Sálvame, Joe Luis de Andrés Felipe Solano

Afficher l'image d'origineAndrés Felipe Solano es un escritor colombiano (Bogotá 1977), novelista y periodista; fue distinguido en 2010 por la Revista inglesa Granta (Cambridge) como uno de los talentos jóvenes entre los escritores de lengua hispánica (el único colombiano) de menos de 35 años.

Sálvame, Joe Louis es su primera novela (2007). El título emana del nombre real de un boxeador norteamericano de la primera mitad del siglo XX que perdió muy pocas peleas, pero que terminó en la sombra y en la miseria. La frasecita « sálvame, Joe Louis » fue tomada de un libro de la norteamericana Joyce Carol Oates, libro que deslumbró un día al joven Solano.

Este libro está muy bien escrito, con bastante humor de tipo autoburla; es un bildungsroman en toda su acepción. El protagonista se llama Boris Manrique, nacido en 1977, o sea, un alter-ego del escritor Solano, quien debe de haber puesto muchos rasgos suyos en el personaje ( entre otros, su predilección por los sándwiches de queso fundido…). Boris se desempeña como fotógrafo de sociales en un periódico de poca monta donde predominan las féminas. El muchacho lleva una vida bastante extraña tipo zombi con horarios desfasados, sufre de insomnio y pasa sus noches mirando programas débiles en el televisor, es borrachín y jugador. Su modelo de vida son los años 50 : la moda, los carros, la música  y el tipo de mujer de esos años con sus tacones y maquillaje. Boris está obnubilado con la muerte de Cornelio Zubizarreta, un sastre catalán que vivió hasta los 117 años sobreviviendo a dos guerras mundiales, a tres esposas, a cientos de miles de cigarrillos, a varias piscinas de jerez, a cuatro hijos y a todos y cada uno de sus amigos. Esto da la pauta de la precariedad mental de Boris, que a los  veinte años se busca la vida.

Boris se siente fracasado con su empleo mediocre en una revista mediocre y rumina de no tener una vida tan larga aunque tan mediocre como la de Cornelio Zubizarreta (Doy las gracias de corazón porque una profunda tristeza me acaba de llegar como una corriente helada nacida en el polo norte. Pienso en la completa inutilidad de mis días, al parecer tan diferentes a los de Cornelio, en los kilómetros que no he recorrido, en mis noches frente al televisor, en mi creciente anestesia espiritual. Pienso en mi vida que se cae a pedazos, que se desmorona…). (Reflauta, tamaños pensamientos en un muchacho que aún no ha vivido…) Boris tiene un solo colega masculino en esta revista de mujeres, se trata de Santos Bustamante, un viejo zorro del periodismo, un colega aún más desvalido que él, una piltrafa de hombre, misógino declarado, famoso por unos reportajes que hizo otrora. Pero el tal Santos Bustamante es más complejo de lo que parece; para empezar es un buen mitómano-manipulador que se cree e inventa sus porquerías. Dice Boris…con este hombre gordo y cansado, mi único amigo del trabajo, es con quien a ratos me quejo de la aridez de los días, de su aburridora llaneza.

Pronto le confiarán a Boris el consultorio sentimental de la revista porque la jefa sabe que le gusta leer y que por esa razón sabe escribir. Se trata de responder de manera pertinente a las cartas enviadas por las lectoras a una supuesta psicóloga y sexóloga, la doctora Victoria Zúñiga que es un personaje inventado para atraer y escuchar los lamentos de la clientela femenina con los trámites del corazón. El lector se imagina a este desvalido muchacho, sin gran experiencia en la vida, respondiendo a conspicuas cartas del consultorio sentimental…Para matarse de la risa.

Pronto se enamorará de Lucía, una mujer casada que le lleva diez años, pero que representa para él la oportunidad de formarse a las lides del amor físico. (Me pregunto si encontré una nueva querencia o si aquella mujer es solo una golosina más, otra de esas melcochas emocionales que mastico para matar el tiempo esperando quién sabe qué). A Lucía le gusta beber seco, fumar como carretonera y Boris la juzga como una mujer totalmente frívola.

Después de una breve, pero intensa relación con Lucía Boris partirá con Santos Bustamante en una aventura periodística a la cual ambos piensan sacarle buenos pesos y casi se asfixia con una espina de pescado en un restaurante del camino. Es aquí cuando Boris Manrique invoca la ayuda del boxeador con « Sálvame, Joe Louis ».

Un libro bien escrito, pero intrascendente en su temática. En una entrevista en el 2007 Solano dijo « nada más peligroso que la esperanza. Sólo trae frustración a la vida de cualquier hombre. Otra cosa es el deseo. El deseo puede que traiga consigo la tragedia, pero nunca nos defraudará. La vida debe estar gobernada por el deseo, nunca por la esperanza ».

SÀLVAME,JOE LOUIS, Alfaguara 2007,  ISBN 978-958-704-571-0

 

 

 

SÁLVAME, JOE LUIS, Alfaguara 2007,  ISBN 978-958-704-571-0

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