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Ofrenda a la tormenta de Dolores Redondo

Dolores Redondo es la exitosa autora navarra (Donostia 1969) de la Trilogía del Baztán con más de 400 000 lectores donde Ofrenda a la tormenta es la tercera entrega.

Se hará una película en Elizondo sobre el primer tomo (El guardián invisible) con Peter Nadermann como director. (Millenium).

El guardián invisible y Legado en los huesos fueron comentados en este blog respectivamente en marzo 2014 y abril 2015. Fue un craso error de mi parte dejar pasar un año para leer los dos primeros tomos porque olvidé muchas cosas. Con el tercer tomo solo dejé pasar dos meses, pero también no estuvo bien porque no recordaba claramente el papel de los diferentes inspectores de la Policía Foral y cada agente tiene su importancia en la trama.

La Trilogía tiene la gran originalidad de mezclar una trama policial estupendamente urdida con conocimientos mitológicos de esta región española  que han perdurado a través del tiempo, y lo más asombroso, que siguen vigentes en la mentalidad popular. Imagino que es lo propio de toda región algo aislada e inhóspita con una belleza deslumbrante. El primer tomo trataba de los crímenes del basajaun (=un señor protector de los bosques), perpetrados en jóvenes y bellas doncellas del valle y el segundo tomo trataba de los crímenes del tarttalo(=especie de cíclope agresivo) cometidos sobre mujeres originarias del valle con mutilaciones peculiares.

Omití comentar una escena que me gustó muchísimo en Legado en los huesos; aquella escena donde la inspectora-protagonista Amaia Salazar se va de puñetazos con el insolente inspector Fermín Montes. Para ésto, en una tranquila calle de Elizondo, ella se desprende de su insignia de policía, de su pistola y se da de trompazos con su subordinado dejándole las cosas bien en claro. Una escena surrealista, muy original y genial.

Este tercer tomo es también terriblemente ágil y adictivo. Es una lectura atrapante y entretenida. Un buen ejemplo de page turner. Aunque mi espíritu racional se vio por momentos incomodado ante tanta cosa sobrenatural que rige la mente de la gente.

Esta vez tenemos como tela de fondo otra imagen del folclor local: el Inguma o monstruo pernicioso que sorbe literalmente el aliento de los lactantes mientras duermen  dejándolos por muertos con el diagnóstico que conocemos como muerte súbita del lactante. Varias muertes ocurrirán a lo largo de los rios Baztán y Bidosoa y los cadáveres de los infantes desaparecerán.

Tras ésto hay un fenómeno aún más pernicioso porque tiene como raíz al mal primigenio, el mal absoluto al cual se le rinde homenaje con sacrificios y ofrendas y tenemos, además, un asesino inductor que maneja a los entes humanos  a distancia, fenómeno que ha dado material relativamente nuevo de investigación al FBI. Los sacrificios tienen por finalidad la obtención de prebendas materiales para los que procuran la ofrenda.

La inspectora Salazar padece de terrores que le vienen de la infancia y que no la dejan en paz porque su verdugo sigue en vida y ella sigue teniendo la impresión de que corre peligro.(Lo había sabido siempre: el miedo no se va, no desaparece, sólo se retira unos pasos atrás hasta un lugar húmedo y oscuro, y se queda ahí, esperando, reducido a poco más que un pequeño LED rojo que puedes ver aunque no quieras, aunque lo niegues, porque de otra forma no se puede vivir. Y sabía también que el miedo es propiedad privada, que la sinceridad que te permite ponerle nombre y mostrarlo no es suficiente para desligarte de él, ni siquiera para compartirlo.(Página 78). Estos terrores surgen a pesar de que la bella y brillante inspectora tiene una vida privada muy lograda con su bebé precioso de 5 meses, un marido lleno de paciencia que la adora y de una tía que la protege. Esta parte del relato que confronta la intensa vida profesional de la inspectora con su vida privada es muy interesante porque nos da la perfecta pauta de la incompatibilidad de las dos partes a pesar de los esfuerzos. Estas situaciones generan estrés a chorro.

Este valle del Baztán tiene siempre un clima deleznable que impregna las escenas de un halo sobrenatural. Hay muy buenas descripciones geográficas.El ambiente se presta muy bien a historias espeluznantes como las de la trilogía.

Hoy en día existen « tours » para visitar Elizondo y otros parajes descriptos por la escritora Redondo. Esta moda que surgió con bestsellers como Da Vinci Code y la visita de Paris, o la visita del sur de Francia (la Provenza) después de los sabrosos libros del inglés Peter Mayle o la visita del circuito Millenium à Estocolmo…Una manera de completar el inmenso impacto que estos libros han provocado en sus lectores (solo para lectores embelesados).

