Album de Marie-Hélène Lafon

Marie Hélène Lafon est née dans le Cantal (Aurillac 1961), elle est Professeur agrégée de Lettres Classiques  en région parisienne. Elle a publié une dizaine de romans ancrés dans le monde rural auvergnat et il parait que chacun de ses romans comporte une part autobiographique revendiquée.

Ce petit livre  d’à peine 100 pages est écrit sous forme d’abécédaire hétéroclite de  réalisme paysan; ce sont 26 courts textes en prose, plus ou moins poétiques pour certains d’entre eux, décrivant un monde rural qui pourrait être n’importe quelle autre région rurale française, hormis le fait que la neige doit en faire partie (Cantal oblige). On sent bien que ce monde est cher au cœur  de l’écrivaine. C’est un monde en voie de disparition.

J’ai su que Album doit se lire en complément de Les pays,  paru aussi en 2012. Je regrette, mais on me l’a offert tout seul et c’est ainsi que je l’ai lu, ainsi que je l’ai dégusté, savouré et ruminé.

Ce sont des digressions sur des choses bien concrètes telles que arbres, automne, bottes (en caoutchouc), burons, chiens, et ainsi de suite. Marie Hélène Lafon n’est pas agrégée de lettres pour rien, elle joue avec les mots et se délecte des répétitions et des synonymes. Voici deux exemples pour donner le ton:

CHEMINS: Les chemins sont opiniâtres. Ils parcourent et nervurent, au présent de chaque jour. Ils effleurent des maisons effacées, débusquent les hameaux les plus infimes. Ils ont des secrets, ils sont des secrets. Si la grâce n’a pas été donnée de les apprivoiser d’enfance, ils vous sont révélés par des personnes de confiance qui vous précèdent et vous initient.

MAISONS: Les maisons changent de mains, elles sont héritées, partagées, elles sont à vendre, elles ont été vendues, elles sont achetées, rachetées, rêvées, cherchées, recherchées, ressuscitées, ensommeillées, garnies d’enfants, désertées, abasourdies, abandonnées, perdues, retrouvées. Elles sont ouvertes, elles sont fermées, oreilles rabattues. elles sont traversées d’histoires.

Et ainsi de suite. Le texte est sensible, mais ne percute pas très loin. Les souvenirs affleurent, vous effleurent, puis s’en vont. C’est léger.

Merci Jean- Marie pour ce cadeau. Aurillac ce sont les racines pour toi. C’est important. Je compatis.

ALBUM, Buchet-Chastel 2012 (Libella 2012),ISBN 978-2-283-02572-7

La última niebla de María Luisa Bombal

cuando habla la balaMaría Luisa Bombal es una escritora chilena de primera plana (Viña del Mar 1910-Santiago 1980) injustamente poco conocida y que nos dejó una obra reducida aunque intensa, precursora en todo el ámbito hispanoamericano. Su vida privada fue trepidante y ésto le valió no sólo el exilio de Chile (Argentina y EEUU), sino que una franca reticencia a concederle el Premio Nacional de Literatura que se merecía con creces porque sus libros descollan  de lo que se practicaba en literatura en aquellos años.

Quisiera rendirle aquí  un modesto, pero profundo homenaje recalcando la inmensidad de su aporte en la literatura hispanoamericana y dedicándole a través del tiempo, esta reseña con sentimiento.

María Luisa Bombal tuvo una excelente preparación. Durante su infancia recibió la influencia de escritores nórdicos como Goethe, Andersen, los hermanos Grimm , y sobre todo el noruego  Knut Hamsun con su novela Victoria;  todos estos autores le fueron traducidos directamente del alemán al español por su madre. Luego cursó estudios secundarios en Paris, en excelentes colegios para luego ingresar a La Sorbona y seguir estudios universitarios que culminaron con una tesis sobre la obra de Prosper Merimée. Se codeó  en el Paris de aquel entonces con los surrealistas,  un movimiento en búsqueda de la consciencia, que bucea el consciente en permanencia. El método de los surrealistas practicaba  la escritura automática que utiliza los estados entre vigilia y sueño, algo que resalta de manera patente en la escritura de ML Bombal. La escritora también estudió música (violín) y teatro.

En su larga estadía fuera de Chile (30 años entre Buenos Aires y EEUU) frecuentó a intelectuales de primera plana: Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Victoria y Silvina Ocampo, Federico García Lorca, Luigi Pirandello, Alfonsina Storni, José Ortega y Gasset, Norah Lange y tantos otros.

En literatura hispano-americana fue una gran innovadora, una precursora del realismo fantástico, una de las primeras exponentes de la novela contemporánea latinoamericana, con una técnica que ha sido comparada con la de la inglesa Virginia Woolf y con la del estadounidense William Faulkner. Además, su segunda novela La amortajada de 1938 ha sido señalada como un antecedente de Pedro Páramo, la novela faro de Juan Rulfo.

Justamente Bombal y Rulfo indicaron el trazo pionero del llamado "realismo mágico" que marca el nacimiento de toda una Escuela y que ha  de tener en el hoy recién fallecido (17/04/2014) Gabriel García Márquez su más claro exponente ( quien reconoció la influencia de las lecturas de ML Bombal). La última niebla es vista de ordinario como la obra que señala con nitidez el momento de cambio en la estructura de la novela contemporánea de América: una nueva manera de escribir, con algo de surrealismo y a la vez senda de escape para los impulsos del subconsciente. Ubican los críticos el año 1935 como el momento en que se inicia propiamente nuestra literatura contemporánea: la estructura de la novela mágica, entonces, comienza con Bombal  y finaliza con Rulfo en 1955 cuando aparece Pedro Páramo.

