El séptimo velo de Juan Manuel de Prada

See original imageJuan Manuel de Prada es un escritor, crítico literario y articulista español (Vizcaya 1970). Estudió Derecho pero no ha ejercido como abogado.

Le he leído varios libros (es un autor muy prolífico), y lo que caracteriza sus libros es cierto preciosismo con el vocabulario que da cierto barroquismo al conjunto, rayano por momentos en lo kitsch. De lo leído : 1) Coños (1994), un ensayo en prosa bastante lírica que realiza el fantasma masculino de erotización de esta parte anatómica femenina, tan fantaseada pero al mismo tiempo tan misteriosa; lo increíble es que escribió el texto con tan solo 24 años; fue su primera obra relevante escrita como un homenaje a Senos de Ramón Gómez de la Serna; 2)El silencio del patinador (1995) , 12 cuentos breves con una prosa barroca entre los cuales uno lleva el título del libro, son temas variopintos y complejos, por momentos bastante oníricos, a veces con fondo de Historia o de actualidad, en un tonillo que me hace pensar en Francisco Umbral; 3) La tempestad (1997) que le valió el Premio Planeta del mismo año, es una obra detectivesca y la historia de un universitario español que llega a Venecia para estudiar el cuadro del Giorgione « La tempestad » y que descubre todo un tráfico turbio, una depravación ambiental al mismo tiempo que vive una historia de amor que lo marcará para siempre. El libro fue adaptado al cine en 2005 por el inglés Paul Tickell. El escritor Javier Marías lo acusó de plagio con esta novela con respecto a su libro de 1991 Venecia, un interior; 4) La vida invisible (2003) que le valió el Premio Primavera del mismo año y el premio Nacional de Narrativa 2004, una historia intrincada increíble y la iteración ad libitum en el relato de la frasecita « la vida invisible »: la historia de la estrella norteamericana de los años 50, Fanny Rippel, contada por el escritor Alejandro Losada : Fanny, una pobre mujer que murió alienada después de ser manipulada. Esta historia se entronca con la historia de un escritor que conocerá en un viaje a Chicago a una chica que enloquecerá de amor. Dos historias que se cruzan.

El séptimo velo me resultó una lectura pesada, interesante pero pesada, me explico. El libro comporta unas 700 páginas y me costó tenerlo en mano, éste es el lado físico de la experiencia. Y la lectura me resultó pesada porque encontré que el libro es demasiado verboso, verborreico, abusivo y repetitivo en circunloquios, como si el escritor se deleitara buscando vocabulario exquisito y prolongara sus frases ad libitum, buscando un « efecto proustiano », pero que sólo consigue marear al lector. Además encontré que la historia es demasiado maniqueísta entre los buenos y los malos. Para darles una idea, necesité más o menos 240 páginas para enganchar con la lectura;  además, el tema del libro es muy manido : la SGM, la Ocupación alemana de Francia, el período llamado La Depuración. No corté con la lectura por respeto a todos los libros leídos a JM dePrada, ya que varios fueron bastante apreciados. El lado positivo del libro es el sobreabundante vocabulario exquisito que necesita tener una mano en permanencia sobre el diccionario.

Un ejemplo del estilo pesado y excesivo del autor :página 84…se le notaba esa alegría no sólo en la inflexión de la voz: el brillo de la mirada, que se le había ido apagando a medida que se quedaba ciego, había vuelto a asomar, como un azogue que remueve los escombros de la noche. Página 139…la luz de la mañana tenía una cualidad mortecina, como enferma de lipotimias o tuberculosis [qué ridículo suena y tan fuera de contexto !].

El más puro azar ha hecho que lea dos novelas seguidas en español que abarcan el mismo período (cf La última hermana de J. Edwards); la novela de Prada es más explícita con las atrocidades y el ambiente es mucho más sórdido con lo sexual.

Este libro recibió el Premio Biblioteca Breve 2007  y el Premio de la Crítica de Castilla y León 2008; la narración somete a cuestionamiento las mentiras de la Historia y señala los peligros de la memoria. Es la séptima obra de ficción de Juan Manuel de Prada.

El título del libro El séptimo velo, tiene una explicación metafórica :  alusión a los siete velos de la danza ensorcelante de Salomé ante el rey Herodes, velos de reserva, timidez, miedo… la caída del séptimo y último velo deja al descubierto  la verdad (los velos encubren también los secretos).  También el escritor alude al título homónimo de una película de 1945 (The Seventh Veil) con James Mason y Ann Todd.

Es una novela de aventuras ambientada en el Paris de la SGM, con la Ocupación alemana y la Liberación de Paris; conlleva también secuencias en España y en Argentina.

Los protagonistas son dos : padre e hijo. El padre es Jules Tillon alias Houdini un resistente temerario y hábil escapista (Houdini = un prestigitador famoso en EEUU a fines del siglo XIX); el hijo es Julio Ballesteros que lleva el nombre del hombre que lo reconoció. Padre e hijo serán perseguidos por la mentira, por los secretos.

Julio Ballesteros aprende tarde que su padre biológico no es el buen Ballesteros que se casó con su madre para darle un nombre porque estaba enamorado. Indagará sobre su padre biológico y sobre su madre y esta reconstrucción de la vida del padre coincide con su propia redención. Es una novela con un efecto retrógrado porque partimos del drama del hijo que perderá a su mujer en un accidente y vamos retrocediendo en el tiempo narrativo para atrapar la historia del resistente Jules Tillon.

Jules Tillon fue un personaje de la resistencia francesa de la primera hora ( y no de esos resistentes de última hora, surgidos como setas en una tarde lluviosa, que tras el desembarco de Normandía, habían pretendido borrar, en apenas un par de meses, cuatro años de colaboracionismo, página 536) que realizó actos de valentía inaudita, pero que fue manipulado y que traicionó. (Al final resultará que en la Resistencia hay más canallas que en la colaboración, página 569 y página 600…atrincherados en sus instalaciones, repelían los ataques de los fifis (FFI, Fuerzas Francesas del Interior), entre los que, junto con algún resistente de  primera hora, se mezclaban muchos valentones que durante los años del plomo habían permanecido escondidos en sus huras) . El peso de la traición fue tal, que sufrió de amnesia profunda que necesitó un tratamiento psiquiátrico largo. Y  recordar para él significa arrepentirse, Jules Tillon expía su culpa enterrándose en un pueblucho argentino con un rol de… sepulturero (aquí el escritor le da fuerte a la metáfora). Alguien dijo con mucho acierto que si Jules Tillon fue un héroe, un traidor, un escapista de primera y un supulturero, entonces pudo ser cualquier cosa,  una caricatura de personaje y por ende un personaje menos creíble.

Cuando Julio Ballesteros aprende que su padre biológico sigue vivo,  después de mucho dudar, parte a su encuentro porque quiere escuchar y entender la historia y  redimir sus propias culpas.

El final del libro me parece poco claro, entre la traición de Julio y la manipulación que sufrió; los límites están mal demarcados. Además el « happy end » con Sabine me pareció totalmente descolocado.

Lectura demasiado pomposa, léxico excesivo, redundancias, cierto grado de manierismo, sobredosis de todo.

EL SÉPTIMO VELO, Seix Barral 2007,  ISBN 978-84-322-1235-2

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