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Los geniecillos dominicales de Julio Ramón Ribeyro

 Julio Ramón Ribeyro es un  escritor de novelas y de teatro, ensayista y aforista peruano (Lima 1929-1994) poseedor de una de las prosas más bellas que conozco en lengua castellana, especialmente con sus cuentos que son verdaderas joyas . Es un  miembro de la generación del 50 peruana. Vivió largos años en Paris terminando como embajador peruano a la Unesco.

La obra de Ribeyro refleja un realismo urbano que abre el camino al Boom latinoamericano del cual el escritor prefirió vivir alejado.

Julio Ramón Ribeyro y sus Cuentos completos, es el quinto libro más consultado en este blog : 1650 consultas hasta ahora, lo que no es poco.

Sus personajes pertenecen a la clase media establecida o a la clase baja ascendente, en situaciones de fracaso, con pequeñas tragedias personales o cotidianas.

« Los geniecillos dominicales » es su segunda novela de sólo tres que  dejó, publicada en 1965 y ganadora del premio de Novela del diario limeño Expreso.  La novela desarrolla el tema del desencanto juvenil a través de las vivencias de Ludo Totem, personaje que conlleva rasgos autobiográficos del autor. Es una novela urbana en toda su acepción,  que retrata el mundo de la clase media limeña venida a menos, al mismo tiempo que pugna una nueva clase social por surgir, la del proletariado que tiende a mejorar. El título viene de la pandilla que frecuenta Ludo Totem, todos esos muchachos fanáticos de literatura y que intercambian en torno a este tópico, sobre todo los domingos.

Ludo Totem tiene la edad que debió tener Ribeyro en los años 50, cuando transcurre el relato: se trata de un  joven apasionado por la literatura, que ya escribe  cuentos y  es un fumador empedernido. La historia es sombría,  es una bajada al infierno de la decadencia física y moral de un muchacho de buena familia (aunque venida a menos), que decide abandonar su empleo de funcionario para « vivir » su bohemia. A partir de ese momento la narración se vuelve sórdida , con la frecuentación del lumpen limeño.  Es la quintaesencia de un anti- héroe : ningún proyecto, ninguna línea de conducta, búsqueda desenfrenada de un placer patético porque efímero y vacuo. Ningún examen de consciencia, el vacío existencial total.

Estamos en una Lima de la década del 50 con clases sociales claramente delimitadas, mundos que se codean, se observan, pero no se cruzan. Los tipos sociales del Perú de entonces son variados y diferentes, yendo del blanco puro al negro retinto. Cada coloración gira en un ámbito particular. Página 159 tenemos un descriptivo  bastante enjundioso:…Y una población horrible, la limeña, la peruana en suma, pues alli había gente de todas las provincias: cholos, zambos, injertos, cuarterones, mulatos, quinterones, albinos, pelirrojos, inmigrantes o blancoïdes, como él, choque de varias razas…En suma, una raza que no había  encontrado aún sus rasgos, un mestizaje a la deriva… Había narices que se habían equivocado de destino e ido a parar sobre bocas que no les correspondían. Y cabelleras que cubrían cráneos para los cuales no fueron aclimatadas. Era el desorden… Por lo menos el indígena puro tenía  una expresión, es decir, un estilo. Pero lo penoso era que el indígena trataba de disimular su nobleza ignorada y la recubría con elementos prestados: el peinado del cholo, el traje del blanco, el andar del zambo, las maneras y los dichos de todos ellos y resultaba a la postre una constantinopla de gestos y envoltorios…

El contenido de esta novela es negro y desangelado, pero la prosa es suntuosa.  Lo comparo con la prosa prístina del colombiano Alvaro Mutis que encuentro superior a la de Gabriel García Marquez, pero ésto es cuestión de gustos y de sensibilidad…

LOS GENIECILLOS DOMINICALES, RMPerfiles 2008,  ISBN 978-84-92480-11-1

 

El lugar donde estuvo el paraíso de Carlos Franz

Carlos Franz es un escritor chileno (Ginebra 1959) que posee  también la nacionalidad española. Estudió derecho, pero se dedicó exclusivamente a la literatura después de hacer un taller literario con José Donoso. Colabora con varios periódicos.