Los recursos estilísticos de la escritora son de una gran riqueza; abundan las figuras de retórica tales que epíforas, anáforas, sinédocques, oximorones y polisíndetones. (Gracias Sonia por tu pertinente colaboración en materia de figuras de retórica). Este dominio de la lengua demuestra su regia preparación y es de notar que ningún "chilenismo" aparece en sus escritos.

Los estudios de género reconocen en esta escritora una primera expresión de problemáticas como las relaciones entre el hombre y la mujer y los papeles asignados a la mujer dentro de la sociedad; la temática de María Luisa Bombal fue muy adelantada a su tiempo y se la puede conectar con la novela de vanguardia (el monólogo interior, el contrapunto temporal y espacial, el perspectivismo, la estructura abierta y la configuración de una realidad poética y ambigua).

Las heroínas románticas de ML Bombal se internan en la espesura de la vegetación. En el marco de la naturaleza encuentran la libertad que les niegan los fríos caserones que albergan una vida llena de hastío, incomprensión y soledad y las condena a vivir sin amor, razón última de su existencia. La protagonista de La última niebla se interna en el ámbito natural buscando en la soledad la armonía con el cosmos.

A su renovación técnica y estilística, que contribuyó a desterrar el criollismo en Chile, se suma la expresión de una problemática típicamente femenina. En el período comprendido entre 1930-1950 que destaca dentro de la literatura chilena y que se concreta en la obra de ML Bombal con las frustraciones de la existencia femenina en una sociedad que limita el desarrollo de su personalidad. Los temas claves que presentan sus novelas se concentran en la búsqueda solitaria del amor, la fusión con el mundo natural y la muerte.

Nos dejó una obra literaria escasa, pero intensa con dos novelas La última niebla (1934) y La amortajada (1938);  varios cuentos:  El árbol, La historia de Maria Griselda, Las islas nuevas, Lo secreto, Trenza (inspirado en otra viñamarina trágica:  Blanca Errázuriz)y unas crónicas poéticas "Mar,cielo y tierra","Washington,ciudad de las ardillas" y "La maja y el ruiseñor".

Pertenece a la llamada generación Neorrealista  de 1942 ( o de 1938), primera generación chilena anti-naturalista que surgía contra la narrativa criollista anterior. La obra da María Luisa Bombal está marcada por la intensidad, el arrebato y la pasión. Los motivos centrales en su obra son el abandono, la ruina de los afectos y el amor esquivo.( Las claves de ésto están en la vida privada de la escritora, en su primum movens consciente o inconsciente, en sus vivencias más íntimas, en su desequilibrio emocional).

Se le concedieron de por vida premios menores si se considera el impacto literario de la obra que nos dejó: Premio Municipal de novela por La última niebla en 1942, Premio Academia por el buen uso del castellano en 1976, Libro de Oro por La Historia de María Griselda y el Premio Joaquín Edwards Bello 1978 otorgado a los valores literarios de la V región chilena, su región (=Valparaíso).

La última niebla fue escrita y publicada en Buenos Aires por primera vez en 1934 por la editorial Colombo ( y reeditada en 1935 por Victoria Ocampo en "Sur"), después que M.L. Bombal la escribiera en parte en la cocina del departamento de Pablo Neruda en calle Corrientes  que la albergaba en ese momento , al mismo tiempo que el vate escribía Residencia en la tierra. El escritor Jorge Edwards dijo un día…"en María Luisa Bombal hay una  especie de apropiación del lenguaje de Residencia en la tierra de Neruda, llevado a la prosa".

La última niebla es una novela corta de unas 30 páginas donde el deseo y la imaginación están en relación inextricable y se fortalecen: el deseo crea la imágen y la imágen alienta al deseo: de esta relación nace una novela perfecta. Las imágenes tienen un papel importante en el juego narrativo y están graduadas. Todo forma parte de una sinestesia que da relieve al relato, de manera que hay un enlace profundo entre la naturaleza y el ser humano.

El argumento de la novela es el siguiente: la narradora- protagonista no tiene nombre, está casada desde hace poco con un primo que la conoce de toda la vida y que ha enviudado hace  poco;  él  sigue enamorado de su primera mujer a la cual considera como perfecta. En este contexto de tedio y desamor, la protagonista- narradora será testigo visual del adulterio de su cuñada Regina, casada con el hermano de su marido.  En este ambiente tan frío,  la protagonista hará de su cuñada Regina el espejo catalizador en el cual ella se mirará para crearse un mundo de pasión. El paralelo entre la protagonista- narradora y Regina se mantendrá a lo largo de la novela: la realidad es Regina y su amante, realidad vivida fuera de nuestra mirada, pero que se recrea en la imaginación. Así, nuestra protagonista  cree vivir una aventura de una noche con un hombre que le brinda pasión en una ciudad cerca de su residencia y en medio de la niebla. La niebla es un elemento omnipresente en la novela, la niebla  juega un papel de nexo entre la realidad y lo onírico, pero confunde también el ensueño y la realidad, llegándose a transmutar el elemento níbleo en soledad infinita, esencialmente femenina. La niebla como elemento atmosférico y utilizada en varios otros sentidos envuelve las páginas; la frontera entre la vida y la muerte aparece borrada por la niebla. [En una entrevista ML Bombal dijo que la niebla significaba para ella el SILENCIO que acalla ese mundo de dolores de la vida cotidiana para dejar escuchar ese canto escondido cuidadosamente en nuestro mundo interior].  El recuerdo de esa noche de amor inventada le servirá para soportar sus días tediosos junto a su marido y su rutina de heroina romántica. La novela tiene una dimensión erótica muy fuerte con una consciencia femenina de una sexualidad pobre que es pura frustración y represión. Hay una búsqueda de la pasión amorosa y de una sexualidad de apariencia desinhibida, mostrando el conflicto entre la moral establecida y la demanda exaltada de la vivencia del amor. La protagonista se sumerge en el estanque para vivir la experiencia erótica de su propio cuerpo en fusión con la naturaleza, afirmando un espacio de libertad al margen de la moralidad sexual establecida y sublimando el deseo amoroso no consumido.

