Una pasión rusa de Reyes Monforte

Résultat de recherche d'images pour "reyes monforte " Reyes Monforte es una periodista y escritora española (Madrid 1975), autora de varios libros; muy conocida por su trabajo en la radio, un medio que abandonó en 2007.

El libro Una pasión rusa ha sido galardonado con el decimocuarto Premio Alfonso X El Sabio 2015 de novela histórica. El libro relata de manera novelada la vida de la cantante española Carolina (Lina) Codina con el compositor ruso Serguéi Prokofiév. Lina Prokofiév es más conocida en el exterior que en su propio país.

Ha surgido cierta polémica porque la Fundación Serguéi Prokofiév (fundada en 1983 por Lina Prokofiév), via un nieto del compositor (quien lleva el mismo nombre), acusa a la escritora de plagio aduciendo que Monforte reproduce fragmentos de otro libro escrito por una escritora rusa radicada en España y que fue amiga personal de Lina Prokofiév:  Valentina Chemberdjí autora del libro Lina Prokofiév. Una española en el gulag (2009). Chemberdjí habría obtenido el beneplácito de la Fundación antes de la publicación de su libro, lo que no fue el caso de la autora española que no consultó a los descendientes ni se rindió a los archivos de Moscú.

Es un libro espeso de casi 600 páginas que me resultó pesado de lectura por momentos, aunque muy interesante porque está magníficamente ambientado en cada época. Interesante también porque abarca toda la Historia europea de la primera mitad del siglo XX con personajes reales cercanos a los protagonistas del libro. También interesante porque dando a conocer un personaje femenino tan relevante como Carolina Codina, una española que logró conquistar al genio Prokofiév. Y también interesante por la tremenda historia de amor protagonizada entre el ruso y la española : aquí tenemos un claro ejemplo de como la realidad puede sobrepasar a la más desbocada imaginación.

El libro está dividido en 5 capítulos bien delimitados geográficamente : Nueva York, Paris, Rusia y el gulag.

La protagonista es Carolina Codina (Madrid 1897-Londres 1989), hija del tenor barcelonés Juan Codina y Llubera y de Olga   Nemiskaia, cantante de ópera franco-polonesa.  Lina quiso ser cantante lírica y estudió música. Desgraciadamente padecía de pánico escénico, al igual que su padre. Conoció a Serguéi Prokofiév en Nueva York en 1918, a la edad de 21 años, cuando el compositor dio su concierto inaugural en el Carnegie Hall.

Lina era una mujercita perfecta : educada, culta, políglota, bella, elegante, con personalidad y una sonrisa avasalladora. Prokofiév era un genio, es decir, un ser raro, introvertido, poco social y nada de seductor, pero un genio musical y un artista total que solo vivía para componer música.

El músico Prokofiév es un artista inmenso : pianista, compositor y director de orquesta, considerado en su época como un verdadero artista de avant garde y su libertad en materia de creación musical hizo de él un ente solitario.

La pareja se enamoró y Lina convenció a sus padres que debía viajar a Paris para estudiar mejor la música y desarrollar su voz. Esto surgió a raíz del deseo de Prokofiév de radicarse en el Paris fabuloso de los años 20-30, en aquel entonces « Paris era una fiesta » y la pareja pudo codearse con lo mejor del ámbito artístico. Se casaron en 1923, muy discretamente pero ya eran de todas las fiestas. Se codearon con Coco Chanel, Hemingway, Cocteau, Radiguet, Diaghilev, Pablo Picasso, Stravinski, Ravel, Rubinstein, Rachmáninov etc.  En Paris vivieron en el 5 de la calle Valentin Haüy, cerca del Hospital Necker, en Paris XV en una tranquila calle  burguesa con el típico edificio en piedra tallada de tipo hausmaniano.

Visitaron Moscú en 1927, invitados por el Partido y fueron atendidos como verdaderos jerarcas, creyendo en Staline. Luego hubo varios viajes cortos por parte del compositor y cada vez su nostalgia de lo ruso se hacía más fuerte.  Volviendo a Paris Serguéi Prokofiév estaba obsesionado con radicarse en la madre patria y componer música en su tierra y para los rusos. En 1936 volvieron a Moscú con sus dos hijos varones, donde se les concedió una casa moderna y espaciosa (un privilegio) en la calle Chkalov, solo para ellos afin de que Prokofiév se dedicara de lleno a su arte. Llevaron una intensa vida social, con amigos artistas de primer orden y otros más bien políticos. Lina era muy extrovertida y amistosa porque era políglota y podía expresarse en cinco idiomas. Poco a poco fueron cayendo en una encerrona de la parte del NKVD, especialmente Lina que tenía amigos en todas la embajadas.