Tiene unas siete publicaciones entre 1988 y 2011. Su nombre fue citado por Carlos Fuentes (junto con otro chileno, Arturo Fontaine, también por leer) en el magnífico ensayo sobre La gran novela latino-americana  (2011), lo citó como un representante de la « nueva narrativa chilena » con la  siguiente frase: « voz nueva, poderosa, creativa y comprometida con la palabra« . Viniendo de un Carlos Fuentes ésto es gloria y desde entonces  tenía pendiente leerlo. Memoria chilena, la biblioteca virtual de la Biblioteca Nacional chilena lo define como un escritor con gran manejo estilístico al servicio de narraciones vinculadas al dolor, al destierro, al viaje. Tengo otro libro de él que espera lectura sobre mis cargados anaqueles, se trata de Almuerzo de vampiros.

El lugar donde estuvo el paraíso fue finalista del Premio Planeta Argentina 1996 y fue llevado al cine en 2001 por el español Gerardo Herrero, bajo el mismo título y con el actor argentino Federico Luppi en el rol principal.El lugar donde estuvo el paraíso
Trataré de ver la película, pero sólo después de la lectura para hacer funcionar primero la imaginación y no influenciarme con la adaptación cinematografica que a veces es muy libre.

El libro es muy bueno, describe muy bien esta vida errante y artificial del insondable Ministerio de Relaciones Exteriores, la errancia permanente, el lado oscuro que no puede evitar de codearse con gente patibularia, la propensión al alcohol,  inevitable falso amigo para evitar el tedio y anegar  penas.

Es la historia del Cónsul chileno  (nunca sabremos su verdadero nombre) en Iquitos, al comienzo del Golpe Militar. El Cónsul  recibe a su hija de 19 años, Anna,  como cada año durante las vacaciones largas. Pero esta vez el Cónsul tiene casa y pareja, una misteriosa y bella joven loretana a penas mayor que su hija. El clima de Iquitos es pegajoso, venenoso, descrito con lujo de detalles, a tal extremo que las descripciones provocan sensaciones sinestésicas poderosas. Página 170 tenemos la clave del título: Quizá este infierno sea el sitio donde una vez estuvo el Paraíso…

Una idea del clima selvático reinante en un lugar como Iquitos y el agobio que puede  resultar …(habla Anna, la narradora) mi verano tocaba a su fin. Pero era sólo mi idea del verano. Aquí no había estaciones de verdad. Aquí la vida brotaba para pudrirse enseguida, aplastada por su propia exuberancia. Las lluvias continuarían, y con ellas vendría la crecida. El río se hincharía. Belén la ciudad flotante se elevaría unos diez metros y volvería a bajar. Eso sería todo. El calor y los olores y el verde parejo de la selva serían siempre los mismos. Una podía caer fácilmente en la ilusión de que el tiempo no pasaba. Tal vez por eso el Cónsul había soñado toda su vida con estos puestos en la banda cálida del mundo. Quizá en estos lugares sin estaciones era más sencillo persuadirse de que realmente se es inmune. Inmune al cambio, al deterioro, a la muerte. Lo único que puede esperarse después del calor, es la lluvia, y después de ésta, aguardar de nuevo el calor.

El papel de la hija lo encontré ambiguo y venenoso. Tiene con el padre una relación un poco especial; no es la de padre e hija, sino la de una pareja, pero sin  incesto. En todo caso Anna, tan joven y que es además la narradora, tiene reflexiones que no corresponden a una muchacha de esta edad, además que consume alcoholes fuertes como quien toma Coca-cola…y se permite interferencias graves con la gente. Es una persona bastante descolocada y el perfil sicológico le correspondería mejor a una treintañera, que será la edad de Anna al final de la novela.