La obra de María Luisa Bombal se adentra en la condición femenina para resaltar su radical soledad ante la racionalidad masculina, empleando técnicas narrativas innovantes que profundizan la psicología de sus personajes y se alejan del realismo.

La escritora re -escribió, a pedido de los norteamericanos, una versión más larga de La última niebla en los años en que residía en Hollywood, pero la re- escribió directamente en inglés bajo el título de House of mist, libro que le fue pagado una suma importante para la época :125 000 dólares. La película debió ser rodada por John Huston con Lauren Bacall y Humphrey Bogart, pero la "caza de brujas" de 1947 hizo abortar todos los proyectos. Leí esta novela "alargada" y sentí que la magia no operaba. Hay que recordar que MLB escribió La última niebla en plena crisis sentimental y que 15 años separan los dos libros: se sabe que el  tiempo cura las heridas o por lo menos, las hace más llevaderas.

Existe una primera película "María Luisa en la niebla" de 1999 dirigida por Leo Kocking para la TVchilena que mezcla pasajes de la vida de la escritora con esta novela.

Otra película más reciente es "Bombal" del 2012 de Marcelo Ferrari con la actriz Blanca Lewin en el rol de ML Bombal, una película más orientada sobre la vida sexual de la escritora que sobre la obra literaria. La calidad estética e interpretativa son admirables en la película;  aquí va el trailer (2min46):

 

Un lindo homenaje a la escritora fue rendido por escritores.cl en un video (7min 50) :

 

LA ULTIMA NIEBLA, in Obras Completas Editorial Andrés Bello 1996,  ISBN 84-95407-17-5

Catherine de Médicis de Jean Orieux

Jean OrieuxJean Orieux (Lot-et-Garonne 1907-Essonne 1990) est un poète, enseignant, romancier et biographe français. Entre 1944 et 1986 il a publié pas moins de 23 livres (romans, nouvelles, biographies et souvenirs). En 1944 on lui a décerné le Grand Prix du roman de l’Académie Française pour Fontagre.

C’est à partir de 1950 qu’il a commencé à s’intéresser au genre biographique ce qui lui valut une deuxième notoriété et une très large audience. J’ai lu sa biographie sur Talleyrand de 1970 (Prix des Ambassadeurs) qui m’avait littéralement éblouie.

Catherine de Médicis ou la Reine noire date de 1986 et ce sera son dernier livre:  une biographie monumentale de 800 pages qui a nécessité 6 années de recherches à partir de 1979, avec 2 réécritures du manuscrit . Jean Orieux  a dit qu’il a falli abandonner l’écriture car le personnage de Catherine de Médicis lui a fait peur à un moment donné : " j’ai vécu 6 ans avec Catherine de Médicis, je l’ai tuée mais elle m’a tué aussi ".

Le livre a été adapté en téléfilm en 2 parties par Paul Savatier en 1989,  réalisé par Yves-André Hubert avec Alice Sapritch dans le rôle-titre, ce téléfilm a été diffusé sur Antenne 2.

Ce livre est un énorme pavé, il fourmille littéralement de détails historiques couvrant essentiellement le XVIème siècle français. Il a été critiqué comme étant plus un roman qu’un livre historique, néanmoins il est riche en détails sur l’histoire de France  et sur cette dynastie des Valois. J’avoue que vers la fin, cet énorme pavé me tombait des mains, il y a trop de redites, trop de détails, trop d’intrigues.

En lisant l’histoire de France par le bout de la lorgnette , je suis abasourdie par la complexité, la brutalité de certaines situations. Je m’aperçois que l’Europe existait bien avant la création de la CE avec des gens qui se déplaçaient sans cesse, ne serait- ce que en raison des guerres incessantes. La "politiquerie" actuelle, celle de tous les jours en 2014, au ras des pâquerettes, digne d’un vaudeville pas toujours du meilleur goût, n’a rien à envier au temps de jadis…

Sacrée bonne femme que cette Médicis, élevée sous l’égide de la doctrine de Machiavel et qui fut dressée dès sa tendre enfance à l’exercice du pouvoir. Elle fut comblée avec l’alliance matrimoniale avec Henri II à qui elle rendit un amour fidèle et sans rancune, malgré la préférence du roi pour sa favorite, la très belle Diane de Poitiers. Elle sut gérer sa position d’épouse royale de façon intelligente,  sans jamais perdre de vue sa position de reine et  de mère des enfants royaux.

Il existe beaucoup d’a priori sur Catherine de Médicis, mais après la lecture de cet ouvrage, je pense que le personnage reste encore au delà d’une complexité inouïe. Déjà, son CV en imposait: reine de France pendant 30 ans et mère de deux rois ( Charles IX et Henri III) et d’une reine, Marguerite de Navarre, belle-mère du roi Henri IV et mère de Monsieur, le duc d’Alençon, successeur en titre d’Henri III.

En tout cas,  Catherine de Médicis est née à Florence en 1519,  arrière petite fille du grand Laurent le Magnifique , fille de Laurent de Médicis  et de Madeleine de La Tour d’Auvergne, princesse française dont la mère descendait de Saint Louis. Les parents de Catherine moururent alors qu’elle avait moins de 1 an. A partir de ce moment elle fut le dernier atout de cette prodigieuse famille et tous les Médicis survivants s’employèrent, pape en tête, à la monnayer, car pour cette race de banquiers mâtinés de Machiavel, cet enfant était de l’argent.

