane et une fiction de thriller, ce qui rend le livre passionnant malgré le sérieux du sujet.

Voici quelques passages où il est question de Kurt Gödel: page 68 on lit, l’Institut des Hautes Études était un endroit humide, lugubre: on n’y voyait ni laboratoires ni étudiants bruyants et insolents. Les instruments de travail y étaient réduits aux tableaux noirs, aux craies et aux feuilles de papier…Pour quelqu’un qui désirait y réaliser des « expériences de pensée », c’était sans doute l’endroit idéal. Entre les murs gris de Fuld Hall s’agglutinaient les esprits les plus puissants de l’époque: les professeurs Veblen, Gödel, Alexander, von Neumann, des célébrités venaient y donner des conférences, et il y avait encore, bien entendu, le saint patron des physiciens, Einstein.

Le professeur Gödel était un petit homme taciturne, fin comme une perche, et dont l’allure faisait davantage penser à une sarigue( petit marsupial américain, ndlR) ou à un rat musqué qu’à un génie de la logique. Il y avait deux ans qu’il était entré à  Fuld Hall , huit ans après avoir ébranlé par un seul article, l’ensemble des mathématiques modernes ( pg 80).

En 1931 Gödel démontrait qu’il pouvait exister une proposition qui fût à la fois vraie et indémontable-c’est à dire indécidable- non seulement parmi celles des  Principia Matematica, mais aussi, et nécessairement  dans tout système axiomatique suffisamment fort pour développer l’arithmétique. Contrairement aux  prévisions de tous les spécialistes, les mathématiques étaient, indubitablement, incomplètes. Avec ce résultat, Gödel avait terrassé l’idée romantique que les mathématiques pouvaient donner une image complète de l’univers, libérée des contraintes de la philosophie. Le plus surprenant était la simplicité avec laquelle Gödel avait atteint son objectif. En reformulant l’ancien paradoxe d’Épimenide-substrat de tous les paradoxes mathématiques, en fait, il avait conçu un théorème qui prouvait ses hypothèses (pgs 83-84).

Gödel s’exprimait avec un léger accent, de rares gestes, et ses exemples n’étaient que de maladroites ébauches de métaphores brillantes. Ses explications étaient lestées de réflexions sombres, aussi ternes et pesantes que la personnalité du conférencier.( Dans ce livre assez misogyne, le peu que l’on peut lire sur cette pauvre Adèle Gödel est assez négatif et tourne autour de ragots sur ses origines obscures de danseuse ndlR).

 Pour finir en beauté je vous cite une phrase de von Neumann que l’on trouve au début du chapitre 18 du livre de Madame Grannec : « Si les gens ne croient pas que les mathématiques sont simples, c’est uniquement parce qu’ils ne réalisent pas à quel point la vie est compliquée »

La Déesse des…., Éditions Anne Carrière 2012,  ISBN 978-2-8433-7666-5

La tejedora de sombras de Jorge Volpi

Jorge Volpi es mexicano, nacido en 1968 ; estudió Derecho y Filología hispánica en Salamanca. Es una figura relevante de la generación del crack mexicano, grupo de literatos coetáneos que se ataca a las mafias literarias y a la literatura « light »: el grupo pretende escribir sobre temas internacionales con una tendencia a la sofisticación, según la escritora mexicana Elena Poniatovska.

Jorge Volpi tiende a una literatura  » total », al estilo de Mario Vargas Llosa y de Carlos Fuentes. Al escritor le gusta hacer de la « ciencia fusión » pues tiene predilección por temas científicos que denotan mucha investigación.

Prácticamente cada uno de sus libros ha sido premiado. Recibió en Chile el Premio José Donoso 2009 por el conjunto de su obra. Por su libro En busca de Klingsor  ha recibido nada menos que 4 premios, de los cuales el Premio Biblioteca Breve 1999 ; es su novela más difundida , hace parte de una « trilogía del siglo XX » junto con El fin de la locura y No será la tierra.

Tres libros de Volpi han sido comentados en este blog, y seguirán otros porque el autor me interesa y me interpela: comenté Mentiras contagiosas y En busca de Klingsor en febrero 2012 y Leer la mente en marzo 2012.

Este libro, La tejedora de sombras editado en 2012, recibió el Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica y la verdad es que lo compré desde su parución en marzo del 2012, porque el tema me pareció interesante.