El exilio y el desarraigo es una idea que merodea a lo largo de la novela. Carlos Franz es hijo de diplomático y debió conocer  bien estas situaciones. Página 32 leemos…por lo visto, siempre el exilio de un hombre puede haber sido el paraíso de otro…Sólo había que tener a mano la voluntad de escapatoria, de fuga, la huida de esa inmovilidad donde las cosas y las almas se asientan y corren el riesgo de echar raíces… »Vivir en el exterior ». Era una de sus nociones favoritas. El había tomado distancia para ver la vida desde donde uno no puede hacer ni recibir daño: desde el exterior. Desde el perímetro de esas cosas que la otra gente llama vida: la familia, la política, el propio país…El Cónsul era doctor en una ciencia cuya única receta era el cambio de aires, la amputación de las raíces, la expatriación.

También la idea del viaje es recurrente en la novela. El Cónsul ha pasado su vida viajando (¿huyendo?)...El tiempo había quedado entre paréntesis allá, en nuestro lejano país. Dicen que quien consiguiera viajar cerca de la velocidad de la luz no envejecería. Permanecería él mismo, mientras el universo se fuga hacia el pasado. Tal vez por eso viajamos.

La parte política de la novela está rápida y claramente planteada, pero no es parte importante en la historia. Sirve solo para fijarnos la época de la narración. Lo que realmente prima es el clima malsano, la relación extraña entre padre e hija, la dependencia al alcohol  del Cónsul, su desliz  hacia la corrupción, la tragedia final y su decadencia.

Buen libro, lectura que se pega a la piel como el clima pegajoso y malsano de Iquitos.

ADDENDUM: anoche visioné la película de Gerardo Herrero del 2001. La adaptación cinematográfica es muy cercana al libro, el director no se tomó ninguna libertad con el texto, pero el ambiente pegajoso, casi venenoso y malsano del libro no pasa con las imágenes. Tuve un problema de comprensión del lenguaje, la dicción de algunos personajes era débil, articulaban bajo y mal, no les entendía nada; para mi oreja destacaba la buena dicción del argentino Luppi, pero sobre todo la de Gianfranco Brero, en los roles respectivos del Consul y de un policía local.

El hecho de que el Consul era chileno estaba más difuso en el film, y a principios de la película, un texto explicaba que en esa década las dictaduras militares proliferaban en varios países, sin recalcar donde nos situábamos con el Consul, como para darle más « universalidad » al guión.

En resumen, libro excelente y película sin mayor interés para el que no ha leído el libro.

EL LUGAR DONDE, Planeta 1996,  ISBN 950-742-782-1

Nadar desnudas de Carla Guelfenbein

 

Carla Guelfenbein es una escritora chilena (Santiago 1959) de origen ruso-israelita. Se exilió con sus padres en 1976 à Londres a raíz del golpe de estado de 1973 regresando a Chile en 1987. Lleva una crónica dominical en la sección Mujeres del diario La Tercera, intitulada « Tan lejos, tan cerca« , escrita con un estilo jocoso, pero bien documentado que recuerda el estilo de Isabel Allende en la Revista Paula ( por el lado  jocoso).

Le  leí un par de novelas : su segunda , La mujer de mi vida de 2005, que ganó el premio a la mejor novela del año, acordado por los lectores de el diario El Mercurio: es una historia conmovedora entre tres amigos unidos por una amistad muy fuerte: un inglés y una pareja de chilenos del exilio ( hombre y mujer). Ellos viven una situación tormentosa porque el inglés está enamorado de la chilena y traicionará la amistad con el chileno. Al cabo de varios años y de las vueltas de la vida, la pareja de chilenos vivirá su love story. La novela trata sobre la perseverancia del sentimiento amoroso a través del tiempo.

La otra novela es El resto es silencio de 2008,  su tercer libro: es una novela coral con muchos narradores lo que hizo difícil captar el meollo del asunto, la trama es complicada, pero se va volviendo interesante y profundamente humana: Clara está casada con Juan, un neurocirujano, cuya ex mujer se suicidó por locura. Del matrimonio nació Tommy, un hijo minusválido que no soporta su situación ni el hecho que su madre se haya suicidado. Alma se alejará de Juan y revivirá una historia con Leo que fue amante de su madre…complicado, no? Pero las cosas de la vida son a menudo complicadas.