Lorsque Catherine débarqua en France, c’était le règne de François I et la Renaissance, mais Florence avait presque deux siècles d’avance sur les Gaulois. François I était fasciné par l’Italie. C’est la beauté des arts qui servit d’appât et la liberté des consciences pour juger, la raison raisonnante, la libre expression de toute pensée, sans respect pour les dogmes religieux, pour les systèmes philosophiques, pour les principes et les traditions sur lesquels reposaient les institutions jusqu’alors indiscutées. Cette grande flambée d’intelligence prit le nom d’humanisme et jeta tous ses feux avec la jeunesse du roi. Autour de François I, se crée un nouveau type de seigneur, un Français en mutation, un Gaulois italianisé, le courtisan (il cortegiano). L’homme de cour y trouve son nom et son code de vie: il faut plaire et d’abord à son roi. François I et ses seigneurs, éperdus d’italianisme, se sont mis à cette école. On raffine sur tout: sur les manières, sur les vêtements, le langage, les armes, l’amour, la poésie, la musique, l’architecture, l’ameublement et même la cuisine avec l’usage de la fourchette à table, la dégustation de la frangipane. Tout ceci coexiste  avec ce que les moeurs féodales ont de plus barbare: éclats de violence sanguinaire, ruses de bandits et cruautés atroces.

Catherine fut très heureuse par son mariage avec Henri II, même si elle mit longtemps à lui donner des héritiers, mais lorsque elle conçut, les grossesses se succédèrent. Quand Henri II mourut après un accident de tournoi, elle fut une veuve inconsolable et se voua corps et âme à ses enfants royaux. Elle avait une haute conscience de l’héritage de la dynastie des Valois. Elle prit un deuil éternel et ne porta plus des vêtements en soie. C’est sous ce funèbre aspect que les peintres l’ont représentée:"la reine noire", ce qui n’a pas peu contribué à noircir sa réputation.

L’idée du mariage de Catherine avec un prince français vint à François I car au XVI siècle un bon mariage vaut une alliance; ainsi il maria son fils Henri d’Orléans à cette florentine fille de marchands et de banquiers étrangers. C’était en 1530 une idée folle. Mais  Catherine n’était pas de basse naissance car sa mère, Madeleine de La Tour d’Auvergne était cousine de Diane de Poitiers, laquelle va plaider pour ce mariage qui indisposait toute la cour de France. Catherine  s’entendra à merveille avec son beau père François I, l’accompagnant à la chasse à courre où elle faisait sensation en montant en amazone; à cette époque elle était la grâce même, l’intelligence pétillante dans ses propos. Elle savait convaincre et enjôler, mais aussi elle possédait une rare puissance de dissimulation, et un réel talent pour le mensonge, la seule arme efficace, à condition de savoir s’en servir. et elle savait s’en servir. Pour être efficace, le mensonge doit être l’outil d’une intelligence profonde, large, ouverte à tout. Catherine avait une intelligence feutrée, comprenant tout et assimilant les arguments de l’adversaire pour les lui resservir parfaitement falsifiés mais délectables. Nourrie aux lettres et à l’histoire anciennes, aucun des avatars du pouvoir, soit de la République, soit des Césars, ne lui était étranger. Elle avait dans le sang l’histoire des Médicis et de Florence, celle de la papauté. C’était là une mine de stratagèmes inépuisable. Elle avait la voix douce, enveloppante, modeste et même humble si besoin était. Un mensonge ainsi modulé et insinué avait quelque chose d’indéfinissable, de profond, de séduisant et même de flatteur pour son auditeur-ou sa victime-au choix. Mais il s’use à la longue. Elle put persévérer dans ses exercices d’équilibriste avec tant de maîtrise qu’elle réussit souvent à berner ou à amadouer ses ennemis les plus méfiants et même ses alliés. Tous étaient sur ses gardes car ella avait sur les uns et les autres une avance d’au moins 10 siècles d’expérience latine dans l’art de désarmer ses ennemis avant de recourir à la violence qu’elle avait en horreur. Catherine jugeait  qu’il est meilleur de ne pas se servir de ses armes tant que la négociation est encore possible; la négociation c’est sa spécialité.

Cette étrangère reprenait le vieux principe capétien sur lequel s’était édifié la France: le roi doit vivre au contact de ses sujets et ses sujets doivent avoir accès à la personne même du roi. Le lien monarchique capétien était un lien personnel. Son cher beau- père, à qui elle devait tant, lui avait laissé une bonne recette politique: "Deux choses sont nécessaires pour vivre en paix avec les Français et leur faire aimer leur roi: les divertir et les occuper avec les exercices du corps". (C’est ne pas autre chose que "pain et cirque " des romains au temps de César, ndlR).

La première contribution de Catherine à la civilisation de la France fut de monter en amazone lors des chasses à courre. Ceci fut possible grâce à l’introduction de la culotte car jusqu’alors ce vêtement féminin était inconnu, les dames ne portaient rien sous leurs jupons. L’engouement pour cette mode fut foudroyant: toutes les dames l’adoptèrent et, ce faisant, elles purent lever la jambe par-dessus l’arçon. Catherine chevauchait à plaisir et continua jusqu’à 60 ans passés, malgré son embonpoint; elle tirait remarquablement aussi, soit à l’arme à feu, soit à l’arbalète dont l’une est visible aujourd’hui au Musée de l’Armée aux Invalides, elle est en ébène damasquinée d’or.