Pues bien, debo decir que es éste  el primer libro del brillante Jorge Volpi que no me gusta al 100%. No por el contenido, que sigo encontrando fascinante, ni por la admiración que siento al saber que la documentación que necesitó este libro le tomó 7 años… No, lo que no me ha gustado es el estilo de la prosa utilizada por el escritor para narrar esta historia de amor, que duró 42 años, entre Henry A. Murray,  Profesor y jefe de Cátedra de Psicología en Harvard y su asistente, Christiana Morgan (artista, escritora y psicanalista). Encontré que la prosa no logra darnos la magnitud, la potencia sensual y erótica que debió existir, con altos y bajos, entre estos dos seres que buscaron un amor absoluto: dos almas que se encuentran, dos mitades que se reconocen de milagro, dos fantasmas que se adivinan idénticos y descubren, luego de más años de angustia que de gozo, que no se conciben separados. Encontré que la prosa no le daba calor humano a la pareja, cuyas vidas y opciones son disecadas con ojo clínico e impersonal: la paradoja máxima resultando del hecho que los dos protagonistas dieron su vida laboral y personal ahondando el alma humana, pero en el libro aparecen como dos títeres movidos por un viento huracanado…Lejos de mi, exigir de Volpi una novela rosa, en el estilo « light » que tanto aborrece, pero su documentada novela me refrigeró.

Los amantes se conocieron en 1925 a través del hermano de Henry Murray, Mike Murray quien fue primero  amante de Christiana. Una vez  iniciada su larga relación, ambos se hicieron analizar en Suiza por el célebre Carl Gustav Jung, que ellos llamaban El Viejo, quien hacía caer Christiana en verdaderos trances durante los cuales ella dibujaba guiada por el subconsciente (llegará a recopilar lo que se llamó El libro de visiones).

 Durante el análisis Jung  planteó claramente a Henry Murray que  Christiana, era un espíritu de mujer inspiradora, (égerie diríamos en francés),una mujer que no nació para procrear hijos sino para fecundar a los hombres que sepan apreciarla. Jung  dijo a Murray que siempre que se mantuviera cerca de ella, haría grandes progresos, pero que debía tener claro  que las mujeres como ella nunca serían buenas esposas porque su energía anímica, brutal e incontrolada, no las preparaba para la vida doméstica o la educación de los hijos. Christiana personifica el anima junguiana, la mujer que cada hombre posee como ideal, la mujer que cada hombre busca en todas las mujeres.(pg 57 et 66). Y a Christiana le preguntó en repetidas ocasiones si ella creía vivir con Murray una gran pasión a lo que ella respondía que con él estaba más viva que nunca. Tan viva que se descubría grande y poderosa, aunque también se sentía exhausta porque si bien él le entregaba su espíritu y su mente, no le daba calor ni estabilidad terrenal. Para él ella era una diosa, le besaba los pies y ella le fertilizaba su mente, con ella él era más  creativo , aunque ella presentía su miedo y le decía que debía amar su cuerpo tanto como su alma.

Esta pareja de amantes trabajaron y crearon una entidad que llamaron la Díada: mezclaron sus sangres en un cálice y la bebieron para ser UNO, profesando  un lema:  QUE QUIEN BUSCA NO CESE HASTA QUE ENCUENTRE Y CUANDO ENCUENTRE SERÁ ILUMINADO. También practicaron un ritual sexual que conllevaba prácticas sado-masoquistas en la torre de 3 plantas que los amantes poseían y donde él desempeñaba el rol del Amo y ella de la Sierva.

La colaboración de Murray con Christiana fructificó en un método analítico para investigar las profundidades de la personalidad, método conocido como el TAT o Test de Apercepción Temática, aún vigente y que se convirtió en un best seller académico: lista de 44 variables, a través de las cuales es posible reconocer, de forma más o menos objetiva, las necesidades y tendencias en la personalidad de un individuo ( in Archivos de Neurología y Psiquitría,34 (1935),pp.289-306. El test fue adoptado por la CIA como proyecto para reconocer a los traidores y derribar las resistencias de los espías comunistas cuando fuesen capturados.

Christiana Murray se suicidó por ahogamiento a los 69 en  años en 1967 en las Islas Vírgenes. El profesor Henry A. Murray contrajo segundas nupcias en mayo de 1969 con la señora Nina Chandler, de Boston  falleciendo a los 95 años de edad.

LA TEJEDORA DE SOMBRAS,Autores Españoles e Iberoamericanos (Planeta) 2012, ISBN  978-607-07-1074-2

Leer la mente de Jorge Volpi

 

Jorge Volpi aux Assises Internationales du Roman 2015 à Lyon. DRNo es necesario presentar de nuevo  al escritor mexicano Jorge Volpi, varias veces citado en este blog, apreciado y versado   ( bien documentado ) en sujetos científicos. En este ensayo brillante sobre  ficción y  cerebro hay que alabar la idea de Volpi porque casi no existen ensayos en lengua castellana, sino en lengua inglesa. Esta vez Jorge Volpi se ataca nada menos que a la Neurofisiología acercándola a la creación literaria.