Nadar desnudas es su cuarta novela y narra un triángulo amoroso entre un padre (Diego), su hija (Sophie) y la mejor amiga de la hija (Morgana). La novela transcurre en el Chile de la Unidad Popular, dos años antes del golpe de estado de septiembre del 73.  Diego es un personaje importante del gobierno de Allende y vive desde hace poco con Sophie, una hija que tuvo con una francesa de la cual se divorció; Sophie es muy frágil y tiene antecedentes graves, con una tentativa de suicidio; la chica es una  artista precoz,  hiper sensible. En el edificio vive Morgana una española, hija de diplomático que será una verdadera y la única amiga de Sophie; Morgana de 22 años se enamorará de Diego, que tiene 45.  La pareja ocultará su relación, temiendo la reacción de Sophie y las cosas resultarán muy complicadas. La historia se reanuda 28 años después y los personajes implicados tendrán que afrontar las opciones tomadas otrora.

El título Nadar desnudas viene de una noche en que Sophie y Morgana se introdujeron fraudulosamente en el Stade Français de Santiago y nadaron desnudas hasta la saciedad, fue el comienzo de una amistad fuerte que no tenía nada de sáfico. Fue esa noche que Morgana tocó el alma de Sophie, que despertó su cuerpo y que abrió su corazón.

Hay una tesis en la novela,  defendida por un personaje que aparecerá hacia el final y que es decisivo para el (frágil) equilibrio de Sophie. La tesis se basa  en la correspondencia amorosa de los poetas de la generación del 27: la imposibilidad del amor como se ha empecinado nuestra cultura en concebirlo: un estado de felicidad perenne. Porque el verdadero amor es el amor imposible. El que nunca llega a asentarse por completo. 

Tiene esta escritora un estilo muy personal. Ella ahonda  sus personajes con un escalpelo y deja al lector formarse una opinión.

Mientras la gran Historia se lleva a cabo, las personas continúan su pequeña vida, continúan amándose, detestándose, haciendo el amor. En suma, viviendo. Eso es ‘Nadar Desnudas’”, explica Carla Guelfenbein  (cf The Clinic septiembre 2013)

 NADAR DESNUDAS, Alfaguara 2012,  ISBN 978-956-347-329-2

La vida era eso de Carmen Amoraga

Carmen Amoraga es una periodista y escritora española (región de Valencia 1969). Ha tenido mucho éxito con sus publicaciones porque  desde el primer libro ha ido acumulando premios.

Este libro,  La vida era eso, ganó nada menos que el Premio Nadal 2014 que es el premio comercial  más antiguo (1944)  de las letras ibéricas, premio otorgado entre obras inéditas por Ediciones Destino. Es la recompensa que me incitó a comprarlo en una pasada por Madrid. Es el primer libro que leo a Amoraga.

Estoy  anonadada con la concesión del  premio Nadal  a esta novela. Pero ya he expresado por escrito lo que pienso de los premios literarios (cf  Riña de gatos de diciembre 2011), que  no reconocen la calidad literaria, solo las  ventas cuentan y para ello urden un marketing de padre y señor mío.

La vida era eso está correctamente escrito, sin más ( ni sintaxis ni vocabulario especial), pero con la parte emocional, el afecto,  muy desarrollados y « up-to date » con un protagonismo de las redes sociales que sirven de coro griego para llorar el dolor de manera empática, pero virtual. Esto de las redes sociales me resulta  tan desangelado y desagradable . Hoy en día la gente vive enajenada, alejada de su propia familia  y de sus raíces, y le gusta llorar de manera virtual con gente que no conoce…Encontré en una entrevista del escritor norteamericano Russell Banks, que acabo de leer, un pensamiento sobre este tema, muy interesante y pertinente:  « asistimos a la virtualización entre los contactos humanos. La manera con la que comunicamos íntimamente los unos con los otros, pasa cada vez más a menudo por internet Tenemos que cuestionarnos acerca de las consecuencias que ésto tendrá sobre las mentalidades, porque ésto es un cambio cultural importante ».