Página 254 se nos da el tempo del Moscú de los años 30…a veces Lina tenía la impresión de que su vida sonaba diferente a como lo hacía la de los demás. Llegó a pensar que el corazón de Serguéi latía en Re Mayor, como su Concierto para violín n° 1 y era así como sonaba su mundo, sus sueños, sus secretos. Toda su vida susurrada en Re Mayor. No se equivocaba demasiado….Prokofiév era un experto en ignorar el ruido exterior. Esa sordera discrecional quizá evitó que escuchara el eco de las primeras notas de una melodía de terror que había empezado a sonar en la Unión Soviética y que hablaba de purgas, detenciones injustificadas, deportaciones forzadas y acusaciones falsas…Stalin consideraba que los artistas, en especial los escritores y los músicos, eran los ingenieros del alma del pueblo, y si lograba manejarlos, conseguiría también regenerar a la población. Emprendió una guerra contra lo que se denominó el estamento, los intelectuales y todo aquel artista que no comulgara, no con los ideales revolucionarios, sino con su proyecto de dictadura personal.

También el matrimonio se fue gastando y aunque Lina se sentía siempre muy enamorada de su marido y le consagraba toda su atención y ayuda para su carrera, éste se enamoró de una estudiante de literatura y poetisa rusa, Mira Mendelson, cuyo padre era un importante jerarca del PC. Esta mujer 24 años más joven que el compositor, lo convenció para que abandonara a su mujer y sus dos hijos. Cuesta creer que Prokofiév haya abandonado a su musa por esta mujer desaliñada, desagradable, sin cultura musical y feúcha. Pero los hechos están ahí, inapelables : probablemente que Mira Mendelson algo debió tener que sedujo al cincuentón y « volado » compositor. Por otra parte, es posible que el Partido haya tendido una encerrona al compositor porque no les gustaba la idea que esta gloria nacional estuviese casado con una extranjera quien además no tenía pelos en la lengua para decir alto y fuerte todo lo que pensaba. Es posible también que Prokofiév haya tomado consciencia de la gravedad política de su caso y se haya dejado intimidar.

En todo caso abandonó a su familia en condiciones bastante dramáticas, lo que demuestra una falta de carácter y del sentido de las responsabilidades bastante grave. Además se casó con la rusa en 1948 sin divorciarse de su legítima esposa lo que demuestra el total apoyo solapado del Partido.

A los 20 días Lina Prokofiév fue detenida y torturada durante 9 meses en la Lubianka bajo la acusación de espionaje. Querían que firmara su reconocimiento como espía en la Unión Soviética a lo que ella siempre se negó hasta el día en que le hicieron comprender que sus hijos serían apresados y torturados como ella. Para salvarlos, Lina firmó su acusación y fue condenada a 20 años de gulag.

El capítulo sobre su detención en varios gulags es escalofriante acerca del grado de vejaciones al que se sometía a todos estos apresados políticos. Por ejemplo en el gulag de Sevvostlag donde para construir un camino decidieron mezclar los huesos, las vísceras y los restos de los muertos (miles de presos que sucumbían al frío y que eran remplazados rápidamente por otras hornadas) con la masa de hormigón para la pavimentación del camino (inventaron los primeros caminos « ecológicos » estos asesinos!).

En todo caso esta frágil mujer logró sobrevivir a las peores vejaciones que se puede imaginar. De los 20 años cumplió 8 y logró salir de la Unión Soviética en 1974 para juntarse con sus hijos y sobrevivir aun 15 años.

En las notas de Monforte al final del libro (sin citar las fuentes) se lee con estupefacción que el gulag ruso recluyó a 29 millones de personas en unos 500 gulags a lo largo de 7 décadas ! El número exacto de muertos se desconoce, pero se calcula entre 15 y 20 millones de los cuales entre 8 y 10 millones bajo la égida de Stalin ! Y pensar que Stalin fue nominado a un Premio Nobel de la Paz en 1945 y 1948 por sus esfuerzos para poner fin a la SGM !

Una lectura interesante aunque por momentos demasiado copiosa, me demoré una semana en terminarlo y digerirlo. En cuanto al aura de plagio , la escritora cita hechos muy específicos sin dar sus fuentes, pero es sabido que la historia no se escribe dos veces y que los hechos no se pueden cambiar. Después viene la manera de exponerlos y ella escribió un buen libro.

La foto que sigue es la del matrimonio Prokofiév en sus años felices :

UNA PASIÓN RUSA, Espasa 2015,  ISBN 978-84-670-4517-8

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