Sobre el tema del cerebro, escuchaba ayer en las ondas un comentario sobre la conmoción que causó la publicación en el muy serio British Journal of Medecine ( una de las Biblias para médicos ) de un artículo que postula que la degradación del cerebro humano comenzaría a los 45 años y no a los 60   (  » Brain drain starts at age 45-not age 60″ ).  Una cohorte de 7400  británicos fueron estudiados en materia de memoria, razonamiento, vocabulario, comprensión oral y visual , constatando que las pérdidas más importantes conciernen el razonamiento. Pero si se analiza finamente el polémico artículo, sólo el 3.6% de la cohorte entre 45-49 años ha declinado en razonamiento. El porcentaje es bajo y llama la atención que una publicación seria como el BJM, haya puesto un título tan provocante, basado en la cifra negativa del 3.6%, en condiciones que el 96.7% tiene el razonamiento funcionando como Dios manda…Cabe preguntarse si detrás de todo ésto no hay intereses económicos planetarios tales que las ventas de productos variopintos para mantener al cerebro en buena forma ( complementos alimenticios, vitaminas, minerales, omega 3, aminoácidos, crucigramas, sodukus,  etc).

Volviendo al ensayo de Volpi, éste nos plantea un Homo fictius, es decir, un ser humano como única especie capaz de crear ficciones. Porque la ficción nos hace más humanos y así vivimos mejor y es por éso que la necesitamos : la ficción nos permite vivir otras vidas y nos ayuda a construir nuestro propio YO que es también pura ficción , una novela inventada y representada por un relato que nos hacemos de nosotros mismos.

Asi, la literatura no nos hace mejores personas, pero sí nos permite apreciar la riqueza y la variedad de lo humano, de lo que significa ser humanos. Como dice Javier Moreno, la literatura sirve como elemento de prognosis, es decir, de anticipación de los acontecimientos futuros. La ficción,  al introducirse a través de la lectura en los pensamientos y en los sentimientos ajenos, el cerebro procesa situaciones hipotéticas que pueden servir en un futuro para afrontar experiencias personales. En conclusión , el cerebro aprende a través de la imaginación, y la literatura es una especie de estimulador emocional y experimental que ayuda a la sobrevivencia del individuo y de la especie. Bella hipótesis.

Hoy sabemos, gracias a los estudios de G. Rizzolatti & al. que la empatía es un fenómeno omnipresente en los humanos, originada en un tipo especial de neuronas-las neuronas espejo-,  localizadas en las áreas motoras del cerebro.  Desde allí estas células nos hacen imitar los movimientos observados alrededor nuestro y así podemos predecir comportamientos para protegernos y a la larga para comprenderlos ( 22).

Pueden escuchar a Jorge Volpi hablar sobre su libro en esta secuencia de Youtube :

LEER LA MENTE, Alfaguara 2011,  ISBN  978-6071109651

En busca de Klingsor de Jorge Volpi

 Résultat d’image pour jorge volpiJorge Volpi es un autor que dará mucho que hablar en el futuro por la calidad del fondo de sus escritos con temas interesantes y bien documentados. El ya fué  citado en este blog con un ensayo,  «  Mentiras contagiosas » que le valió el galardón de mejor escritor mexicano. Omití decir que es parte integrante de un grupo de escritores  del  » crack » mexicano ( en la acepción de ruptura) junto con Pedro Angel Palou, Vicente Herrasti, Ignacio Padilla (el único que he leído ), Ricardo Chávez Castañeda y Eloy Urroz. Este grupo de amigos y coetáneos, todos conocidos, escriben novelas más bien subversivas, con mucha búsqueda formal, con arquitecturas complejas y con una polifonía de puntos de vista. Esta generación irrumpe en parte como reacción a las mafias literarias y como una reacción modernizante a una literatura « light » a la Laura Esquivel. La escritora mexicana Elena Poniatovska escribió por ahí que los escritores del crack tiran a la sofisticación, a escribir sobre temas  internacionales

La literatura de Volpi es ambiciosa, es la « novela total » al estilo de Mario Vargas Llosa en « Conversaciones en la Catedral » o  en «  La casa verde » y de Carlos Fuentes en « Terra nostra« . Volpi hace de la  » ciencia fusión » como Guillermo Cabrera Infante.

Es impresionante constatar el cúmulo de premios de Jorge Volpi quien acaba de ser premiado por «  La tejedora de sombras« , novela biográfica sobre la sicóloga norteamericana Christiana Morgan, libro aún no disponible en librería y que quisiera leer por lo interesante del tema .Ya les diré porqué. Entre otros dones, el hombre habla un francés bastante bueno y fluido, con  muy poco acento.