La historia del libro es sencilla y universal: un matrimonio argentino, residente en España por razones laborales de él, es una pareja con dos chicas, como otras tantas parejas, con altos y bajos: él es dominante y cascarrabias, maniático  de orden; ella es enfermiza de timidez, pero la pareja es estable y supera la cotidianedad. El marido muere de cáncer colo-rectal en un lapso bastante rápido, a pesar de haber luchado contra la enfermedad con todaas sus fuerzas. La viuda enfrenta la pérdida, el trabajo de duelo, la soledad, con dificultad. Aquí entran las redes sociales como muletillas para superar su pena, para comunicar, para vencer su timidez.

Amoraga tomó como protagonistas a una pareja de argentinos (con nombres italianos ,como se debe) exiliados en España ( ¿cuántos argentinos residen en España?). Al parecer la historia de este libro fue inspirada por una conocida de Carmen Amoraga, argentina, que perdió a su marido de cancer.

La idea de dividir el libro en cinco capítulos correspondientes a las cinco fases del duelo, es pertinente: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Todos sabemos que el trabajo de duelo es una etapa de adaptación a la pérdida de un ser querido y que cada vez es algo que se vive de manera diferente.

La parte  sentimental del libro está  sobre desarrollada y no se puede negar que por momentos la emoción nos invade.

El final del libro es positivo porque Giuliana se abre a sus familiares y a la vida en general por lo que suponemos que optará por ser feliz nuevamente.

LA VIDA ERA ESO, Ancora y Delfín 2014,  ISBN 978-84-233-4798-8

Mentiras aceptadas de José María Guelbenzu

 

Crítico literario y escritor español (Madrid 1944), con estudios de Derecho y de Dirección de Empresas,  conocido por la serie de novelas policíacas con la juez Mariana de Marco ( 6 novelas por el momento entre 2001 y 2012) que él firma como JM Guelbenzu. Son novelas policíacas muy literarias con alta verosimilitud. Ha sido varias veces premiado. Es un autor que hace parte de la llamada generación de 1968, un grupo de creadores que ha pasado de la rebeldía y el inconformismo al llamado desencanto. Es un autor de elevada complejidad técnica porque busca nuevas maneras de narrar. Escribe también artículos para el periódico El País.

Le he leído otros tres libros a Guelbenzu : El río de la luna, Premio de la Crítica 1981, libro que encontré excelente, bien escrito, con una historia apasionante e interesante; la primera parte del libro me costó entenderla, pero la entendí al final del libro, la segunda parte corresponde a la infancia del protagonista con su vida familiar y nacional; la tercera parte es la vida adulta del protagonista vista por sus mujeres, pero sobre todo pretexto para contar la pasión fatal que lo unió a Teresa, una mujer costarricense que lo lleva hasta la muerte; la luna es el hilo conductor de la novela. La tierra prometida de 1991 es un libro que no me gustó nada; es el reencuentro de dos amigos de universidad que evocan muchos recuerdos, pero que tienen dificultades para aceptar un presente; uno de ellos,  Gomez, es un borracho y el otro es un inconformista que se aburre entre su mujer y su hija. El amor verdadero de 2010 es un libro que me sedujo completamente, libro lleno de filosofía sobre la pareja, la vida, los amigos, el amor con un fondo histórico de España entre 1950 y 2004; es un libro que sigue a La tierra prometida, pero es muy superior, una oda al amor compartido. Encontré una citación que me encantó: » Nos juramos amor eterno, pero el amor se murió, y nosotros seguimos viviendo ».