Catherine de Médicis avait une personnalité réfléchie: elle préférait de loin la négociation à la force, c’était une experte démagogue, sachant flatter le populo minuto mais elle pouvait ne pas tenir parole, ce qui ne la gênait aucunement. Elle était rusée, parlait doucement avec son accent rocailleux,  elle avait la larme facile, elle était une comedienne dell ‘arte consommée ainsi que tous ses enfants . Sa nature balançait entre le "je donne" et le "je reprends", la cajolerie et la menace. Elle s’adonnait avec naturel à cette diplomatie tortueuse qui lui a valu sa réputation de perfidie; pour elle, gouverner c’était ce jeu de bascule entre les partis contraires: apaiser l’un, puis apaiser l’autre en l’excitant contre le premier ( diviser pour mieux régner de Machiavel…). Un autre de ses sports d’élection était la goinfrerie, elle pouvait ingurgiter des quantités incroyables  de nourritures les plus riches, les plus cuisinées; une fois elle faillit crever d’indigestion pour avoir mangé des platées "de culs d’artichauts et de crêtes et des rognons de coqs". Un autre trait de son caractère qui a frappé tous ceux qui l’ont approchée était sa curiosité d’esprit pour toutes choses. Toutes les nouveautés de son temps l’attiraient. Ainsi elle s’initia au tabac en le faisant piler et prisa cette poudre de tabac souveraine contre les maux de tête.

Elle adorait les fêtes et les réunions familiales, voulant toujours la réconciliation de ses enfants qui s’haïssaient tellement, qu’ils se seraient étripés avec furie  si elle n’avait pas été là pour les calmer et les obliger à des simagrées d’embrassades. Cette criminelle rivalité faisait de chacun des frères Valois un Caïn en puissance.

Tous ses enfants Valois étaient maladifs, voire tarés. Elle fut totalement aveuglée par son amour maternel et ne vit jamais la réalité de la dégénérescence de ses enfants. Ceci est étonnant de la part de cette femme par ailleurs, incroyablement intelligente. Mais le fanatisme chez elle n’était pas religieux: il était maternel et dynastique. Car,  quand on voit agir les enfants de Catherine, on croit vraiment retrouver les Atrides. Après le règne du pitoyable Charles IX, vint le règne du non moins pitoyable Henri III qui se comporta comme un satrape tyrannique, capricieux, imprévisible, excessif,  affecté naturellement, donnant l’impression d’un roi bouffe, traité d’androgyne par les ambassadeurs étrangers "allant non seulement de Paris à Cracovie ( il fut brièvement roi de Pologne) mais de Sodome à Gomorrhe".

Une haine farouche séparait le roi Henri III de son frère d’Alençon, le dernier rejeton de Catherine, le nabot fourbe et malfaisant. La passion maternelle de Catherine lui fit commettre une grave erreur. On s’étonne que cette femme supérieurement perspicace, même "diaboliquement" perspicace, qui s’était fait une réputation de "voyance" auprès de certains, ait été devant ses enfants aussi bornée qu’une mère poule. Elle s’était mis dans l’idée que, loin de se haïr, ses deux fils s’aimaient au fond comme de bons frères doivent s’aimer, unis dans l’amour d’une excellente mère; elle se persuadait qu’ils s’opposaient parce qu’ils ne se connaissaient pas assez. Elle était dans l’erreur complète. C’est justement parce qu’ils se connaissaient trop qu’ils s’appréciaient à leur juste valeur et qu’ils se jalousaient à mort, chacun jugeant que l’autre était de trop en France.

Dans cette famille dont la devise pourrait être commediante, tragediante, on est en droit de s’attendre à toutes les fourberies de la part du plus vil de ses représentants, Alençon, dit Monsieur. Jean Orieux a écrit: avec Catherine, nous nous sommes souvent crus à Florence, avec le nabot nous sommes dans un égout napolitain.

Lorsque son fils Charles IX était au trône, il est tombé totalement sous l’emprise de l’amiral  Coligny, un fanatique huguenot qui l’incitait à déclarer la guerre à Philippe II d’Espagne mettant la France en danger de mort. A partir de cet incident, elle va vouer une haine farouche à Coligny et va songer à le faire assassiner, parce que tuer Coligny, pour elle,  n’est pas un assassinat, c’est une mesure de salut public commandée par la raison d’Etat.  Nous sommes en août 1572.

Et lorsque son fils Henri III était au pouvoir ses sujets souhaitaient sa mort, non tant les huguenots que les catholiques outrés d’indignation. Car ce roi eut le tort d’attenter à la bourse de ses sujets, notamment de ceux qui se tenaient habilement en marge de l’impôt. C’est une politique impardonnable: il institua, de façon très moderne, un impôt régulier bien reparti sur l’ensemble des Français aisés, frappant à la fois le capital et le revenu. Ce fut une abomination: il était non seulement sodomite mais en plus "socialiste" (cela nous rappelle, de nos jours, les technocrates suceurs d’impôts, mais bardés de privilèges et prébendes à partir de nos impôts!!!).

Catherine de Médicis fut une admirable bâtisseuse: les Tuileries, Chenonceaux, l’hôtel de Soissons, les tombeaux de Saint Denis; elle legua aussi ses collections, ses manuscrits antiques et tous les arts auxquels elle donna un élan: la musique, le ballet, la cuisine. Son oeuvre survivra par des créations posthumes réalisées à l’image des siennes qui s’appellent le Luxembourg, le Palais Cardinal, tous les dômes de Paris conçus dans la lignée de ses propres monuments, et beaucoup d’églises.