Quedan cabos por atar al final de esta lectura: ¿quién es Aloisius Dupree? personaje que aparece de vez en cuando y cuyo rol no es nada claro ni útil. Se rumorea que Dolores Redondo quiere retomar el personaje de Amaia Salazar con otra historia algo diferente y podría ser esta la explicación de tanto misterio. Otro punto misterioso para mi es la ausencia de todo detalle descriptivo minucioso de la seductora inspectora. Solo conocemos apreciaciones globales de que es bella, que se la ve estupendamente en sus vaqueros, que luce bien, etc, pero no tenemos ese sinfín de detalles que nos procura la minucia de una fotografía; puede ser algo deliberado de la parte de la escritora para hacernos galopar la imaginación de cada cual. Elucubro que se tendrá especial cuidado en el momento de elegir a la actriz que encarnará a la inspectora Salazar porque la fantasmagoría de muchos se puede venir abajo (recuerdo mi decepción  con el físico escogido para representar en la pantalla a La Regenta del libro (obra maestra) de Clarín, porque no me cuadraba la imagen mental que me había hecho solita de la bella y desdichada mujer).

OFRENDA A LA TORMENTA, Ediciones Destino 2014,  ISBN 978-84-233-4868-8

 

Legado en los huesos de Dolores Redondo

Dolores Redondo (Donostia 1969) estudió Derecho y Restauración gastronómica; es una verdadera donostiarra que vive en la ribera navarra. Hoy en día es una exitosa escritora y un fenómeno editorial gracias a  esta Trilogía del Baztán (=valle navarro) que lleva tres tomos publicados , con más de 113 000 ejemplares vendidos del primer tomo, 15 reediciones y derechos vendidos a más de 22 países ! Y más de 500 000 lectores de la trilogía. El primer tomo fue publicado en enero del 2013 :  El guardián invisible (con un billete en este blog en marzo 2014); el segundo tomo fue editado en noviembre del 2013 : Legado en los huesos y el tercer tomo se publicó en noviembre de 2014 : Ofrenda a la tormenta. Los derechos de adaptación cinematográfica ya fueron comprados por el productor de Millenium (de Stieg Larsson) y de obras de Henning Mankell, Peter Nadermann, quien busca un director español para la película correspondiente a la primera entrega: El guardián invisible que se rodará en Elizondo.

Para Dolores Redondo en realidad se trata de una sola novela en tres partes…Es importante leerlas en el orden de aparición y además, no dejar de pasar mucho tiempo entre las lecturas.

¿Cómo explicar este éxito rotundo ?

Probablemente porque el libro está muy bien escrito y por la originalidad de la obra que mezcla de manera inteligente e interesante la rica tradición vasco-navarra a una bien urdida trama policial con personajes humanos trascendentes y creíbles que luchan entre una profesión muy exigente, acaparadora y una vida privada que debe adaptarse al ejercicio profesional. Difícil ésto, muy difícil. También creo yo que más allá de brindarnos una historia policial, Redondo bucea en los orígenes del miedo que lleva dentro de si cada ser humano y se ataca al Mal primigenio, esa maldad inexplicable atávica al ser humano, para la cual no tenemos respuesta, lo que nos deja indefensos. También habría que destacar el rol importante que juega la geográfia de este valle del Baztán, tan bello como aislado donde impera una naturaleza despiadada y fría con lluvias interminables, frío, tormentas, niebla espesa, ríos acaudalados, bosques profundos, nieves y hielos…Tenemos descripciones sensoriales deslumbrantes del valle del Baztán (ver foto más abajo), de su belleza, de su soledad y de la hostilidad de la naturaleza circundante. Al parecer las crónicas del lugar reflejan altos porcentajes de suicidios y de trastornos sicológicos, de emociones desbordadas, de provocación, lo que no deja de provocar cierto interés morboso por  parte del lector ávido de sensaciones.

 

   La prosa cuidada de la escritora utiliza un narrador omnisciente, de manera que el lector tendrá la información al mismo tiempo que los protagonistas del relato lo que hace aumentar la tensión durante la lectura.

Cometí un craso error en leer este segundo tomo tanto tiempo después del primero que comenté en marzo del 2014 (hace más de un año !), porque olvidé detalles de la trama del primero y me costó localizar a los diferentes inspectores y colaboradores de Amaia Salazar. Cada uno de ellos juega un rol importante en el libro y es necesario tener los roles bien claros para el mayor provecho de la lectura. Este segundo tomo me pareció aún más logrado que el primero, más completo, más ahondado, más espeluznante.

Legado en los huesos comienza escasos meses después de los acontecimientos en Elizondo (cuando se cometían los crímenes del basajaún en El guardián invisible…); empieza  con el juicio de Jasón Medina padrastro acusado de asesinato  y violación sobre su hijastra Johana Márquez. El juicio no se hará porque el acusado se suicidará en su celda dejando una nota con una sola palabra tarttalo que corresponde en la mitología local a un ser descomunal, fuerte y agresivo, con un solo ojo que se alimenta de ovejas, pastores y doncellas. Tarttalo se escribe también torto o tártaro.