Mentiras aceptadas en una espesa novela de más de 400 páginas, con un título estupendo. El relato transcurre en 2005, durante lo que se llamó en España «  la cultura del pelotazo« : de la especulación inmobiliaria y del dinero fácil proveniente de las soberbias subvenciones de la Comunidad europea, años de enriquecimiento desvergonzado, de corrupción, de ascensos fulgurantes y de « mentiras aceptadas ».Esta cultura del pelotazo ha causado daños porque España es un país de pícaros y de listos. El país vivió un espejismo y se emborrachó de éxito.

Es una novela coral a la cual la sobreabundancia de personajes me costó unas 100 páginas de lectura hasta  que pude enrielarme con la trama, pero  al cabo de las 100 páginas me sentí muy a gusto y encontré que el tema era  interesante, con reflexiones sociales y una gran sicología para tratar algunos temas como el amor, la educación de los hijos, la familia, etc. Su tratamiento en capítulos cortos es también bastante  agradable; por otro lado el texto está escrito con caracteres tan pequeños, que se necesita buena luz  para leer sin cansancio.

Decíamos que el libro transcurre en 2005 y el protagonista es Gabriel Cuneo, un exitoso guionista, divorciado de Isabel, una bella y atractiva mujer madura, consciente de su encanto, arribista dispuesta a pagar « el precio que haga falta » con tal de trepar en la escala social. Gabriel tuvo un hijo con Isabel, hoy en día un preadolescente y  Gabriel se cuestiona sobre el futuro de su hijo en esta sociedad que ha perdido todo sentido moral, todo esfuerzo, toda independencia para cimentar un futuro. Tenemos una excelente confrontación entre 2 formas antagónicas de entender la vida: aquella que prescinde de todo escrúpulo moral (Isabel) y aquella que confía en valores como la honestidad (Gabriel).

Gabriel tiene 50 años y desea sencillez en su vida, una vida demasiado trajinada por vaivenes y desencuentros y rutina y cansancio y medias verdades e ingrata zozobra. Gabriel está inquieto por el futuro de su hijo y página 427 asistimos a su cuestionamiento interno: ¿Cómo hacer,  hijo mío, para enseñarte a vivir sin falsedad ni ocultamiento? ¿Cómo explicarte que en este mundo comido por las mentiras aceptadas: la desvergüenza, el engaño, el descaro, el latrocinio y la incivilidad es posible intentar llevar una vida digna? ¿Cómo ayudarte a eludir esta enfermedad de nuestro tiempo que es la inmoralidad pública? Temo hacer de ti un infeliz o un tonto y esto último no es lo peor pues en esa condición, al menos, no te afectaría tanto la corrupción de las almas que nos rodea. Si la lucidez solo va a servirte para hacerte desgraciado y yo mismo estoy medio perdido ¿con qué derecho pretendo inculcarte valores sobre cuyo incumplimiento cierro los ojos a menudo?

El libro está escrito con humor ácido y los nombres de los personajes son originales: Justo Paleta, el escritor de novelas negras, Mario Pescador, el periodista corrupto, Perfecto Alambre,  el millonario con las manos sucias, etc. Dice Guelbenzu que los nombres son absurdos para que el lector salga de la novela y se cuestione sobre lo que está leyendo. El entorno de estos personajes es de lo más variopinto y encontramos todos los estereotipos vigentes  en la sociedad española de 2005: perdedores, ganadores, entrañables y despreciables. Página 218 Guelbenzu escribe Dónde estaban los héroes, las ilusiones e, incluso, las nieves de antaño? Todo andaba manga por hombro, los delincuentes triunfaban, los mentirosos eran creídos, la aparente riqueza del país había condenado la solidaridad al olvido y la vida social era una carrera para trepar y subir a costa de quien fuera, el exhibicionismo y la impudicia colocaban bajo los focos de la fama a ejemplos de inutilidad e ignorancia manifiesta, la inmoralidad se consideraba un medio natural de medro, los políticos habían dejado de pensar por si mismos y solo pensaban lo que les decían las encuestas, la bronca cotidiana se había revelado como una eficaz arma de destrucción del adversario, la mentira repetida se convertía en verdad y los fines justificaban los medios.