Pierre de l’Estoile nous a transmis ce petit poème en forme d’épitaphe sur elle fort à propos:

La reine qui ci-git fut un diable et un ange / toute pleine de blâme et pleine de louange / Elle soutint l’Etat et l’Etat mit à bas; / Elle fit maints accords et pas moins de débats; /  Elle enfanta trois rois et cinq guerres civiles; / Fit bâtir des châteaux et ruiner des villes / Fit bien de bonnes lois et de mauvais édits / Souhaite-lui, passant, Enfer et Paradis.

  CATHERINE DE MEDICIS, Flammarion 1986,    ISBN 978-2-0806-48938

El descubrimiento de la pintura de Jorge Edwards

  Jorge Edwards Valdés (Santiago de Chile 1931) acaba de dejar el cargo de Embajador de Chile en París: escritor, abogado, periodista y diplomático de carrera. Obtuvo la ciudadanía española en 2010 y residirá desde ahora en Madrid.

El descubrimiento de la pintura será el quinto libro que le reseño en este blog y seguirán otros porque  me encanta leerlo. Este libro lo acabo de encontrar en Chile y no lo había visto antes, por lo que lo compré y lo leí de inmediato. Los otros libros reseñados son:

 La mujer imaginaria (http://pasiondelalectura.wordpress.com/2013/05/07/la-mujer-imaginaria-de-jorge-edwards/)

El origen del mundo (http://pasiondelalectura.wordpress.com/2013/05/09/el-origen-del-mundo-de-jorge-edwards/)

Los círculos morados(http://pasiondelalectura.wordpress.com/2013/07/24/los-circulos-morados-de-jorge-edwards/) y

La muerte de Montaigne (http://pasiondelalectura.wordpress.com/2013/12/30/la-muerte-de-montaigne-de-jorge-edwards/).

No sabría decirles cual de los cuatro me gustó más porque todos me gustaron rabiosamente. Es   su estilo que me gusta y conviene.

Este libro, El descubrimiento de la pintura es una novela de a penas 160 páginas, amena, diáfanamente escrita ; firmada en Santiago de Chile en 2013, lo que me hace suponer que fue terminada  allá, donde Don Jorge debió comprobar  la exactitud y la veracidad de algunos datos;  es vox populi que él trabaja básicamente con su memoria,  que es prodigiosa.

Aquí el escritor nos cuenta de otro pariente suyo lejano,  por el lado materno, el inefable Jorge Rengifo Mira, alias Rengifonfo, alias Fonfo o  Fonfito. Fue éste un personaje excéntrico y muy especial en la infancia de Jorge Edwards, un poco "rarito" como se decía púdicamente entonces . El Rengifonfo era un pintor del domingo,  autodidacta nato,  cuya fibra artística  le venía por el lado de la  familia Mira,   que tenía dos connotadas y reconocidas pintoras , las hermanas Mira, que vendían muy bien sus pinturas. En cambio el pobre Rengifonfo sólo producía mamarrachos que nadie compraba, pero que él presentaba, impertérrito, cada año, al Salón oficial del Palacio de la Alhambra, vigilando sus  cuadros  cual  guardia pretoriana.

Rengifonfo no sólo lo inició al mundo de la pintura, sino que lo inició a la música clásica ya que como buen parásito social que era, pero  emparentado ,  él venía a almorzar todos los domingos al clánico caserón de los Edwards . Las tediosas comilonas domingueras se veían animadas con las tardes musicales de Fonfito. Se contaba con el beneplácito del  medio hermano mayor de Jorge Edwards, José Clodomiro Edwards,  el Cloro, casado con una poco simpática noruega osuda y caballuna . Pero estos domingos musicales no solo servían para escuchar  excelente música clásica, sino que también servían para la educación sexual de los muchachos. Había siempre un catalejo en la pieza de música, pieza ubicada frente al cerro Santa Lucía, catalejo que servía para enfocar de cerca la gimnasia erótica de parejas lícitas o ilícitas, en este céntrico cerro santiaguino.

El libro está lleno de recuerdos y de anécdotas de la familia o del Santiago de aquel entonces. Se lee con delicias.

Es Jorge Edwards un verdadero chileno, pelador muy fino, muy irónico,  muy atinado, muy observador (¿ producto de su antigua timidez?). Un libro  divertido sobre  esta familia burguesa chilena sobre la cual  el talento narrativo de  Jorge Edwards hace maravillas.

EL DESCUBRIMIENTO DE…,  Lumen Narrativa 2013,  ISBN 978-956-8856-06-9

Esprit d’hiver de Laura Kasischke

Esprit d’hiver (Mind of winter, 2013) est la dernière parution en France de cette écrivaine nord-américaine (Michigan 1961)  qui sait décrire si bien sa région du middwest. C’est avant tout une poétesse ayant récolté plusieurs prix. Il paraît que ses romans sont plus lus en France qu’aux USA. Ce sera le troisième roman que je lis d’elle, prêté gentiment par Mme Z.

Le premier roman commenté dans ce blog fut À moi pour toujours le 4 février 2014 et le deuxième, En un monde parfait le 17 février 2014. On écrivait dans le Monde des livres qu’il y a un curieux mélange de surréalisme et de thriller, de drame psychologique et de surnaturel domestique, de gothique et parfois de gore dans les romans de Laura Kasischke.

