El núcleo del disturbio de Samanta Schweblin

Samanta Schweblin es una escritora argentina (Buenos Aires 1978), elegida en 2010 por la revista británica Granta, entre los 22 mejores escritores en lengua castellana de menos de 35 años.  Cuando terminó su carrera de cine en 2001 no buscó trabajo en su rubro sino que fundó una agencia de diseño. Este libro « El núcleo del disturbio » es su primer libro de cuentos de 2002, libro que fue premiado y cuya segunda edición fue diseñada por ella misma. Samanta Schweblin está radicada en Alemania.

Hace mucho tiempo que deseaba leerla porque supe que era una cuentista fuera de serie. Pude hacerlo gracias al concurso fiel de Graciela.  Puedo decir ahora que no me gustaron mucho sus cuentos porque  encontré que bañan en el absurdo, son descolocados y tienen un final abierto.  Y a mi los cuentos me gustan cerrados, redondos = una historia completa con principio y desenlace con un mínimo de prosa necesaria para una claridad prístina . Reconozco que la prosa de Schweblin es de calidad, es muy detallista, pero mi critica va hacia el contenido y no hacia la forma. Empecé a leer los cuentos por segunda vez, en eso estoy, pero esta vez de manera más pausada, no más de un cuento por día para entenderlos mejor.

¿Algún provecho mayor ? Francamente no. A ver, detallemos la cosa.

El cuento Hacia la alegre civilización de la capital narra un Buenos Aires visto como la octava maravilla del mundo, donde todo tiene que ser alegre. Los habitantes, casi todos oficinistas (funcionarios) viven con la quimera de llegar a la capital, pero cuando llegan, no pueden acceder. Es como una pesadilla en circuito cerrado.  En Matar a un perro un hombre postula a un cargo para el cual debe matar un perro a palazos, si falla, los perros se vengarán. En Mujeres desesperadas hay un humor negro terrible, son mujeres abandonadas por los maridos que solo saben llorar y lamentarse; y el día en que una mujer abandona a su marido…otros hombres vienen en su rescate (¿solidaridad masculina?).El cuento Adaliana es atroz, es una pesadilla donde mujeres son escogidas para ser mancilladas con una escena final de canibalismo (este cuento necesita un análisis freudiano del miedo a la posesión).  El cuento Sueño de Revolución me resultó completamente hermético, escrito en un solo párrafo, pesado y denso. Los cuentos El destinatario, Mismo lugar, El momento, La verdad acerca del futuro son el sumo de lo absurdo, sin principio ni final, ni significado bien claro. El cuento Agujeros negros aunque es absurdo y extraño, está bien logrado y me hizo pensar en Kafka. El cuento que más me gustó es Más ratas que gatos, una narración que empieza como algo totalmente idílico y termina en una batalla campal de una rara violencia gratuita. La pesada valija de Benavides, el último es un cuento malsano, morboso donde Benavides asesina a su mujer, recurre a su médico y éste transforma el crimen en una lograda obra de arte « live ».

« El núcleo del disturbio »  contiene 12 cuentos en apenas 140 páginas,  cuentos enhebrados con un ingrediente común: la tensión. Los cuentos están raramente en el plano de lo real, porque las historias fluyen entre  realismo y  fantástico y están construidas con una prosa afilada sostenida por una sólida estructura narrativa. Destaca en la joven escritora la búsqueda permanente de lo insólito, de lo extraño atravesando una realidad, una especie de género « familiar desconocido ». Y lo que le gusta en el cuento a esta autora es la intensidad, la concentración en un punto crítico y la precisión de cada paso. En esto concuerdo con ella. Encuentro que hay una analogía entre el estilo de S. Schweblin y el estilo del escritor uruguayo Onetti que vivió en Buenos Aires, un novelista precursor que salió del sendero criollista de los latinoamericanos incurriendo en un proceso de transformación, debido al aluvión de inmigrantes que no podían acomodarse a las estructuras antiguas. Allí estaba el germen de las futuras novelas de Cortázar, Fuentes o Vargas Llosa, novelas con personajes ciudadanos porque los esquemas intelectuales habían cambiado. Onetti comenzó publicando dentro de una corriente existencialista. En sus cuentos se advierte un clima onírico-real, con una prosa lenta, de detalle minucioso (exactamente como la prosa de Schweblin), no desprovista de lirismo, con personajes que se mueven entre experiencia/inocencia, ilusión/desesperanza o juventud/vejez. Este análisis pertinente  es de John Deredita, citado por Ana María Navales en Los senderos que se bifurcan.

 EL NÚCLEO DEL DISTURBIO, Booket 2002,  ISBN 978-987-580-429-6

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s