Hay muy buenas páginas en este libro y aprecio especialmente la buena sicología de Guelbenzu para ahondar los temas de la pareja, de la familia y de las relaciones sentimentales en esta España tan convulsionada desde la crisis de 2008.

 

MENTIRAS ACEPTADAS, Nuevos Tiempos Siruela 2013,  ISBN 978-84-15803-44-7

Un episodio en la vida del pintor viajero de César Aira

 

César Aira es un escritor argentino (Coronel Pringles 1949) , traductor  del inglés y del francés; especialista de la novela corta, autor de cuentos, ensayos y obras de teatro. Lleva publicados más de 60 textos con un promedio de 2 novelas cortas por año .

Esta novela corta cuenta un episodio en la vida del pintor viajero  naturalista alemán Johan Moritz Rugendas que nació en Augsburgo en 1802, quien  viajó 2 veces hacia América del Sur. La primera vez viajó a los 19 años como dibujante con el barón  von Langsdorff, en una expedición al Brasil,  financiada por el zar de Rusia, expedición que duró 4 años y que culminó con la publicación de un libro que obtuvo gran éxito en Europa : Viaje pintoresco por el Brasil, con un texto redactado por  Victor Aimé Huber en base a las notas de Rugendas. Esta publicación le valió ser destacado por Alexander von Humboldt con quien colaboró en algunas publicaciones y  que Humboldt calificó de « creador y padre del arte de la presentación pictórica de la fisionomía de la naturaleza ».

Su segundo y último viaje duró 16 años (1831-1847) y abarcó México, Chile, Perú, Brasil y la Argentina, dejando más de tres mil obras con los miles de kilómetros recorridos. En su primer viaje se aventuró en las pampas argentinas y en una travesía a caballo de la pampa hacia Buenos Aires, fue fulminado por un rayo que lo desfiguró y le dejó secuelas atroces, debiendo recurrir al mundo artificial de la morfina para poder soportar los dolores  de tipo neurológico que resultaron de esta fulminación .

El corto libro de Aira evoca el episodio dramático del primer viaje que el pintor Rugendas hizo acompañado de otro pintor alemán de menor talento, Robert Krause, quien  resultó ser un compañero inmejorable y fiel. Rugendas soñaba con inmortalizar 2 eventos en este viaje: un terremoto y un malón ( malón palabra que designa un ataque sorpresa de indios en Chile y Argentina, con el objetivo de obtener ganado, provisiones y prisioneros, sobre todo niños y mujeres jóvenes). Solo pudo presenciar un malón y constatar la salvajería del ataque, dejando constancia con dibujos de gran calidad plástica.

César Aira con su prosa da gran relieve a la furia creativa de Rugendas bajo el influjo de la morfina y hace patente el intenso sufrimiento físico del artista.

 

UN EPISODIO…, Mondadori 2005,  ISBN 84-397-1191-3

¿Por qué prohibieron el circo? de Mempo Giardinelli

Mempo GiardinelliEscritor y periodista argentino (Resistencia 1947),  oriundo de la región del Chaco (norte de Argentina) región a menudo incluida en sus escritos. Autor de novelas, ensayos y libros de cuentos; su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas.

Lo descubrí con su libro Santo oficio de la memoria que me deslumbró: es una novela  que recibió  el Premio Rómulo Gallegos 1993 a la unanimidad y que fue distinguida por la revista colombiana Semana entre las 100 mejores novelas en lengua castellana de los últimos 25 años: el libro fue reseñado en este blog en enero 2012.  También fue reseñada su estupenda novela Visitas después de hora en junio del 2012 y Final de novela en Patagonia, otra novela galardonada, esta vez con el Premio Grandes Viajeros 2000 y que también encontré interesante, entretenida y fuertemente evocadora de recuerdos personales.