Je commence à comprendre le modus operandi de l’écrivaine. Voici un roman qui commence comme les autres deux , c’est à dire , baignant dans la plus totale banalité, dans un décor bien planté qui sera ici la journée du 24 décembre dans une maison s’apprêtant à fêter, comme chaque année  un Noël en famille. Dans ce décor parfaitement décrit vont s’introduire petit à petit des éléments étranges et inattendus comme une tempête de neige et de blizzard d’une rare violence qui sera à l’origine de l’isolement forcé de la mère et la fille. Puis dans ce huis clos étouffant entre  fille et  mère (qui m’a fait évoquer des scènes du film Shining d’après le livre de Stephen King) et à l’aide de flash backs incessants, nous apprendrons que la fille est une enfant adoptée,  que ses parents américains du middwest sont allés la chercher en Sibérie. Ceci nous fera rentrer dans les arcanes et le pathos de l’adoption, avec ses stéreotypes et ses drames, ses doutes et ses angoisses, mais avant tout le côté bassement vénal de la chose. Il y rôde aussi du surnaturel, car la mère adoptive sait des choses que son conscient s’est refusé de reconnaitre jusqu’alors.

Mais c’est encore plus compliqué car la mère est porteuse d’une mutation génétique qui a nécessité l’ablation de ses deux seins et de ses ovaires, et sa fille semble aussi touchée par la maladie mais d’une autre nature. La mère était autrefois poète, mais aujourd’hui elle ne peut plus écrire un vers, depuis son opération et l’adoption. Kasischke sait de quoi elle parle quand elle dit…une véritable poétesse. Pour être la poétesse qu’elle avait désiré être quand elle suivait ses cours d’écriture créative. Une poétesse américaine du monde, comme Carolyn Forché, ou une poétesse du plus profond intime, comme Louise Glück, ou une poétesse de l’amour et de la perte, comme Marie Howe, ou une poétesse de l’humour et de l’ironie, comme Tony Hoagland . Voilà les poétesses qu’elle avait souhaité être.La mère adoptive est un personnage terriblement névrosé, terriblement coincé dans les pires cauchemars, et elle semble si pesante par moments sur sa fille adoptive, que nous nous attendons forcément à une issue violente.

Encore un livre de Kasischke qui nous met mal à l’aise parce que le venin est savamment distillé et que nous ne savons pas jusqu’où le mal va aller. Lecture encore une fois dérangeante car elle appuie sur les points qui font mal.

ESPRIT D’HIVER,  Christian Bourgois  Éditeur 2013,  ISBN 978-2-267-02522-4

La llama doble de Octavio Paz

Poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano (Ciudad de México 1914-1998). Premio Nobel de Literatura 1990. Su obra es extensa y abarcó géneros diversos con poemas, ensayos y traducciones. Estuvo casado en primeras nupcias con la escritora Elena Garro a quien le leí el interesantísimo libro Los recuerdos del porvenir. Contrajo enseguida dos otros matrimonios.

En 1945 llegó a Paris, donde permaneció hasta 1951 conociendo a los surrealistas y publicando en 1950 en Paris su libro El laberinto de la soledad, ensayo antropológico sobre los pensamientos y la identidad mexicanos. La Biblioteca Cervantes de Paris lleva su nombre.

 2014 es el Año de Octavio Paz en virtud de que el 31 de marzo 2014 se cumplieron 100 años del natalicio del escritor. Se destaca que sin la obra de Paz y sus aportaciones teóricas, sería difícil comprender la vida cultural de Hispanoamérica, y al igual que otros escritores como Juan Ramón Giménez, Vicente Huidobro, Cesar Vallejo o Pablo Neruda, abrió caminos para nuevas generaciones del siglo 21. La aportación intelectual del escritor abarca la filosofía, la poesía, el ensayo, la historia, el arte, las relaciones internacionales, la música, y, "a semejanza de los sabios griegos, trató de llegar a la totalidad del conocimiento".

Sus premios son legión, además del Nobel, se le otorgó el Cervantes en 1981. Su obra ensayística es vasta y variada (28 títulos !). La llama doble es un ensayo erudito, escrito a los 79 años y publicado en 1993, sobre el amor, el sexo y el erotismo; es un libro magnífico, poderoso, interesante y docto. Reúne anotaciones de décadas que Octavio Paz va a plasmar en el papel con toda su madurez, experiencia, lucidez, conocimiento y ponderación, lo que hace que el resultado sea aún más interesante, incluso si encontré que algunos pasajes hacia el final del libro, resultaban demasiado alargados y redondantes. El material acumulado es notable y les haré una selección completamente parcial y arbitraria  que asumo enteramente  y que dará a algunos, espero,  el deseo de leer el ensayo in toto.

Para empezar, sobre el título hay un párrafo que me gustó mucho. La llama doble según el Diccionario de Autoridades es :  "la parte más sutil del fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez, sostiene y alza otra llama, azul y trémula: la del amor. Erotismo y amor: la llama doble de la vida.

 El testimonio poético nos revela otro mundo dentro de este mundo. Los sentidos, sin perder sus poderes, se convierten en servidores de la imaginación y nos hacen oir lo inaudito y ver lo imperceptible. ¿ No es ésto, por lo demás, lo que ocurre en el sueño y en el encuentro erótico? Lo mismo al soñar que en el acoplamiento, abrazamos fantasmas. Nuestra pareja tiene cuerpo, rostro y nombre pero su realidad real, precisamente en el momento más intenso del abrazo, se dispersa en una cascada de sensaciones que, a su vez, se disipan.

