La lámpara de Aladino de Luis Sepúlveda

Afficher l'image d'origineLuis Sepúlveda es un escritor, periodista y cineasta chileno (Ovalle 1949), autor de cuentos y novelas. El hombre fue un verdadero globe- trotter entre los años 1983 y 1988. Desde 1997, el escritor reside en Gijón, España.

Como escritor, saltó a la fama en 1992 con su precioso libro Un viejo que leía novelas de amor, una novela que fue el resultado de la convivencia durante 7 meses con los indios shuar o jíbaros en la selva ecuatoriana. Este libro fue llevado dos veces al cine : por el chileno Miguel Littin en el 2000 y por el australiano Rolf de Heer en el 2001, película que vi y que me gustó, con Richard Dreyfuss en el papel del viejo; el libro se vendió a más de 18 millones de ejemplares y  fue traducido a 14 idiomas.

Le he leído muchos libros, aunque puedo encontrarlos algo desiguales en interés; en todo caso  me gusta su escritura sencilla, llena de anécdotas y aferrada a un realismo social y geográfico. La escritura de Sepúlveda  aparece como una evolución del neorrealismo hacia nuevas tendencias. Por ejemplo, Hot line (1999) es un relato corto, pero intenso y truculento que relata las aventuras de un detective privado de origen mapuche, un auténtico cazador de cuatreros, catapultado a la capital (Santiago) por haberse atacado a un hijo de general. El cuento para niños Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar (1996); de esta obra el italiano Enzo D’Alò hizo una preciosa película de animación que se estrenó en 1998 : es un cuento tiernísimo entre gatos « humanos » y la gaviota, a veces muy divertido donde se vislumbra el lado nómade de Sepúlveda. Historias marginales (2000) son 35 historias cortas de gente que el autor conoció a través del mundo; en un estilo conciso que va directo al corazón; el relato que más me gustó es el del gato Zorba que fue gato de la familia; hay también en el libro abundante crítica política hacia la junta militar chilena. Nombre de torero (1994) es un relato super entretenido, azaroso entre Alemania y Chile donde antiguos combatientes comunistas parten a la caza de 63 monedas de oro robadas por dos policías de la RDA en 1941 y que van a esconder en la Patagonia (Sepúlveda retomará la idea de monedas de oro escondidas, también en la Patagonia en su cuento La porfiada llamita de la suerte), hay también un fondo histórico con la caída del muro de Berlin. Los peores cuentos de los hermanos Grimm, escrito con el uruguayo Mario Delgado (2004) es un libro que me hizo reír a carcajadas por lo truculento; está escrito de manera epistolar entre dos catedráticos que intercambian correos sobre unos payadores gemelos uruguayos. Esto es pretexto para reírse de todo y de todos: de la política, de los chilenos, de la farándula, de la vieja Europa. Nadie se salva y el tono es francamente jocoso, me lo recomendó una librera uruguaya, qué acierto! La sombra de lo que fuimos (2009) se ganó el Premio Primavera de Novela del mismo año, es un libro sobre el regreso a Chile de izquierdistas del exilio que van a organizar un hold-up 50 años después que los propios padres anarquistas; es el pretexto para contar las vivencias de los chilenos que retornan del exilio, de esa generación nacida en el extranjero después del golpe de 1973; es una novela más bien de poca monta para mi gusto. También me gustó mucho el libro que dedicó a los orígenes gallegos de su familia paterna, una preciosidad.

La lámpara de Aladino es una recopilación de 12 cuentos, que insertados en el volumen importante de libros leídos a Sepúlveda, (faltan títulos porque años ha, no hacía fichas de lectura) resultan algo desiguales en interés, aunque bonitos y graciosos por momentos, en ese estilo inimitable del autor.

La porfiada llamita de la suerte es lindo : un veterano patriarca patagónico tiene su perro rémora, el Cachupín VI (la sexta generación de cachupines); el veterano habría encontrado un tesoro escondido por el forajido Butch Cassidy y sus dos secuaces que anduvieron escapando por la pampa. El problema es que cada vez que el veterano saca una moneda de oro del escondite, desata las pasiones de codicia más salvajes, de manera que el viejo va idear una manera justa e imparable para sacar monedas y aprovechar ladinamente este dinero. Porque el veterano es sabio y sabe que no hay otra forma de hacer las cosas « porque la vida es así ».

Hay muchas alusiones a hoteles en los cuentos de Sepúlveda, probable influencia de su larga vida errante, un elemento que agrega cierta extrañeza a los relatos, con encuentros y desencuentros, soledad, intemporalidad.

Cena con poetas muertos me gustó porque narra muy bien esa camaradería entre amigotes, con un ambiente que se siente muy chileno en el cuento.

El ángel vengador me encantó, es una historia policial con un detective alemán maniático y ecológico, muy divertida.

Doce cuentos que resultan una obra menor entre tantos otros libros del inefable Luis Sepúlveda con ese talento que le es bien propio y que supo encontrar. Y gracias Xime por este simpático regalito que me trajiste de Roma.

LA LÁMPARA DE ALADINO, Maxi Tusquets 013/2  2008,  ISBN 978-84-8383-548-7

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s