Con la novela « En busca de Klingsor » Volpi desarrolla su gusto y conocimiento de la ciencia, particularmente de la Física. Hay una gran erudición  sobre esta  materia . Sabía que Volpi se apasionaba por el tema y ahora puedo aseverar que sabe bastante. Leí por ahí que estuvo dos años documentándose en Alemania para preparar este libro que ha sido traducido en 25 idiomas.

Jorge Volpi en sus escritos induce al lector a una reflexión ética. Tiene un blog  que les recomiendo por la calidad de sus escritos , se titula El Boomeran(g). Dénse una vuelta. Vale la pena.

« En busca de Klingsor » es el primer libro  de una Trilogía sobre el siglo XX, siguen « « El fin de la locura » (2003) que evoca los vínculos de los pensadores estructuralistas y postestructuralistas en mayo del 68, es una cruel metáfora sobre el destino de la izquierda, es el fin de la utopía revolucionaria como tal. El tercer tomo,  « No será la tierra » ( 2006)  evoca la relación de los disidentes con la caída de la Unión Soviética y del muro de Berlín, es una mezcla de ensayo y de ficción o  » las catástrofes de la historia ». Es tal el trabajo de documentación realizado por Volpi para cada uno de los libros, que se dice que  sufrió de agotamiento físico tras la publicación de su trilogía.

« En busca de Klingsor » es  bastante original. Para empezar, el título. Sacó el nombre de la Opera Parsifal donde Klingsor es un mago,  encarnación del mal o de la perfección.

El tema es el siguiente : la Universidad de Princeton en USA envía uno de sus mejores físicos teóricos y apasionado de las matemáticas puras, el Profesor Francis P. Bacon a Europa para localizar al científico nazi que se esconde tras el Consejo de Investigaciones del III Reich, y que se conoce  bajo el seudónimo de Klingsor. Estamos  al final de la II Guerra Mundial. Este es el pretexto para  una inmersión en el mundo de la Física y de los  físicos de más renombre en Europa y de la relación de los científicos alemanes con el nazismo. La Física es una ciencia exacta, se puede confiar en ella, pero los físicos son seres humanos con un QI elevado directamente proporcional a un cierto grado de vileza.Todas las taras de la raza humana están representadas: la ambición desmesurada, el ego hiperbólico, la falta de escrúpulos, el antisemitismo,  la falsedad, la mentira, el dolo, la codicia.

Un físico , es decir, un hombre « puro », interesado en desvelar los misterios del universo, un ser alejado del mundo terrenal y concentrado en la pureza de sus teorías y que colabora en el exterminio de millones de seres humanos. Hete aquí la imágen estremecedora de Klingsor, chocante por su contradicción.

Era una guerra mundial , pero era también una guerra entre los científicos para apoderarse de la bomba atómica que tenía para los nazis la categoría de Kriegswichtig, la bomba que sometería al planeta entero : de un lado Heisenberg, Bohr y Jordan con su mecánica matricial y del otro Schrödinger con la mecánica ondulatoria ( 293). La mecánica cuántica tal como era defendida por el físico danés Bohr en la llamada « interpretación de Copenhague », establecía entre muchas otras cosas, que el azar no era un elemento accidental, sino connatural a las leyes físicas ( 63).

En medio de tanta referencia científica hay en el libro reflexiones muy buenas sobre la humanidad: «  Si, de acuerdo con el teorema de Gödel, cualquier sistema axiométrico contiene proposiciones indecidibles; si, de acuerdo con la relatividad  de Einstein, ya no existen tiempos y espacios absolutos; si, de acuerdo con la física cuántica, la ciencia ya solo es capaz de ofrecer vagas y azarosas aproximaciones del cosmos;  si, de acuerdo con el principio de incertidumbre, la causalidad ya no sirve para predecir el futuro con certeza; y si los individuos particulares sólo poseen verdades particulares, entonces todos nosotros, que fuimos modulados con la misma materia de los átomos, estamos hechos de incertidumbre. Somos el resultado de una paradoja y de una imposibilidad. Nuestras convicciones, por tanto, son necesariamente medias verdades. Cada afirmación equivale a un engaño, a una demostración de fuerza, a una mentira. Ergo, no deberíamos confiar ni siquiera en nosotros mismos.( 352)

En un libro tan supeditado a la ciencia y al razonamiento teórico, hay una historia de amor, maldita , ya que estamos en un mundo de mentiras. Francis P. Bacon se enamorará de una espía del Este. Pocas reflexiones sobre el amor y bastante cerebrales y misóginas al estilo:  » las mujeres son como las estrellas: brillan y te deslumbran, pero en el fondo, te atraen con esa fuerza superior a la gravedad que se llama enamoramiento » ( 217).

Buen libro, complejo, culturalmente vasto, documentado y que mantiene un real suspense.

EN BUSCA DE …, Seix Barral 1999,  ISBN 978-84-32217906