Hay una pregunta que se hacen todos los enamorados y en ella se condensa el misterio erótico ¿quién eres? Pregunta sin respuesta…Los sentidos son y no son de este mundo. Por ellos, la poesía traza un puente entre el ver y el creer. Por ese puente la imaginación cobra cuerpo y los cuerpos se vuelven imágenes. La relación entre poesía y erotismo es tal que puede decirse, sin afectación que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal. Ambos están constituídos por una oposición complementaria. El lenguaje es capaz de dar nombre a lo más fugitivo y evanescente: la sensación;  a su vez, el erotismo no es mera sexualidad transfigurada: metáfora. El agente que mueve lo mismo al acto erótico que al poético es la imaginación. Es la potencia que transfigura al sexo en ceremonia y rito, al lenguaje en ritmo y metáfora. La imagen poética es abrazo de realidades opuestas y la rima es cópula de sonidos: la poesía erotiza al lenguaje y al mundo porque ella misma, en su modo de operación, es ya erotismo. Sexo, erotismo y amor son aspectos del mismo fenómeno, manifestaciones de lo que llamamos vida. El más antiguo y básico de los tres es el sexo. Es la fuente primordial. El erotismo y el amor son formas derivadas del instinto sexual: cristalizaciones, sublimaciones, perversiones y condensaciones que transforman a la sexualidad y la vuelven, muchas veces, incognoscible. Ante todo, el erotismo es exclusivamente humano: es sexualidad socializada y transfigurada por la imaginación y la voluntad de los hombres. El erotismo es invención, variación incesante: el sexo es siempre el mismo. El protagonista del acto erótico es el sexo, o más excatamente, los sexos. En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación, el deseo. El erotismo es ante todo y sobre todo sed de otredad. Y lo sobrenatural es la radical y suprema otredad,  la línea que señala la frontera entre el amor y el erotismo. El amor es una atracción hacia una única persona: a un cuerpo y a una alma. El amor es elección; el erotismo aceptación. Sin erotismo no hay amor, pero el amor traspasa al cuerpo deseado y busca al alma en el cuerpo y, en el alma, al cuerpo. A la persona entera. Una de las funciones de la literatura es la representación de las pasiones; la preponderancia del tema amoroso en nuestras obras literarias muestra que el amor ha sido una pasión central de los hombres y las mujeres de Occidente. La sexualidad es animal; el erotismo es humano. Es un fenómeno que se manifiesta dentro de una sociedad y que consiste, esencialmente, en desviar o cambiar el impulso sexual reproductor y transformarlo en una representación. El amor, a su vez, también es una ceremonia y representación pero es algo más: una purificación como decían los provenzales, que transforma al sujeto y al objeto del encuentro erótico en personas únicas. El amor es la metáfora final de la sexualidad. Su piedra de fundación es la libertad: el misterio de la persona.

El amor humano es la unión de dos seres sujetos al tiempo y a sus accidentes: el cambio, las pasiones, la enfermedad, la muerte. Aunque no nos salva del tiempo, lo entreabre para que, en un relámpago, aparezca su naturaleza contradictoria, esa vivacidad que sin cesar se anula y renace y que, siempre y al mismo tiempo, es ahora y es nunca. Por esto, todo amor, incluso el más feliz, es trágico.

Montaigne no se equivocó enteramente al juzgar incompatibles la amistad y el amor. Son afectos, o como él dice, fuegos distintos. tampoco la oposición entre amor y amistad es absoluta: no sólo hay muchos rasgos que ambos comparten, sino que el amor puede transformarse en amistad. Por último: el amor y la amistad son pasiones raras, muy raras.[Montaige tuvo una amistad muy fuerte con La Boétie, que muchos tildaron de extraña, pero que existió realmente y que el propio Montaige explicó lacónicamente así: "porque él es él y yo soy yo"].

El impulso amoroso nos arranca de la tierra y del aquí; la consciencia de la muerte nos hace volver: somos mortales, estamos hechos de tierra y tenemos que volver a ella. El amor es vida plana unida a si misma: lo contrario de la separación. En la sensación del abrazo carnal, la unión de la pareja se hace sentimiento y éste, a su vez, se transforma en consciencia: el amor es el descubrimiento de la unidad de la vida. La doble faz de la sexualidad reaparece en el amor: el sentimiento primitivo de la vida es indistinguible del sentimiento no menos poderoso de la extinción del apetito vital, la subida es caida y la extrema tensión, distensión.

¿ Qué ve la pareja, en el espacio de un parpadeo ? La identidad de la aparición y la desaparición, la verdad del cuerpo y del no-cuerpo, la visión de la presencia que se disuelve en un esplendor: vivacidad pura, latido del tiempo. ( Esta es la bella y poética conclusión de Octavio Paz, firmada allá por el 1° de mayo de 1993).

Ensayo erudito y "pensado" que los invito a leer y meditar, porque la especie humana sale (¿injustamente?) engrandecida.   LA LLAMA DOBLE, Seix Barral(Biblioteca Breve)1993,  ISBN 84-322-0692-X

L’ange du matin d’Arni Thorarinsson

Árni ÞórarinssonAuteur de polars et journaliste islandais ( Reykjavik 1950) ayant un diplôme de littérature comparée de Norwich (Angleterre).

Ce livre, L’ange du matin, est le quatrième livre traduit en France    et le premier livre que je lui lis;  il m’a semblé un polar beaucoup trop compliqué et lourdingue, un peu "bavard" et bien loin du polar captivant et tendu que j’affectionne de lire. Il est question dans le livre de crise morale et financière en Islande, en même temps que dans le reste de la planète. Les rôles me semblent un peu distendus, ici,  le journaliste Einar mène l’enquête à la place du policier habituel. Les noms islandais sont difficiles et confondants.

Cette société nordique perdue dans un glaçon, semble souffrir comme les autres pays de la crise mondiale et ne donne pas envie d’y vivre.

Un polar réfrigérant et un peu raseur. Désolée Françoise.

 

L’ANGE DU MATIN, Points Policier N°3142(2012),  ISBN 978-2-7578-3707-8