En Elizondo todos se conocen y es una ciudad plagada de secretos. La inspectora Amaia Salazar es originaria de este pueblo y está casada con un escultor norteamericano que la adora y que trabaja en casa lo que  permite a la inspectora ausentarse por trabajo y dejar a su pequeño hijo de cuatro meses con el padre y con su tía . La inspectora Salazar se verá rápidamente involucrada a título personal con una serie de crímenes perpretados sobre mujeres originarias de Elizondo, crimenes que llevan en común la amputación de un brazo a la altura del codo provocado por un instrumento dentado.

Es muy interesante leer como Amaia se tortura entre su rol de madre protectora de su niño y su rol de inspectora hiper eficiente, lógica y preparada para estos casos. Con la maternidad Amaia tiene un punto de vulnerabilidad que no tenía antes y es para ella una lucha de cada día  salir de su hogar donde todo es dulzura y harmonía, para enfrentar el Mal que además es irracional en este caso. Es interesante ver que tenemos el retrato vivo de un matriarcado en esta sociedad rural vasco-navarra: Amaia está rodeada de mujeres: sus dos hermanas, su tía, su madre.

A pesar de estar muy a gusto con su marido, quien no podría ser más comedido y acomodante con la vida profesional de Amaia sin horarios ni descansos, la inspectora se sentirá fatalmente atraída por el juez Markina quien no deja de acosarla. Encuentro que el físico de la inspectora no está suficientemente descripto en el libro y me pregunto si D. Redondo no lo ha hecho muy a propósito para que cada lector fantasee con un descriptivo personal. Solo está claro que la mujer es atractiva y que la maternidad cercana no ha alterado su atractivo. Pero esta atracción de parte del juez me parece descolocada y extraña, poco racional.(Aunque es verdad que la pasión no rima con razón…)

Me resultó interesante leer sobre los agotes (llamados cagots en Francia), un grupo social minoritario del medioevo, hoy desaparecido y que estuvo presente en esta área y en el país vasco francés; eran artesanos de la madera, de la piedra y más tarde del hierro, discriminados socialmente y acusados de varias cosas , entre ellas de herejía, de propagación de la lepra y de otras barbaridades. No podían mezclarse a los no agotes y estaban condenados a cierta endogamia.

También me interesó leer sobre los asesinos inductores, un perfil de comportamiento de criminales que la inspectora había estudiado en Quantico (sede del FBI): de todas las clases de asesinos que catalogaba la unidad de estudios de la conducta, el más misterioso, el más novedoso y del que menos se sabe. El control de sus propias necesidades y el control implacable que era capaz de ejercer sobre sus servidores era propio de un dios. Para los investigadores de perfiles constituye un desafío el análisis de cómo elige a sus servidores, cómo logra seducirlos y convencerlos hasta crear en ellos la necesidad de servirle. (página 278).

En cuanto al relato policial, como decía justamente una bloguera entusiasta, tiene un final de infarto, con lo que estoy rotundamente de acuerdo. Aunque encontré que el final estuvo un poco abrupto, como si Redondo quisiera atesorar cosas y sensaciones para la entrega siguiente ...(el psiquiatra se queda impávido en la escena final y « la mala » se esfuma como por encanto). Habrá que seguir la trama.

No se debe volver al lugar donde se fue feliz porque ésa es la manera de comenzar a perderlo. Y para la inspectora Amaia Salazar volver a Elizondo era volver a la casa de su infancia que parecía tener vida propia y se ceñía entorno a ella, cobijándola con sus muros y dándole calor.(página 205). Resulta que Amaia Salazar llevaba en sus propios huesos un pasado y « la presencia del mal la invadía, una sensación que se movía en sus sueños y la atemorizaba como algo infiltrado en sus huesos de lo que no podía desprenderse ».

Este libro es un page turner sin ninguna duda aunque el aspecto racional de las cosas no sea explicable. Por ejemplo el rol del misterioso inspector Dupree del FBI que aparece y desaparece sin explicaciones. En un momento del relato las llamadas telefónicas fueron localizadas desde los EEUU, pero no se da ninguna continuación a este hecho. Ni tampoco a la irracionalidad del acoso del juez Markina hacia Amaia . Quizá estas interrogantes encontrarán la respuesta en el tomo tres. No habrá que dejar pasar mucho tiempo para retomar la serie so pena de perder el interesante y apasionante hilo conductor.

 

 

 

Iglesia de Arizkun donde ocurren unas profanaciones.

 

LEGADO EN LOS HUESOS, Ediciones Destino 2013,  ISBN 978-84-233-4745-2