¿Por qué prohibieron el circo? es su primera novela, escrita a los 21 años durante su servicio militar en 1976 con el título inicial de Toño tuerto rey de los ciegos. Esta primera edición fue requisada y quemada junto con otros libros de la editorial Losada por la primera junta militar, por lo que Giardinelli y toda su familia tuvieron que exiliarse en Mexico entre 1976 y 1983. La novela tenía dos cosas subersivas para la junta militar: la descripción de las miserias de los indios del Chaco y la idealización de un personaje comunista: Enrique Rojo, que además tiene un perro llamado Perón-Perón puesto que el intendente del pueblo lo obliga a cambiarle el nombre de Estalin que tenía antes. Enrique Rojo se burla asi del populismo ingenuo.

En esta primera novela de Giardinelli,  que transcurre en « el impenetrable » chaqueño, o sea, el norte del Chaco, uno de los sectores más pobres de Argentina, el autor nos habla de postergaciones, injusticias, acontecimientos sociales que desembocan en cruentos afrontamientos. Es una novela de corte social con un final abierto.

El tema: Un nuevo maestro, Antonio Oroño, apodado Toño,  llega al pueblo Colonia Perdida, un pueblo aislado que constituye un universo cerrado, para ocupar el cargo de maestro . Es un hombre en mal de existencia que no tiene claro lo que quiere en la vida. Su grado de instrucción lo hace comprender rápidamente que en el pueblo reinan las injusticias sociales más horrorosas y poco a poco se va alienar a los caciques del pueblo y se acercará a Enrique Rojo, el comunista del lugar y a los pobres explotados. En otros términos, les inculca ideas  de inconformidad y de huelga ante las injusticias. Todo terminará mal aunque el final del libro es abierto: Giardinelli nos deja sentados en una butaca con el escenario bien planteado y cada cual se pasa la película que quiere.

No me gustó la novela. Es primera vez que no me gusta un libro de Giardinelli.

¿ Por qué? Porque el uso de un lenguaje coloquial me resultó pesado, entorpeció mi lectura, me distrajo de significaciones más importantes. También encontré que los flash backs incesantes entre los diversos personajes y sus historias,  de párrafo en párrafo, hacían la lectura enrevesada, lectura que necesita una gran concentración.

Reconozco a Giardinelli un talento inmejorable en la descripción de sus personajes, con una enjundia sabrosa que los hace hiperreales, a veces con una nota cómica y muy adecuada. Página 54 nos describe un hachero del lugar…el viejo sólo hablaba en respuesta a preguntas concretas, y sabía ser explícito economizando palabras. El resto del tiempo se encerraba en un silencio amplio como el de las tardes tristes. Se había quedado solo por  esas cosas que pasan: un poco por su mal genio y su egoïsmo con las mujeres; otro poco por temperamento; fundamentalmente porque la vida era así y a él no le importaba mayormente lo que no entendía con claridad. Para él lo único cierto era que el monte imponía sus reglas y era inútil oponerse. La opción era tomar la vida que ese  mundo ofrecía, o dejarse morir

Me recordó esta historia, otras historias; una de Soriano en No habrá más penas ni olvidos con el ajuste de cuentas a la manera de un western en el pueblo de Colonia Vela (aunque aquí por razones políticas) y otra historia de Clorinda Matto de Turner en Aves sin nido, otra una novela social como la de Giardinelli .    Noté también el uso de nombres masculinos estrambóticos en ese pueblo del Chaco, llamado Colonia Perdida, como por ejemplo Sandalio, Quirurgo, Floro, Gerunflo…¿serán costumbres del norte argentino?.

La explicación del título del libro la tenemos página 77 cuando sabemos que llegó el Circo Haggemberg a Colonia Perdida y que luego de una semana  de borrachera y jolgorio  entre el intendente Jacinto Portal y una prostituta paraguaya, ésta última « olvidó » en el pueblo a su crío Enrique,  de 3 años  al que le pusieron Enrique Portal. Este Enrique Portal se llamará más tarde Enrique Rojo porque se volverá comunista y abrirá en el pueblo el Bar El Jardín . Entonces el intendente Portal prohibió que volvieran los circos a Colonia Perdida con sus prostitutas y toda esa jarana perturbadora de la gente.

 

¿ POR QUÉ.., Edhasa 2013,  ISBN 978-987-628-282-6